foto del grupo Guadaña
Periodos activos
1994 - Actualidad
Procedencia
Islas Baleares/ Illes Balears
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
24/03/2018
Estilos
1 fan

Guadaña forma parte de esa lista de pioneros del punk en las Baleares a la que también pertenecen Eskoria y Cerebros Exprimidos. Lo suyo fue, no sólo protestar, sino reiterar en todos sus discos la libertad que tienen para hacerlo a cualquier precio. Protesta hecha himnos a corear con los amigos, una máxima que ha alimentado su ya larga trayectoria.

Los primeros ensayos del núcleo fundacional de Guadaña tuvieron lugar en una antigua bodega situada en la calle San Magín de Palma de Mallorca. Allí es donde empiezan a practicar tres amigos del barrio de Camp Redo: Miguel Salva –El Pelijas- (batería), Luis (bajo) y Paco (guitarra). En seguida se les uniría Roberto, reforzando el sonido de aquellos primeros días con una segunda guitarra.

Cuando toca elegir el nombre de la banda que están montando, Paco se adelanta trayendo un día al local una cartulina en la que había escrito el nombre de Guadaña y dibujado unas tumbas. A sus compañeros le gusta la idea, y bautizados de esa guisa, invitan a amigos al local en lo que sería su debut en directo. El buen ambiente que se creó les anima a seguir perseverando con el proyecto recién formado.

Sin embargo, al poco tiempo Luis se echa novia y decide dejar el grupo, siendo sustituido al bajo por Jesús. El reemplazo no duraría mucho porque también él, junto a Paco además, terminan dejando Guadaña. Juntos empezarían otro proyecto nuevo: Los Niños de la Cuadra.  Mientras sus excompañeros cubren las bajas con Gabi –Killo- recién llegado de Huelva a la isla para el bajo y a Paco López como cantante. Este último era el propietario de El Barco, un local situado en el barrio de Gomila de Palma de Mallorca, zona de gran actividad por entonces. En la sala llegaría a tocar, además de la totalidad de los grupos de la escena balear del momento, la mayor parte de las bandas que acudían desde La Península en sus giras, como Quemando Ruedas, La Chusma, Ostiaputa, Extremoduro… A estos últimos teloneará precisamente Guadaña en el año 1992 en El Barco.

Dos años después, con el grupo perfectamente engrasado entran a grabar una maqueta en los estudios Desgrabaciones, en un polígono industrial de la capital mallorquina. La cinta, “Guadaña” (Matraka Diskak, 1994), presentada con una portada diseñada por María Bruguera, traía los temas “Ruta turística”, “Marginado”, “Telediario”, “Madero delincuente” por la primera cara, mientras que en la cara B se incluían “Guerra de sexos”, “Ley militar”, “Heroína” y “¿Qué pasa con Dios?”. Fue editada por Matraka Diskak, sello de Castellón que en su catálogo sacó también material de bandas como Garrote Vil, El Último Ke Cierre o de los mismos Eskorbuto ni más ni menos. De los de Santurce editó “Demasiados Enemigos” (Matraka Diskak, 1991). La maqueta de Guadaña tenía sonido ratonil propio de una primera grabación, pero con todos los ingredientes esperables del punk rock correoso que se destilaba por entonces, con temas dirigidos contra la policía, el ejército, la religión… Canciones que los situaban en mitad de esa línea ficticia que uniría el punk rock urbano vasco de Odio o Barricada con la reivindicación correosa de los canarios Malformaciones Kongénitas. La cassette de los mallorquines sirve de carta de presentación ideal, llegando incluso a escucharse en las oficinas de Discos Suicidas en Bilbao, que apuntarían el nombre de la banda para futuros contactos.

