foto del grupo Vigilante Gitano
Joaquín Rodríguez
Periodos activos
2000 - Actualidad
Procedencia
Madrid
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
11/02/2011
Estilos
12 fans

Son muchos los que no dudarían en afirmar que el punk es rabia, que fue el instrumento con el que muchos chavales pudieron escupir todo el vacío, odio y frustración que su vida de todos los días les hacía sentir. Válvula de escape pues ante situaciones de opresión social, política, económica. También supuso, en el momento de irrupción en el panorama musical de los 70 en el Reino Unido, una manera inusitada hasta la fecha, de romper con el status quo establecido y aceptado por una inmensa mayoría. Pero a su vez, el punk tiene mucho de irreverencia, de reírse de todo y de todos, provocando a su vez, con una actitud desquiciada y desquiciante, la respuesta del público. Así desde luego parecieron entenderlo bandas como los ingleses The Damned, que con su imagen y actitud (Captain Sensible, su cantante y guitarrista en las primeras formaciones solía terminar completamente desnudo sus conciertos) se granjearon reacciones de muy diverso índole, incluso de grupos contemporáneos. Una de las más sonadas, por ejemplo, fue la de Siouxie, que les recriminaba su poca autenticidad como exponente del punk. Aparentemente el propio Captain Sensible refería esta anécdota haciendo notar que la diva de aquellos años, cantante de los Banshees, vestía cueros, cadenas y demás abalorios por un valor muchísimo mayor que lo que podía gastarse él en sus ropas habituales.

En el panorama nacional es complicado no pensar en Siniestro Total, y sus comienzos cantando a los chochos voladores, las tetas de su novia o las cuestiones eréctiles de los ahorcados. Bien es cierto que al compararse con algunas de las propuestas que venían del País Vasco o de Cataluña, mucho más duras en formas y contenido, algunos dudaban incluso en admitir a los gallegos dentro del selecto club de bandas primigenias del punk estatal. Gamberros eran también, sobre todo en actuaciones y en las oportunidades que tenían de aparecer ante las cámaras, Jimmi y Eskroto, cantantes de Tijuana in Blue.

Valgan en cualquier caso todas estas disquisiciones iniciales para resaltar uno de los rasgos que distinguen a Vigilante Gitano, banda madrileña que basa en la provocación de sus actuaciones, las letras de sus canciones y el maltrato a todo aquel que se les acerque con aires periodísticos mucho de su atractivo.

Sus componentes, que de una u otra forma llevan colaborando desde comienzos del año 2000, se esconden celosamente detrás de alias que impidan adivinar su verdadera identidad. A pesar de que se les puede identificar a partir de su participación en otros proyectos (principalmente Von G.R.A.P.P.A., ddt, Thee Suckin’ Dicks, Los Acusicas, Thee Girlfriends) se parapetaron tras Gas (vocalista) que oficiaba de contacto imposible, auténtica esfinge a la que resultó harto difícil extraer gota alguna de información cuya veracidad está libre de toda sospecha. Es más, al insistirle y animarle a que desvelara los nombres de los componentes, nos respondió con una sarta de improperios y abusos lingüísticos pretendidamente formulados por sus compañeros al ver violentado su anonimato. Contentémonos pues con la siguiente alineación arropando al cantante: Slurp (bajo), Interferencia (guitarra), Polipiel (guitarra) y Mancha (batería).

Cuando les preguntamos si hay algo en Vigilante Gitano que les diferencie de sus otros proyectos, nos responden: “Básicamente nada... somos los mismos perros con los mismos collares... la principal diferencia es que el resto de las bandas sin ser malas no son ni la mitad de buenas que el Vigilante Gitano”.

Toman el nombre de un cartel de una zona en obras de Torrejón de Ardoz: “Vigilante Gitano Pego Tiros”. Que además les dará la inspiración para titular su primer sencillo “Pego Tiros” (Rumble, 2010). Y como de tiros va la cosa, en la portada escena tras el tiroteo sobre Ronald Reagan en 1981. Preguntados en entrevista por la razón de recordar el hecho, el periodista de turno sólo recibió la siguiente perorata: “Era poner esa o la del atentado del Papa en Fátima en el 81. Como somos buenos cristianos al final optamos por la de Reagan. Además nos decepcionó bastante la revelación del tercer secreto de Fátima así que la foto de Reagan ganó por goleada”.

