foto del grupo Subterranean Kids
Fotografía del grupo cortesía de Txisto
Periodos activos
1980 - Actualidad
Procedencia
Barcelona
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
18/04/2012
Estilos
7 fans

A tenor de lo que cuentan los que vivieron aquellos años, la Barcelona de la transición resultaba una ciudad especialmente gris. Tiempos de incertidumbre política y social que se traducía para los jóvenes que vivían en las barriadas más conflictivas en una ausencia total de perspectivas. A aquellos chavales les tocó luchar la calle con quinquis, la droga y el rechazo de la sociedad que provocaban con su actitud. Boliche, batería de Subterranean Kids, describía así la situación para Jordi Llansamà en su libro-crónica, “Harto de Todo - Historia Oral del Punk de la Ciudad de Barcelona 1979-1987” (BCore, 2011): “Te juntabas con lo mejor y con lo peor; con amigos que te marcaban para toda la vida y con gente que a muchos se la han arruinado”.

Además de violencia, de todo aquello surgió una de las interpretaciones más intensas e interesantes del punk llegado del Reino Unido que se vivieron en la Península. Los previos los habían puesto La Banda Trapera del Río y su rock de las cloacas. Su actitud sirvió de auténtico rompehielos para bandas que años después conformarían el tejido que convertiría a la Ciudad Condal en uno de los principales centros de actividad musical.

De las tribus de chavales que se formaban todos los fines de semana por las calles de la ciudad para luego terminar en los locales de ensayo, saldrían bandas como Shit S.A., Decibelios, Frenopaticss, Ultimo Resorte, L’Odi Social, Kangrena, Desechables o G.R.B., fundamentales en el devenir de aquellos años. Muchos de ellos se decantaron además por imprimir una marcha extra a su música, acelerándola en consonancia con lo que se hacía por ejemplo en la escena hardcore punk norteamericana con grupos como Black Flag, Minor Threat, Circle Jerks, M.D.C. …

De entre todas ellas, quizás por su actitud e interés por conocer todo lo que se hacía fuera de Cataluña, por ser uno de los grupos con más contactos en el exterior cuando las comunicaciones entre diferentes escenas funcionaban por medio de envíos de cintas y fanzines, por su osadía a la hora de salir a tocar al extranjero en una época en la que este tipo de empresas era del todo impensable, Subterranean Kids fueron los que desempeñaron el papel de auténticos pioneros y posteriores referentes.

Detrás de esta frenética labor por establecer puentes con casi todo el mundo, por tratar de traer el espíritu de la escena holandesa, italiana o alemana a Barcelona, de montar conciertos y distribuir material alternativo estaba el propio Boliche. Tuvo en su hermana Pa, mayor que él, referente válido para un tipo de música que empezaba a oírse entonces en la Península. Precisamente fue aprovechando que ella vivía en Holanda, que el batería se decidiese a ir un concierto de DOA en dicho país, y a la vuelta de dicho viaje se gestaría el comienzo de la banda.

Boliche había tocado en Frenopatics y Shit S.A., y comenzó a dejarse caer por el local de ensayo de Sentido Común, grupo en el que tocaba Pep Subkid. Utilizando precisamente los instrumentos de esta banda, practicaban ellos dos antes de que se juntara todo el grupo, haciendo versiones de The Damned, Posion Idea, Minor Threat. De estos primeros ejercicios, alrededor de septiembre de 1985, surge la idea de formar una banda nueva. Empezaron incluso a salir algunos de los temas, como “Gente”, que luego aprovecharían en el nuevo proyecto.

Pep tenía a Mimo como compañero a la batería en Postura Cómoda, otra banda que no terminó de salir adelante. Éste se interesó inmediatamente en la nueva idea, y como encontró la plaza a las baquetas ocupada por Boliche se ofreció como cantante. Mimo también tendría en su hermana mayor un importante apoyo en cuestiones musicales. Contacto de lujo en una escena en la que estaban los primeros El Último de la Fila, Los Rebeldes, pero también Decibelios o La Banda Trapera del Río; su condición pasado el tiempo de organizadora de la programación de la sala Zeleste, les abrió la puerta para poder tocar allí en varias ocasiones.

Para la nueva banda ficharían también a Tinín, que tocaría en Deportados de Auschwitz, como bajista. En el fondo, casi todos se conocen ya de bares y de los pocos conciertos que se organizan en la ciudad. Como contaba Pep para “Harto De Todo”, ellos eran a los que la gente llamaría “los punks del Mundial”, en referencia a que se habían iniciado en esto de la música justo el mismo año en el que se organizase el campeonato mundial de fútbol en España.

