foto del grupo José María Granados
Periodos activos
1990 - Actualidad
Procedencia
Málaga
Estado
Activo
Publicado por
Rafa García-Purriños
Fecha publicación
08/03/2013
Estilos
3 fans

José María Granados Serratosa nació en Ronda, provincia de Málaga, el 19 de diciembre de 1957, aunque recaló en Madrid con apenas un año. Como él mismo dice: “Todos mis sentimientos y vivencias están ligados a Madrid”.

Con 22 años, hacia el año 1979, estaba llamado a liderar Mamá, una de las bandas emblemáticas de la nueva ola madrileña, que no de La Movida. “Yo siempre defiendo que no soy de La Movida sino de la nueva ola. Mamá no fue un grupo de La Movida: nos separamos justo cuando la nueva ola terminaba, pero luego la historia se ha contado muy mal. Y éramos nueva ola por la new wave inglesa”.

Sus inicios en la música, sin embargo, poco tuvieron que ver con estos nuevos sonidos, y mucho con sonidos hippies, ácidos o psicodélicos. Así, siempre se manifestó fascinado por discos como el de Música Dispersa (“de cuando era muy hippie”) o el debut de Veneno.

De hecho, acerca de este último, cuenta en una entrevista: "Junto a mi amigo Jose el pelos comenzamos la audición y decidimos que ahora sí que íbamos a montar una banda. Me aprendí todas las canciones más o menos y nos fuimos a comernos el mundo. Que queréis que os cuente si este disco me cambió la vida. Se respira tanta libertad por todos sus surcos que me resulta imposible describir lo que significaron las canciones de Kiko los hermanos Amador, el auténtico bombazo punk español”.

Efectivamente, tratando de seguir el ejemplo de Veneno, forma junto a su amigo José El Pelos un dúo bautizado como Moscatel.

Curiosamente, el resto de componentes fundadores de Mamá procedía de propuestas semejantes. Así, Luis Caballero y Carlos Rodríguez militaban en Magna Mater, y, Manolo Mené y Miguel Gutiérrez (Guti) procedían de otra banda de orientación pseudo-hippie, Bacilo de Koch.

Después de conocerse tras coincidir y compartir escenario en diversas fiestas y actuaciones, y con sus respectivos grupos ya disueltos, estos músicos deciden formar un grupo que tuviera una propuesta más acorde con los sonidos nuevaoleros que empezaban a llegar de las islas británicas, y a los que se habían aficionado. Así, José María Granados cuenta: “Hice un par de viajes a Inglaterra en el 78 y el 79 y la new wave estaba en pleno auge. Había mucho punk y mucho pop”.

Pensado y hecho, el nuevo grupo se pone manos a la obra: comienzan a preparar y ensayar canciones y graban una primera maqueta para distribuirla entre las emisoras de radio más receptivas a los nuevos sonidos. De entre ellas, logran el apoyo entusiasta de Mario Armero, responsable del programa Revólver, en Radio España FM Onda 2, en el que suenan con bastante frecuencia.

Por entonces el grupo se había bautizado con el nombre provisional de Doctor Farmacia y su Helado de Coco, nombre que fue cambiado para su primer concierto, que tuvo lugar en 1979 en la sala El Sol, ya con el nombre de Mamá, que entienden más corto y adecuado.

A finales de ese mismo año graban su segunda maqueta, en Radio 3, que alcanzó una gran difusión y popularidad en radios, lo que les convierte en uno de los grupos más conocidos y prometedores, circunstancia que tiene su punto culminante con su aparición en el homenaje a Canito, en febrero de 1980, donde son uno de los mejor valorados por la crítica.

