Le Punk

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Hoy las penas se curan con licor

El germen de la banda surge del entendimiento entre Alfredo Fernández –Alfa-, guitarrista y compositor en Buenas Noches Rose, además de voz principal en su última etapa, y Joe Eceiza, anteriormente guitarrista en Malos Pelos. El primer encuentro de estos dos músicos se produce en la banda Perros de Paja, combo de blues y rock clásico con el que no llegarían a publicar ningún disco a pesar de reunir en varias maquetas un buen número de canciones que sus seguidores guardan con cariño. Tras abandonar este proyecto, Alfa y Joe tenían en mente algo distinto, mostrándose decididos a probar con nuevas sonoridades en la búsqueda de su propia evolución. El propio nombre del grupo, Le Punk, ya resulta controvertido y contradictorio. Estaba claro que no querían limitarse a lo de siempre. A finales del año 2000 contactan con varios músicos para diseñar una primera formación. En ella estarán Daniel Fernández –Patillas– (Blaze y Blu Culebra) al bajo, Tuli (Pereza y Alamedadosoulna) al saxo y el clarinete y José Miguel Conejo, más conocido como Leiva (Pereza) a la batería. De esta primera formación se mantendrán hasta la actualidad los tres primeros, Alfa, Joe y Dani Patillas, columna vertebral del grupo desde sus inicios.

El grupo comenzaría a foguearse con unos primeros conciertos en el Café La Palma del barrio de Malasaña. En estos conciertos empieza a tomar forma su propuesta, una novedosa mezcla de tango, swing y rock and roll, siempre unido a un imaginario canallesco y de perdedor. Más adelante, el sonido de la banda seguiría evolucionando, adoptando matices del folclore balcánico popularizado por Goran Bregović o Emir Kusturica, aunque nunca perdiendo la base de banda de rock. El proyecto pronto comienza a consolidarse con rapidez y pasa a convertirse en una prioridad para sus componentes. Este paso adelante tiene como consecuencia el primero de los cambios que sufriría el grupo en su formación. Sale del grupo Leiva, más centrado en Pereza, incipiente banda por entonces, y entra en su lugar David Rico –Datz-, antiguo componente de Yoghurt Daze. Además, se suma un músico de gran calidad a la banda para encargarse del teclado, Carlos Ramos –Sofío-, guitarrista clásico de prestigio. El grupo comienza a crear un repertorio base y grabar algunas maquetas que terminarían convirtiéndose en su primer álbum de estudio, «La Logia de la Canalla» (Zero, 2003).

El disco se graba a finales del 2002, no sin gran esfuerzo por parte del grupo en la búsqueda del equipo y la financiación necesaria para sacar adelante este primer proyecto, que fue distribuido por Zero Records y La Fábrica de Chocolate. Les produce Ángel Luján, que también ha trabajado con otros grupos madrileños como Sobrinus o Vetusta Morla. El enigmático diseño de la carátula es obra de Vudumedia, empresa bilbaína de diseño gráfico. En adelante surgirían varias complicaciones que obligarían a retrasar la edición final del disco, que finalmente aparece en septiembre del 2003, prácticamente un año después del final de la grabación. Cuando los problemas parecían haber terminado y se iniciaba la promoción de su primer disco, Le Punk sufre una importante baja, la de su batería Datz, que decide entonces abandonar la música. El grupo se pone manos a la obra en la búsqueda de un sustituto a las baquetas y dan con Nacho Labrador, también conocido como Derek, que se incorpora rápidamente a la banda. Comenzaría entonces la gira de presentación de «La Logia de la Canalla», que se prolongaría desde finales del 2003 hasta el verano del 2004, dando en total veinte conciertos por toda la geografía española.

Al concluir la gira, la banda se presenta al Wanadoo Discoveries, concurso de nuevos talentos musicales en internet a nivel europeo, haciéndose con el primer lugar por parte española a pesar de no contar con el apoyo de una multinacional. En consecuencia el grupo se trasladó a la ciudad francesa de Montpellier, donde transcurrió una gala al estilo MTV. Allí no les quedó otra que actuar en playback. A su vuelta, aún en el verano del 2004, el grupo entra de nuevo al estudio y graba el maxisingle «Dos Puñaladas a Gardel y Otros Tres Delitos» (Zero, 2004), un disco en el que versionan dos de los temas popularizados por Carlos Gardel, «Alma en pena» y «Ventarrón», y un tema instrumental del tunecino Roland Dyens. Además, añaden al mini álbum dos canciones originales. Tras la grabación de «Dos Puñaladas a Gardel y Otros Tres Delitos», el grupo sufre una nueva baja, la de Carlos Ramos, que deja el teclado en Le Punk para dedicarse a su carrera como intérprete de guitarra clásica. Entraría en el grupo César G. Miranda, más conocido como César Pop. Proveniente de Asturias, el nuevo teclista del grupo había formado parte de bandas asturianas como Los Débiles, Claire Beaus o Babylon Chàt en su última etapa.