Mimo trabajaba con Boliche repartiendo propaganda en el metro para una empresa cuyos dueños eran de Guinea Ecuatorial. Es de esta actividad subterránea que encontrarían la inspiración para el nombre del grupo: “Cuando acabábamos de currar nos íbamos directamente a ensayar, así que estábamos todo el día bajo tierra. Empezamos medio en broma a correr el bulo de que había una banda yanqui nueva que se llamaba Subterranean Kids que estaba formada por dos negros de Guinea Ecuatorial y dos blancos, así que de esa broma finalmente salió el nombre”.

Y es que efectivamente sería también bajo tierra donde tienen lugar los ensayos del grupo. Su local es un sótano de una antigua escuela de danza con dos salas grandes. Originalmente era el campamento base de Sentido Común y Deportados De Auschwitz, pero Subterranean Kids lo terminaría compartiendo con G.R.B. En una época en la que por edad y por las pintas que llevaban, a los componentes de los grupos se les solía vetar el paso a determinados bares y pubs, los locales de ensayo se convertían en verdaderos centros de reunión en los que divertirse y poder tocar juntos: “La verdad es que llegamos a pasar muchas horas ahí, bajo tierra compartiendo risas, cervezas y tocando sin parar”.

Las primeras canciones se van componiendo de forma casi aleatoria, en una especie de lotería que describía Mimo así para el libro de la crónica del punk barcelonés: “Numerábamos los trastes y cada uno decíamos un número (…) Mirabas qué notas salían y si quedaban bien ya teníamos un riff. En tres meses hicimos veinte temas (…) Las canciones salían a boleo”. Pep también comentaba la cuestión: “Difícilmente traíamos una canción con la base hecha desde casa, se hacía sobre la marcha. El azar te servía para crear una base y dos ó tres combinaciones. A veces Boliche sacaba algunos temas al bajo, tocando las cuerdas por la parte de encima del mástil”.

Aunque en principio los gustos del grupo son variados, animados por Boliche, el sonido de la banda se decanta claramente hacia el hardcore.

El primer concierto lo dieron en la sala Blanco y Negro de Ripollet (Barcelona) en diciembre de 1985. En el cartel de una de las dos actuaciones que dieron ese mes, aparecen emparejados con L'Odi Social, aunque finalmente estos últimos no llegaran a tocar.

Pronto siguieron actuaciones en Zeleste, El Sótano, Communiqué. Mimo recuerda el éxito de convocatoria del concierto en esta última sala, quedando incluso más gente fuera sin poder entrar que en el interior: "No se podía ni encender un cigarro porque se apagaba, no quedaba ni un gota de oxígeno... Vomité varias veces mientras cantaba". La banda desarrollaría en poco tiempo una personal forma de tocar, con mención destacada a la peculiar aplicación de Boliche a las baquetas y la flexibilidad de las gimnasias que ejecutaba Mimo.

Apenas cuatro meses después de haberse formado tenían ya suficiente material dispuesto para grabar. Así, entran en los estudios Maratón de Barcelona para registrar la que sería una primera maqueta. Para varios de ellos era la primera vez que veían un estudio de grabación. Boliche, por ejemplo, recordaba la experiencia con evidente satisfacción: "Escucharte por cascos y ya no hacía falta sonorizar, mezclar ni nada; ya sonábamos de puta madre". No se anduvieron con demasiadas dudas por otro lado, ya que emplearon cinco horas para grabar todos los instrumentos de todos los temas, dejando una mañana aparte para las mezclas.

La única opción que consideraron para "Subterranean Hardcore" (Patizambo, 1985), fue la de la autoedición. Bajo el proyecto de sello discográfico independiente que Pep y Boliche bautizaron como Patizambo Records, se encargaron de que las sucesivas tiradas de unos cientos de copias cada una que tuvo la maqueta se vendieran de mano en mano, por envíos postales o por intercambios con otras bandas o sellos. Hasta un total de 1500-2000 copias llegaron a comercializar de esta forma.

Con la maqueta ya grabada se produce una primera sustitución al bajo. Tinín tiene que dejar el grupo para cumplir el servicio militar. Tras unas colaboraciones de Alberto de GRB, entraría Marc García, que ya había tocado en Shit SA, Rock Fumeta y Attack. En principio la idea es la de una sustitución temporal hasta el regreso de Tinín, pero el caso es que éste, a su vuelta, se iría a vivir a un pueblo, con lo que Marc terminaría quedándose en la banda como bajista titular.

