foto del grupo Webelos
Periodos activos
1990 - 2000
Procedencia
Madrid
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
21/03/2011
Estilos
24 fans

Evidentemente con el nombre de Webelos (acrónimo para “WE’ll BE LOyal Scouts”), Mugretone Interior (voz y guitarra), Poison Bambee (voz y bajo) y Spidey González (batería) no pretendían dar un homenaje explícito a los boy-scouts. Y si se referían a los exploradores, desde luego lo hacían con la mala uva e irreverencia que también gastaron, y a raudales, a lo largo de su trayectoria en muchísimas ocasiones. Porque si algo tuvieron claro desde el principio es que el punk es provocación, una máxima que aplicaron en muchísimos frentes a la vez. Mugretone nos lo detalla así: “Hicimos los Webelos para tener enemigos, no para tener fans (aunque luego surgiesen estos últimos). Pero está claro que había más gente odiándonos que alabándonos. Y eso es la esencia de un grupo Punk, generar odio, rabia. Cien millones de detractores no pueden estar equivocados. Éramos el antigrupo por excelencia”. Además el plan de ruta no contemplaba atrincherarse en posiciones a la defensiva: “En vez de esquivar lo que nos tiraban y justificarnos, lo que hacíamos era añadir el nuevo insulto al carro y cargar orgullosos con ello”.

Según recoge la cuidadosa relación que guarda Mugretone de los conciertos que dio la banda, fue el 17 de enero de 1997, en la madrileña sala Siroco, eso sí bajo el nombre de Travestis Adoradores de Satán, que tocaron juntos el trío arriba mencionado. Ya como Webelos, tocan ese mismo año un par de veces, siendo la primera vez que actúan en Madrid el concierto que dan en el Garaje Sónico con Pretty Fuck Luck.

El grupo se ha formado con el objetivo de reproducir los sonidos del punk de los 80; como nos cuenta el propio guitarra: “En Webelos hacíamos un revival del Punk ibérico 80's con algún elemento más moderno, como nuestra pasión por el Lo Fi de bandas como Loli and the Chones y otras del sello Rip off Records. Pero siempre fijándonos en Desechables, Último Resorte, Larsen, Familia Real...”.

Graban en 1998 dos maquetas, editando medio centenar de copias cada una, bajo el distintivo de un sello que han creado específicamente para dar salida a estas primeras grabaciones: Tres Cipotes, un personal homenaje al sello independiente de comienzos de los 80. Es así como resultan “The Webelos are younger and better looping than the Dwarves” (Tres Cipotes, 1998) y “Los Webelos copian una portada de los Plasmatics” (Tres Cipotes, 1998). Ambos títulos ponían además de manifiesto la extensa cultura de la banda a la hora de buscarse referencias. En más de una ocasión darían muestras de lo amplio de su catálogo de grupos en los que se fijan, y no siempre para mostrar su admiración. En estas primeras composiciones se incluyen canciones como “Noise pop fuck off” (de título adoptado de un tema de Dead Kennedys, “Nazi punks fuck off”), en la que se lanzaba una diatriba en contra del noise-pop,  una escena con la que convivieron, sin problema alguno por señalar con sus dardos a bandas en concreto de dicho movimiento. De igual forma, y aprovechando el tema “Sonic reducer” de Dead Boys, Webelos se refería a Kike Turmix, otro personaje con el que coincidieron por los mentideros de Madrid: a él dedicaron su “Turmix reduce”.

El resto del año lo pasan actuando repetidas veces en garitos de Madrid, especialmente en la sala Trylobite, donde tocarían, por ejemplo, con Guiller Momonje o Piolines.

