foto del grupo Remences
Periodos activos
1992 - 1995, 1996 - 1999
Procedencia
Barcelona
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
24/04/2018
Estilos
No tiene fans

El año 1992 será recordado por muchos como el de los Juegos Olímpicos de Barcelona, la exposición universal de Sevilla y las celebraciones del Quinto centenario del descubrimiento de América. Y sin embargo para otros muchos, los primeros 90 pasarán a la historia por lo convulso de la escena musical que se vivía en Cataluña. “Era la eclosión de los boneheads, hostias de Brigadas Blanquiazules con Boixos Nois; punkies con Brigadas, SHARPS con todos, independentistas contra punkies, yo qué sé… Era una época chunga”, comentaba Miquel, guitarrista y voz del comienzo de la banda. Política, fútbol y diferentes facciones musicales conformaban un caldo de cultivo en ebullición en el que no resultaba extraño que surgieran grupos cansados ya del simple “Todos borrachos en el bar oi! oi!”. Las letras de Remences apuntaban desde el principio a un contexto diferente: “Era un grupo internacionalista, antifascista, independentista, no por nada… Era un tiempo difícil, estaba de moda ser nazi, cada día apuñalaban a alguien...y apuntaba todo a más politizado”.

Chavales todos de Rubí, del Vallés Occidental de entre 15 y 17 años cuando empiezan, la de Remences sería su primera experiencia musical seria. Debutaron en directo en Tarrasa en mayo de 1993 y para cuando en 1994 entran en estudio para dejar registrada la que sería su primera maqueta tienen la siguiente formación: Salillas (bajo), Tinez (guitarra y letras), Miquel (guitarra), voz y composición) y Josu –Garro- (batería y voces).

El nombre que adoptan para el nuevo proyecto tiene su origen en el movimiento insurgente entre los campesinos catalanes de la segunda mitad del siglo XIV que se negaban a pagar los tributos a los que les sometían los señores feudales de la época. "Los remences desconfiaban de poder conseguir pacíficamente la solución de sus problemas y la situación en el campo era tan grave que decidieron organizarse seriamente para pasar a la acción directa", explicaría luego en el texto interior de su primera cinta. Fue una ocurrencia de Tinez en el bar. Luego se dejarían aconsejar por los responsables de Capitá Swing: Alfred y Perico (este último pondría más tarde en funcionamiento Plastic Disc, que editaría el disco de Remences años después): “Nos guiaron un poco con la estética pro-soviética”.

Empiezan haciendo versiones de grupos bien dispares: The Charlatans, Rolling Stones, The Clash, The Smiths o Kortatu. Posteriormente, con un sonido algo más encuadrado, se acercaron a lo que denominaban: “punk crudo pero melódico” con Stiff Little Fingers, The Jam, Housemartins o The 4 Skins como referencias válidas.

La demo “No T’Arronsis” (Capitá Swing, 1994) se grabó en A Dream House Studio de Tarrasa los días 6 y 7 de mayo de 1994. Grabaron todo el sábado y parte del domingo, dejando el resto del día para las mezclas. “Tocamos los temas muy rápido por los nervios de ser la primera vez”, recuerda Miquel, que además rememora algunos de los detalles técnicos de la sesión: “Era muy buen estudio; auténtico, nada de mierda digital. Grabamos en cinta, pero luego no las compramos, como Eskorbuto. Pillamos el dat y luego se borraban”. El equipo técnico e instrumental fue totalmente del agrado de la banda; todo fueron comodidades: “Mi guitarra era una mierda y me dejaron una Strato; batería buena; microfonía de primera; mesa analógica del copón; grabamos con unos amplis de primera de válvulas … Y el técnico muy muy bueno. Me hizo doblar las guitarras e incluso graba alguna cuando está hasta la polla de pincharme”. Además, reconocía las diferencias en la manera de tocar de los dos guitarristas: “Tinez era mucho mejor que yo. Yo tenía más groove, rollo Jam o Redskins, pero él punteaba de puta madre”. Por su parte, Garro, el batería no se dejó encasillar por restricción alguna: “Se saltó la claqueta por el forro, y por eso los temas son tan tralleros y rápidos. Así de fácil. Cuando grabamos ya controla más la batería y mete ritmos punk guapos y redobles rápidos”. No escatima tampoco palabras elogiosas para el bajista: “Salillas saca muy buenas líneas de bajo. Era fan de Íñigo Muguruza”.

