foto del grupo Polanski y el Ardor
Periodos activos
1980
Procedencia
Madrid
Estado
Inactivo
Publicado por
Julián Molero
Fecha publicación
18/09/2009
Estilos
51 fans

Si hubiese que explicar a alguien qué fue el movimiento punk en el campo de la música, bastaría con invitarle a escuchar algún disco de Polanski y el Ardor. Una guitarra tan cortante como una sierra, un bajo enloquecido repitiendo como una ametralladora la nota básica de cada acorde, una batería tocada a mamporro limpio y, en este caso, la nota distintiva de un saxo de sonido premeditadamente metálico. Todo ello como guarnición de una voz convulsa que escupe letras amenazadoras que nos hablan de los peligros de la Guerra Fría y de unas desquiciadas costumbres sexuales. Sin embargo, cuando Polanski y el Ardor dan sus primeros pasos, el fenómeno punk ya ha sido engullido por La Movida,  convirtiéndose en uno de sus principales nutrientes, pero perdiendo la agresividad vital que le caracterizó en sus principios.

En 1981 cientos de grupos se hacen y se deshacen en Madrid. Uno de ellos está formado por Víctor Manuel Muñoz Vázquez (guitarra y voz), Max Piroles (guitarra), Ramón Guzmán (bajo) y Pejo (batería). Pronto Víctor y Pejo deciden prescindir de sus compañeros y entran en la formación Carlos Alvárez (saxo) y Sebastián Durán (bajo). El nuevo cuarteto va a adoptar el nombre de connotaciones cinematográficas Polanski y el Ardor.

A principios de 1982 graban una maqueta en Doublewtronics pagada por su manager Juan Carlos González (Rocky), que la presenta a la independiente Spansuls, dirigida por El Sardinita. Esta maqueta contiene ya las tres canciones fundamentales de su breve carrera: “Ataque preventivo de la URSS”,” Y no usa laca” y “Chantaje emocional”. Se supone que el disco va a salir en abril, pero pasa la primavera, pasa el verano y el disco no se edita. Entre tanto, se suceden las actuaciones en Madrid de mano de Paz Tejedor (manager de Radio Futura) y el grupo comienza a tener sus primeros seguidores incondicionales.

En octubre de 1982, se presentan y ganan el Concurso de Rock de la Diputación de Madrid, cuya final tiene lugar en el abarrotado Pabellón de Deportes del Real Madrid. Tras ellos se clasifican por este orden: Alphaville, Espasmódicos y Zoquillos. El premio consiste en medio kilo (quinientas mil pesetas) y la grabación de un LP en Ariola.

Se graba dicho LP en los estudios Kirios bajo la producción de Paco Trinidad (ex de Ejecutivos Agresivos y por entonces productor de Décima Víctima). Spansuls negocia con Ariola, pidiendo un dinero a cambio de no editar su disco. Ariola no acepta y cuatro discos de Polanski y el Ardor se ponen a la venta casi simultáneamente: Un maxi single de Spansuls, un LP y dos singles de Ariola. Tres de estos discos traen como tema principal “Ataque preventivo de la URSS”. Esto despista al público y tiene efectos muy negativos para el grupo, pero la canción ya es un bombazo. Se calcula que se vendieron cuarenta mil ejemplares del maxi y unos veinticinco mil del single, además de varios miles de long plays. La canción entra en las listas de superventas y en el top 10 de Los 40 Principales y el grupo aparece en televisión con asiduidad. Paco Trinidad en una extraña decisión decide dejar fuera de este LP la canción “Bailando en el alambre”, una de las mejores del álbum, aduciendo que así podrá aprovecharse como un hit futuro.

Santiago Cano de Roll Managements los ficha para su escudería. Tiene los derechos entre otros de Nacha Pop, Derribos Arias, Dinarama, El Aviador Dro, Loquillo, Parálisis Permanente, Gabinete Caligari y PVP. Roll mueve sus grupos en galas y festivales por todo el país, pero pronto Polanski y el Ardor comprenden que sus salvajes directos que vuelven loco al público juegan en su contra, porque varios de sus famosos compañeros de management se niegan a actuar con ellos porque les hacen una sombra que casi congela las actuaciones. Tan solo PVP, Espasmódicos y Derribos Arias les aguantan el tirón en aquel verano de 1983, otros prefieren coincidir con ellos lo menos posible.