Reciben entonces la propuesta por parte de la gente de Producciones Esporádicas, sello de Raúl (Pili y Sus Lechones) para sacar un sencillo. El grupo tenía la idea de mantener el logo del sello con el que habían ido editando las maquetas, así que finalmente “Megadiez” (Tres Cipotes – Producciones Esporádicas, 1999), el primer vinilo de Webelos saldría como una coedición. Mugretone nos ilustra sobre la relación con los responsables de Producciones Esporádicas: “Solíamos presentar nuestras maquetas en el programa de radio de Raúl, Monstereo Sounds. Era fan nuestro y nosotros de Pili y sus Lechones, que se formaron al poco de formarnos nosotros. Éramos todos amantes del mongolismo, el punk, el Lo fi, el más cutre imposible, la provocación,... flechazo instantáneo”.

Un trabajo que, tal y como rezaba en la portada, contenía “10 canciones de amor para eyaculadores precoces”, presentados con la foto del trío en traje de faena, es decir, con Poison en el medio, con ceñida minifalda de leopardo y látigo en la mano, Mugretone como psycho-rocker de tupé mayúsculo, torso al aire y pantalón de cuero y Spidey ataviado con su inseparable disfraz de Spiderman. Todo ello en riguroso blanco y negro.

Canciones sin concesiones, directas y sucias, que según sostiene Mugretone, se grabaron utilizando sólo dos de un cuatro-pistas, y que hablan de sumisión a Johny (¿podría ser el traidor de los Desechables? –ver “Amor Pirata” (Grabaciones Interferencias, 1988)-), que propinan patadas en la entrepierna a las conciencias feministas más rabiosas, que te cuentan de adolescencias rockers o de un presente en el que todos preconizan la muerte del punk a manos del techno. Webelos consiguen dejar de forma clara y contundente de qué va su propuesta. El título además, cita el número de canciones haciendo un guiño al grupo Megadeth, irónicamente en las antípodas de los gustos de los madrileños.

En enero de 1999 dan el último concierto con Spidey a la batería. Tenía de antes, otro grupo, Lukas, y no encontraba tiempo para compaginar tanta actividad musical con sus estudios. En su sustitución entrará Herr Faust ‘n’ Roll, que bajo otro sobrenombre ya tocara en Electric Garden y en Pretty Fuck Luck. Precisamente ambos se habían conocido en el concierto que esta última banda había dado con Webelos antes. Su debut con ellos se produce en mayo de ese año en la denominada 1ª Fiesta Tres Cipotes en la sala Babylon, donde tocaron con Chopper Chicks y Rhino Wrestlers.

El nuevo batería nos cuenta cómo era su participación en el grupo: ”Reconozco que soy malísimo tocando la batería por lo que decidí eliminar accesorios que me parecieron inútiles del kit de batería (sobre todo el hit hat) y me quedé sólo con el bombo, timbal base, caja y añadí 2 platos destrozados que me hicieron sangrar las manos y nudillos en más de una ocasión. Se trataba sólo de llevar el ritmo (de pie y a toda velocidad) en un grupo "muy Punk", pero me permitieron (no sé si contrariados) aportar a la banda cierto grado de primitivismo con un estilo más simple (si cabe) y tribal, lo cual creo que encajó bastante bien en ese momento con la música de Webelos...”.

Es con esta formación con la que el grupo afronta la grabación de su LP “Los Webelos Contra El Homo Sapiens” (Beat Generation – Munster, 2000).

El disco se editó a través del contacto de Nano Ramone (Piolines), tal y como nos relata Mugretone: “Tenía nuestras maquetas y era fan de la banda. Nos propuso sacar un disco en su sello, Beat Generation. Le dijimos que sí, pero que tenía que esperar un poco porque íbamos a sacar antes el Megadiez”.La compañía de Nano es una satélite de Munster, lo que facilitó además su distribución. “Además a Iñigo (el dueño de Munster), que también era fan de la banda en sus inicios, le gustó el disco. Así que salió con los dos sellos, y estaba tanto en el catálogo de Munster como en el de Beat Generation”.