Los primeros conciertos que daría el grupo con la nueva formación los dieron para la plataforma PUAJ en el Ateneo de Nou Barris.

Poco tardaron en repetir la experiencia y en un par de días de octubre y noviembre de 1986 volvieron a grabar y mezclar en los estudios Maratón temas de los que iban saliendo en el local de ensayo.

Escogida de nuevo la opción de trabajar como Patizambo Records para su edición, y dado que no contaban con licencia alguna para sacar al mercado vinilos, cuentan con la financiación de Pa, la hermana de Boliche, para poder pagar a un particular que les prensaría los discos. Un total de mil copias se hicieron de las que el propio grupo se encargó de hacer portadas (que imprimirían en una imprenta de Cornellá), maquetar, enfundar e ir vendiendo por ahí. De este primer mini-LP, "Los Ojos de La Víctima" (Patizambo, 1986) se llegaron a vender copias en el extranjero, con envíos a publicaciones como Máximum Rock and Roll o Flipside Trust. Boliche era el encargado principal de estos asuntos de correo y promoción.

El mismo año de edición de “Los Ojos de la Víctima”, el grupo realizó una mini gira por Euskadi. Tuvieron una apretada agenda, llegando a dar un concierto diario durante toda una semana. El recorrido pasa por gaztetxes, centros sociales y en general a una escena con una actividad efervescente en la que además se les aprecia. Subterranean Kids cuenta con la amistad de Javi Destruye, agitador y distribuidor como Boliche desde fanzines y radios, que le facilitará la posibilidad de dar más conciertos en varias localidades de la geografía vasca, o de grupos como BAP en Andoain. El buen ambiente de acogida para con los catalanes es también palpable en el documental “No Acepto” (José A. Alfonso / Alberto Bocos Oyarbide, 2007), en el que son varios los elogios vertidos a la banda, a la escuela creada por Boliche y su forma de vérselas con baquetas y parches.

Pep, al recordar aquellos días de conciertos en el círculo de okupas, especialmente en el de Barcelona, no desaprovechaba para verter críticas en varios de los aspectos que rodeaban la escena en la que se desenvolvían los grupos: “En esa época tocábamos por todas las causas pero rápidamente nos empezamos a cansar del entorno okupa (…) Le metían mucho morro. Tocabas por la jeta; metían mil personas y luego no se sabía que se hacía con la pasta de la entrada”. A pesar de ello, Boliche, seguiría participando de forma decidida en todo aquel enjambre de colectivos.

Pronto repetirían edición de mini-LP. En "Hasta El Final" (La Isla de la Tortuga, 1988) recogía una docena de cortes que el grupo había grabado en los estudios Sonomanía de L'Hospitalet de Llobregat. Boliche recordaba que la grabación fue un pequeño infierno. Los estudios elegidos estaban empezando a funcionar y Subterranean Kids eran, en realidad, de los primeros grupos que los utilizaban. La descripción de las instalaciones es ciertamente desolador: "Tenían todos los cables del estudio colgando de la pared y la mayoría de las conexiones estaban mal hechas. Cuando lo teníamos todo grabado no encontraban la pista del bombo. Después de una bulla enorme, volvimos a grabarlo de nuevo, pero se mezcló mal y se masterizó mal". Hasta su reedición por Tralla Records años después no recuperaría parte de la calidad de su sonido.

El productor del disco fue Raul Núñez, locutor de radio y responsable de la Isla de la Tortuga, con la que distribuía material de bandas como GRB, Anti / Dogmatikss, HHH... Fue con este sello con el que se editaría "Hasta El Final"; de hecho fueron la primera referencia de su catálogo. Entrevistado Raúl también para "Harto de Todo", contaba las dificultades con las que se tenían que enfrentar los proyectos independientes como el suyo en aquel momento. "No había un mercado hecho, estábamos creando mercado para este tipo de música. El hardcore no lo conocía nadie. Cuando hicimos la promoción de Subterranean Kids en Radio 3 los locutores no sabían ni lo que era, nos preguntaban qué era eso del hardcore. Imagínate, comparaban a los Subterranean Kids con Siniestro Total".