Carlos Alvárez abandona el grupo para dedicarse a su profesión de geólogo y es sustituido fugazmente por Justo Bagüeste. En 1984, ya convertidos en trío, radicalizan su propuesta con conciertos de tres horas y un sinfín de nuevas canciones y versiones que nunca serán grabadas.

En la primavera de 1984 Ariola les propone grabar un nuevo LP con Peter Mc Namee y Ángel Altolaguirre (ex Dinarama) como productores, pero los jefes de la marca rechazan estas grabaciones. Esto supone un duro golpe para las aspiraciones de Polanski y sus chicos. Como premio de consolación publican casi a escondidas un maxisingle con la citada "Bailando en el alambre" como tema principal.

En junio de 1984 Polanski y el Ardor se despiden para siempre de su gente en la sala Imperio, de Madrid. Las decepciones continuas con el trabajo de sus managers y sus discográficas, las malas relaciones con algunos grupos punteros influyentes, los problemas de afonía crónica de Víctor y la mili de Sebastián les hacen tomar la decisión de abandonar la música. Víctor Vázquez colaboró después fugazmente con Clónicos, para los que compuso varias canciones. El batería Pejo colaborará con Alicia Malicia Cool.

Las canciones de Polanski y el Ardor han sido versioneadas por otros grupos, destacando la recreación que El Niño Gusano hizo de “Las venas de mi amigo están ardiendo”.

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Discografía del grupo

Comentarios

foto del usuario sardi
sardi
30 septiembre, 2009 at 17:44

Hay tantas inexactitudes en este artículo que deberías reescribirlo entero.
Se te ve buena voluntad y amor por la música. Pero te informas mal. Hablas sin saber o por boca de terceros.
La historia de Polanski (con i latina, como ellos quisieron al principio ser denominados) pasa por un personaje fundamental: Rocky. Sin él no habrían grabado maqueta alguna, no habrían participado en concursos, conciertos, etc.
Rocky era el factótum de Polanski y el Ardor. Porque ellos eran “mu artistas” y no querían saber de nada más que ensayar (con local agenciado y financiado por Rocky, claro) y tocar.
La maqueta la grabó él con Paco Trinidad, de productor artístico, en un muy buen estudio gastándose una pasta para que quedara de alto nivel.
Tan buena era la grabación (comparado con otras de la época) que me pareció merecedora del formato maxisingle. Y aquí debo aburrir con una explicación técnica: dado que en el corte la separación de surco es mucho mayor que en un 7 pulgadas, siempre y cuando se mantenga la velocidad de 45 rpm, el rango donde se estampan las frecuencias es mayor y sufre menos “lloro” por proximidad entre surcos.
El sonido es más limpio en las altas, y más contundente en las frecuencias bajas. Además, el single era un formato donde se usaba más vinilo reciclado (cosa que nunca sucedió con Spansuls, tuve mucho celo en ese detalle), por juzgarse que era más de troche y moche que un Long Play.
El maxisingle era un envase de lujo, destinado a sacar la mayor fidelidad de reproducción. Para discotecas exigentes, sobre todo y promociones de campanillas de artistas de preponderancia en las compañías grandes.
Elegí ese formato (una novedad para el mercado independiente) porque la canción (fantástica desde la primera escucha) y el sonido lo merecían. No obstante, les propuse al grupo si querían asistir al corte de la matriz en el estudio de Iberofón (para retocar la ecualizacón sobre todo en medios agudos), pues me parecía que la mezcla final había quedado un tanto opaca. Un sonido más opaco de lo que yo buscaba en mis producciones y ediciones, y de ahí salió el juego de palabras de llamar a Paco “Opaco Trinidad”. Broma que nunca se tomó a mal, porque yo siempre aprecié su trabajo. Igual que todos lo hacían; era y es un gran productor. Me remitieron, como siempre a Rocky. Ellos no querían saber nada de materias técnicas, ni de contratos, ni de nada.
Eso sí, estaban entusiasmados con que fuera un ¡Maxisingle! con portada a todo color y foto del grupo. Pejo (a quien conocía ya de vista de la época de La Cochu y me caía muy bien) estuvo mareando con hacer o no hacer unos dibujos para la portada. Tenía unos collages, no estaba muy convencido …