El buen momento del grupo sufre un revés cuando Paco se ve envuelto en una pelea en la que, desgraciadamente, su rival termina perdiendo la vida. Tras un juicio en el que su pasado pugilístico jugó en contra suya, termina siendo condenado a pasar 8 años de prisión. Parte de la estancia en instituciones penitenciarias se realiza en Palma de Mallorca, pero la condena la terminaría en Tarrasa, de donde era natural. Antes del traslado, el cantante tendría ocasión de ensayar con sus compañeros en alguno de los permisos de los que disfrutó porque el local que utilizaban era un caserón centenario situado en el barrio de El Amanecer, cercano a la prisión. De hecho, su último concierto con Guadaña lo daría precisamente en el patio de la misma.

Por esa época, en 1995, Roberto deja la banda, entrando Fofi para hacerse cargo de la guitarra, en lo que Miguel maneja las baquetas y Gabi toca el bajo y canta. Fofi provenía de El Estado, grupo amigo con el que Guadaña compartía precisamente el local de ensayos. Sigue la buena forma del ahora trío, que durante unos tres años llegaría a tocar con La Polla Records, Manolo Kabezabolo e incluso Barón Rojo.

Gabi trae un día a los ensayos a un compañero del trabajo, Paco Guerrero, que viene de Valencia y toca la guitarra. Guadaña pasa entonces a tener dos guitarristas, endureciendo así su sonido.

Quien tira entonces la toalla es Miguel, el único miembro fundador del grupo que aún quedaba en activo. Víctima de cierta claustrofobia insular que les lleva a tocar siempre en los mismos sitios, termina sucumbiendo al hastío y desánimo. A pesar del duro golpe, el caso es que el grupo resiste incorporando refuerzos provenientes de Mala Hierba. En concreto se hacen con los servicios de David para la batería, y de su primo Miguel Garrido como cantante. Guadaña suena ahora más rápido y más feroz.

Pero antes de que pudieran estabilizarse completamente, Gabi les informa de que se vuelve a Huelva por cuestiones laborales. Deciden entonces que es momento de dejar grabado el material que tienen de repertorio. Juntan entre todos las 50.000 pesetas necesarias y se embarcan días antes de la partida de su bajista. En un fin de semana despachan en los estudios TJsó de Tomeu Janer más de veinte canciones que mezclará luego Pablo Ochando en Electric Chair Studios. “El Barco” (Discos Suicidas, 1999) incluía una versión del grupo de Zaragoza El Corazón del Sapo y vería la luz gracias a la edición de Discos Suicidas. Los mallorquines, sabedores de la buena opinión que había causado su cinta anterior, envían la grabación al País Vasco y reciben como respuesta la oferta de firmar contrato con ellos por tres discos.

La relación con el sello no estuvo exenta de tiras y aflojas, empezando directamente por el diseño de la portada del disco de debut. Guadaña proponía una que llevaba una foto del ya mencionado local con el que además daban título a su disco. La compañía vasca, mucho menos implicada en el ejercicio de nostalgia que movía a los de Palma de Mallorca se negaba pensando quizás que se trataba de una cuestión excesivamente local para moverlo por todo el país. La banda no está por la labor de transigir exigiendo que, o se escucha su propuesta, o no había disco.