2005 sería un año muy movido, para el recuerdo. A comienzos de ese año, y con la incorporación de César Pop, el grupo ya pensaba en los preparativos para la grabación de su segundo álbum de larga duración, pero en ese mismo momento aceptaron unirse a Artistas en Ruta, una gira patrocinada por la AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España), que les llevo aquel invierno por varias ciudades españolas. La fama del grupo se iba extendiendo gracias al boca a boca, pues no contaban con promoción alguna por entonces. Así, consiguieron una nueva colaboración, esta vez con el Instituto Cervantes, que les llevó a realizar una intensa gira por Polonia. Aquel fue un viaje emocionante en el que sortearon las barreras del idioma y conectaron perfectamente con el público polaco a través de su música.

A su vuelta, Le Punk ampliaría horizontes comerciales a través de un acuerdo con la multinacional Virgin para editar sus discos a través de EMI. Ya en 2006 comenzarían a grabar su segundo largo, «No Disparen al Pianista» (EMI, 2006), con la producción a cargo de Fino Oyonarte, mítico bajista de Los Enemigos con el que no se produce un gran entendimiento. Durante los meses de verano aparecería en las tiendas un adelanto del nuevo disco en forma de single, con un tema extraído de «No Disparen al Pianista», «La virgen de la soledad«, para el que se realizó un elegante videoclip obra de Feng Shui Films. Finalmente el disco saldría a la venta a finales de septiembre de ese mismo año. Pero la gira de presentación de este nuevo álbum no fue todo lo alegre que cabía esperar, pues el grupo conocería un nuevo cambio en la formación. Esta vez abandonarían Le Punk Tuli y el recién incorporado César Pop. El primero decidió dejar la banda para centrar todos sus esfuerzos en Alamedadosoulna. Además, poco después encontraría acomodo en la banda de Xoel López, Deluxe. Por su parte, César Pop pasaría a formar parte de la banda de Pereza, tanto para las presentaciones en directo como colaborando en la composición de nuevas canciones para «Aproximaciones» (RCA, 2007), e incluso comenzando una carrera en solitario, realizando varios conciertos en pequeños locales madrileños como la sala Búho Real.

En posteriores entrevistas, el grupo afirmaba haber salido reforzado de esta difícil situación. En su momento las decisiones fueron drásticas. Irónicamente en relación al título de su último disco decidieron prescindir del teclado y no buscar ningún sustituto a César Pop. En cambio, más delicado era el tema de la instrumentación de viento, clave en su sonido, que había dejado huérfana un Tuli que hasta ese momento se había encargado tanto del saxofón como del clarinete. La banda decidió integrar en su lugar un trío de viento proveniente de No Reply, grupo especializado en el swing más clásico. Así, entraron en Le Punk Alejandro Serrano a la trompeta, Franky González al saxo y Fernando Alonso al trombón.

A finales del 2007 el grupo había abandonado Virgin y lograba un contrato con Warner Music. El grupo se encerró en el estudio de grabación para grabar su tercer disco largo, que llevaría por nombre «Mátame» (Warner, 2008). Este nuevo álbum fue producido por Juan de Dios Martín en sus propios estudios, Casa Dios. La grabación se prolongaría hasta abril del 2008 y el disco estaba a la venta el 28 de octubre de ese mismo año. «¿Quién se acuerda de mí? (desnudo e invicto)»  fue el primer single de este nuevo disco y contó con un genial videoclip dirigido por Daniel Etura. En esta ocasión su promoción fue mucho más efectiva. El grupo contó con las recomendaciones cara al público de compañeros de profesión como Rubén Pozo y Leiva de Pereza, Enrique Bunbury, Xoel López de Deluxe o Quique González, una colección de buenas palabras que acompañarían a las notas de prensa e imágenes promocionales del disco.

La presentación de «Mátame» fue todo un éxito, con varios conciertos en la sala El Sol de Madrid y un show para recordar en una Joy Eslava repleta para la ocasión. Además, realizaron varios conciertos acústicos en Siroco durante el invierno del 2008, para los que se hicieron acompañar de amigos como Pablo Galiano, Laura Rubio de Garaje Jack o Rubén Pozo de Pereza.

En febrero de 2009 surgió  una colaboración que mucha gente deseaba desde hacía un tiempo. Enrique Bunbury, enamorado del grupo, decidió echar una mano y producir lo que sería el segundo single de «Mátame». La canción elegida, «Te llevo en el corazón», fue regrabada en los estudios de Juan de Dios y contó con la voz de Bunbury, a dúo con Alfa, y el órgano hammond de Jorge Rebenaque.

