¿Cuál es vuestro futuro?” le preguntó Joni D a los componentes de Kangrena en la entrevista que les hizo para la revista Muskaria en su número de abril-mayo de 1983. La respuesta de los catalanes fue un definitivo: “¿Acaso hay?”.  La brevedad de su trayectoria, lo vertiginoso de la misma y la intensidad con la que la banda la desarrolló mostraba que fueron firmes convencidos de las proclamas punk del “No future”.

Y sin embargo cuando Ramiro Valenzuela – Kike- y Manolo descubrieron a los Sex Pistols viendo un telediario llevaban pelo largo y tocaban versiones de los Rolling Stones. Así se lo contó el primero a Jordi Llansamá en su libro “Harto de Todo. Historia Oral del Punk en la Ciudad de Barcelona 1979-1987” (B Core, 2011). Vivían ambos independizados en una casa de El Masnou (Barcelona), donde además practicaban con unas guitarras eléctricas de imitación que compraron tan pronto supieron tocar sus  primeras notas. El impacto que les causó ver en la televisión a Johnny Rotten y compañía, y la escucha de los primeros discos de The Damned fueron suficientes para convertirlos en firmes seguidores de lo que llegaba de las islas británicas.

Junto a Johnny Sex, hermano de Kike, deciden montar un grupo al que llaman Kangrena: “Una enfermedad punk, una enfermedad difícil de cortar” explicaban en la entrevista que apareció en el fanzine Melodías Destruktoras en su número 2 de octubre-noviembre de 1982.

Así como trío, con Kike a la voz y guitarra, Manolo a la batería y Johnny al bajo es como dan sus primeras actuaciones. En una de ellas, en el mismo barrio de Masnou, Jorge Masebeu –Quoque-, por entonces novio de una chica del instituto al que iban los componentes de Kangrena, les pide subiéndose al escenario cantar él la versión del “My way” que iban a tocar. “A mí me pareció bien porque él llevaba un look muy punk”, decía Kike. Les convenció cómo lo hizo, recordando al mismo Sid Vicious, y se convirtió desde aquel mismo momento en el cantante de la banda.

Eso sí, aquel concierto, como muchos otros de la época en la ciudad condal, acabaría a palos con los asistentes al evento: “El público no estaba preparado para algo tan fuerte. Nosotros llevábamos una imagen muy punk. Eso impacta ahora: si ves a cuatro tíos con ese look en el metro o en el tren seguro que te hacen girar la cabeza ¡Pues imagínate hace ya años! Aquí todo era quillos de barrio y eso no lo aceptaban. Estaban todo el día increpándonos, así que salimos a ostias”.

La imagen de la banda fue también lo que impactó al ya mencionado Joni D, responsable junto a su hermano Ferrán (Anti-Dogmatikss), de los fanzines Barna Rock primero y luego el Melodías Destruktoras, cuando los visitó en la casa donde vivían y ensayaban: “Entonces yo tenía 14 años y era bastante modosito, me chocaba la imagen de las cadenas, las muñequeras, los pelos (…) ¡¡Eran un espectáculo!! Para mí era otro mundo, obviamente yo vivía con mis viejos y estar en una casa donde vivían tres punks, donde tenían el local, era algo super intenso… Y encima que te hagan un bolo privado en la casa ¡Brutal!”, nos cuenta sobre esa primera impresión.

En lo musical Kangrena reconocía la influencia de Sex Pistols, Crass, Exploited, The Damned… y de hecho en sus primeras actuaciones abundaban las versiones: “Sucks” de los Crass, “My way” y “Rock’n’Roll swindle” de Sex Pistols, “Mucky pop” de Exploited, “South disaster” de Epileptics.. Decían que sus temas trataban “de todo lo chungo que hay ahora, violencia, anarquía y punk”.