Ya con un nombre hecho y las grandes expectativas creadas, y tras una tercera y última maqueta financiada por el propio Mario Armero, y dar multitud de conciertos, les llega, al fin, el contrato discográfico. Los ficha ni más ni menos que toda una multinacional, Polydor, que buscaba promesas entre los nuevos sonidos, y con ese fin inaugura la colección 80’s (que, al final, solamente tendría dos referencias), con el primer EP de la banda: "Chicas de Colegio” (Polydor, 1980), cuatro canciones que se editaron en tirada numerada y limitada a cinco mil ejemplares. El disco se estrena en la sala Marquee (más tarde conocida como Rock-Ola), uno de los templos de lo que más tarde se conoció como Movida.

Alcanzarán su punto más alto en 1981, año de publicación, en marzo, de su primer larga duración, “El último Bar” (Polydor, 1991). Canciones lanzadas como sencillo, como “El número equivocado” o “Escóndete” se escuchan bastante y, poco después, en su mayor momento de popularidad, participan en el famoso macroconcierto de Arquitectura, otro de los eventos fundacionales de la escena nuevaolera madrileña, en el que estaban, además de Mamá, Los Secretos, Rubi y los Casinos, Farenheit 451, Flash Strato, Los Modelos y Alaska los Pegamoides, en el que se dieron cita más de dos mil personas.

Sin embargo, este éxito sería el principio del fin: la compañía trató de convertirlos en el grupo del momento, orientado al fenómeno fan, y edita un segundo disco, “Mamá” (Polydor, 1983), horriblemente superproducido por un Luis Cobos que no supo entender el sonido de la banda, y lo llena de arreglos absurdos y recargados, baterías eléctricas, palmas y bajos con sonido a lata, ruiditos y efectos orquestales y discotequeros. También realizó un lanzamiento en radiofórmulas. Como resultado, su público tradicional, amante de la nueva ola, salió corriendo, y tampoco pudieron llegar al gran público. El disco resultó un enorme fracaso de ventas y la crítica no fue precisamente más favorable.

Al final Mamá no aguanto las críticas y la desilusión por el fracaso comercial pero, especialmente, artístico. Surgieron las discrepancias y el desánimo y, en 1983, tras un concierto en San Sebastián, deciden separarse.

José María Granados, a partir de este momento, continúa con su carrera musical y, en un principio, se plantea iniciar una carrera en solitario con el nombre de Desaparecido, idea que no termina de cuajar, y se decide por crear una nueva banda de pop elegante y guitarrero, Los Restos, en compañía del guitarrista Alberto Moraga, el batería José Manuel Llorens y Fernando Illán como bajista.

Participaron en el VIII trofeo Rock Villa de Madrid, quedando en segundo puesto en la categoría de pop, lo que les supuso la participación en un disco colectivo del que se extrajo un sencillo promocional, “Los Restos, VIII Trofeo Rock Villa de Madrid”, (Fonomusic, 1985) incluía dos buenas canciones “Ella sabe mentir” y “vale 100”, grabadas en julio de 1985 en los estudios Doblewtronics, con el apoyo de la Concejalía de la Juventud del Ayuntamiento de Madrid.

Editan un single más y llegan a grabar alguna otra canción para un disco que, al final, nunca se termina. Otra buena banda que no tuvo la repercusión que se merecía y que, finalmente se separa, embarcándose José María en una nueva aventura, Los Frenillos, junto a Manuel Ruiz, Nono, compañero en Mamá, y otros músicos procedentes de otras bandas madrileñas, como Jorge Ortuño, que venía de Bulldog, y Jesús Pacheco, que había militado en Mario Tenia y los Solitarios.

Esta banda, de letras humorísticas y políticamente incorrectas (al punto de ser censuradas en su día y casi se podría decir que hoy, algunas de ellas no sonarían ni en la emisora más alternativa) llegó a firmar con toda una multinacional, Hispavox, y editar dos discos, obteniendo cierto éxito con el primero, “Los Frenillos” (Hispavox, 1987) con canciones como “La primavera” o “Las toallas del lavabo”. Éxito que estuvo muy lejos de alcanzar el segundo, ya en otra discográfica, “Disfruten las Molestias” (Solera, 1989), lo que, al fin, llevaría al final de un grupo que, de todas formas, en palabras del propio José María Granados, “fueron muy divertidos, pero no creo que lo pudiera haber mantenido mucho tiempo”.