Cuatro canciones grabadas a 45 r.p.m. que condensan a la perfección el punk-rock de letras gamberras que son capaces de facturar. Burla a la nouvelle cuisine de nuestro cocinero sin fronteras de fama mundial Ferrán Adriá (“Deconstrucción en el Bullate”), de sacrosantas figuras del rock and roll (“Buddy Holly (Los piños del Rock)”) o descripciones de problemas testiculares (al modo de los ya mencionados Siniestro Total, que o bien sufrían de un sexo chungo, o simplemente les picaba un huevo). Gamberrismo disfrazado de punk-rock. A reír que es sano.

El disco salió en el madrileño sello Rumble Records, promotor de recopilatorios que bajo el nombre de “Never Trust a Punk”, suele hacer acopio de bandas de punk de muy diversos pelajes. Nos contaba Gas cuando le preguntamos al respecto que Pablo, responsable de la compañía, había escuchado las canciones que la banda había puesto en su MySpace. Polipiel, que bajo su verdadero nombre ha asistido en la producción de varios grupos -veáse sin ir más lejos el trabajo “Ritual” (Rumble / Música Para Top / Horror Business, 2008) de Baby Horror- apareció un día por el local de ensayos parapetado con la informática necesaria para grabar algunas canciones que mostrar como escaparate del grupo. Son esos los temas que parecen convencer a Pablo Rumble, y que le hacen acudir a verlos ya en directo en la actuación que tienen concertada en la sala Gruta 77. Según nos explica el cantante de Vigilante Gitano, para la ocasión, y a indicación de El Indio, el responsable de dicha sala de conciertos, el grupo invitado tenía la obligación de preparar una versión de la canción que se le asignara. Aparentemente, la selección del tema de marras se hacía siempre tratando de buscar las antípodas musicales de la banda en cuestión. Gas nos cuenta cuál era la filosofía de estas fiestas “de las covers” en los siguientes términos: “la cosa es bastante simpática pues tocas un par de temas propios y luego una versión putada que te encargaba El Indio, así, por ejemplo, si eres un puto rocker recalcitrante enamorado del swing, el doo doo ah! y los sonidos blandos como la mierda de pavo pues te colocaba una eléctrica tipo 'Going underground' o un 'White riot'”. Pero el encuentro para ver al grupo en directo no se llega a producir. Slurp sufre una operación poco antes del concierto, y Vigilante Gitano no puede llegar a tocar. Para los detallistas de la información indicar que la intervención, o al menos eso nos revela Gas, es una operación de hemorroides. Omitimos, llegados a este punto, la transcripción literal de las palabras de nuestro interlocutor al relatarnos el problema en cuestión.

El caso es que, pasado el tiempo, el grupo recibe la llamada de Rumble solicitándoles un tema para los ya mencionados discos recopilatorios que trabaja el sello. Repuestos de la euforia de la noticia el grupo decide apostar fuerte y pedirle a Pablo la grabación de un disco en solitario. Ésta es la crónica del momento cumbre: “En un arrebato de audacia el resto del grupo decide que no les hace ninguna ilusión un tema enterrado en un posavasos entre treinta bandas más... que nos tiremos el ordagazo y que si lo quiere o nos graba un 7" en vinilaco o nada (recordemos que el Vigilante aun no ha tocado en directo)... Pablo del que sospechamos le ha caído una maceta en el tarro acepta el envite y mete dos más... grabamos siete temas y decide que nos saca el tema en el recopilatorio + single + compartido con Lee van Cleef... ¿quién dijo miedo?”.

Así es, desde Rumble Records deciden apostar fuerte por el grupo y les incluyen el tema "Gitano y romaní" en “Never Trust a Punk” (Rumble, 2010), compartiendo CD con bandas como Novedades Carminha, Piolines, Razor Clams, Grupo Sub-1, Wipe Out Skaters, Airbag, Discípulos de Dionisos, Micromachines, Zorras Adolescentes…, además de editarles el arriba mencionado “Pego Tiros”. El resto de los temas que se graban en esa sesión aparecerán en el sencillo compartido con los gallegos Lee Van Cleef que piensa editar Rumble Records en breve.

El curriculum de la banda en lo que a conciertos se refiere comienza con la actuación que dio el grupo en la sala Wurlitzer Ballroom en octubre de 2009 en una fiesta de Halloween en la que compartieron cartel con Telepath Boys y Sugus. Un mes después participaron en el mini-festival “The End of the Century Parties” celebrado en el Planeta de los Wattios.

Pero quizás sea el concierto que como teloneros de la banda británica 999 dieron en el Gruta 77 en junio de 2010 uno de los momentos más intensos del grupo en el escenario. Ellos no lo quisieron demostrar así cuando desde Sonicwave Magazine les preguntaron por la experiencia: “Estaban gordos que te cagas, pero gordos gordos”. En la misma sala, una par de meses después, abrieron plaza para Hiperköre.