Su capacidad de provocación les granjeó cierta animadversión dentro de la escena de grupos de Barcelona, que les acusaba de lo artificialmente rápido que habían adoptado una imagen punk y que recelaban tanto de la facilidad con la que podían adquirir sus instrumentos como de la zona de la ciudad en la que vivía la familia de Quoque… “Nos veían como los pastosos” contaba Kike. Aunque en las primeras entrevistas decían pasar de todos los grupos vecinos salvo de Rigor Mortis, su casa se convirtió rápidamente en centro de operaciones de mucha gente que les visitaba, ensayaba allí y pasaba las horas bebiendo y fumando.

Ultimo Resorte fue por ejemplo una de las bandas con las que Kangrena compartió local. Frenopaticss fueron otros. Boliche, quien fuera batería en una de las formaciones de dicha banda (además de Shit S.A. y Subterranean Kids) tuvo ocasión de visitar tanto la casa de Quoque como la del resto del grupo en El Masnou. La primera vez que coincidió con ellos fue en el Garaje de Hospitalet, un local en el que ensayaban y tocaban diferentes grupos (“Dudo que tuvieran algún tipo de permiso de sala pero así funcionaban antes las cosas”, nos puntualiza). Sus impresiones sobre la banda eran: “En esa época yo no tenía ni 15 años y ellos, que eran más mayores, ya estaban independizados, viviendo juntos, casi en plan comuna, con su espacio, su local de ensayo… Era admirable. Vivían por y para el punk, entendido a su manera, claro está”. Al contarnos sobre ellos, el batería destacaba a su vez su extrema hospitalidad, “Gente la mar de maja, muy amigable cuando la conocías”.

Embarcado en un proyecto improvisado para la ocasión con Juanito (Ultimo Resorte), Dieguillo (Quemando Ruedas), al que llamaron Los Bastardos de la Reina, Boliche tocó con Kangrena en un festival con Ultimo Resorte y otras bandas punk en Vallirana, un pueblo de Barcelona. Tan sólo estuvieron tocando unos cinco minutos en un evento que como otros acabó con violencia: “Los manguis del pueblo persiguiendo a los punkis con palos y cadenas”.

A sugerencia de Ferrán, que una vez acabada la experiencia de los fanzines montó con su hermano el sello discográfico Anarchi Records, el grupo iría a grabar en estudio por vez primera a comienzos de 1983 en el local que utilizaban habitualmente los responsables de otra compañía incipiente de la época, Flor y Nata. El resultado de la sesión no fue el esperado: “Nos hinchamos de anfetas y cervezas en el bar de enfrente, así que la grabación fue un desastre. Era la actitud que llevábamos entonces: cuánto más ciego ibas, mejor. Grabamos doce temas. Encima los tuvimos que grabar por separado y estábamos acostumbrados a tocar todos a la vez. De ahí salió una cinta que no sé ni dónde fue a parar. No se llegó a editar nunca”, contaba Kike a Jordi Llansamá.

Los dos hermanos estuvieron bien presentes en aquellos ensayos en el local de Kangrena. Uno de los primeros proyectos que tuvieron para el sello fue el de registrar una de aquellas sesiones. Quedaron grabadas unos trece temas entre los que figuraban “Kangrena”, “Violación”, “Ignorante”, “Biopsia”, “Ábrete por patas”, “Dead and crazy”, “Degenere”, “Bajo mío”… con los que se intentó sacar una cinta con el nombre de “Terrorismo Sonoro”. Se llegaron a hacer entre veinte y treinta copias de la misma, pero cambiaron de idea y decidieron que el grupo pasara por estudio para sacar un sencillo.

La que resultó ser sin embargo la primera referencia de Anarchi Records fue una cinta de Desechables que fue cedida por Ernst, responsable de Flor y Nata, que salió a finales de 1982. Kangrena, que ya había tocado un poco antes en la sala Milady con Epidemia, germen de los posteriores Anti-Dogmatikss, estuvo, junto a Código Neurótico y los propios Desechables, en la fiesta de presentación que dio el sello para presentar la edición del trabajo de estos últimos a principios de 1983. Fue como consecuencia de la crítica que recibieron en dicha actuación por parte de la revista Rock Espezial, que Kangrena compuso un tema, “Rock Mamones Espezial”, contra la publicación. En concreto, el cronista, que tan sólo destacó el concierto que dio Desechables, sostenía que Kangrena era “una guerrilla punk que no alcanza más que a estereotipar el punk del 77”, mientras que de Código Neurótico sólo encontraba “temas de punky pop”.

