Es probable que El Desvän del Macho sea para una inmensa mayoría una banda del todo desconocida, o como ya se dijera de otros grupos como Claustrofobia, pasen por ser incapaces de dejar legado alguno, de crear escuela. La razón de semejante ostracismo bien pudiera estar en lo crudo, sangrante y directo de unas letras escritas desde las vísceras; o en sus sonidos oscuros, industriales y chirriantes, que conforman un estilo estrictamente personal, una apuesta altamente arriesgada no apta para todos los públicos. Y sin embargo, que proyectos como el de El Desvän del Macho puedan tener un hueco y continuidad en la escena musical patria constituye un serio motivo de alegría y esperanza.

El Desvän del Macho se forma en Arrasate-Mondragón (Guipuzcoa) en 1989, cuando se produce la separación de Jugos de Otros, el grupo en el que militaban José Gregorio Izkue, Francisco L. Izkue, José Anitua y Jesús Suinaga. Estos dos últimos fueron el núcleo de Cancer Moon, banda con la que José G. colabora puntualmente, echándoles una mano con el bajo. Pero donde se centra realmente es en el proyecto que, junto a su hermano Francisco y Vicente Mijangos, deciden llamar el Desvän del Macho. José G. sería voz y guitarra, Francisco el bajo y Vicente, como ya hiciera en Saz le Bolo, un grupo de Oñati que practicaba un pop de lo más elegante, se encargó de la batería. El nombre que adoptan está tomado de la obra de teatro de mitad de los 70 de Luis Riaza, titulada “El desván de los machos y el sótano de las hembras”.

De Jugos de Otros quedó tan solo un par de maquetas y un tema “Salon Xanadu II”, que cerraba la primera cara del recopilatorio “Hemendik” (Discos Suicidas, 1987), un trabajo resultado de la 1ª Muestra de Pop/Rock de Radio Euskadi y Euskal Telebista, y que reunía a una variopinta selección de diferentes bandas vascas de muy diverso pelaje. El tema en cuestión es una composición oscura, de corte siniestro, muy interesante. Desde la revista Ruta 66, en febrero de 1994, al hablar de la propuesta de la banda, se referían a “un alucinado universo con una seductora caja de resonancias rellena de canciones tensas, dulces y abrasivas, caóticas y obsesionadas por el sexo”. A pesar de la separación José llegó a colaborar en alguna actuación en directo de Cancer Moon y en el arreglo  de alguna canción en particular.

Un par de año antes, José G. había estado en otra formación “rodeada de un halo misterioso y densa frialdad”, llamada Matrona Impúdica, que se disolvió dejando tras de sí unas tres maquetas. Considerada por algunos como banda pionera en los sonidos góticos por estos lares llegaron a telonear a The Cure en 1986. Tuvieron en su contra el haber quedado emplazados en mitad del maremoto originado por lo que algunos denominaron el Rock Radical Vasco, lo que en palabras de Pablo Cabeza, les condenó casi desde su nacimiento, a una muerte silenciosa. El periodista y cronista excepcional de la época, que les entrevistó en la revista Muskaria en su número 22 de 1984, les atribuía la capacidad de haber aportado “un mensaje diferente, casi espiritual”.

El Desvän del Macho comienza trabajando a partir de directrices y oscuridades similares a las desarrolladas en los proyectos anteriores, alejadas de cualquier atisbo de convencionalismo. Así  graban en 1990 su primera maqueta, “totalmente ensordecedora”, compuesta por temas de “una construcción de retumbantes y oxidadas guitarras, cardiovasculares bajos y chirridos pos-industriales”. O al menos, así la definían desde la ya mencionada publicación. Su debut en directo parece cifrarse en una actuación en el gaztetxe de Bilbao en noviembre de 1990.

A la maqueta inicial siguen un par de temas para recopilatorios de Munster -“Cuello escamoso” en el “Munster Dance Hall Favorites Vol. IV” (Munster, 1991)- y la segunda entrega de los cassettes que Ruta 66 titulaba como “Spanish Songs” (en concreto la canción “La incineradora”).

Poco después sacan su primer larga duración “Hermana Violencia” (Nuevos Medios, 1993). Grabado el material en mayo de 1992 en los estudios IZ de San Sebastian de Kaki Arkarazo (el que fuera miembro de M-Ak y Kortatu), el disco no salió sin embargo hasta el año siguiente, una vez fichados por Nuevos Medios.