Este mismo año 1989, y tras la disolución de Glutamato Ye-yé, Patacho La Banda del Otro Lado, con Fino Oyonarte y Carlos Durante, que eran la base rítmica de Glutamato, Rafa Hernández (Desperados, La Frontera) y Pepa Ripoll, al que se une José María Granados, formando una excelente banda, que da muchos conciertos pero a la que la industria no hace ni caso, no se acaban de creer que pudiera funcionar un proyecto integrado por músicos procedentes de las llamadas “hornadas irritantes” junto con un cantante procedente de Mamá, uno de grupos los etiquetados por las propias hornadas como babosos.

Graban un excelente disco, que ofrecen a varias compañías sin encontrar ninguna dispuesta a correr el riesgo. Así, que, cuenta Patacho, “aunque estuvimos a punto de firmar con DRO, Ariola y más compañías, al final nos autoeditamos un disco sin ningún tipo de apoyo y pasó bastante desapercibido a pesar de tener unas críticas cojonudas”.

En realidad esa autoedición no vio la luz hasta 1997, casi una década después de grabado, editado por el sello creado por Los Enemigos, Alkilo Discos.

Durante este tiempo, poco se sabe de José María Granados, dedicado a su actividad profesional, aunque nunca deja de componer, para sí mismo o para otros grupos como Los Secretos, Modestia Aparte, Danza Invisible o Amistades Peligrosas. (“Eran frecuentes los contratos editoriales: por un buen anticipo, escribías una serie de canciones sin saber el destinatario. Me cuesta ponerme en la piel ajena. Y se me escapan salidas de tono: frases que, pese a ser mis favoritas, el cantante termina sustituyendo”).

Tampoco es que abandone totalmente la actividad musical y así, en 1990 es invitado a participar en otro proyecto de Patacho, Buenas Vibraciones, una especie de banda cambiante y multitudinaria dedicada a hacer música psicodélica, con un alto grado de improvisación. Para el segundo de los discos de esta extraña agrupación, Patacho llama a José María Granados, junto con Pepa Ripoll, Ángel Altolaguirre, Iñaki Fernández, Tony Luz, Pato Martín, Ángel Cordero y Poch, entre otros, que no conocieron las canciones hasta que estuvieron ya en el estudio, para empezar la grabación del disco.

Poco después, en el año 1993, y con ocasión del disco homenaje a Antonio Vega, “Ese Chico Triste y Solitario” (Polydor, 1993) Mamá se reúne, en forma de cuarteto (José María Granados, Manolo Mené, Carlos Rodríguez y Guti) y graba una versión del clásico de Nacha Pop, “Alta tensión”.

Los rumores sobre una reunión del grupo para grabar un disco cada vez son mayores, pero se hace esperar y, entre tanto, Polydor edita un recopilatorio que, con el título de "Grandes Éxitos" (Polydor, 1996) casi todas las canciones de la banda.

Este recopilatorio sirve como aperitivo al esperado disco de reunión un directo tremendamente guitarrero que se graba los días 22 y 23 de noviembre de 1996 en la sala El Sol, con colaboraciones como la Enrique Urquijo, de Los Secretos, Jaime García Soriano, de Sexy Sadie, o Cristina Llanos, de Dover .

De todas formas, los miembros del grupo, en su mayoría, ya estaban en otra cosa y esta reunión no tenía ninguna vocación de continuidad. No por casualidad bautizaron al disco como “Nada Más” (Polygram, 1997).