El fanzine Melodías Destruktoras dedicaba toda una página de su número 4 en 1983 al asunto “Kangrena, guerra a Rock Espezial”, relatando sobre el desencuentro entre la revista y la banda, y terminando por sugerir que eran razones lascivas para con Tere, la cantante de Desechables, las que en realidad motivaban la incondicional entrega del periodista.

El grupo no desaprovechaba además la oportunidad de airear su rechazo, no sólo al Rock Espezial, sino a la mayor parte del periodismo musical. Un ejemplo es la intervención de Quoque en la entrevista que le hacían a las Vulpess tras su actuación en la sala Las Rias en mayo de 1983. Cuando le preguntan a éstas por Carlos Tena, el periodista y presentador del programa La Caja de Ritmos donde se proyectó el videoclip de su “Me gusta ser una zorra”, el cantante de Kangrena aprovecha para meter baza y mandar un particular mensaje: “El Carlos Tena es como los de Rock Espezial: `Es un músico frustrado, mala hierba por matar, lo tengo que mutilar´. A lo mejor dentro de dos años los socialistas le montan un programa en plan estrella”.

El 12 de febrero de ese mismo año participarían en el Carnaval Musical celebrado en el Bar Cal Ignasi, situado en la calle Sant Lluis en Grácia (Barcelona). Tocaron con Shit S.A., Minoría Local y Dog Clown en un evento cuyo cartel anunciaba sería de entrada gratuita. Lo que en principio se suponía iba a ser una fiesta de carnaval que un conocido de Marc García (bajista del primero de los tres grupos mencionados) quería hacer en un bar, se transformó en todo un pequeño evento musical con la incorporación paulatina de bandas. Aparentemente Kangrena recibieron la oferta de los propios Shit S.A. donde tocaba la guitarra Charles Boski, hermano de Quoque. Precisamente Boski comentaba, refiriéndose a cómo años después todo el mundo decía haber estado o incluso haber organizado el festival, “La verdad es que fue sólo eso: una fiesta privada de Carnaval que se nos fue un poco de las manos”.

La canción de marras contra Rock Espezial fue una de las que quedarían incluidas en el sencillo “Terrorismo Sonoro” (Anarchi / Flor y Nata, 1983). Lo grabaron en marzo de 1983 en unos estudios de Vallirana, donde coincidieron con Los Rápidos. No quedaron satisfechos con el resultado final. Así nos lo contaba Joni D: “¡El sonido era mucho peor en el estudio que en su local! (…) Los técnicos no tenían ni idea de qué buscábamos musicalmente”. El disco lo conformaban cinco temas con una versión del villancico popular catalán “Fum, fum, fum” y tres relatos en primera persona sobre inadaptación social, tratamientos psiquiátricos y despertares agónicos.

El sencillo se presentaría en una sesión doble de viernes (5 agosto) y sábado (6 agosto) en la sala Zeleste.

La conexión con Euskadi no se restringiría a las ocasiones en las que hicieran de espectadores de bandas vascas que pasaban por Barcelona, sino que irían más de una vez por allí a tocar ellos. En concreto en julio de 1983 irían a Rentería donde tocarían con dos bandas locales de reconocida pegada que oficiaron de anfitriones: Basura y Odio.