La colaboración con Munster empieza de hecho un año antes, cuando Webelos contribuye al recopilatorio “Destruye y mata” (Munster, 1999), un tributo a los Desechables. Para el mismo participan con “Golpe tras golpe”, que estaba en su primera maqueta. Al respecto de la elección del tema, se generó una amistosa disputa con Baby Horror, que les acusaba de haberles “robado” el tema que tenían pensados ellos versionear para la ocasión. También con Munster participarían en “Munster Records Goes Hi Fi” (Munster, 2000) donde incluyeron “Celos” del LP anterior.

Fue grabado en un solo día, el 10 de julio de 1999, en un cobertizo propiedad de Herr Faust ‘n’ Roll, (descrito por él mismo como “ténebre cripta laboratorio que fue un antiguo cobertizo de ladrillo destartalado con techo de uralita”) aunque las voces y mezclas se realizaron en días de los tres meses siguientes. La portada los presentaba con aire troglodita, en estética que parece querer mezclar a los Cramps y a Ulan Bator Trío, mientras que en el interior el disco se dispara el nivel de provocación por el que ha apostado el grupo desde sus comienzos en varios frentes a la vez. Sus continuos cambios de vestimentas, contemplan sin pudor, puestas en escena en las que Mugretone y Poison terminan enlazados en lascivas piruetas y mínimos cintos y taparrabos con los que evitan, a duras penas, la total desnudez. Así hablaban en un fanzine explicativo sobre el grupo acerca de esta cuestión: “Somos el grupo más elegante del mundo. Nos vestimos para desagradar y resplandecer. Nos vestimos para nuestro público, para hacerles el amor en cada concierto, para que se vayan a casa con la mente sucia y se masturben pensando en nosotros” decían en la hoja interior.

De hecho Her Faust’n’Roll nos previene de que nada que se pueda oír acerca de los conciertos del grupo es una exageración: “A bien gracias yo permanecía en un segundo plano en el aspecto sadoperformático de los shows, escondido tras unas gafas de sol y un batín de "pseudocientífico". (…) He visto a Poison fustigar con saña a Mugretone con un látigo, liarse a hostias con el público, sodomizar pollos muertos, lanzar cacahuetes al público, apalear a un teletubbi..., etc.”. Acerca de estas puestas en escena también nos informa Ernie Motor (Kalashnikovss, Aye), que tocaba entonces en un grupo llamado Jeringa. Testigo de excepción de una escena en la que los grupos solían hablar de “legalizar la marihuana, libertad para presos etarras, policía asesina...”, nos relata su experiencia como espectador: “Ver al tal Mugretone con un miembro tan largo como una trompa de elefante, a una Marta tan atrevida que daba vergüenza seguirle la mirada y a un Spiderman a la batería debajo de una bandera yankie, nos situó en el presente del punk madrileño. No acostumbrábamos a ver espectáculos teatrales dentro del mundo del punk rock y esto fue como una patada a la censura cultural del momento. Lo peor de todo es que dicha censura la encontrábamos dentro de nuestro entorno: okupas, pequeñas salas, festivales...”.

Se empecinan además en mostrar cuál es, a su juicio, la naturaleza real del punk: “mongolo, estúpido, simplón y políticamente incorrecto”. Y para recalcar este último aspecto no dudan en hablar de sumisiones peligrosas, como las de una novia llamada Justine (el mismo nombre que la protagonista de la novela del marqués de Sade) o el recluso de un campo de concentración que dice no importarle terminar siendo convertido en jabón (“Hitler vive en un campo de concentración”). Asimismo, y en una clara provocación con su alrededor, comienzan por atacar a heavies y hippies (a estos últimos dedican precisamente la versión de los Deadbeats “Kill the hippies”), se autoproclaman evaluadores únicos y definitivos a la hora de determinar lo que es verdadero punk, esforzándose además en dejar claro que todas las imposturas de corte hard-rock deben abstenerse de subirse a disco carro. Así lo dicen en “Sólo es punk si yo lo digo” o “La importancia de llamarse Enrique”, un nuevo mensaje para Kike Turmix. Comienzan así su cruzada particular contra el término compuesto punk-rock. Al menos en su acepción dentro del panorama musical patrio.

