foto del grupo Muletrain
Foto de Helena Girón
Periodos activos
2003 - 2009
Procedencia
Madrid
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
20/09/2016
Estilos
5 fans

Se mantuvieron firmes durante toda su trayectoria en el respeto a una ética y una manera de hacer las cosas que pasaban por disfrutar con una música que iba a estar lejos de cualquier circuito promocional al uso que no fuera el establecido en colaboración con otros que entendían el punk hardcore de igual forma. Fueron currantes del rock en una segunda división en la que había que darlo todo en el escenario por muy poca gente que hubiera ido a verles y que salían a tocar por Europa en una furgoneta sin saber a ciencia cierta qué es lo que les esperaba. En lo musical, aunque cercanos a las vertientes duras norteamericanas y escandinavas del hardcore lograron zafarse de una etiqueta clara que no fuera la de su honestidad y dedicación en lo que creían. Sus canciones eran el resultado de un volumen brutal y un progresivo equilibrio entre melodías y ruido. Callaron a quienes sospechaban de la poca viabilidad de un proyecto que surgía de una apuesta exitosa como la de Aerobitch y pararon cuando lo creyeron oportuno, satisfechos de todo lo vivido.

Tras más una década insistiendo en un punk contundente y sin concesiones, con la voz cruda y desgarrada de Laura como sello de identidad inconfundible, los madrileños Aerobitch habían logrado hacerse un hueco más que merecido en una escena para nada mayoritaria pero que parecía estar viviendo una etapa activa. Tras una última etapa turbulenta, el grupo se despide de manera oficial con el concierto que dan en Gruta 77 en junio de 2001. Cuando la cantante les comunica su intención de no seguir, obliga a sus compañeros Nacho (bajo), Mario e Ivar (guitarras) a tomar una decisión acerca de qué hacer. “Teníamos muy claro que queríamos seguir tocando y seguimos, sólo que sin repertorio ni conciertos a la vista”, comenta este último. Junto con Txerno, el último batería que habían tenido en Aerobitch deciden poner en marcha un nuevo proyecto. Lo bautizan a partir del tema country de Frankie Lane “Mule train”; “Lo de tren de mulas además sonaba pesado y tozudo, como la música que queríamos hacer”, añaden.

Preguntado por estos primerísimos días de la nueva banda, Nacho considera como “algo natural” la determinación de seguir adelante partiendo de cero tras la disolución de Aerobitch. Explica además cómo en su búsqueda de un cantante, el grupo probó con su amigo alemán Tobias Schazmann, que luego les acompañaría en sus giras franco-alemanas. “Pero no cuajó y además él se volvía a Alemania. Mario asumió la voz principal y todo encajó”.

El primer concierto que dan tiene lugar en Rock Palace, tocando junto a Sweet Nothings, en septiembre de 2001. Aún darían un par de ellos más antes de verse en la necesidad de reemplazar a su batería, con el que las cosas no terminan de cuadrar en lo personal. Después de muchas pruebas leen un anuncio puesto como cartel en una fotocopiadora de Tribunal: “Busco grupo para tocar rollo Black Flag, Minor Threat …”. Lo había puesto Servan, canario que viene de tocar en las islas con Milk Fiction, que además había acudido a los tres conciertos que había dado por entonces Muletrain en su todavía corta existencia.

No le resultó fácil hacerse con el puesto sin embargo: “Yo sabía lo de Aerobitch y tal, pero me hicieron dos pruebas para entrar. ¡Joder, no estoy entrando en King Crimson!”, contaba mucho después ante las cámaras sin poder ocultar todavía un punto de indignación. El nuevo fichaje a las baquetas se estrenaría en un concierto en la sala Nasti a principios de 2003 con Omega Cinco y Burning Fakirs. “Recuerdo que no gustamos demasiado”, dice Ivar.