1984 resultaría un año de vital importancia para la evolución del punk en Barcelona. Mucho tuvo que ver la visita de MDC a la ciudad. En febrero de ese año la banda tocó el día 7 y 8 teloneados por Ultimo Resorte en el primer pase y por Kangrena en el segundo. Así expresaba Boliche, el ya mencionado batería de Frenopaticss, Shit S.A. y Subterranean Kids lo que supusieron esos conciertos en “Harto de Todo”: “Vimos una actitud mucho más politizada, más radical; una estética menos llamativa que la que llevábamos hasta el momento heredada del punk pero agresiva y muy de calle, y sobre todo por el sonido”. Alucinaba con la velocidad a la que era capaz de tocar el batería del combo americano, que además era suplente del que normalmente tenía MDC, y de cómo chocó su actuación con la “actitud punki destroyer” que se respiraba entonces: “MDC, una banda de hardcore que entre canción y canción te explicaban de qué hablaba cada tema, contra qué iba dirigido ese tema. Los punkis decían :”¡Que te calles y que toques!”, pero a mucha gente nos marcó mucho  y yo creo que de ahí salieron todas las bandas hardcore que ha dado Barcelona”.  Pero si bien la influencia fue notable para bandas como GRB, L’Odi Social, Subterranean Kids, o HHH por ejemplo, Kangrena se mantuvieron mucho más refractarios a la nueva corriente hardcore. Kike tenía otra visión al respecto a los nuevos aires: “Lo del hardcore ya fue demasiado. Nosotros no lo vivimos, lo veíamos simplemente como punk acelerado. El punk es rock and roll distorsionado; el hardcore, rock and roll acelerado y distorsionado. Nosotros tocábamos versiones de los Pistols mucho más acelerada”. Boliche teoriza cuando le preguntamos al respecto de estas cuestiones estilísticas: “No crecieron con el punk como base como me ocurrió a mí, por eso les debió marcar tanto la primera vez que escuchara punk, la música, su estética, actitud de rechazo…

Lo que sí aplicó Kangrena fue una velocidad extra a sus canciones. Preguntado Raúl Nuñez, responsable de La Isla de la Tortuga, sello discográfico de la época, y portador de parte del legado de la banda, no tiene ninguna duda de qué era lo que les caracterizó frente a otros grupos de aquel momento: “Su sonido y sus letras. No había otra banda igual en aquel entonces, la velocidad con que tocaban las canciones”. Aunque Ultimo Resorte por ejemplo se esforzaban por tocar lo más rápido posible para meter un mayor número de canciones en sus sencillos, lo cierto es que en sus primeras maquetas sonaban mucho más pausados -véase por ejemplo el caso de “Demo 1980 – Directo 1983 (Bilbao)” (Vomito Punk Records, 2012).

Kike contaba más sobre lo vertiginoso de las canciones: “Eso tenía mucho que ver con las drogas. Cuantas más anfetas tomabas, más rápido tocabas”. Como resultado no era raro que las letras de sus canciones fueran prácticamente ininteligibles para muchos de los que las escuchaban. Así por ejemplo Silvia Escario, cantante de Ultimo Resorte, bien cercana a Kangrena por todo el tiempo que convivieron en el local de El Manou, reconocía años después en su blog no haber sido capaz de entender lo que escuchaba del micro de Quoque hasta haber visto transcritas las letras en las cintas que editó Kangrena.

El guitarra de la banda, a la sazón coautor de las letras con el cantante, indicaba en la entrevista arriba mencionada: “A mí las letras de Kangrena no me gustaban. Me interesaba más la música, el bloque. Las letras cojeaban un poco. Yo ni siquiera me sabía muchas de ellas, pero me parecían bien para esa época y conseguíamos tocas en todas partes”.

La hospitalidad de Kangrena se puso de manifiesto en repetidas ocasiones cuando fueron los que hospedaban a muchas de las bandas internacionales que venían a tocar a Barcelona. Contratadas éstas por El Pirata, dueño de una de las tiendas de importación de discos más populares de la ciudad y organizador de muchos de los bolos que dieron, por ejemplo, bandas como MDC, terminaban siempre pasando largas estancias en las dependencias de Kangrena. Fue el caso también de Discharge, Antinowhere League o Peter and the Test Tube Babies. Comentaba Kike haberse desengañado de mucho de lo que rodeaba al punk precisamente después de haber convivido con algunos de estos grandes de la escena internacional.