Mientras que “Draxtor” tenía como protagonista precisamente a un personaje local, hincha de futbol, amo y señor de la barra del bar con sus botas Doc Martens, “Maig del 37”, por ejemplo, describía la Barcelona de la Guerra Civil, con barricadas en las calles y milicianos de la CNT, POUM y PSUC. Incluyeron versión del “One law for them” de The 4 Skins, que retitularon “Quan ho farem”. “Encadenados” por su parte, corresponde quizás a esa vena más melódica a la que se refieren antes, cercana a propuestas como las de Redskins. Es, por otro lado, una de las pocas ocasiones en las que se les puede escuchar cantar en castellano. “Funcionó mucho, a la gente le encantaba. Creo que estábamos un poco tocados por la maqueta de Corn Flakes que nos flipó y algo de hardcore melódico que empezó a aparecer con fuerza”, comenta Miquel.

Una vez en la calle la maqueta el grupo empieza a recibir ofertas de conciertos. Primero en Cataluña y luego fuera terminando en Igualada y Zaragoza. El primero de todos sería participando en un Rock Anti-Represiu en Manresa: “Estuvo muy guapo. Hicimos una versión de Delirium Tremens, otra de “Zu atrapatu arte” de Kortatu, y otra de Redskins”. Llegaron a compartir cartel con bandas como Banda Bassotti, Skatalà y Malarians.

La cinta se había planeado como preparativo y adelanto para la grabación de un disco, pero al final las cosas se torcieron y no salieron como pensaban. Y es que disensiones internas llevaron a la disolución del grupo en 1995. Preguntado Miquel por lo ocurrido no esconde su desencanto: “Pues una mierda de la que te arrepientes con el tiempo. Nos separamos por chorradas. Yo empiezo a escuchar más de todo, y las letras de Tinez son indispensables para Remences. El disco iba a ser un pepino, mitad en castellano y muchos ritmos rollo The Clash y muy muy Redskins o Housemartins. Muy serio, más como la primera parte de la maqueta pero duro. Ya teníamos fechas cerradas y era una gran inversión del sello. También había vientos, sabíamos todos más, ya que tocamos mucho con la maqueta. Una lástima, era un paso adelante. Humildemente diría que como nuestro “Estado de las Cosas” un paso a algo más serio”.

Volvieron a los escenarios un año más tarde en Barcelona, empezando una serie de conciertos como el que dieron con Opció K-95 en la presentación de su disco “Cap Oportunitat” (Propaganda pel Fet, 1996). Tras una etapa de cambios constantes (“para cada concierto teníamos un cantante diferente”), consolidarían una formación con Josu (voz), Tinez (guitarras y coros), Lluís (bajo y coros) y Jordi (batería y coros). Ése sería el cuarteto que grabara el disco de debut: “Remences” (Plastic Disc, 1997), resultado de la evolución de la banda hacia sonidos más street rock and roll, sin abandonar las canciones aceleradas. Aunque se incluyeron algunos de los temas de la maqueta anterior como las ya mencionadas “Maig del 37” o “Draxtor”, lo cierto es que el grupo manifestaba por entonces su desilusión por las cuestiones políticas: “La política nos ha decepcionado. Ahora la única política que apoyamos es la de nuestras vidas”, declaraba Josu en una entrevista. El disco se grabó durante el verano de 1997 en los estudios Panorama de Sant Climent del Llobregat (Bajo Llobregat) donde el responsable de las cuestiones técnicas era Floreal (guitarra de Monstruación), utilizando cinta magnética, mezcla y masterización digital. El trabajo se editaría en otoño de ese mismo año.

Eso sí, mantuvieron su querencia por la música que les gustaba desde sus comienzos (de hecho, el disco traía una versión de un tema de The Cockney Rejects) y algunos de sus hábitos, como el que denominaban “factor Estrella Dorada”, que relacionaba la cerveza con el pago de sus conciertos: “Grupos como nosotros que no ganamos dinero en los directos, hemos de cobrar de alguna manera, y nosotros lo hacemos en especies. Eso sí, es un factor que después altera la calidad del producto final”.

En 1998 Remences sufriría una nueva refundación, quedando la formación con Jordi B (voz), Tinez (guitarra), Óscar (bajo) y Jordi X (batería). En la primavera de 1999 entran en el estudio El Cobert de Tarrasa con Quim como técnico de sonido donde dejan grabado un EP titulado “Ràdio Remences”, en el que se incluía una versión de Stiff Little Fingers cantada en inglés. Utilizaron una Les Paul que les dejó el responsable del estudio y un amplificador con cabezal de válvulas para la pista de guitarra. El disco quedaría inédito porque tras un concierto en la sala KGB de Barcelona en verano de 1999, el grupo vuelve a disolverse. Únicamente se salvaría el tema “Sota control”, que vería la luz en el recopilatorio “Class Pride, World Wide” editado por el sello Insurgence Records.

Finalmente la maqueta sería reeditada en formato de vinilo, “No T’Arronsis” (Teenage Warning, 2017) con abundante información sobre la banda en su interior.

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