En 1988 prepararon, algo más cuidadosamente que un año antes, una gira por Europa. A pesar de ello, Pep sigue sin poder ir, pero en esta ocasión la banda sigue adelante y se queda él sin ir. Para sustituirle fichan a Fernando-Damned- que terminaría haciéndose fijo.

La salida de Pep no estaría exenta de cierta polémica. De acuerdo a sus comentarios para “Harto de Todo”, antes de irse de la banda, lanzó una propuesta de incorporar un segundo guitarrista cuando estaban preparando la gira europea que no fue bien recibida por Boliche, que argumentaba que la música del grupo era para un solo guitarra. "Yo pensaba que el grupo tenia que hacer un cambio de rumbo musicalmente hablando (...) Necesitaba un golpe de timón para hacer algo mas creativo y sofisticado". Tampoco ayudó a superar lo amargo de su despedida el concierto que se organizó con motivo de la misma, precisamente con dos guitarristas, ya que no pudo terminarse por indisposición de Boliche.

El caso es que la excursión por Europa resultó fundamental en lo musical para la banda: "Para nosotros representó muchísimo salir de una escena tan pequeña y tocar en otro país con mucha más gente, mejores bandas, mejores condiciones, otro mundo", decían en entrevista para Toni I. Querol y Sergio Sancho. Les posibilitó comprobar el nivel de los grupos de fuera y un ritmo de conciertos algo mayor al que estaban acostumbrados: "Podías tocar cada semana, cosa que en España era imposible", contaba Boliche. La agenda que siguieron estuvo organizada por Moses, responsable del fanzine Zap y colaborador de Trust Magazine, una publicación alternativa alemana.

Además de con un gran número de bandas alemanas, coincidieron con Fugazi y NOFX en su primerísima etapa, o el mismísimo Dave Grohl, cuando tocaba con Scream antes de incorporarse a Nirvana. El primer concierto en tierras alemanas lo dieron con HDQ, que dejó impresionados a los barceloneses por su energía. "Ya en el primer bolo nos dimos cuenta de que había un nivel más alto, pero también de que les encantaba el hardcore primitivo, rápido y rabioso que hacíamos nosotros".

A pesar de la planificación inicial, todo resultaría más anárquico de lo previsto. Fueron para siete conciertos y terminaron dando unos veintidos, teniendo además que comprar una furgoneta ante la avería que sufrieron con la que llevaron originalmente al iniciar el viaje. Boliche nos completa la información al respecto: "Reventamos la furgoneta con la que fuimos que estaba en un estado pésimo (perteneciente a Felipe de Monstruación) y continuamos con una furgoneta de un amigo de Moses con la que tuvimos un accidente en el Transit de Alemania del Este (todavía existía el muro) con resultado de siniestro total aunque leves rasguños y rotura de algo del equipo por la parte que nos tocaba".

La experiencia debió de resultarles especialmente positiva, ya que repetirían más tarde, en 1990, con una gira que organizaron con ayuda del squat in Der Au de Frankfurt. Consistió en dos o tres meses con conciertos que se iban cerrando sobre la marcha. En el segundo mes, tras unos treinta y tantos conciertos Marc es víctima de una crisis nerviosa que le predispone violentamente contra el resto. Bolo contaba en "Harto de Todo" el desenlace de la gira para Marc: "La gente de Frankfurt le dijo que no lo quería allí, que se largara. Le pagaron el billete de tren, le acompañaron a la estación, lo metieron en el vagón y lo enviaron de vuelta a Barcelona". Convencidos por los responsables del squat, el resto del grupo se quedaría, tocando con diferentes bajistas.

Como final de fiesta de su estancia en el centro ocupado darían un concierto que quedaría registrado para el sencillo "Live In Au" (B-Core, 1990). La actuación tuvo lugar exactamente en Besetzlen Au el día 2 de junio. El disco tendría cinco temas tocados, de acuerdo a lo que informaban los créditos, hasta por cuatro bajistas diferentes.

La resaca de la excursión no se hace esperar. La convivencia entre los componentes de la banda ha minado algo la relación entre ellos y terminarán por acordar un parón de toda actividad ante la mala atmósfera reinante. Mimo decidió prolongar su estancia en Alemania, Bolo se dedicó a otro proyecto en paralelo que también tenía en funcionamiento por aquel entonces, Tropel Nat, y Fernando se centraría en Dr. Calipso.