Compran entonces una furgoneta con la que desplazarse mejor en los conciertos con los que quieren presentar el disco. Antes de salir de gira tocaron unas cuantas veces con idea de sacar algo de dinero. Una de esas ocasiones surgió de manera un tanto furtiva. Desplazándose a las fiestas de Felanitx, montaron un puesto en el exterior del recinto en el que había conciertos, vendiendo discos y cerveza. Encantados con lo bien que se les dio la venta, para el día siguiente decidieron ir un poco más allá preparando todo para improvisar ellos mismos una actuación propia. Así que en lo que dentro tocaban bandas como Los Enemigos, Su ta Gar, Los Planetas y otras muchas más, Guadaña comienza con su concierto pirata: “Llevábamos apenas dos temas y las calles ya estaban repletas de gente que salían a la carrera del recinto ferial, estábamos atacando el tercer tema, “Ruta turística” cuando un policía accedió por la parte de atrás del camión donde teníamos el generador y ¡zas, lo apagó! Se paró la música” cuenta Fofi. La reacción del público congregado pilló a todos por sorpresa: “La gente enfureció. Cargó también contra algún coche de policía que intentaba acceder al escenario improvisado del camión, la peña alterada empujó contra las puertas traseras del recinto y accedieron al interior, la gente corría por los alrededores, la policía cargando, hubo cristales rotos, ostias etc... Nos llevaron al cuartelillo, nos tomaron declaración y nos soltaron”. Finalmente, el grupo recibió una denuncia por parte de la organización del evento, pero no pasó nada salvo el revuelo en la prensa. “Al día siguiente todos los periódicos se hacían eco de la noticia con foto y todo. ‘La policía local de Felanitx abre una investigación para aclarar los sucesos del Sonic Rock Festival’ rezaba uno de los titulares”, recuerdan. Todo el suceso les trajo algo de publicidad, pero no el dinero que esperaban recaudar para afrontar los gastos de la inminente gira.

Guadaña, con un nuevo bajista, Ernesto, cercano de siempre al grupo y que no había tocado antes instrumento alguno, se pusieron en ruta una semana después de todo aquello. Aparentemente lo único que le dijeron al nuevo fichaje cuando se vieron sin bajista fue algo del estilo: “¡Píllate un bajo y toca tú!” Y eso es exactamente lo que hizo de forma literal: se procuró un Fender Precision y se presentó en el local postulándose para la vacante como bajista. Su falta de técnica la suplía con creces con la puesta en escena disfrazándose para la ocasión según lo requería el tema que estuviera tocando el grupo: vestido en un concierto que dieron en Cala Agulla (Mallorca) con un gorro de policía para “Madero delincuente” o con uno de obispo para acometer “¿Qué pasa con Dios?”.

La gira les llevó por Barcelona, Zaragoza, Burgos, Aranda de Duero (Burgos), Bilbao,  Vitoria,  Zumarraga (Vizcaya), Llodio (Alava) y Navarra, y en ella llegaron a compatibilizar a los dos bajistas, Gabi y Ernesto, allá donde el primero pudo desplazarse. En su paso por el País Vasco aprovecharon para visitar las oficinas de Discos Suicidas con la intención de hacerse con CDs de su disco “El Barco” para venderlos en sus conciertos. Sin embargo, se encuentran con que la compañía no les da más que cintas de cassette, aduciendo que en ese momento no tenían discos. La situación despierta las sospechas de la banda ya que el contrato que les une al sello contenía una clausula que estipulaba que si se superaba la venta de más de 2000 copias del CD, Discos Suicidas estaban obligados a costear los gastos de la grabación del siguiente disco de Guadaña.

Terminada la gira y ya de vuelta en Mallorca, entran precisamente con el objetivo de grabar un nuevo trabajo en los mismos estudios en los que prepararon el anterior, TJ So, repitiendo igualmente con el productor Tomeu Janer. Sin embargo, el asunto de quién es el que debe pagar las sesiones desencadena la guerra frontal con Discos Suicidas. El grupo mantenía que el sello le había abonado los royalties por la venta de 1600 copias pasados seis meses de la edición del CD y que el propio Fofi había encargado más de 500 para vender por la zona de Mallorca, asegurando así que se llegaba al mínimo firmado en el contrato. La compañía por su parte alegaba que habían recibido muchas devoluciones y que por tanto tenían por qué pagar la grabación del siguiente trabajo. La banda insistía que el contrato no contemplaba el caso de las supuestas devoluciones por lo que deciden rescindir unilateralmente lo firmado y prescindir de la compañía para futuras ediciones. Suicidas llegaría a denunciarles pero los mallorquines hicieron caso omiso de la notificación recibida para ir a juicio y no acudieron a los juzgados de Bilbao como se les solicitaba. Pasados los años, y tras comprobar que el sello vasco reeditaba “El Barco”, los integrantes de Guadaña interpretaban que efectivamente sus sospechas eran fundadas: “No denuncias a una banda y después reeditas un disco que se supone que no ha vendido una mierda ¿no?”.