Pasaban los años y José María Granados no se terminaba de decidir a emprender una carrera en solitario, pese a que, se rumoreaba, guardaba muchas maquetas con canciones que iba grabando, sólo al acceso de los amigos más allegados. Decía en una entrevista su compañero en Mamá y amigo Manolo Mené que “¡lo que le pasa es que es un manta! Como no me ponga yo y le grabe un disco, no lo va a hacer en la vida”.

Pero no hizo falta, al final, y ya con el nuevo siglo, José María Granados se decidió a comenzar su carrera en solitario editando, con la independiente Rock Indiana, el disco “Suena Así” (Rock Indiana, 2002), un disco acústico, de pop y pop-rock elegante, sencillo, de acordes claros, como él mismo declaraba: “Siempre me ha gustado estar en bandas y hacer distintos tipos de música para evitar expectativas, así que no tenía claro qué estilo adoptar. Opté por canciones sin muchos arreglos, que recuperaran la frescura de cuando empezaba.

El disco obtuvo una excelente acogida en la crítica y, dentro de sus parámetros de artista de culto, funciona bastante bien, lo que le anima a reactivar su carrera musical y a funcionar en directo con cierta frecuencia, especialmente en Madrid, pero saliendo también de vez en cuando, siendo muy bien recibido.

Así que, poco más de un año después, al terminar la gira, decide meterse de nuevo en el estudio para registrar su segunda entrega, “Aquí no es” (Rock Indiana, 2003), igualmente presidido por la maestría al componer y el gusto y el cuidado por la melodía que siempre ha caracterizado a José María Granados y que, aunque va en la misma línea introspectiva, ya empieza a recoger canciones más eléctricas y guitarreras.

Esta línea más luminosa y abierta, de formato más de banda que de cantautor, que asomaba en este disco, será la que presida la entrega siguiente, “Ciencia Ficción” (Lucinda Records, 2005), mucho más rockero e instantáneo, sin perder la calidez y el gusto por la melodía.

En 2007 lanza su cuarto trabajo en solitario, “En Madrid” (Rock Indiana, 2007), en el que consigue superar los anteriores, presentando su pop personal y elegante, pero mucho más potente, guitarrero, brillante y enérgico, sin olvidar esos medios tiempos en los que José María Granados es un consumado maestro.

En 2009, además de editar un recopilatorio de sus mejores canciones, remasterizadas y con el añadido de un par de inéditos, titulado “Guárdame un Sitio” (Rock Indiana, 2009), se dedica a recuperar a Mamá con sus componentes originales, y algún otro músico amigo, como homenaje al fallecido Manolo Mené.

Entonces declaraba: “Yo tenía la idea de sacar el quinto disco pero muchos de los temas me sonaban más a Mamá”, y además “Tenía unas canciones de Manolo Mené que me apetecía grabar”.

Así que, junto con Carlos Rodríguez y Salva Ruano (guitarras),Miguel Ángel Gutiérrez (batería) y Pepe Bermejo (bajo) graban un nuevo disco, “La Mejor Canción” (Rock Indiana, 2009), giran por toda España y la cosa funciona, tanto entre ellos como en la acogida por parte del público. “La verdad es que cuando estábamos grabando el primer disco del regreso ('La mejor canción') no teníamos ni idea de que esto fuera a ir para delante pero creo que lo básico es que nos contagiamos mucha energía y buen rollo. Eso en estos tiempos que corren no tiene precio. Sin agobios, sin metas, sin futuro, por ahí vamos circulando tan contentos”.

La actividad de Mamá ha continuado con “Sólo Por Hoy” (Rock indiana, 2011), “Segundo Asalto” (Rock Indiana, 2012) y prepara “Sin Crédito” (Rock Indiana, 2013).

Aunque está centrado en Mamá, de vez en cuando, José María Granados da algún concierto en el que da un repaso a su carrera en solitario.

De momento, no sabemos si esa carrera va a continuar, aunque en alguna entrevista ha dicho: “No tengo ni idea de si haré más discos con Mamá o en solitario. Para mí es lo mismo, lo que me importa es seguir componiendo canciones”.

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