De igual forma proclaman su total hastío hacia cualquier posible contenido político en las canciones de las bandas punk: “Los grupos que hablan de política nos parecen aburridos, repetitivos, ridículos y presuntuosos”, decían en el mencionado panfleto informativo. Preguntado directamente Mugretone sobre la cuestión, nos responde: “Siempre he dicho que el punk debe ser provocador, pero si haces letras como los grupos de anarco punk contra el gobierno, el ejército o contra las corridas de toros (por ejemplo) NO estás provocando a nadie, porque la gente que te escucha está de acuerdo contigo. El gobierno, los toreros o los militares no escuchan tus discos. Nuestra idea era provocar al público, a nuestro público, y no sólo insultándoles en directo, golpeándoles o vistiéndonos de tal o cual manera, todo lo que rodeaba a Webelos debía ser insultante y ofender a la gente que estaba a nuestro alcance. Insultar a Aznar no nos servía de nada, había que dirigir nuestro tocapelotismo contra los "punkies" que venían a vernos”.

Semejante actitud le granjeó la antipatía por parte de un gran número de bandas y seguidores punk, que rápidamente les tipificaron como una banda “pija”. Es Mugretone el que nos lo cuenta: “Los punks de cresta, de tribu urbana, se referían despectivamente a los grupos no politizados y sin pintas como grupos Pijo Punk. Los grupos no politizados se enfadaban por aquello, pero nosotros dijimos: ¡Vale! ¡Somos Pijo Punks!! ¿y qué? Somos unos pijos (pese a que nuestros instrumentos no costaban ni la cuarta parte que los de otros grupos que se consideraban no-pijos), pero hacemos Punk mejor que vosotros y con los ojos cerrados”. En esa línea se manifestaba en alguna entrevista: “(…) Hay muchos grupos de pijopunk (nosotros estamos orgullosos de serlo y fuimos los primeros en reivindicar el nombre) que hacen música punk de verdad. Mientras que otros con cadenas y crestas ya tal se dedican a hacer crust core y cosas que están más cercanas al metal que al punk”.

Semejante actitud para con bandas de guitarras poderosas representó, en lo que a la escena de la capital se refiere, una más que evidente declaración de guerra para lo que vino a denominarse sonido Malasaña. Evidentemente la opinión de Webelos para con aquellos grupos no era buena. Resumiendo la comunicación con Mugretone al respecto “Ni nos importaban, ni les importábamos”. Además desmitifica la relevancia de la etiqueta asociada al barrio madrileño, al menos en el momento que vivieron ellos: “Se tiende a hablar de la escena de Malasaña en lugar de la escena madrileña, como si todos los grupos viviesen allí o tocasen sólo allí (como si fuese Berkeley o algo así). De hecho en nuestra época, en Malasaña ni siquiera se tocaba, casi. Había salas, pero tipo Maravillas o Siroco, que no eran casi nada punk. Las salas del punk estaban fuera de la M30 (Trylobite, Gruta...). Yo creo que aunque todos salíamos por Malasaña y había bares de punk, las cosas realmente sucedían fuera. Y cada grupo estaba más apegado a su barrio, a su cuna, que a la zona de marcha, a la hora de decir de donde eran...”.

Llegados a este punto a uno le asalta la duda de cuál sería la extensión de una posible lista con las bandas con las que consideraban mantener una buena relación. A pesar de lo que pudiera parecer en un principio, Mugretone nos enumera sin dudar unos cuantos: “Otros grupos de aquella época como Aerobitch, Sarcastic Bombs, Fast Food, Sugus, Carbonas... no sé si se pueden considerar malasañeros o no. Con estos teníamos mas relación y a veces tocábamos juntos (sobre todo con Sarcastic Bombs, que eran de Canillejas...) Y junto a Sarcastic, con los que mas relación teníamos era con gente que definitivamente no eran grupos malasañeros y que, como nosotros, creo que huían de esa etiqueta: Baby Horror (hermanos mayores para nosotros), Pili sus Lechones (hermanos gemelos y mi grupo favorito de Madrid de todos los tiempos), Perturbados (geniales), Piolines (maestros), Capitán Entresijos, Chopper Chicks (el grupo paralelo de Poison), Rhino Wrestlers (hermanos pequeños, aunque se pasasen al jevi después, jajaja)...