A Peter and the Test Tube Babies los acompañarían en varios de los conciertos que dieron por España. En el que había programado para San Sebastián sin embargo los catalanes no llegarían a subir al escenario. Todo se gestó cuando comprobaron la situación a la hora de ir a probar sonido: “Al llegar a Anoeta nos encontramos a una manada de punkis muy exaltados en un bar. Me pareció que la cosa no pintaba nada bien y que el ambiente era muy violento y estaba enrarecido (…) Llegamos a la prueba de sonido y había un montón de gente fuera que se quería colar, punkis chutándose vino y ginebra, gritando y montando bulla”. Dado que ellos no tenían nada firmado con El Pirata, a diferencia de los ingleses, deciden no arriesgarse y no “jugarse el cuello por nada”. Peter and the Test Tube Babies por el contrario deciden seguir adelante. “Yo pensé: “¿Qué te juegas a que no terminan la primera canción?”. Al segundo tema se apagaron las luces y todos los punkis subieron al escenario peleándose con los de seguridad. Lo destrozaron todo, la batería por un lado, la guitarra por el otro… Y los Peter dentro del backstage acojonados porque incluso había gente merodeando con cuchillos que los querían matar”.

Kangrena mantuvo un buen ritmo de actuaciones en 1984. A las actuaciones arriba mencionadas con bandas internacionales se sumaron el concierto que dieron con Anti/Dogmatikss en mayo en el Casals del Transformadors, y la salida a Zaragoza el 16 de junio para participar en el certamen antimilitarista en el que tocaron con las bandas locales IV Reich, Cocadictos, Golden Zippers y Vómito Social (no confundir con lo de Irún que luego reducirían su nombre definitivamente a Vómito) y los también catalanes Shit S.A. y Decibelios. La presencia de estos últimos no debió de ser del todo fortuita, dada la estrecha relación con IV Reich, como muestra, entre otras cosas, la dedicatoria a JuanRa, miembro del combo maño que perdió la vida en lo que realizaba el servicio militar, en el sencillo “Matar o Morir” (DRO, 1984). Para rememorar algo del evento recurrimos a Pilar, guitarrista de IV Reich, pero lo poco que les quedó en la memoria de Kangrena fue su actitud “macarra”: “Cuando subieron al escenario le pegaron una patada a un chico que les estaba viendo, no supe el porqué (…) No hablamos nada con ellos. Nos quedó esa imagen de que eran muy macarras, jajaja”.

El año acabaría con el refrendo que supuso la inclusión en un recopilatorio internacional, “P.E.A.C.E.” (R Radical, 1984), en el que participaban bandas de Europa, Japón, Estados Unidos, Canadá, Australia, Sudáfrica… Shit S.A. y Kangrena, que aportaba el tema “Ataque”, aparecerían como la representación peninsular junto a una lista de casi 60 bandas en la que estaban Dead Kennedys, Subhumans, Crass, D.O.A. o Butthole Surfers. La oportunidad les llegó a los catalanes de la mano de R Radical Records, el sello de los norteamericanos MDC.

El grupo fue dejando registrados gran número de canciones en su local. Un par en marzo de 1983, otro en diciembre, más de una decena entre abril y mayo de 1984… Todo este material completado con recortes de grabaciones antiguas, incluidas la sesión de las canciones del sencillo sirvieron para preparar la cinta “Estoc de Pus” (1984), cuyo título se inspiraba en el nombre del programa de la televisión catalana TV3 entre los años 1983 y 1985 dirigido por Manuel Huerga.