Un poco antes, en el mes de enero, la banda había grabado una maqueta producida por Moncho Campa en los estudios Reactor, con el que ya habían trabajado antes como Aerobitch, con idea de distribuirla por diferentes discográficas y darse así a conocer. Desde No Tomorrow, el sello de Castellón, les responden entusiasmados ofreciéndoles la posibilidad de editarlo en forma de vinilo. Es así que se edita “Muletrain” (No Tomorrow, 2003). Servan hablaba para ipunkrock de la relevancia para el grupo de ese primer disco como debut: “Fue un EP que hizo que mucha gente nos prestase atención. Además, con el paso del tiempo, le hemos cogido cariño. Creo que suena muy bien y los temas, aunque distinto a muchas cosas que hacemos actualmente, no ha perdido su vigencia”. Mario por su parte decía mostrarse satisfecho con el estreno discográfico: “Es lo que éramos en ese momento”, decía, para luego añadir: “La grabación fue dura y creo que eso se nota en el resultado, es un disco arisco, ruidoso y bastante rabioso”. Ivar en cambio discrepaba del entusiasmo de sus compañeros, indicando que no le gustaba demasiado. Lo cierto es que los cuatro temas que lo componían mostraban sus querencias por los sonidos más duros, ganándoles comparaciones con propuestas como las de los escandinavos Turbonegro o los norteamericanos Poison Idea o Zeke.

Una de las primeras citas en directo a la que acude Muletrain fuera de Madrid, es el concierto que dan en Arnedo (La Rioja) organizado “en una especie de establo ocupado. Nos pagaron 50 euros y nos dieron una pizza y una lata de piña para cenar. Y nosotros felices, porque veías que eran unos apasionados y eso era lo que compartíamos”, nos cuentan.

Ya en 2004 acometen la grabación de su primer larga duración. Entran para ello en los estudios madrileños Euram, trabajando con Sergio Delgado como encargado de las cuestiones técnicas. El proceso les llevaría un fin de semana para las guitarras y las bases y un día extra para para terminar las voces. “Encontrar un sonido que nos gustara a los cuatro nos trajo bastantes quebraderos de cabeza”, admitía Ivar, que en otra ocasión indicaba que dicha dificultad en el estudio “sirvió para aclararnos y romper el hielo entre nosotros”. En tono autocrítico señalaba que quizás entonces no sonaban realmente a un grupo. Propensos a la discusión abierta en todo lo referente a las cuestiones internas de Muletrain, Mario no tenía problema en volver a priorizar la validez de aquel sonido en el contexto temporal que atravesaba la banda. “Creo que sí sonábamos a grupo: más caótico que ahora pero dañino”. Servan contribuía al análisis de “Demolition Preaching” (Beat Generation, 2004) indicando que el disco era “crudo, desordenado, caótico. Aunque el sonifo no fue del todo bueno o como nos gustaría que hubiesen sonado aquellas canciones. Es un disco con un sonido personal, demasiado hiriente quizás”.

Editado en el sello del Enano Ramone (Piolines) el primer LP de Muletrain hablaba bien a las claras de cuáles eran sus intenciones en lo que respectaba a la intensidad de su música. El disco recuperaba dos temas del EP anterior regrabados para la ocasión, y estaba dedicado, entre otros, a Johnny Cash y Joe Strummer. Las letras de todas las canciones venían presentadas junto a un cuidado diseño gráfico individualizado, algo que cuidarían a lo largo de toda su trayectoria.

El disco terminaría incluido en la lista de los 40 mejores trabajos nacionales del 2004 a juicio de la revista Mondo Sonoro. Es cierto que en última posición, pero la inclusión no dejaba de tener mérito dada la apuesta decidida de Muletrain por el ruido, para nada en sintonía con el resto de bandas que componían dicha relación. Conscientes de que el volumen brutal de sus directos y composiciones venía a ser algo innegociable, respondían al respecto: “Tendemos a confundir la potencia con el volumen, y ceo que nos ha costado algún gatillazo que otro. Pero también es verdad que cuando logras un buen equilibrio entre alto y claro, es cuando mejor suena”.

Cada vez más rodados en directo, Muletrain acumula ya por entonces, experiencia al haber tocado con bandas como Hard Ons o D.R.I., haber pasado unos días de gira por Europa en 2004, o tocar en grandes eventos como el Festimad 2005, donde abrieron la velada en el escenario en el que luego tocarían The Hives, Nightwish o Marilyn Manson. De esta primera época, Ivar destacaba el que dieron en el Festimal de Cedeira (A Coruña) en julio de 2004, en el que el cartel les emparejaba, por ejemplo, con Cheetah Chrome, guitarrista en tiempos de Rocket From the Tombs y Dead Boys. “Fue el primero que pensé que la cosa se ponía seria” manifestaba el guitarrista.