Con el disco ya editado, en octubre de 2010, lo presentan, de nuevo en Wurlitzer Ballroom; en aquella ocasión fueron Image Makers los compañeros en escena. Al comienzo de 2011, en la sala Nasti, tocaron junto a los catalanes The Pennycocks, en actuación que contó con la presencia destacada de lafonoteca para comprobar las evoluciones de las dos bandas. Concierto para recordar, con la banda bordando versiones como la de “Purdey” del cancionero de la primerísima etapa de Siniestro Total.

No es el directo una asignatura pendiente en absoluto para los madrileños. Gas oficia de genial frontman, en continuo reto al público, al que le lanza su perro peluche y luego lucha para recuperarlo, o al que no duda en rociar con colonia de Varon Dandy que mete previamente en su boca. Mientras, la banda a sus espaldas no escatima buen punk-rock. No te aburres. Se lamentaba Mugre Tone (Webelos, X-Prays, Grupo Sub-1, Asiatics), uno de los organizadores del insigne evento en plan puente aéreo de la sala Nasti, en la crítica que de dicho concierto hacía en su blog (soloespunksiyolodigo.com), de que el público ya no bailaba pogo en los conciertos de punk. Con Vigilante Gitano no hace falta. Gas se encarga de hacerse fuerte en las primeras filas y arranca asustadas carreras de los más pusilánimes. De hecho, ojo si acudes a su próximo concierto, porque esto es lo que respondían en la entrevista a Sonicwave Magazine: “Nosotros no somos el terror de nada, si acaso el terror del público que nos viene a ver. En el próximo bolo cerraremos las puertas de emergencia para que la gente no escape”.

Preguntados por si se ven con carrete para mucho recorrido, Gas nos dice: "Este es el grupo definitivo, andamos ya todos con los huevos pelados y nadie espera mucho de esto, así que me veo aquí muchos años y sin malos rollos. Nos conocemos todos como si nos hubiéramos cagado y somos muy tolerantes con el resto". Además añade un apunte más con cierta carga claustrofóbica: "Vigilante Gitano somos nosotros cinco y el día que falte uno ya no lo será... no tenemos royalties que repartirnos ni giras mastodónticas que hacer a puro cojón. El día que no estemos a gusto... a otra posa maricosa. De todas manera Mancha tiene retenidos nuestros pasaportes y estamos amenazados... alguno lo ha intentado pero no es fácil dejar al Vigilante..."

El mencionado sencillo compartido con Lee Van Cleef no sale al mercado hasta 2011. Un anaranjado trabajo que se tituló "Ik Wil Dat Jij Altijd Bij Mij Bent" (Rumble, 2011), y que con José Luis Zapatero en la portada presenta cuatro temas de dos aventajados discípulos de Siniestro Total.

La actividad del grupo no decae y en las fiestas de San Isidro de 2011 se juntan en los estudios Corleone de Madrid para grabar nuevo material. Tocaron también como teloneros de Dwarves en el Gruta 77 y con Samesugas en la sala Wurlitzer de Madrid.

El sencillo correspondiente, "Destruido" (Rumble, 2012), de aquella grabación, tuvo que esperar sin embargo bastante tiempo antes de que viera la luz. Se presentó de hecho un año después, el 19 de mayo en de 2012, en un concierto, de nuevo en la Wurli, en el que compartieron escenario con Días Libres y X-Prays.

Aunque limitados de nuevo al vinilo de corta duración, la nueva entrega presenta la faceta más dura de Vigilante Gitano. Temas con velocidad y contundencia homologables a la de bandas del otro lado del océano, de las que además, dicen considerarse fans. Con "Marquee", el tema que cerraba la primera cara, sin embargo, volvían a jugar con las reverberaciones, explosiones de música y chulería de Proxe habituales.

Consolidados como una de las propuestas más frescas e irreverentes de Madrid, aparecían en la revista Rolling Stone justo la mañana de la presentación de "Destruido". Su música empieza a calar en todas partes.

Satisfechos ya con la información obtenida tratamos de despedirnos de Gas, que, indignado ante lo que él considera una mala entrevista, nos dice: "Por cierto, la entrevista está incompleta, te falta la pregunta: '¿Quereis añadir algo?' ... pues mira sí... aprovecho la oportunidad que me brindais para cagarme en Vetusta Morla... No me jodais, sois unos sosos y encima os habeis puesto el nombre de una puta tortuga". Genio y figura hasta el final de la reseña.

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