La elección de la banda por parte de la discográfica, especializada en propuestas pop o de lo que vino a llamarse nuevo flamenco, resultó toda una sorpresa, incluso para el propio grupo. Asumieron que se debía, sobre todo, al interés que el rock independiente había despertado tras la explosión del grunge en Seattle:”Creo que debido a la movida de Nirvana, dijeron: a ver si pita por aquí alguno de lo grupos que están saliendo en esa onda. Nos eligieron a nosotros como otras compañías han elegido a otros.” El grupo desestimó una oferta por parte del sello Triquinoise, quizás más cercanos a los parámetros sonoros de la banda, pero como indicaba José G. a la revista El Tubo, la oferta de Nuevos Medios era mejor.

El disco resulta un compendio de trece temas (si exceptuamos un pequeño receso instrumental en la segunda cara) de música inquietante, cruda, comandada por un bajo muy activo, una batería que no tiene problema alguno en querer marcar ritmos a contrapelo casi imposibles y una guitarra y voz de José G. afiladas o penetrantes según lo requiera la ocasión. La portada, elaboradísima, en lo que se convertirá en una seña de distinción del grupo, parece querer dar alguna clave de lo que le espera al oyente: diseños de engranajes y maquinarias varias compartiendo espacio con una columna vertebral humana. Además, en la contraportada, en un recuadro algo menor, grabado con el estudio anatómico de un caballo, que con la tripa abierta, nos enseña sin pudor sus vísceras. Y es que así son las letras de El Desvän del Macho: auténticas biopsias con las entrañas a la vista, Dios y Satán, anatomías humanas... Auténticos poemas bastardos o inspiradas en poesía, las letras que no ha compuesto José son obra de los ya mencionados José Anitua o de Luis Riaza. El cantante, que no ha ocultado nunca el interés mostrado por un gran número de poetas y escritores, sí precisaba, al ser preguntado por la relevancia del género lírico a la hora de motivar sus letras: “Es un buen referente, aunque no es el único”. Los textos, por otro lado, además de permitir cierta “catarsis personal”, deben ser lo “suficientemente crípticos como para crear nuevas interpretaciones en el lector o en el oyente”.

Definidos en alguna ocasión como grupo de rock escatológico, José se defendía indicando: “Me encanta el cuerpo humano, tanto sano como infectado, tanto la piel como el funcionamiento de todo lo que cubre y nosotros desconocemos” y terminaba indicando que las letras eran diferentes “no por extrañas, sino por poco habituales”.

El disco incluía además una sorpresa al final, ya que el tema “La nostalgia del canibal” se alargaba anormalmente con la repetición de una misma secuencia introducida, según confesaba José a Ruta 66, con la única intención de “(...) molestar. Sólo un autista escucharía el tema a velocidad normal”. 

Un año después lanzan el sencillo “40 Noches, 40 Días” (Nuevos Medios, 1993), que incluye dos canciones espectaculares sacadas del disco de larga duración, el propio “40 noches, 40 días” y “Cabezas borradoras”, canción esta última que también aparecía en el recopilatorio “Screamin’ & Shoutin’ Vol. II” (Subterfuge, 1993).

El grupo empieza a ganarse cierta aureola de banda de culto o maldita, condición que aunque José G. reconocía esperar en un principio en una entrevista a Ruta 66, se había alimentado por la actitud de la discográfica para con el grupo: “Se han desentendido de nosotros desde el principio. Podríamos decir que somos el grupo perfecto para blanquear dinero”. Sobre el mal funcionamiento de “Hermana Violencia”, indicaba: “No hubo ni buena promoción ni distribución (...) no supieron qué hacer con nuestro trabajo. Mario Pacheco, director de la compañía, al final me lo confesó”. Bastó una conversación amistosa entre el sello y el grupo para rescindir contratos y dejar marchar al grupo.

Es en un concierto que da El Desvän del Macho en Madrid que conoce a Murky López, uno de los responsables, junto a su compañera Eva García, del sello Alehop! e integrantes entre los dos de un sinfín de grupos (Patrullero Mancuso, Solex, Pretty Fuck Luck, Grimorio, Los Caballos de Dusseldorf,...). Murky, al que le había encantado el LP, les entrevista para una publicación con la que colaboraba y llega a comentarles su intención de poner en marcha una nueva compañía discográfica. Bastan un par de conversaciones más para que el grupo se deje convencer con la propuesta de trabajar con Alehop!. Además, tal y como coinciden en señalar las partes implicadas, comienza así una amistad que dura hasta ahora.