Tras nueve meses de inactividad de Subterranean Kids, Mimo regresa a España y sin grupo alguno, termina por convencer a sus compañeros para volver a intentarlo. Con la incorporación al bajo de Moncho -Moon Yo- en el grupo electrónico Swine Pox y anteriormente en Corn Flakes, darán un primer concierto de renganche en Madrid, en la sala Argentina ante un millar de personas. Seguirían luego actuaciones como la de la prisión de La Modelo de Barcelona. De la misma, contaban en el fanzine Pajarraka que no creyeron ver en los reclusos del centro a seguidores convencidos de la banda, pero que disfrutaron de la experiencia. Especialmente cuando el grupo acometió una versión del "Highway to hell" de AC/DC, que aunque no resultó especialmente brillante, consiguió poner de pie a la gente que empezó a cantarla.

En el año en el que la ciudad condal se vistió de olímpica, Subterranean Kids volvieron a grabar un nuevo disco. Para ello, y a sugerencia de Marisa, responsable de Overdrive Records, la compañía que lo iba a editar, fueron a los estudios IZ en San Sebastián de Kaki Arkarazo (M-Ak, Kortatu, Negu Gorriak). La grabación y mezclas de los temas se realizó entre los días 7 y 16 de enero. "Ya no Hay Tiempo" (Overdrive, 1992) traía una decena de canciones más una versión de The Damned ("Neat, neat, neat"). Al disco le acompañó un sencillo, "No Digas" (Overdrive, 1992), en el que la versión que se hacía era el "Paranoid" de Black Sabbath. Por vez primera, una grabación de Subterranean Kids se editaba en los tres formatos posibles: LP, CD y cinta cassette.

Al preguntarle a Boliche por el disco y la grabación correspondiente, el batería no duda en señalarnos lo estupendo de las condiciones que les ofrecieron para su elaboración. De hecho era la primera vez que afrontaban una grabación con semejantes medios, los mejores que habían tenido hasta la fecha. No por ello se ahorra autocrítica alguna: "Con el paso del tiempo confirmo que no estábamos preparados para grabar en esas condiciones, en fin, que no supimos aprovecharlas y el disco no suena todo lo bien que debería, aunque los temas estaban bastante preparados y más trabajados que en anteriores grabaciones".

Cuando salió "Ya No Hay Tiempo" (Overdrive, 1992) la escena del hardcore contaba ya con varios grupos bien establecidos, muchos de ellos surgidos tras la estela que dejaron los propios Subterranean Kids, que se habían encargado de romper el hielo unos años antes. 24 Ideas o Corn Flakes, por poner un par de ejemplos, competían ahora con ellos con similares argumentos.

El disco supuso argumento de polémica posteriormente con el sello, al que el grupo reclamaría el pago de royalties y un conteo veraz de las copias vendidas. Al poco de haber grabado el disco, Poly Social entraría como bajista sustituyendo a Moncho, que no se llevaba del todo bien con Mimo, y que aguantó en la banda por petición de Boliche hasta finalizar las sesiones de grabación. El debut del nuevo miembro tuvo lugar en el concierto que daría la banda en Balmaseda (Vizcaya), tocando junto a Ratos de Porao y Crusher.

En 1995 se produciría un nuevo remplazo al bajo con la entrada de Román, que tocaba en Manifesto. Ese mismo año el sello alternativo madrileño Potencial Hardcore reeditaría el primer LP del grupo "Los Ojos De La Víctima", un disco por el que Fernando, responsable del sello, no dudaría en señalar como uno de sus favoritos ante las cámaras de "No Acepto".

Dos años después la formación cambia con la entrada de Ángel, también en Flying Fishes Song, como bajista. Asimismo, Alberto Collazo, de GRB, cubriría las ausencias de Fernando a la guitarra.

El grupo se encontraba con material entre manos que habían grabado en Triumfo, estudio en la casa de Alberto, y buscan el modo de sacar una nueva grabación. Aunque se lo envían a muchos sellos sólo recibieron respuesta de Locomotive en España y Fat Records en los Estados Unidos. Pero la que realmente sale es la opción de editar un sencillo con Tralla Records, con el material de una maqueta que tenían grabada. El sello barcelonés, encargado de la distribución en nuestro mercado de material del sello Burning Heart, consigue implicarlos en la edición de un sencillo compartido con los suecos 59 Times The Pain. La idea con la que el grupo afronta el emparejamiento en "59 Times The Pain /Subterranean Kids" (Tralla, 1999), con una cara para cada banda, era la de poder intercambiar conciertos luego con los de Orebro. Finalmente ninguno de los dos sellos se movería para organizar dichas actuaciones.