Su siguiente trabajo sería “The Worst is Yet to Come” (Beat Generation, 2006) grabado en los estudios Ultramarinos Costa Brava de Sant Feliú de Guixols en noviembre de 2005. Allí trabajarían con Santi García y Xavi Navarro haciendo caso a la sugerencia de Servan, que los conocía de su época en Milk Fiction. Muletrain entró a grabar con los temas muy bien trabajados, ya que habían grabado una maqueta con el 16 pistas de Mario siguiendo, en palabras de Nacho, “un trabajo más meticuloso y detallista del que habíamos empleado hasta entonces”. No es éste el único punto en el que coinciden casi unánimemente, sino también en que los temas finalmente seleccionados eran “sencillos y no por encima de nuestras posibilidades”, como decía Ivar. Servan completaba indicando que el hecho de descartar algunas de las canciones que tenían preparadas respondía al deseo de que se tratara de “un disco corto, intenso y en donde todos los temas estuvieran a una buena altura”. A la hora de compararlo con el primer LP, Mario, tras volver a reivindicar la validez del disco anterior, admitía, eso sí que “The Worst is Yet to Come” tenía “mejores canciones, mejor sonido, mejor ejecución y mejores letras”, definiéndolo como “una bofetada en el oído con la mano abierta”. El disco estaría dedicado esta vez a la memoria de Thomas “Pig Champion” Roberts (Poison Idea) y Kike Turmix (The Pleasure Fuckers).

El grupo empieza a definir ya una personalidad propia con este segundo disco que supone una mejora sustancial con respecto a su debut: “No sólo por su sonido” apunta Nacho, “también porque creo que hicimos canciones más redondas, más trabajadas”. Funcionando de manera mucho más abierta que como quizá hicieran en Aerobitch, donde “evidentemente la voz de Laura y sus melodías vocales marcaban mucho el proceso compositivo”, Muletrain componía sus temas principalmente a partir de un riff que traían al local bien Mario o Ivar sobre el que se daba forma luego entre todos a la canción final.

Capítulo aparte y destacado del disco fue el diseño gráfico, a cargo de Mario, y que apuesta decididamente por estética en tonos oscuros impactantes detallando información y mensajes en paralelo junto a la letra de cada canción. Sería ésta una constante en la presentación de cada uno de los trabajos de su discografía, pasando a ser un elemento más del estilo y sello de Muletrain.

A la estela del disco, a partir de uno de sus temas como cara A, y de otros descartados en su momento para la cara B, editarían también “Back Door” (Discos Subterráneos / Punk Machine, 2006).

Sería igualmente en formato de disco de corta duración cómo presentarían nuevo material. Primero con “The Ansar E.P.” (Beat Generation, 2007), grabado por Mario con su multipistas en el local de ensayo del grupo en abril de 2007 y mezclado posteriormente por Moncho Campa. El disco incluía versiones de Discharge y Ultravox. En la misma sesión dejarían listos los temas con los que se editó “Rocks” (Sell Our Sells, 2007), donde la versión que aparecía era en esta ocasión de Fear. El año lo cerrarían actuando de teloneros en la gira que dieron por España los americanos Adolescents.

Muletrain salieron en varias ocasiones de gira por Europa. Recuerdan cómo en la primera de ellas fueron pertrechados de abundante material, discos y camisetas, esperando una acogida similar a la que se dispensó en el último tour europeo de Aerobitch. La cosa no resultó, sin embargo, como esperaban, encontrándose con salas vacías y con un público poco receptivo en general. Ivar contaba cómo el recibimiento mejoró en experiencias posteriores: “Las siguientes veces que fuimos ya veías que se había corrido la voz y había gente. Las infraestructuras ahí son mucho mejores, incluso para grupos pequeños, y era bastante cómodo, dentro de lo cansado que es salir a tocar claro”. Las vivencias de Muletrain por las carreteras francesas y alemanas en su gira de octubre de 2006 quedarían reflejadas en el documental realizado por David Álvarez y el mismo Ivar, compañeros antes en la televisión, titulado “Dios Salve al Rock de Estadio” (2009). “La idea era contar una historia que interesara tanto a seguidores de la banda como a los que no nos conocieran (…) Explicar el porqué 5-6 personas se meten en una furgoneta a recorrer kilómetros sin saber qué les va a pasar”, contaba Ivar en la radio. El documental iba más allá indagando en las motivaciones personales de los integrantes del grupo a trabajar como verdaderos “currantes del rock”, su compromiso ante audiencias paupérrimas, su reacción cuando quienes les van a ver no ponen interés alguno en lo que está tocando el grupo. David Álvarez, que acompañó a Muletrain en la furgoneta grabando horas y horas con su cámara, recordaba la ocasión en la que tocaron en Alemania en un local lleno de rockeros con estética de moteros. Ante la sorpresa del grupo, expectante ante su posible reacción, el público terminó entonando el “¡Que viva España!”.  Destacaba asimismo el realizador la determinación de los madrileños para resolver situaciones complicadas como cuando en un centro social ocupado Erfurt (Alemania), al ver que los técnicos no eran capaces de resolver los acoples, bajaron los amplificadores al suelo para volver a repetir entero el concierto. “La gente lo agradeció y también puso toda la carne en el asador” recordaba por su parte Ivar.

El documental logró el reconocimiento en el New York Independent Film & Video Festival de 2009 y se incluyó como DVD adicional en el siguiente disco de la banda: “Crashbeat” (Beat Generation, 2009). Grabado y mezclado de nuevo en los Estudios Ultramarinos Costa Brava en junio de 2008 y algunas voces y coros el 13 de julio, quizá sea el trabajo con mayor variedad de registros. Aunque insistían en que no grababan nunca orientados a un modo de tocar concreto, sí que admitían cierta evolución desde sus principios o simplemente el haber trabajado más las cosas, haber cuidado más las canciones, excluyendo aquellas que hubieran quedado peor. En entrevista con Mordor Sonoro, Mario indicaba que el sonido de Muletrain era el resultado del equilibrio entre aquellos que se decantan por esa vertiente melódica y los que prefieren sonidos más sucios. En lo que respecta a la fuente de inspiración de sus letras manifestaban en entrevista con Mondo Sonoro estar abonados a la frustración.

El disco se presentó en Madrid en un concierto multitudinario en la sala Boite el 18 de marzo de 2009 en el que hubo gente que se quedó fuera sin poder entrar. Muletrain aprovecharía además para introducir en sociedad al trío de Toledo Sudor, con los que posteriormente Mario trabajaría en numerosas ocasiones oficiando de técnico y productor de sus discos.

Los cinco días que duró la sesión de grabación se aprovecharon para dejar preparados los temas con los que editar además "Muletrain / C.S.C.” (No Tomorrow, 2008), un EP compartido con Concentration Summer Camps.

Explicaban ante los micrófonos la ventaja de trabajar con técnicos y productores como Santi García, conocedor de las premuras de tiempo con las que llegaban los madrileños porque entendía perfectamente los requerimientos de sus canciones. Se cuenta del mismo que llegó a decirles: “Tocaís a dolor”, para describir la actitud con la que encaraban la grabación de cada disco.

Muletrain se caracterizó por su carácter militante a la hora de entender el día a día de una banda de punk hardcore. Su constancia, su dedicación tozuda y tenaz a prueba de desalientos guardaban la coherencia con las líneas marcadas por pioneros del género como Black Flag, pero además resultaban fundamentales para sobrevivir en una escena tan minoritaria: “Si haciendo una música fuerte y rabiosa te quedas esperando a que te llamen, mal vamos”, ironizaba Ivar, que señalaba a continuación: “Disfrutábamos un montón y era un placer y muy inspirador encontrarte a gente que lo vivía muy intenso también. Y eso en canales más establecidos o con más visibilidad es más complicado de encontrar porque ya hay otro tipo de intereses y gente que está más por el postureo que por una música que les apasione”. Mario corroboraba tajante ante las cámaras del arriba mencionado documental: “El punk hardcore conlleva una ética, una forma de pensar implícitas, una forma de actuar”. Nacho confirmaba que este modus operandi empieza a gestarse desde la época de Aerobitch pero que es con Muletrain donde se consolida: “Sobre todo porque también nos vamos haciendo más mayores y tenemos las cosas más claras, y más claras las líneas rojas que no queremos traspasar. Bien es cierto que en el seno del grupo existían opiniones distintas en relación a cómo moverse dentro de circuitos no convencionales, pero en la mayoría coincidíamos”.