El estreno en la nueva escudería es una pequeña exquisitez: "Edermann" (Alehop!, 1994), un sencillo que contiene en su cara B una versión de “El signo de la cruz” de Décima Víctima, grupo mítico de los 80 encuadrado en la explosión de la denominada Movida, experto en la composición de claroscuros de tintes siniestros. El disco, grabado en julio de 1994, supone además el comienzo de la colaboración con el ingeniero de sonido Iñaki Bengoa en sus estudios Shot!, justo en Mondragón. “Edermann” sería la segunda referencia del nuevo sello.

El trabajo con el nuevo ingeniero de sonido supone un paso adelante en la evolución del grupo. José G., comentaba haber notado la diferencia con respecto a su experiencia anterior con Kaki Arkarazo, del que había esperado un mayor aporte de ideas nuevas. Muestra de la mayor compenetración con Iñaki Bengoa es el proyecto que montan los dos músicos con el nombre de El Leprosario, con el que, a base de samplers y ordenadores, musican poemas de Jose María Panero. Llegaron a sacar dos demos aunque no hubo actuaciones en directo.

Pero donde se pone realmente a prueba el binomio Alehop!-estudios Shot! es con la edición del segundo larga duración de la banda: “Lumbar” (Alehop!, 1996),  disco grabado entre noviembre y diciembre de 1995. En formato exclusivo de CD, destaca por una presentación impecable, la adaptación de nuevo de versos de José Anitua en dos temas y la inclusión de las herramientas tecnológicas ya ensayadas con Iñaki para tejer el entramado sonoro tan personal del grupo. El disco constituyó una gran noticia para todos aquellos que, maravillados por el impactante primer disco, pudieran temer que quedase quemado por la poca repercusión de su atrevida propuesta.

Preguntado sobre las diferencias entre este nuevo disco y el anterior José G. hablaba de que “Lumbar” quizás tuviese como hilo conductor “la técnica y el momento en el que se hizo”. En “Hermana Violencia”, sostenía que “el nexo de unión era la propia composición”.

A “Lumbar” le siguen una serie de contribuciones en recopilatorios varios, del que destaca su participación en un pequeño homenaje que algunas bandas de Arrasate brindaron a una de las bandas locales más sobresalientes: R.I.P.: El disco será “RIP-Versiones” (Où, 1997), grabado en los estudios Shot! y en el que El Desvän del Macho abren precisamente con su particular versión del “Escoria”. La elección de este tema no fue causal, ya que, como nos apunta el propio José G., fue la condición que puso ante la propuesta de la discográfica encargada de editar el disco. La conexión entre ambas bandas, en principio bien diferentes, es, amen de venir ambas de la misma localidad, la colaboración de Inaki Bengoa con los hermanos Bolinaga en Los Pitxones, grupo posterior a R.I.P.

Más tarde, en 2004, y englobados en su condición de banda underground, participan en el documento sonoro sobre la historia de la banda Gutural. El doble CD “Recopilación Kontroversiële Films” (Bomberenea Ekintzak 2004), realizado por Tzesne, el guitarrista de aquel grupo, incluía a El Desvän del Macho que contribuía con “Nurva”.

Pero estas participaciones puntuales no ocultan el lapso de tiempo tan grande hasta que el grupo se lanza a editar un nuevo LP. Y es que no fue hasta el año 2008, que aparece “Vida a Partir del Huevo” (Alehop!, 2008). Intrigados por tan notable silencio nos dirigimos al cantante, que nos comenta: “Al no depender económicamente, por suerte, de la música, no hay presión y siempre hay relajación. También influyen las ocupaciones cotidianas y los problemas que no llamamos pero que aparecen”.

Justo después de la grabación de este disco, en 2007, se produce el abandono de Vicente, que tiene que dejar el grupo por razones de salud. De hecho, en los créditos del álbum, Vicente aparece ya como un colaborador. El relevo a las baquetas llega con Arkaitz Garay,multi-instrumentista que ya tocara con Münsterland (bajo), Los Frenos (guitarra) y en Los Brebes, donde llevaba años como bajista y compositor.

Para el nuevo disco, El Desvän del Macho trabaja en esa ocasión en los estudios Kataraín en Azkárate (Navarra), aunque se sigue contando con la colaboración de Iñaki Bengoa, convertido ya a estas alturas casi en un miembro más aunque externo del grupo. El nuevo trabajo incide, desde la cuidada portada, en las oscuridades que mejor trabaja la banda. Abre la paleta de posibilidades melódicas dejando participar a instrumentos (como guitarras acústicas, trompetas,...) y recursos tecnológicos propios, en principio, de registros más luminosos. Sin perder un ápice de la intensidad, es casi imposible averiguar a partir de su comienzo, cuál va a ser la evolución de las canciones. Su escucha se convierte así en una más que interesante aventura. Letras cuidadas, a la altura de los trabajos anteriores, aseguran el mismo nivel de exigencia para con el oyente, del que se requiere la entrega habitual para poder desentrañar los arcanos que propone José.