Así las cosas, el trío toca en un par de ocasiones con Piolines y Capitán Entresijos, al que se une Victor Coyote en el concierto que dan en marzo en la sala Siroco de Madrid. En mayo de 2000 Webelos tocará por última vez con Herr Faust’n’Roll a la batería. “Nunca dijo que se iba del grupo, simplemente, cogimos otro batería... Estaba haciéndonos el favor de cubrir a Spidey”. Su sustituto fue Nick Knoxxcema, que también tocaba en un grupo llamado Los Raros.

Con el nuevo batería grabaron un nuevo disco , "Los Éxitos De Los Webeloss Por Los Punkrockers" (Bazofia, 2002), una colección de 17 temas, de los que únicamente uno supera, mínimamente eso sí, los dos minutos de duración. Presentado en imitación a un engendro para el mercado español en el que se recogían versiones de los Sex Pistols grabado con un grupo de sesión llamado precisamente Los Punk Rockers, a comienzos de los 80, no deja de tener algo de vuelta de tuerca en su combate contra los grupos de rock duro haciendo punk. El grupo sigue a pies juntillas el diseño de dicho disco y en la parte posterior, en la que en el original aparecían fotos de otros vinilos editados en la misma compañía (con discos de cuentos infantiles incluidos), aprovecha para incluir los pretendidos sencillos de los que se habrían sacado los temas que son versioneados. Aprovechan además con ello para homenajear a varios de sus grupos favoritos, ya que algunas de esas carátulas son copias de portadas de trabajos de Larsen, Parálisis Permanente, Siniestro Total, Kangrena, Desechables o Alaska y Los Pegamoides.

Temas trepidantes, de guitarras sucias, a veces con peor sonido que la propia batería, que se alternan en el ataque a los hippies, la vuelta a la prehistoria, de pretendidas proclamas de orgullo ante las críticas recibidas por su aparente condición de grupo pijo punk … Admitida su total renuncia a la inclusión de cualquier proclama o crítica de contenido político, el grupo se zambulló, de forma casi a todas luces programada, en una aparente devoción por cierta imaginería nazi. A la S añadida a su nombre, dándole la caligrafía de las SS alemanas, unen, en “Los Éxitos De Los Webeloss Por Los Punk Rockers”, algún corte con cierto guiño en esta línea. Si bien “La venganza de los tenistass nazis” resulta a todas luces una auténtica broma, “Berlín 1943” tiene el mismo aire tétrico de “1943”, una controvertida canción de Espasmódicos.

Aunque con esta apuesta Webelos, confesos seguidores del punk de los 80, no hacen sino imitar modos y modas de bandas de aquella época, su provocación trajo más de un problema al grupo. En una entrevista concedida un año y medio después de que el grupo se disolviera, Mugretone contaba: “Es muy triste que te llamen nazi cuando no lo eres (…) Con los Webelos siempre hemos abusado de la iconografía nazi, pero era sólo una cuestión estética. Nos chiflaban pelis como la loba de las SS. El sado y el nazismo van muy de la mano en lo estético. Y nuestras letras siempre han sido muy incorrectas. Pero cualquier persona con dos dedos de frente sabe que nunca hemos sido nazis y jamás lo seremos. Es algo que me asquea profundamente”. Especialmente si encima les valió la respuesta, a veces violenta, de parte del público. Ya para lafonoteca, el guitarrista nos completaba su opinión al respecto: “Todo el mundo sabía que no éramos nazis y que odiábamos a los nazis, pero determinadas personas se empeñaron en que mereciamos que nos diesen una paliza y buscaban cualquier excusa. Si usábamos parafernalia nazi en nuestros conciertos era porque éramos un grupo de revival del punk de los primeros 80, epoca en la aquello era normal. La doble ss del logo de las Vulpess lo copiamos como un homenaje a un grupo que de nazi no tenia nada. Pero claro a los grupos de los 80 se les permitía llevar esvasticas o dobles ss (Sex Sistols, Siouxee, Eater, Forgotten Rebels, Vulpess...) o llamarse IV Reich o hacer canciones como “1943” de Espasmódicos (echa un vistazo a la letra...), pero a nosotros no se nos permitía”.

