foto del grupo Paralítikos
Periodos activos
1980 - Actualidad
Procedencia
Cantabria
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
15/11/2011
Estilos
7 fans

Manifestaban en la biografía que acompañaba la edición en CD de sus primeras maquetas que la aparición del grupo, Paralítikos, pretendía rellenar un hueco en el panorama musical. Es más que probable que además, Ricarditiko Manostijeras (voz), Andrés -Maxwell Smart- (guitarra), Luis (bajista) y Toñín (batería) tuvieran en mente unas enormes ganas de revancha para con todo lo que les rodeaba cuando empezaron en el invierno de 1989 en Santander con la idea de formar una banda. Al menos eso se adivina de lo que escribían: "Estábamos orgullosos de ser todo lo que aquella hipócrita sociedad y nuestros viejos temían y odiaban".

Sus primeras actividades comenzaron bajo el nombre de Vacaciones en una Silla de Ruedas. El estreno en directo será el concierto que dan en noviembre de ese mismo año en un bar local, El Caserío, donde se les pagó al grupo “con una botella de tequila a cada uno”.

Diferencia de opiniones con el bajista y el batería hacen que Manostijeras y Maxwell Smart se queden solos. Comenzará luego el desfile de una serie de músicos que no terminan de consolidarse en la banda, que cambia su nombre de forma definitiva a Paralítikos. El origen del nombre, según contaba años después el propio Rikardítiko, verdadero timonel del proyecto y compositor de todos los temas del grupo a pesar de los cambios, es la afinidad de su sonido con Parálisis Permanente, que hizo que su público empezaran a llamarlos así. Al igual que en grupos en los que ha tocado anteriormente, Los Extraditables o Los Estómagos Vacíos, en los que desarrollaba distintas vertientes del punk, parece tener clara su apuesta por la contundencia y sobre todo la provocación: "Y algo nos decía en las miradas ajenas que estábamos malditos, sobre todo en una capital tan facha e inculta como era y sigue siendo Santander, aprovechamos para pegar otro corte de manga a todos aquellos hijos de puta que nos tenían hasta los huevos pues si de algo estamos orgullosos es de haber visto sus putas caras rabiosas y enojadas... ¡que se jodan!".

Muestra palpable de esa rabia acumulada por el grupo es, por ejemplo, la intensidad con la que el cantante ejecuta “Es día de funeral” o una versión del “Un día en Texas” de Parálisis Permanente en los ensayos de aquella primera etapa, tal y como queda patente en los vídeos que circulan por la red.

Es en 1992 cuando registran en cinta el concierto que dieron en el Parque De La Teja de Santander. La grabación constituirá la primera maqueta del grupo, de la que consiguieron vender unas 200 copias. Entre los temas incluidos en aquella actuación, algunos que no aparecieron jamás en trabajos posteriores como “Pota entre las botas”, “Ya ni siquiera me importa”, “Me siento diferente” o “El tren que devora raíl”. Cuando les contactamos buscando información para la redacción de esta reseña, recuerdan el impacto que supuso entonces la propuesta de la banda para la capital cántabra, ciudad poco habituada por entonces a la presencia de “punks y mucho menos siniestros, a excepción de Pugen Virta”.

La banda combina entonces lo que ellos mismos definían como punk corrosivo, aires de ska, como en sus versiones de temas de Zer-Bizio? -“Oye, Félix”-, y sobre todo una especial querencia por las atmósferas oscuras, experiencias de ultratumba y macabra atracción por la decadencia.