Roto el contacto con Discos Suicidas y al verse sin compañía con la que sacar a la calle nuevo disco, deciden grabar de forma casera en el local de ensayo empleando un doble de pletina conectado a la mesa de sonido que tenían, una cinta con la que enseñar las canciones a posibles sellos interesados. Siguiendo el consejo de sus amigos de Síndrome de Abstinencia, empiezan probando con el sello madrileño W.C. Records. Natxo, su responsable, encontró interesante la cinta que le enviaron desde Mallorca y tras acordar el precio del estudio, hizo el ingreso correspondiente al momento.

“La Isla de la Calma” (W.C. Records, 2001), con menos temas que el primer disco, pero prácticamente con la misma duración, lo masterizaría Toni Pastor. Recuperaba el tema “Madero delincuente” que presentaran en su primera maqueta y contaban con la colaboración de Moi, el cantante de los ya mencionados Síndrome de Abstinencia, para el tema “La ruleta”. Otra de las canciones, “El folleto”, que entraría en el recopilatorio incluido con el número 3 del fanzine 100x100 Papel de WC, se compuso inspirándose en uno de los folletos que le tocó repartir una vez a Miguel, el vocalista de la banda, en uno de los encargos que recibió la empresa privada de reparto en la que trabajaba. En el pliego se anunciaba la creación de una nueva figura en el organigrama de la policía municipal de Palma de Mallorca, la de policía de proximidad. A partir de un riff de guitarra y componiendo la letra a partir del texto original que venía en la hoja de información prepararon el que terminaría siendo uno de los clásicos de su repertorio. “Hicimos fotocopias del folleto cambiando las fotos originales que mostraban a los policías en modo amable por otras en modo violencia y los repartíamos en los conciertos” contaban los componentes de la banda.

La banda parecía tener por delante un futuro de lo más prometedor, con un disco recién editado y con ganas de salir de gira a presentarlo. Sin embargo, bastaría la primera actuación, en Lérida, que tenían concertada en una larga serie para constatar que las cosas no funcionaban tan bien como creían en el seno del grupo. Y es que tanto Miguel como Ernesto se habían enganchado a algo más que el punk rock, dificultando además la práctica de éste. “No podíamos seguir así, aguantábamos a duras penas 20 minutos sobre el escenario, nos jodió en el alma, pero hubo que parar” cuentan sobre aquella época. El resto del grupo decide efectivamente parar, y desilusionados por lo que entienden como una traición, se vuelven a Mallorca.

Tras un periodo de parón y reflexión en el que se produce la incorporación de Xema compañero de Fofi en El Estado donde tocaba la guitarra, como el nuevo bajista, para poder cumplir con los conciertos que tienen comprometidos. Cuando en 2002 se desplazan hasta Alsasua para tocar también han tenido que cambiar inevitablemente al cantante, siendo ahora Fofi el que se encargue de la voz principal a la vez que toca la guitarra.

Tocan regularmente por la isla aprovechando para preparar nuevos temas con los que encarar un nuevo disco, que en principio tienen en mente editar con W.C. Records, el sello con el que acababan de trabajar. Pero las cosas se complicarían porque Natxo, su responsable, les contacta antes de que se plantee grabación alguna, proponiendo firmar contrato con la banda. Aunque no habían tenido problema alguno entre ellos y la compañía madrileña, ésta les informa de la necesidad de formalizar su relación ante los problemas que habían tenido con otros grupos. Recelosos tras la mala experiencia con Discos Suicidas, los mallorquines toman la decisión de tratar con un sello local. En concreto contactarían con Marcos de Síndrome Discos e integrante de Síndrome de Abstinencia.