Antes de la salida del disco, se produce un nuevo relevo a la batería. Nick, cuyo último concierto con Webelos es el del día 12 de octubre de 2001 en la sala El Sol (en aquella ocasión, el trío tocaba con Verónica 37), deja el grupo tras una discusión. Su sustituto será Peter Porker, que debuta con la banda un par de semanas después tocando en la actuación que dieron en Gruta 77 con Zodiac Killers. Ésta sería la formación definitiva hasta la disolución de Webelos.

“Los Éxitos De Los Webeloss Por Los Punkrockers” se grabó, a diferencia de los trabajos anteriores, sin saber en qué sello iba a ser editado. Una vez que el grupo tuvo las canciones grabadas probó en un par de compañías, “(…) pero no nos contestaron. Aun así, antes de que pensáramos en la autoedición, nos llamó un dia Oscar de Bazofia Records al teléfono de casa y nos dijo: he oído que habeis grabado un disco nuevo, ¿me lo podeis mandar?”. El responsable del sello de Zaragoza era un fan del grupo desde que Nano Ramone le había pasado una copia del “Megadiez” un tiempo antes, y quedó encantado tanto como las canciones como con la idea para el diseño de portada que le plantea el trío.

El siguiente disco publicado por los madrileños, casi en paralelo al anterior, fue “Fetichisme” (Evil Baby, 2002), un picture disc de 7” del que se editaron un medio millar de copias. Su salida a la calle se gestó precisamente cuando todavía se terminaban de ultimar los detalles del anterior álbum. En plena negociación con Bazofia Records, Marky, que planeaba lanzar la que luego terminaría siendo la compañía Evil Baby Records, contacta al grupo para editarles algún trabajo. Dado el principio de acuerdo para los temas que finalmente constituyeron el LP anterior, el grupo decide grabar nuevas canciones para sacar un sencillo para la ocasión. Mugretone comenta sobre el momento: “Para nuestra sorpresa nos dijo que podía ser un Picture disc. Estábamos encantados, eramos el peor grupo del país e íbamos a ser los primeros en tener un Picture de entre toda la "escena" punk. La gente se iba a morir de envidia”.

La portada final con la que se editó el disco es una copia-homenaje directa al LP de Parálisis Permanente “El Acto” (DRO, 1982), en la que las caras de Eduardo Benavente y Ana Curra se sustituyen por las de Mugretone y Poison. Mugretone nos cuenta, sin embargo, que el boceto original para el disco, de la que no nos detalla demasiado, era bastante controvertida; hasta tal punto de que la fábrica en Checoslovaquia en la que se iba a confeccionar, “echaron el proyecto para atrás y se negaron a fabricar una portada tan políticamente incorrecta. Les tuvimos que explicar que no era más que una broma de humor negro y al final optaron por fabricar el vinilo si cambiábamos la portada”. La solución de emergencia fue la de plagiar la de Parálisis Permanente y enviarla, casi a vuelta de correo, para poder dar salida al disco. El trabajo además se grabó con Spidey a la batería, que volvió para echar una mano.