En esas coordenadas se mueven precisamente los temas que registran para la maqueta “Gothic” (1993). Grabada en mayo de 1993 en los estudios Salamandra Records de Santander con Juanjo Respuela como técnico de sonido y teclista, presenta a Rikarditiko encargándose de voz, guitarra y bajo, y a Luis Escalada, baterista de Torrelavega (Cantabria). No resulta exagerado hablar de esta cinta como uno de los momentos cumbres de la música oscura, after-punk, que se ha facturado en el territorio nacional. Contenía seis temas entre los que aparecen imprescindibles como “Mierda de creación”, “Se murió por el camino”, “Siento que estoy podrido” o “Miedo”, versión mejorada de un tema casi inédito de Parálisis Permanente. Pasado el tiempo, el grupo dice saber que las doscientas copias que se editaron y distribuyeron aleatoriamente, consiguieron llegar a puntos geográficos muy diferentes.

Para el invierno de 1994 la formación de la banda se configura con Rikardítiko a la voz y el bajo, Andrés, que se reincorpora a la banda, a la guitarra y Fernando Terán (“tránsfuga de otro grupo punk”) a las baquetas en sustitución de El Chapas. Poco después, y dada la apuesta por los ambientes tenebrosos en la paleta musical de Paralítikos, se plantea la inclusión de un teclista a tiempo completo. La plaza la ocupó momentáneamente Vicente El Delincuente. Con semejante distribución de los instrumentos, el grupo repite en los estudios Salamandra Records para la grabación de una segunda maqueta, “Es Día de Funeral”  (1995). Nueva entrega de ocho canciones, de tonalidades quizás más densas que en la ocasión anterior, con historias de posesión, vampirismo, ahorcados, adicciones al sexo, capítulos truculentos como los de Puerto Hurraco (Badajoz) o adaptaciones de Gustavo Adolfo Bécquer. De la cinta se hicieron seiscientas copias en el estudio madrileño Double Tronic, con Félix Arribas al cargo de la remasterización.

El reconocimiento dentro de la escena llega pronto con su participación en el recopilatorio “Spanish Gothic Bands Vol. 3” (PSM, 1994), contribuyendo con “Siento que estoy podrido” a un volumen de difusión internacional en el que participan con otras bandas como Ancient Tales, Gothic Sex, Santo Oficio, Los Humillados, La Guillotina, Usher, Messiahs of Pain o Acces Code. Hasta dos mil copias se editaron de un disco que trataba de poner en el escaparate de fuera de nuestras fronteras lo que se producía en un género tan específico en la escena nacional. De igual forma se les invitó a participar en octubre de 1995 en el festival “Dos Días de Misa Negra” celebrado en la sala Revolver de Madrid organizado por Fran Black Box, compartiendo escenario con grupos extranjeros como Dreadfull Shadows, Lucie Cries, Mephisto Waltz, Girls Under Glass... o nacionales como Mesiahs of Pain. De aquella ocasión Rikarditiko recordaría más tarde en entrevista la fría actitud de la audiencia para con las bandas nacionales: “Entiendo que a todos nos gustan Dreadful Shadows pero que la gente pague una entrada por siete grupos y todos vayan a ver a dos no lo comprendo todavía”.

También contribuyeron al Festival XX Aniversario de la Música Dark, organizado por Gothic Sex como homenaje a los grupos pioneros del género. Para la ocasión Paralítikos hicieron versiones de Parálisis Permanente y Lords of The New Church, bandas las dos que pertenecían a la lista de referencias reconocidas de Paralítikos. Grupo que siempre ha tenido su brújula orientada al punk y afterpunk de los 80 citan también, cuando les preguntamos sobre ello, a Eskorbuto, R.I.P., Desechables, Décima Víctima o Commando 9mm. Unen además a Bauhaus y Killing Joke en lo musical y a nombres como Edgar Alan Poe, Gustavo Adolfo Bécquer y Lord Byron en el apartado literario.