Para grabar “Camelo” (Síndrome Discos, 2004), el siguiente trabajo de Guadaña, hablaron con Miguel, su antiguo cantante, explicándole cuál era el malestar del grupo con él y obligándole en los previos a la grabación a que estuviera en buena forma para poder hacerse cargo del micro. Volvieron a grabar en el estudio de TJso Tomeu Janer, mezclando luego el resultado posteriormente en el estudio Electric Chair Estudios de Pablo Ochando en 2003. Presentado con una portada inspirada en la marca de cigarrillos, el disco traía dos versiones: "Sentirme bien" de Cerebros Exprimidos y "La Mierda" de El Estado.

El disco se presentó oficialmente en la sala Big Big Casino de Gomila el día 15 de octubre de 2004 junto a Anyugaos, Roña y Síndrome de Abstinencia. Para presentarlo tocaron en diferentes sitios, en festivales como el Rock’n’Rostoi, la Fira del Disc en Mallorca y el Rock’m’Trini en Barcelona.

La mayoría de los componentes del grupo vivían juntos en un piso situado en el Polígono de Levante. Todos, salvo David y Pako, quien además deja Guadaña al tener que volver a Valencia, su lugar de origen. Como resultado de ello, la banda se vuelve a quedar con Fofi como único guitarrista. Mientras, en los ensayos, que tienen lugar en su local de Son Bibiloni, van perfilando los temas que piensan incluir en un nuevo disco.

La grabación del mismo no fue tarea fácil. Se inició el 4 de octubre de 2007 empezando en el estudio Can Estrella de Palma trabajando con su responsable Toni Reinés. Pero los problemas se inician con la marcha de Miguel, que incapaz de contener sus problemas acaba por irse a Granada antes de que terminaran de registrarse las voces. Paran por tanto la grabación y con ella la actividad de la propia banda, que se tienen que centrar en la búsqueda de un nuevo cantante.

Finalmente, el puesto vacante al micrófono lo ocuparía Albert Busquets, cantante asimismo de otra banda hermana, Roña, con el que retoman, varios años después la grabación de todas las voces de nuevo desde el principio. En el proceso de dejar listo el disco la formación de Guadaña, acostumbrada a los cambios continuos, sufre uno más con la salida de Xema. En su sustitución fichan a Randy, componente de Men, para que se ocupe del bajo. Esta sería la formación con la que el grupo telonea a Marky Ramone en la sala Assaig el 13 de mayo de 2010.

En verano de 2011 participan en el evento organizado en el Bar Son Llaut en el polígono de Santa María junto a Deskiziados, Instinto Animal y Eskoria. Emparejamientos similares con bandas locales serían una constante todo este tiempo. En noviembre de ese mismo año forman parte del cartel del denominado Concierto Perros Viejos en un mano a mano con Eskoria en el bar Ca’n Parera de Manacor. En enero de 2012, en el Concierto Resacón de Reyes, Guadaña acompañaría en el mismo local a Roña y Eskoria. Un mes después serían una de las bandas, junto a Ataque Inminente, TPM, Crash y los barceloneses La Purria que arropan a Eskoria en La Factoría de So, en el polígono de Santa María. El 13 de octubre de 2012 son los teloneros de los tejanos Porkería junto a Fast Idiots en un concierto celebrado en Cala Major.

“Tambores de Guerra” (Autoeditado, 2012) se terminaría de grabar en el estudio de Tomeu Janer (TJsó) donde fue mezclado el disco, teniéndose que volver a registrar todas las voces, ahora con Albert al micro. El disco contenía versiones de Poliéster, El Corazón del Sapo y Def Con Dos, y traía una portada con un autobús ardiendo, haciendo referencia así a los aires bélicos que indican en el título. Se presentó en la sala Es Gremi de Palma el 8 de junio de 2012, que además grabaron tanto en audio como en video. La idea era la de conservar registradas las maneras que gastaba la banda en directo, uno de los aspectos que más decían apreciar sus seguidores. Es así que se dejan convencer por el técnico de sonido que llevaban para la ocasión, Tomeu Janer, preparando desde la misma mañana del concierto cuidadosamente todos los detalles. Ayudados por amigos que les van grabando con cámaras e incluso teléfonos móviles durante la jornada, se graban gran cantidad de material gráfico. El resultado fue una fiesta muy familiar en la que participaron los grupos que también les acompañaban: Mostros y Eskoria.