Pero era difícil hablar con ellos. Porque siempre se agobiaban, eran indecisos, inseguros y delegaban ¿en quién?: en Rocky.
Gracias a la excelente actitud de este último y permanente disponibilidad las cosas iban adelante.
Se daban algunos pasos, por lo menos. Es paradójico que digas que el disco de las 3 canciones de Spansuls no salía, como echando la culpa al sello, cuando ellos con sus disputas internas, sus indecisones, sus contradicciones (Pejo me llegó a decir, a toro pasado, que por qué no había puesto una foto ” … de unos pingüinos …(?)” en lugar de al grupo, que podía parecer una portada heavy).
¿Y por qué no llevó él la famosa foto de los pingüinos cuando se le ofertó proponer alguno de sus dibujos, que nunca entregó?¿Era ya mánager de “Un pingüino en mi ascensor” y pretendía promocionarlo así?
Es fácil criticar con futuribles. Por eso siempre trabajé pensando en el futuro. Y hoy en día todos las referencias de Spansuls valen un dineral en el mercado del coleccionismo internacional. Buscad en ebay.
Lo que resulta cómico es que me adjudiques la intención de negociar con Ariola una cantidad de dinero para no editar el maxisingle.
Por recomendación de Ordovás (que era mi amiguete y me aconsejaba) hablé con la Diputación de Madrid, cuyo responsable era J. Antonio Muñoz (ex-Aguaviva), un corrupto que se llevaba la mordida de parte de Ariola, hay que decirlo así de claro. Que de ese modo se aseguraba editar un disco con el ganador, prerrogativa conseguida sin previo concurso público. A dedo. Dedo de corrupto, porque cuando fui a verle, pese a mi juventud, debió advertir en mi seguridad al exponer el tema cierto respaldo. Que, ante la duda que fuera económico me espetó: ¿Y con qué presupuesto cuentas para la edición de ese disco?, con cara de pillín. Yo, entre ingenuo y honesto le respondí la verdad: … somos independientes, punkies … Resumiendo, no había partidas para untar funcionarios.
De alguna manera lo vio peliagudo e informó a Ariola. A los pocos días me llamó a mi casa Manolo Díaz Pallarés, me citó en la calle Martinez Campos, oficinas de Ariola.
Como el chivato le debió de haber informado de que éramos unos punkies sin dinero, pero que teníamos un contrato con Rocky, el mánager del grupo. Y un máster, preparado para salir al mercado
… Él ya tenía una cifra preparada. Que pensó que me deslumbraría, digo yo. Pero a mí me provocó la risa: 100.000 pesetas. Él no sabía cómo convencerme de que no editara el disco. Pero el argumento económico era débil, muy débil (muy probablemente porque ya se habían gastado mucho más en partidas menos confesables). Yo pretendí ir más en el camino de una coedición, o una administración artística de un grupo y un estilo que ellos no conocían.
Y pasó lo que ya se sabe, pero que algunos como tú pretenden olvidar o disfrazar: La compañía grande no entendía el grupo, ni a su público, sin saber la mejor manera de darlo a conocer.
Siempre es la misma historia, estoy harto de verlo: unos tipos barrigones, instalados en su despacho, que se creen muy listos porque ganan una pasta y con una total desconexión con la calle.

Se creen que el dinero lo puede todo y lo malgastan. Lo que ocurre es que malgastan también el talento de los artistas y el tiempo de los medios, con unas campañas mercadotécnicas inapropiadas.