La actividad de la banda se ve afectada, primero por la marcha de Andrés en 1997 y después por el traslado de residencia de Rikardítiko a Tenerife por cuestiones laborales. Ya en las islas pondría en marcha el grupo Vampiros en La Habana. El nuevo proyecto es el resultado de la colaboración con Abel, amigo de Rikardítiko de La Laguna, que se encargaría de la guitarra. De hecho, el cantante tiene clara su opinión al respecto de su compañero de aventuras, al que no duda en catalogar como “un guitarrista excepcional, probablemente el mejor guitarra técnicamente con el que he tocado”. Cuando le pedimos que nos describa con algo más de detalle la filosofía de la banda, el cantante nos cuenta: “Los Vampiros en La Habana simplemente éramos un sucedáneo de los Paralitikos, de hecho tocábamos los mismos temas y las mismas versiones”. En su momento le atribuía aires de Misfits, Johny Thunders, Stiv Bators... Decía entonces que creía haber conseguido escandalizar a los chicharreros que se santiguaban a su paso.

Un par de años después, en 2000, Rikardítiko regresa a Santander. Recién llegado, el encargado de un bar que organizaba una serie de conciertos, le ofrece cubrir la baja de uno de los grupos que, a última hora, no puede tocar como estaba previsto. Aunque la invitación iba dirigida a Paralítikos, el cantante no ha tenido aún tiempo de reflotar el proyecto y decide salir del paso en una actuación en solitario bajo el nombre de El Ejército de Las Tinieblas. Aprovecha nuestra comunicación el cantante para precisar detalles sobre aquella presunta formación fantasma: “(…) Toqué bajo este nombre por salir del paso y por pasar el rato. Fue el único concierto donde toqué solo, es decir, llevaba la caja de ritmos (bajo y batería programado), y yo tocaba la guitarra y cantaba (exactamente los mismos temas que tocaba con Paralitikos y Vampiros en La Habana), al más puro estilo de Arturo Cabezamuro”.

Pero aparte de esta experiencia puntual, lo que tiene claro Rikardítiko es la necesidad de revivir el grupo que lideraba cuando se marchó a Tenerife. Así, de entrada, para la actuación en septiembre en la Semana Bruta de Zaragoza reúne a el batería de Vampiros en La Habana y Oskar, el bajista de Kanzer D’Eskroto. Poco después, en el invierno de 2000, serían Bea -Dioxia- (teclados) y Fernando -Nando Fausto- (bajo) los que se incorporan, encargándose él mismo de voz y guitarra. La batería, sin embargo, sería cubierta en más de una ocasión por una caja de ritmos. De hecho la banda funcionaría mucho tiempo sin nadie a las baquetas, ya que Rikardítiko, que siempre consideró a los baterías como “una raza aparte”, confiesa no haber encontrado a nadie en ese puesto que termine de ajustarse al sonido que busca para la banda. De quien no prescinden en aquella época es de la presencia y compañía de Patán, auténtico perro de presa canario incluido en la formación “por compañerismo” y que hacía de las suyas entre el público en más de un concierto. Llegaría posteriormente a participar con sus aullidos en grabaciones del grupo, como por ejemplo, la intro del tema “La caza”.

Este reagrupamiento de la banda viene caracterizado, tal y como escribían acerca de su trayectoria hasta ese momento, por “un sonido más gótico elaborado consiguiendo la evolución de su propia esencia, diapositivas macabras y puestas en escena de sangre y vísceras, ritmos siniestros y lúgubres”. En esta etapa se produce la entrada de Kike Nostradamus, que se encargaría de la guitarra, pasando Rikardítiko a la electroacústica.

Consiguen además editar sus dos maquetas “Gothic” y “Es Día de Funeral” en un CD con el sello zaragozano Bazofia Records. "Recopilación de Resurrección" (Bazofia, 2002) corresponde a una masterización de las cintas originales tal cual quedaron grabadas en su momento, sin retoques por parte de la nueva formación de Paralitikos en ese momento. Aun así, constituye un acierto que pone a disposición de un público más amplio, la que era hasta el momento la producción del grupo. Además lo hace presentando toda la información posible de los cántabros, con la ya mencionada nota autobiográfica, letras, fotos y carteles de actuaciones de la banda.