Tralla también se encargaría, eso sí, de recuperar los tres primeros trabajos del grupo con el disco "85/88 The Hardcore Years" (Tralla, 1998). Pero ante la imposibilidad de tocar ni de grabar disco nuevo, terminan por cansarse y deciden volver a plantarse.

Nada se sabría de Subterranean Kids hasta pasados casi una década de su disolución oficial. Acompañado de la recopilación de otro sello catalán, B-Core, de la primera maqueta "Subterranean Hardcore" y de los dos mini LP que la siguieron, "Early Stuff" (B-Core, 2007), deciden retomar los instrumentos y empezar una serie de conciertos. La formación que reanudaría las hostilidades estaba compuesta, además de los insustituibles Boliche y Mimo, en la batería y voz, respectivamente, por Fernando a la guitarra y a Moncho al bajo.

La reunión los llevó por Alemania, donde tocarían en Frankfurt, Waldheim y Karlsruhe y en un gran número de sitios de la Península. Arrancaron en el Apolo de Barcelona, en un concierto que no dudan en calificar de espectacular, por la acogida que les dispensó el público. Continuaron con actuaciones en Durango, Madrid, Villarreal, Alcañiz y Murcia.

A comienzos de 2008 sufren de nuevo relevos tanto en la guitarra como en el bajo, de los que se harían cargo Beni y Miquel, respectivamenente. Los nuevos fichajes habían tocado en bandas como E-150, Manifesto y DJVU. El guitarrista se estrenó en la sala El Molí de La Roca, mientras que el bajista haría lo propio en el concierto que el grupo dio en la sala AIGMB de Badia del Valles. A las actuaciones de Barcelona, Andoain y Montorio seguirían los conciertos que, como teloneros, dieron en la gira de los norteamericanos Sick Of It All por España y Portugal en abril y mayo de 2008.

Con la entrada de Alex (Carpe Diem, Afraid To Speak In Public, Ktulu y Algo Toxico) para sustituir al bajo a Miquel, inician una frenética etapa de actuaciones veraniegas en cantidad de festivales y certámenes alternativos como el Primavera Sound de Barcelona, Senglar Rock de Lérida, Baiturock en Burgos, Festival de Amics del Soroll de la Garriga, Sintonitza 08 (Sta. Coloma), Anacrusa Fest... La guitarra volvería a cambiar de manos recuperando Alberto su puesto. La actividad de la banda seguiría siendo enorme, con una lista de conciertos que incluyen el compartir cartel con Stiff Little Fingers.

Subterranean Kids tuvieron siempre clara su condición de pertenencia a una escena esencialmente alternativa, pero no por ello, como se desprende de lo que contaba pasado el tiempo su cantante, hubieran recibido de mala gana la oportunidad de consolidarse en algo más. Su vuelta a las tablas y las ganas de seguir grabando quizás tenga más de seguir disfrutando que de exigencia por cosechar un más que merecido reconocimiento. A la espera de ese nuevo trabajo, siguen demostrando el potencial que atesora en su apuesta en vivo frente al público. Mimo reconocía así: "Había gente a la que no le gustaba nuestra música, pero que se quedaba parada con nuestro directo. Éramos como un puñetazo en la nariz".

Boliche, en un ejercicio de vista atrás similar para el documental "No Acepto", no dudaba en señalar su mejor momento como banda a partir de 1988, participando así en los años dorados del hardcore de los 90. Protagonistas y responsables directos de establecer la estructura de una escena interrelacionada con el exterior, los catalanes ocupan sin duda un lugar de privilegio entre las bandas pioneras del punk de los 80.

Cerramos la conexión con el grupo preguntando por su futuro inmediato. Boliche nos dice que trabajan para tener la posibilidad de dejar grabado el material nuevo del que disponen. Reconoce que entre "niños, perros y curros temporales" todo se hace más difícil, pero se palpan las ganas de sacar a la calle nuevo disco.

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Comentarios

foto del usuario silpivipiapa
silpivipiapa
18 abril, 2012 at 15:36

Grande grupo entre los grandes, Boliche manejando una gran tecnica,Mimo derrochando un gran carisma, Alex que es para mi un artista muy especial y Alberto portador de un entusiasmo irrefrenable….SUBTERRANEAN KIDS ES HISTORIA Y ES PRESENTE…GRANDES GRANDES….

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