Ya en la primavera del 2009, con el disco bien rodado, Le Punk se embarcaba en una gira por todo el territorio español que se prolongaría hasta el otoño. Por entonces se acercaba el décimo aniversario de su fundación y el grupo decidía entrar al estudio con una doble intención: celebrar sus diez años en activo y registrar el momento de la banda. Es decir, su sonido actual en directo, modificado tras los numerosos cambios de formación y las nuevas inquietudes del grupo. En un principio, la grabación tenía como objetivo autoeditar tres discos. En el primero regrabarían sus canciones más famosas, estando destinados el segundo y el tercero a rarezas y versiones. Pero solo “Volumen Uno” (Le Punk, 2009), que así se llamó la primera entrega de esta colección, llego a grabarse y publicarse finalmente. Para ello, la banda al completo se encerraba del 11 al 14 de septiembre del 2009 a regrabar una selección de sus temas más habituales en directo, destacando obviamente el resultado en las versiones de las de canciones más antiguas. “Le Punk, Diez Años en Tres Días. Volumen Uno”, rezaba el texto que acompañaba a un disco pensado para distribuirse únicamente a través de internet y que finalmente conoció varias copias físicas que el grupo vendería en los conciertos.

Un disco que, como decimos, no conocería continuación. Las maratonianas jornadas de grabación de este recopilatorio fueron fiel reflejo de un cansancio acumulado tras el gran esfuerzo que supusieron diez años de plena dedicación a la banda. Así, y a pesar de encontrarse en su mejor momento en cuanto a repercusión, la banda decidía poner punto y final a su andadura. Le Punk se disolvía sin dramas de por medio, quizá precisamente por evitarlos en un futuro, y cada uno de sus miembros iniciaba un nuevo camino. Alfa decidía lanzarse por primera vez en solitario, explorando terrenos más cercanos al folk y editando en 2011 un primer EP titulado “22 de Octubre” (Maral, 2011). Por su parte, Joe Eceiza daba también un paso adelante, iniciando una serie de conciertos acústicos que desembocarían en un primer disco, también EP, titulado “Pequeño Martirio” (Joe Eceiza, 2011), iniciando una carrera en solitario que en la actualidad alterna con su participación como guitarrista en las bandas de Rubén Pozo o Pablo Galiano.

Por su parte, Dani Patillas se involucraba en la banda de Nena Daconte, poniéndose a disposición igualmente de Pablo Galiano, Vikxie o el propio Alfa; e Ignacio Labrador se hacía cargo de la batería en la banda de Vikxie, además de participar en otros proyectos como la banda de jazz Mod Skip Trio. Por último, el trío procedente de No Reply no tendría dificultades para encontrar acomodo, pues poco después serían contratados por bandas y artistas como M-Clan o Iván Ferreiro, además de por supuesto seguir adelante con No Reply, quienes preparan su segundo disco.

Le Punk entraba de esta forma en un período de stand by indefinido que se extendería durante dos años y medio. Y es que la buena relación entre sus miembros permitía que en agosto de 2012 surgiera la posibilidad de un reencuentro. Sin la intención de abandonar sus recién estrenadas carreras en solitario, y con “un par de conversaciones telefónicas de un par de minutos cada una”, como rezan en un comunicado emitido para la ocasión, Alfa y Joe Eceiza volvían a reunir a la banda para unos primeros ensayos. La intención, ofrecer conciertos cada cinco o seis meses y, “si surge la necesidad artística”, hacer discos cada cinco u ocho años. Le Punk, ¡tan muertos como vivos!

Álbumes:

Larga duración:

Mátame

2008

Sin rodeos, «Mátame» (Warner, 2008) es un disco tremendo. El mejor de por descontado. Tan avasallador que no te hace...

No Disparen al Pianista

2006

«No Disparen al Pianista» (EMI, 2006) es un disco grabado en 2006 con la producción a cargo de Fino Oyonarte,...

La Logia de la Canalla

2003

En el año 2003 irrumpió en la escena sorprendiendo a todos con este disco autoproducido y distribuido por Zero Records. Al...

Corta duración:

Dos Puñaladas a Gardel y Otros Tres Delitos

2004

«Dos Puñaladas a Gardel y Otros Tres Delitos» (Zero, 2004) es un maxisingle de sólo cinco temas grabado en 2004,...

Recopilatorios y directos:

Volumen Uno

2009

deciden regrabar sus propios temas, la idea es realizar una trilogía de la que nos presentan el primer volumen. "Nos...

Reediciones:

La Logia de la Canalla (reedición)

2006

Tras firmar con EMI y editar salió a la venta en 2006 esta reedición de su primer disco, ya descatalogado,...

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