Para 2013 hay nuevo relevo al bajo, entrando Andreu (Los Vinos, Acmé Copyright, Fast Food Society) para encargarse de él. Ese año, el 6 de abril participan en el Insurrecto Festival en Inca en un cartel que tiene a Eskoria, Instinto Animal, Sin Destino y los venezolanos Fracaso. Una semana después tocan en la Factoría de Só junto a Crash y para el primero de mayo participan en el Concert Sindical organizado por la C.N.T. con La Gran Orquesta Republicana, Pujà Fasuà y Dx-Cerebros, una reminiscencia de los míticos Cerebros Exprimidos.

Todo ese material vería la luz como disco en directo con “En Carne Viva” (Autoeditado, 2016), que sería presentado en versión CD y DVD con una fiesta conmemorativa además del 27 aniversario de la banda el sábado 10 de diciembre de 2016. Para ello se hicieron acompañar por Síndrome de Abstinencia, Alterkado Sonoro y Estierkol. El evento resultó un éxito de público, con lleno absoluto de La Factoría de Santa María, localidad mallorquina, con casi medio millar de entradas vendidas.

El disco en directo correspondiente, masterizado por el propio Andreu, sería autoeditado, más que nada porque Síndrome Discos, el sello que se encargó de gestionar “Camelo” había desaparecido. Aunque fue ése un disco que se distribuyó menos que los dos anteriores, Guadaña no tenía más que buenas palabras para la discográfica balear: “Funcionó bien, el trato era cercano y muy bueno. Éramos ‘familia’. Se hicieron camisetas, pegatinas y ese rollo de merchan que nunca habíamos tenido. Se hizo todo con corazón y eso era lo importante para nosotros. Por desgracia el sello desapareció, cuestión de pelas como siempre” comenta Fofi.

Guadaña no dejan de tocar en directo, desplazándose para ello a Alicante, Elda, Benidorm, etc… El 10 de febrero de 2017 participan en el BatuAdeu Fest tocando con los franceses Solidagité y Tados y las bandas locales Pantalla, Quimera y Varon Bum Bum Bum.

A principios de 2018 Guadaña graban en su local en el hipódromo de Son Pardo en Palma, los temas con los que completar un 12”. En las sesiones para elaborarlo tocaban todos a la vez en directo, regrabando luego in situ algunas guitarras y voces. De las mezclas se encargó el bajista Andreu, "pero todo con mucha calma", nos dicen. Completaban con ello una serie de temas que ya tenían listos desde 2016, dejando así preparado el que, a su juicio, es el disco que más fielmente refleja el sonido del grupo.

"Culpables" (Autoeditado, 2018) era, además, su primera experiencia en vinilo, formato que no había utilizado salvo para su participación en el recopilatorio de bandas mallorquinas preparado por el programa de radio 1984: “Mallorca Punk – Vol. 1” (1984, 2013). En el mismo se incluía el tema “Lo peor de nuestra clase”, extraído del disco en directo.

Para la nueva entrega reincidían efectivamente en muchos de los aspectos que han venido trabajando de siempre, trabajando con su punk hardcore correoso con diatribas de su discurso anti-sistema habitual y repetición de consignas. Su confesada nostalgia por bares que cierran y temas míticos del cancionero del rock radikal vasco tenía además refrendo en las versiones que incluían de "Txota" (Cicatriz) y "Nuestra alegre juventud" (La Polla Records).

Puesto en circulación gracias a un esfuerzo de autoproducción de la misma banda, los planes para presentarlo pasan por utilizar una antigua cárcel que se está rehabilitando en la ciudad.

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