El grupo se muestra entonces enormemente activo; participa en numerosas citas, como el homenaje a la revista Blackbox, en el baile de San Vito (Manises), donde tocarán con Sex Gang Children, Kante Pinrélico... También lo harían en el macro concierto de Bilbao Agropunk, donde desde el escenario dijeron participar por la promesa realizada a un amigo fallecido.

Deciden entonces afrontar la grabación de un disco, para lo que trabajan en el estudio Bonnie & Clyde de Santander. La gestación de “Alas de Cuervo” (Horror Business, 2005), estaría marcada sin embargo por las tensiones que minan las relaciones internas de la banda y que terminarían por provocar la ruptura de la misma. De hecho, se decide prescindir de Dioxia y Fausto. A pesar de lo convulso de su grabación, “Alas de Cuervo” resulta un disco interesante, caracterizado por el ajuste de cuentas de su comienzo (con “Paralítikos”), sus melodías de teclado muy básicas y un par de buenas versiones: un tema de The Cure (“The drowing man”) y otro de Los Primitivos (“La caza”), la oscura banda de Bilbao en la que militase Jon Zamarriga y Andy Monton.

Rikarditiko reflota el proyecto con la entrada primero de Elizia Mortizia, un fichaje que resultaría vital en la construcción del nuevo sonido de la banda. Cuando le preguntamos a ella por su entrada en la formación a finales de 2005, la teclista nos habla de su condición de seguidora acérrima del afterpunk, de lo mucho que disfrutaba de los conciertos de Paralítikos y de la amistad que le unía al cantante de la banda desde un tiempo antes de su ingreso en el grupo. Nos confiesa abiertamente que reaccionó con reservas a las primeras ofertas realizadas por el líder de la formación, pero tardaría poco en convertirse en uno de los puntales en los que Rikardítiko conduce los nuevos aires de Paralítikos, ayudándole incluso en la composición de los temas en inglés.

La presentación del disco lleva al grupo a salir de gira por distintos puntos de la geografía nacional. Tocan así en la sal El Sol (Madrid) en el que sería además el debut sobre las tablas de Elizia con el grupo, en el Heaven Gothic Club, también en la capital, así como varios gaztetxes en el País Vasco, como el de Udondo (Leioa).

Es entonces que Rikardítiko decide dejar fuera del grupo a Nostradamus, que será sustituido por Chuchy Ramone, un guitarrista que tocaba en Parafiliacs y que durante el verano de 2002 ya había estado en la órbita de Paralítikos. Rikarditiko pasa a ser el bajista, una función que venía realizando desde antes que se fuera Fausto. De hecho, desde los comienzos del grupo ha sido una especie de músico comodín, teniendo que alternar en ocasiones bajo y guitarra para las grabaciones, si la dificultad del momento lo exige. Nos especifica además que estas sustituciones no quedaban sin embargo reflejadas en los créditos de los discos como “Alas de Cuervo”.

Tras “Alas de Cuervo”, Pablo López, responsable del sello Rumble Records, les contacta tan pronto como tiene ocasión para ofrecerles la posibilidad de editar material nuevo del grupo. Es así que se gesta la elaboración del CD "Roma No Paga Traidores" (Rumble, 2008). El mini-LP de seis temas deslumbra desde la misma portada. El diseño de ésta permite alternar una foto en estrictos claroscuros en el rellano de unas escaleras y la imagen de un ahorcado. Grabado en los Vumeter Studios (Cantabria) la nueva entrega combina temas de letra combativa, marcando a dentelladas los sentimientos de individualidad y reafirmación de la identidad personal, con aquellos otros que se centran en muertes, sombras, locuras, silencios y tinieblas. Expertos detallistas como son en el capítulo de las versiones, regalan al oyente una brillantísima revisión del tema “Venganzas y sentimientos” de Zer-Bizio? con el que además cierran el disco. Preguntado en su momento al respecto del nuevo disco, Rikardítiko hablaba de él como un trabajo “más combativo y visceral que sus predecesores”. A nosotros nos confirman el sentimiento de revancha que mueve a la banda en este disco: “Es una respuesta al boikot que nos han hecho y continúan haciéndonos, por el mero hecho de querer nuestra expresión artística libre de hipocresías y otras sistematosis”.