Anécdotas aparte, los seis temas del sencillo, de corte similar a la producción anterior del disco, incluyen himnos rabiosos con un ángulo diferente de la típica chica de las películas de James Bond, juegos de espías de la KGB y lo que más de uno ha visto como un gran ejemplo de punk mongolo: “Robot neonazi”. Se incluía también una versión del grupo italiano Hitler SS y hasta de un tema que era de un grupo inexistente, Bomitoni Grup;  bueno sólo en el celuloide, el de la película “Pepi Luci Bom y otras chicas del montón” (Pedro Almodovar, 1980), en el que aparecía Alaska con esta supuesta banda haciendo una versión de “La Tentación” de Kaka de Luxe.

“Fuga De Cerebros” (Hillside Strangler, 2003) es el último disco que edita el grupo cuando está todavía en funcionamiento. En este caso se decantan por la autoedición, ya que Hillside Strangler es el sello que Mugretone pone a punto, junto a Raspu, para dar salida, especialmente en sus principios, a discos sencillos de 7”. Resulta quizás uno de los mejores trabajos, con composiciones de gran intensidad que se permiten divagar sobre la Guerra Total, la pseudo-política “Atacar Irak” o la ingeniosa “¿Tienes un trabajo para una chica como yo?” que propone la hipotética situación de tener que buscar un empleo para una chica de las características de Poison Bambee.

También en pleno espíritu de hacerlo todo uno mismo, llegaron a editar algún CD-r interactivo. El guitarrista, nuestro interlocutor a la hora de elaborar la reseña, nos desanima a investigaciones más concienzudas al respecto: “Era una chorrada, que tenía un par de videos en directo, mp3 de temas que ya estaban en discos, fotos y poco más. Totalmente DIY y muy cutre. Ni merece la pena comentarlo”.

En enero de 2004, tras su concierto del día 16, Webelos deciden separarse. En entrevista un tiempo después decían: “No nos aguantábamos. Peter Porker llegaba tarde y borracho a los ensayos, Poison me rompía las cuerdas de la guitarra para que no yo no pudiese tocar … y creo que me robaban el almuerzo”. Para el comunicado oficial con el que anunciaban el fin del grupo decidían comenzar, en un tono menos jocoso, con las siguientes palabras: “El punk ha de ser algo efímero, fugaz y violento, como un escupitajo en la cara. Y nosotros ya nos habíamos extendido mucho...”. En el mismo tono altivo y desafiante adoptado a lo largo de su trayectoria añadían: “Siempre hemos pensado que teníamos un don para el Punk (hay que nacer para ello) y todo este apoyo de los sellos no ha hecho más que confirmar nuestra suposición. Motivo éste, por el cual somos unos engreídos, unos creídos y unos déspotas que nos hemos atrevido a afirmar aquello de "sólo es punk si yo lo digo". Y cuanto más le escocía a la gente nuestra actitud, más nos crecíamos y más enemigos hacíamos. Nuestra eterna lucha por la pureza del Punk y contra el heavy metal que contaminaba por aquella época la escena, hicieron el resto... ”.

Al poco de la disolución sale “Disco Homenaje a Espasmódicos” (Potencial Hardcore, 2004), un CD que lleva la canción “Mata” a cargo de Webelos. La inclusión del mismo en dicho trabajo tiene su importancia, sobre todo teniendo en cuenta el peso que el sello madrileño tiene en lo referente a editar y apoyar el punk de la época. De alguna manera, y a pesar de todo el revuelo que el propio grupo se encargó de alentar con respecto a quiénes podían enmarcarse o no dentro del género, tiene algo de reconocimiento para con la música del trío. No en vano, los responsables de coordinar los contactos con los diferentes grupos reconocieron a Webelos que hubo voces en contra de que se contase con ellos.