A pesar de esta cinta, y la que editaran algo más tarde “El Cubo de la Basura” (1985), que recogía hasta 30 temas, el caso es que la banda empieza a languidecer; o al menos eso es lo que se deducía de sus cada vez más escasas apariciones en público. Aunque en abril de 1985 tocasen en la sala Zeleste teloneando a los holandeses Friten Modern junto a G.R.B. la situación quedaba reflejada en el recorrido que hacía Juanjo Fernández para la revista Muskaria en su número 21 de mayo-junio de 1984 de la escena barcelonesa. El reportaje, incluía salas, zonas de marcha y mencionaba a varias bandas (Ultimo Resorte, Desechables, Loquillo y los Trogloditas, Los Burros, Claustrofobia, Código Neurótico, Brighton 64…) pero al referirse a Kangrena decía “¿Disueltos? Ni idea de por dónde andan”.

La razón última de este inesperado pero paulatino declive bien pudo estar en la aparición de la heroína como hábito frecuente de la banda. Jordi Llansamá incluía en sus entrevistas para el libro “Harto de Todo” un apartado específico a la cuestión de las drogas. Kike no rehuía la pregunta y se mostraba claro al respecto: a pesar de la postura inicialmente contraria al consumo de la misma – en su local de ensayo aparecía el logo de una jeringuilla tachada con una cruz- y sin intención de culpar a nadie, marca el comienzo de la adicción con la visita de los vascos RIP a su casa de El Masnou. “Coincidió justo con el momento en que había retirado las anfetas de las farmacias y ya no podíamos pillarlas con receta falsa. Nosotros las utilizábamos para ensayar y al no tenerlas nos quedamos un poco tirados. ¿Y ahora qué nos metemos para ensayar? Los porros daban demasiado apalanque”.

Disuelto el grupo, en 1990 mueren Manolo y Quoque. Más de quince años después, y antes de que saliese a la calle el libro sobre la historia oral del punk de la Barcelona de los 80, quizás la última ocasión de saber directamente de él, lo haría Kike. “Caímos por pura curiosidad, por saber. El No Future era como un aliño más al punk; era lo que se tenía que decir y lo que se tenía que hacer”. Y eso que el bajista chicano de MDC, cuando descubrió que estaban enganchados, antes de irse de su casa cuando los hospedaron, en la misma cocina les avisó: “No sigáis con el rollo ése. No lleva a ninguna parte”.

Un año antes de su fallecimiento, Quoque andaba preparando la edición, junto a Raúl Nuñez, de un disco que iba a incluir el sencillo “Terrorismo Sonoro” de Kangrena junto al tema “Violación”, el sencillo “Totus Tous” (Domestic, 1983) de Código Neurótico así como grabaciones de Frenopaticss, Sentido Común, Attak y Wom! A2. Sin embargo problemas con Stopi Records, la compañía que había editado el mini LP “En la Barra del Bar” (Stopi, 1989) de Código Neurótico, retrasaría el proyecto de edición del vinilo. La muerte de Quoque, la desaparición de La Isla de la Tortuga y el desánimo hizo que toda la empresa quedara congelada hasta mayor orden. Tuvo que ser mucho después, cuando BCore se puso manos a la obra de recuperar material de los 80 de Barcelona, y tras decidir no incluir las canciones de Wom! A2, que pudo ver la luz “Nacido Para Estorbar” (B Core, 2009).

Algo antes, y gracias a las cintas que tenía Raúl Nuñez que el cantante de Kangrena le había dado, fue posible la edición de un CD con las dos maquetas “Casetes” (B Core, 2008) y un vinilo con “Estoc de Pus” (B Core, 2009).

Compartir

Grupos relacionados

Discografía del grupo

Comentarios

foto del usuario silpivipiapa
silpivipiapa
5 octubre, 2014 at 21:45

Entre Kike Kangrena y yo quedo algo pendiente, algo bonito y entrañable, Kike fue en su momento mi unico aliado, el unico de los que me rodeaban con el suficiente sentido comun para apoyarme, y yo no lo sabia, estuvo a punto de demostramelo, pero la fatalidad nos robó ese momento, y desde entones tengo el vacío de Kike clavado en un cachito de mi corazon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies