foto del grupo M-Clan
Periodos activos
1990 - Actualidad
Procedencia
Murcia
Estado
Activo
Publicado por
Andrés Arévalo
Fecha publicación
19/11/2010
Estilos
12 fans

Carlos Tarque, vocalista y front man de M-Clan, se ha convertido en una de las figuras más fácilmente reconocibles del panorama rock nacional, tanto por su voz como por su estética. Su grupo, a su vez, supuso uno de los escasos elementos de rock en español que durante bastante tiempo se pudo encontrar en las radiofórmulas del país. Pero llegar a ese punto supuso camino, trabajo y concesiones.

M-Clan -el nombre final del conjunto surge, tras probar otros tantos, por evolución de El Clan de los Murciélagos- se forma en la ciudad de Murcia en los primeros 90 alrededor de Ricardo Ruipérez (Los Anónimos, Arma Joven) y el mencionado Carlos Tarque, a los que se suman como primera línea estable Santiago -Tito- Campillo (Los Hurones), Pascual Saura, Juan Antonio Otero -Oti- e Iñigo Uribe. Tras unos primeros años en los que el grupo toca intensivamente y graba alguna maqueta sin mucha recepción, finalmente lanzan su primer LP con una de las grandes de España.

“Un Buen Momento” (DRO, 1995) se graba en Memphis, TS, en los estudios Ardent con la producción de Jeff Powell -que ha trabajado junto a Primal Scream, 16 Horsepower, Big Star, etc.-. Todo un sueño para una banda cuyas referencias están fuertemente ligadas a dicha escena; en aquellos años, fundamentalmente y como ellos mismos citan, Black Crowes o Allman Brothers Band. El disco recibe una buena acogida por los medios especializados cercanos a su propuesta, e incluso “Perdido en la ciudad”, una de sus canciones, llega sonar en los 40 Principales. Pero la respuesta masiva del público aún queda lejos y el disco es disfrutado fundamentalmente por los fans del género.

Poco más o menos lo mismo ocurriría con “Coliseum” (DRO, 1997), producido por Richard Chycki (Rush, Aerosmith, Mick Jagger, etc.) en Toronto, ON, aunque su propuesta ahora se encuentra mucho mejor definida y va ganando en un sonido más duro.

Pero para el siguiente álbum las cosas cambian. El grupo se replantea su sonido, de modo que puedan seguir cultivando su rock clásico pero que a la vez sea accesible para el gran público. El artífice del cambio fue, en buena parte, Alejo Stivel (Tequila) -en 1996 ya habían participado en el disco de homenaje a Tequila, “Mucho Tequila!” (DRO, 1996), interpretando “Necesito un trago”-, encargado de la producción de “Usar y Tirar” (DRO, 1999), el disco que les consagró a todos los niveles, alcanzando el disco de platino. Aunque, para ser exactos, para dicha consagración les bastó con una canción, “Llamando a la Tierra”, versión de un viejo éxito de la Steve Miller Band. Para entonces, en sustitución de Uribe, que poco después se une a 69 Revoluciones, Luis Prado se hace cargo de los teclados.

Con él y otros tantos músicos grabarán otro importante disco para la banda, “Sin Enchufe” (DRO, 2001), de nuevo junto Alejo Stivel a la producción. Se trata de un tipo de grabación en directo que estuvo muy de moda en los 90 en EE.UU. -y, por consiguiente, en todo el panorama musical-, los unplugged, conciertos acústicos ante una audiencia reducida y cómplice. En él, M-Clan tocan varias de sus canciones más unas cuantas versiones, de entre las que destacará la de “Maggie May”, del ex-Faces Rod Stewart.

Tras la extensa gira de “Sin Enchufe”, Santi Campillo sale de la banda y como recambio entra Carlos Raya (Sangre Azul), que ganará peso en el conjunto a lo largo de los años. Campillo iniciará una prolífica actividad como colaborador (con, por ejemplo, Los Rebeldes o Los Marañones) y formará sus propias bandas, destacando Los Lunáticos, a la que también se unirá posteriormente Íñigo Uribe. Ahora es Alejandro Climent (junto a Prado en Señor Mostaza y The Flauters) quien se hace cargo de los teclados en M-Clan y así grabarán “Defectos Personales” (DRO, 2002), disco que hace un paréntesis en la producción de Stivel, el cual volverá para volver a alcanzar un gran éxito con “Sopa Fría” (DRO, 2004) y la canción que le da título.

Hasta entonces, la carrera de M-Clan no había tenido pausa, y por fin llega, saciando la presencia en el mercado con la primera antología de su carrera. Tras participar en el disco “Dúos, Tríos y Otras Perversiones” (DRO, 2007) de Ariel Rot, publican “Memorias de un Espantapájaros” (Warner, 2008), en el cual ya se hará cargo de la producción Carlos Raya y tras el cual prescindirán de la sección rítmica que les acompañaba desde sus inicios, Oti -que pasará a formar parte de Motel Caimán- y Pascual Saura -fallecido de un repentino  infarto en diciembre de 2010-.

En septiembre de 2010, año en que vuelven a participar en un álbum tributo, en esta ocasión a Leño, y se unen a Miguel Ríos en su “Bye Bye Ríos” (Gran Vía, 2010) -ya en 2009 rindieron homenaje al granadino interpretando “Santa Lucía” en “Bienvenidos. Un Tributo a Miguel Ríos” (Warner, 2009)- publican su séptimo álbum de estudio, “Para No Ver el Final” (Warner, 2010), incidiendo en la imagen bicéfala del conjunto, la inicial, Carlos y Ricardo, junto a Carlos Raya -de nuevo a la producción- y acompañados esta vez de Coki Giménez e Iván González a la batería y bajo, respectivamente. Un disco que vuelve a incidir en la sonoridad clásica, apartándose del gran ojo público, pero por otros derroteros más antiguos que los que usaron en los primeros años de su carrera. Se continúa de "Arenas Movedizas" (Warner, 2012), que recupera una pulsión más intensa.

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