Ese poder económico aun deslumbra. Y los ganapanes que sueñan con conseguir algún favor de las grandes multinacionales maquillan y despeinan la historia a gusto de los poderosos. Como sucedió con el patético libro del guitarrista protegido de la SGAE Salvador Dominguez, sobre el rock hispano, donde no da pie con bola. O con pequeñas notas en internet como esta; donde, manda huevos fritos, hay que leer que el maxi perjudicó las ventas del single de Ariola. Como si la de Ariola fuera la discografia oficial, la chachi, la recomendada. Y la de Spansuls un cutrerío medio ilegal, editado a escondidas aprovechando el tirón de la promo de Ariola.
Cuando es al revés. El maxi entró antes en los 40 principales,(1º en hacerlo independiente), fue “disco rojo” y los programadores y dj’s de la cadena preferían pinchar el nuestro porque sonaba “mucho mejor”. O si no, pregúntales a ellos, los que aun están vivos.
¿Por qué si no nos pidieron 125 copias promo del maxisingle para distribuir por las emisoras y programas de toda España?
En Radio3 por descontado, donde nos apoyaron desde el principio y estaban al tanto de la jugada.
A partir de ahí, en lugar de denunciar su incumplimiento de contrato y denunciar el tejemaneje entre una empresa privada y la Diputación de Madrid, escribí una hoja donde explicaba el caso, con la debida prudencia, y dejé libre al grupo. Y hastiado de tanta porquería fui dejando el tema de las ediciones.
Hoy, en lugar de reconocer aquellos hitos, que son históricos para la música independiente y el rock en España, tenemos que leer despropósitos como este y otros peores. Financiados por la SGAE, BMG O el tonto del pueblo. De cada pueblo, porque internet llega a todos lados.
En aquella época yo descubrí y lancé no sólo a Polanski y el ardor, si no a Eskorbuto, La UVI, Zoquillos, Larsen, RIP, Glutamato Yeyé, Conservantes Adulterados, etc. Y no seguí por lo que ya he contado más arriba.
Que no me llaman para homenajes, conmemoraciones o debates me da igual, porque mi ego está ahito. Pero que no ensucien la labor honesta de la gente que hemos hecho posible “La Movida Madrileña”, arriesgando nuestro poco dinero, nuestro tiempo y dejando ir por la alcantarilla nuestra juventud y nuestra salud.
La mayoría de los grupos no tienen fe en lo que hacen. La prueba es que no arriesgan ni un duro de su dinero. Creen que los demás estamos obligados a endeudarnos para dar a conocer su “arte especialísimo”. Y si tienen éxito: si te he visto, no me acuerdo. Más te vale tener un buen contrato. Pero te echarán la culpa, aunque no haya razones. Ya habrá maquilladores del museo de cera
derretida de los frustrados y el monte de piedad de los plagios de San Antonio Vega.

Sardi

foto del usuario Raúl Alonso
Raúl Alonso
30 septiembre, 2009 at 18:12

#1 Perdón por mi intromisión. Creo que este es posiblemente uno de los comentarios que más han aportado -y posiblemente aporten- a la web. Ojalá todos estuvieran a este nivel y ojalá algún día tengamos gente tan valiosa comentando y aportando. Pero de veras que no entiendo tu cabreo, pues releo y releo, y en ningún momento se te culpa de los efectos negativos en la progresión del grupo, sino a la zozobra que pudo provocar el hecho de que saliesen al mercado cuatros discos casi a la vez de Polanski (con i latina).

Creo que los que construimos esta enciclopedia de la música española lo hacemos porque nos apasiona la materia, y no creo que sea ni mucho menos nuestra intención el provocar estas polémicas. Como uno de los miembros fundadores, te pido disculpas si algo del texto te ha podido ofender, y quizás podamos matizarlo de tal forma que no de lugar a equívocos, pero tal y como he dicho antes, no creo que en ningún momento se te culpe de nada -más bien se pasa de puntillas por un asunto algo feo- y la historia se encargará de dejarte en el lugar que te mereces, que no dudo que sea bastante elevado.

Por otra parte, y como fan incondicional de los grupos de La Movida, mis felicitaciones por haber contribuido a la creación de este fenómeno social y cultural sin parangón.

Un saludo.

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