Tras la salida al mercado de “Roma No Paga Traidores”, Paralítikos volvería a encadenar una serie de actuaciones en las que presentarlo al gran público de la Península. Actúan en el I Festival Afterpunk de la sala Club 100 de Alicante, compartiendo escenario con Error de Visión, Lobos Humanos... La lista de la gira incluiría asimismo lugares como La Boite (Rosa Negra, Madrid), Show Hall (Santander), la presentación del Drop Dead Festival 2008 en Lisboa (Portugal), El Planeta de los Wattios (Madrid), etc.

Elizia y Rikardítiko grabarían la versión del tema de MonaguilloshVoces en la jungla”, que iría incluido en el recopilatorio de Rumble Records “Never Trust A Punk, Vol. III” (Rumble, 2010), donde aparecería una enorme lista de bandas como Espasmódicos, Vigilante Gitano, Novedades Carminha, Juanita y Los Feos o Grupo Sub-1.

La formación con la que funciona entonces el grupo, consta de un nuevo bajista, Luis Ja, que ya tocara en algún ensayo de los primeros tiempos de la banda, con lo que Rikardítiko volvería a la guitarra.

El grupo empezó entonces a trabajar nuevos temas cuya elaboración corresponde a diferentes momentos desde el año 2008. Elizia nos adelantaba en su momento que como en ocasiones anteriores se mezclarían composiciones con un toque “más gótico y romántico” (caso de “Necrofilia”, “Diva perdida” o “La bella durmiente”) y temas correspondientes a la línea más combativa y crítica” (“Lejos del redil”, “Dónde vas a pasar la eternidad” o “La ruleta rusa”). La banda escogió la vía de la autoproducción, grabando en un equipo propio adquirido para evitar costes excesivos de horas de estudio, y colaborando con Javeta, el técnico de los Vumeter Studios, donde elaboraron “Roma No Paga Traidores”. De él nos cuentan Rikarditiko y Elizia que ha adquirido el sónido del grupo a la perfección.

"La Senda de Los Antihéroes" (Artimaña, 2012) resulta probablemente el mejor disco del grupo hasta la fecha. Con la misma rabia de siempre componen temas de combate, de redención de malditos, anithéroes y perdedores, en combinación con gemas oscuras, en las que los teclados desempeñan un papel protagonista que antes no han tenido. Elizia, responsable de estos y de muchos de los coros, se lanza además a cantar en inglés dos de las últimas canciones del CD, abriendo la paleta de sonidos a atmósferas de bosque hechizado.

Su siguiente entrega llegó años después con "Predestinados" (Artimaña, 2016), grabado en similares condiciones al disco anterior. Con atmósferas trabajadas con cuidado a partir de unos teclados que suenan a veces como de cristal, rasgueos de cuerda de guitarra para completar el punto tenebroso y la saturación con reverbs y acoples para convertir la voz en aullido animal, en esta ocasión el dúo se regodeaba en composiciones contenidas, sin galopadas desbocadas. Con canciones como "Nada que perder" volvían a poner los pelos de punta, llevando de la mano las maneras góticas con la protesta punk que sólo santifica a los ausentes de la luz de Dios, a los que saltan al vacío sin mirar atrás.

El disco se presentó en concierto el 14 de enero en la sala Black Bird de Santander.

La banda cántabra por tanto, a pesar de las dificultades, lejos de cejar en su empeño sigue intensificando su faceta más contundente y explorando atmósferas diferentes. Todas ellas buenas vibraciones para los amantes de los sonidos del lado oscuro.

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