Ejemplo de la coexistencia pacífica de muchas formas diferentes de percepción de lo que rodeaba al grupo es precisamente la contundencia con la que se expresaba el bajista: “A mí el punk me la suda. En pocas palabras. Lo que hacemos es claramente punk, pero lo que es el movimiento punk y tal, me la pela”. El batería, Servan, ya adelantaba por su parte: “No me veo muchísimos años más saliendo de gira con una banda como ésta. Igual que no me veo mucho tiempo más llevando chapas con eslóganes”.

No llegaron a encasillarse en ninguna escena consolidada concreta, lo que les llevó a compartir escenario con grupos de muy diferente pelaje. De entre todos ellos nos destacan, por ejemplo, a Chingaleros, Moho, Los Chicos, Kissin Cousins, Motociclón o Nuevo Catecismo Católico. Estos últimos se convirtieron además en amigos y referencia cada vez que tocaban con ellos en Euskadi: “un grupazo que siempre provocaba que nos pusiéramos las pilas para estar al nivel”, manifestaba Nacho.

En diciembre de 2009 comunicaban su intención de disolverse mostrándose satisfechos de lo vivido y agradeciendo a todos los que les habían apoyado. Indagando en las razones personales de los protagonistas para concluir la aventura, el cansancio de parte de la banda aparece como un factor determinante: “El 50 % del grupo decide tomar otro camino, por cansancio, y por distinta percepción del camino a tomar en relación a algunos aspectos del grupo”, cuenta Nacho. Ivar señala: “Para mí llegó un punto que me resultaba muy cansado, y tenía cierta sensación de inercia y de no haber un rumbo claro. Por mi parte, ya no tenía tanta rabia que soltar como antes”. Desde la posición de privilegio de alguien que puede considerarse del entorno próximo de la banda, David Álvarez apunta el que podría ser germen último del final de la banda: “Conjugaban muy buenas canciones con una disciplina de trabajo que no veías en otros grupos, con una ‘ética punk’ (si se le puede llamar así) inamovible. Creo que esa fue la razón de que terminasen, precisamente. Puede que de alguna forma tocasen techo dentro de una escena y género tan específico, con unas formas de actuar tan concretas… Si no vas a tocar en festivales patrocinados, si todo se basa en la autogestión…”.

Ninguno de ellos quedaría ocioso tras el final de Muletrain. Servan acompañaría a Mario en la primera etapa de R.O.B.O. antes de dejar toda actividad musical y dedicarse a su editorial La Felguera. El cantante y guitarrista, además de este proyecto, seguiría en Chingaleros además de poner en funcionamiento Silla Eléctrica. Ivar cambiaría de tercio completamente empezando con el blues de The Shellac Family y posteriormente el pop de The Red Giant, y Nacho, que seguiría asociado con Mario en un trío que funcionó sin nombre alguno ni tocar en directo. Mayor recorrido encontró el bajista con CAL y Afilador.

El colofón a una carrera altamente satisfactoria vendría años después de la disolución de Muletrain con el compartido que lograron sacar con Adolescents. La edición de “Adolescents / Muletrain” (Torreznetes Entertainment, 2012) se gesta a partir de la admiración que siempre profesó Tony, el cantante del grupo americano, por la banda madrileña. “Se mostró muy entusiasmado con nuestro grupo, y en cuanto podía decía en público lo mucho que le gustaba Muletrain. Entonces se me ocurrió proponerle el split a ellos, desde la humildad y pensando que no saldría, pero por si sonaba la flauta... Y sonó”, nos revela Nacho. Una vez aceptada la propuesta, utilizaron los dos temas que tenían grabados desde la primavera del 2009 en los Estudios Ultramarinos Costa Brava, que en su momento se iban a destinar a un compartido con Fucked Up que nunca llegó a cuajar. En la hoja interior, el cuarteto se daba la satisfacción de explicar la edición de estas canciones en un proyecto conjunto con una banda que siempre dijeron admirar.

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