Son muchas más las recopilaciones en las que participan Webelos. La lista, bastante amplia, incluye además de productos de la casa (como las contribuciones a CDs que sacaba el fanzine Superpunk, el tributo a los Rip Offs (“The Rip Offs Got a Tribute” (Hillside Strangler, 2007)) o el “Killed By Qué?” (Hillside Strangler, 2004) y los ya mencionados para Munster, la versión “Frontera francesa” de Larsen para “We Hate The Underground” (Holly Cobra Society, 2005), el tema “En mi cabeza” de su primer disco para el CD que editó el fanzine alemán OX, “Me excitas”, una versión de Ultimo Resorte para “Never Trust A Punk Vol. II” (Rumble Records, 2000).

La última comunicación del grupo, una vez disuelto, se produce cuando Paco, responsable de Blondes Must Die, se pone en contacto con el grupo para editar la que sería la primera referencia de su recién creado sello discográfico. Para entonces Webelos ya no existen, y los tres miembros originales se encuentran inmersos en un nuevo proyecto, Grupo Sub-1. Ante la oferta deciden recuperar unas canciones antiguas: “Teníamos esos temas grabados con anterioridad porque los iba a haber sacado otro chaval, pero como parecía que tardaba en decidirse, le ofrecimos comprárselos (pagando la grabación que el nos pagó) y dárselos a Paco”. Es así cómo se gesta “Cero En Matemáticas” (Blondes Must Die, 2006), un sencillo compartido entre Grupo Sub-1 y Webelos, y que representa el adiós discográfico de estos últimos.

Mal que le pese a sus más firmes detractores, lo cierto es que Webelos consiguieron hacerse un hueco en la escena punk de los 90. Su música fue lo suficientemente impactante y contundente como para convencer aquellos que supieron obviar otras componentes con las que se arropó la trayectoria de la banda. Al respecto resulta ilustrativa la anécdota que nos remite el propio Mugretone durante el transcurso de uno de sus conciertos. Nano Piolín, situado entre el público, contaba a la banda tras la actuación, cómo un punkie junto a él admitía, a pesar del “asco” que le provocaba Webelos, lo mucho que le “molaba” su música.

En 2013 hicieron una aparición sopresa, sin anuncio oficial, para poner fin a una actuación en la que tocaron The William Folkners, Ejército de Desertores y La Stasi en el Rock Palace de Madrid. Se despedía en aquella ocasión a Vera, activista cultural en fanzines y radio, antes de su marcha a Grecia.

La actividad de Mugretone tras Webelos se ha extendido a los ya mencionados Grupo Sub-1, y posteriormente Asiatics y X-Prays. Además es responsable de varios fanzines, de la puesta en funcionamiento de sellos discográficos y promoción de conciertos  …. La llama sigue pues encendida.

 

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Discografía del grupo

Comentarios

foto del usuario Pilar
Pilar
26 marzo, 2011 at 07:11

Muy interesante. Sobre la parte en que os llaman nazis, los 90 no eran como los 80, fuisteis incomprendidos, pero conseguisteis lo que queriais, provocar. El disco que grabasteis con bazofia lo tengo y me encanta,saludicos!!!

foto del usuario mugretone
mugretone
26 marzo, 2011 at 11:44

Todo uno honor que te gustase el disco, Pilar. Somos fans.

foto del usuario BAZOFIA RECORDS
BAZOFIA RECORDS
28 diciembre, 2012 at 04:47

LOS WEBELOS,sin ninguna duda,son una de las bandas más PUnK,de los 90’s,aparecieron sin duda,en el momento adecuado,para Bazofia records,fué todo un honor poder editarlos,(nos hubiese gustado editarlo en vinilo,pero no teniamos dinero),tiempo después montones de bandas les imitaban,y no sólo en Madrid,sino en todo el país,e incluso más allá del charco…pero ninguna ha sido como ellos.CLASICOS DEL PUNK DE LOS 90’S.

foto del usuario mugretone
mugretone
28 diciembre, 2012 at 09:30

Gracias Oscar, el honor fue nuestro al entrar en un sello tan Punk dirigido por una de las personas más Punk y que más controla de Punk en este país.

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