Inclasificables en su estilo dicen estar siempre sujetos a su propia definición musical. Sin embargo y a pesar del cansancio que seguro arrastran tras ser enfrentados a posibles comparaciones, uno cree ver en su propuesta la ansiedad por militar en la vanguardia, por mantener siempre una innovación que les haga peculiares e irrepetibles, que mantuvieran en su momento bandas como Corcobado, 713avo Amor, Alphaville, Claustrofobia,... En sus composiciones, algunas de las texturas sonoras de sus discos no están precisamente a años luz de las siniestralidades de Décima Víctima, la intensidad de Parálisis Permanente o la electricidad de Lagartija Nick. De igual forma, la sombra que proyecta El Desvän del Macho puede perfectamente habitar en alguno de los rincones de los discos de El Columpio Asesino. Armados de valor y aun a riesgo de animar su aburrimiento con este tipo de cuestiones, le preguntamos directamente a José G. Su respuesta nos concede sin embargo un grado de acierto razonable en las comparaciones propuestas. Aunque eso sí, precisa que para completar la lista sería necesario escapar del estricto pop-rock. Además señala: “Nos interesan las propuestas con riesgo a todos los niveles, en este caso musicales pero de todo orden en general”.

En 2009, Francisco deja el grupo que fundara con su hermano por cuestiones personales. Arkaiz por su parte también se embarca en diferentes colaboraciones como la que mantiene con Munlet, con los que trabajará durante la edición de su disco "Cañón" (Gaztelupeko Hotsak, 2010). José G. invita entonces a Jon Intxauati- Jonás- (batería) y Javier Gómez (bajo) a entrar a formar parte del grupo.

La actividad del grupo, que nunca ha entendido de plazos, parecía haber quedado reducida a las actuaciones que estuvo dando desde 2010. Sin embargo, y tras la entrada de Manex Berasategi al bajo, volvieron a dar señales de vida a través de nuevo material editado.

Empezarían con las dos canciones incluidas en el sencillo "Insano" (Antartida, 2012), un disco que sacaría el sello mejicano Antártida en colaboración con los madrileños Alehop! El contacto con los americanos venía de atrás cuando, grabando "Vida a partir del huevo", hablaron de participar con una canción en un recopilatorio. El proyecto no funcionó en su momento pero José G. propuso años después sacar un sencillo.

El grupo, enfrascado ya en la concepción de un nuevo LP, hizo de la preparación del sencillo un auténtico banco de pruebas del equipo que empezaban a utilizar en los Estudios Katarain. Fue allí donde entre noviembre de 2012 y enero de 2013, y completado con las guitarras y voces registradas en Shot! Grabaciones en Mondragón (Guipúzcoa) y las guitarras sintetizadas en el estudio casero de Iker Lasaga -Titino- se gestaría "Simplicis´" (Alehop!, 2013).

A pesar de la simplicidad mencionada en su título y la austeridad en la presentación gráfica y estética del disco, la nueva creación de los vascos requiere de la complicidad decidida del oyente para su completa asimilación. Así nos lo refiere el propio JG: "Con el anterior disco me he dado cuenta, con perspectiva, que es muy complicado en composición formal. A la tarea de desestructuración de los temas se unieron los samples y la cantidad ingente de arreglos. El resultado fue bueno, pero tenía claro que el próximo disco sería totalmente opuesto. Simplicis´ es un disco que requiere más escuchas, es difícil, pero a la vez es más sencillo en concepto. Se ha compuesto de manera que los arreglos se integren en los acordes, tanto en bajos como en guitarras. De esta manera la grabación ha sido más sencilla, sin apenas arreglos y sin samples, todos los ruidos grabados son guitarras sintetizadas".

Y es que dando pie a una aparente contradicción, toda esa simplicidad a la que se refieren esconde un detallado y complejo armazón en la composición rítmica de los temas: Baterias con "ritmos sincopado y cadencias abiertas al desalojo de guitarras y bajos", desigualdad en el número de compases entre percusión y bajo, ritmos enfrentados entre ambos instrumentos... Herramientas técnicas y artísticas con las que El Desvän del Macho vuelve a apostar por el desasosiego del oyente.

Animados por la salida del disco, y con objeto de presentarlo, confeccionan una agenda de actuaciones que les llevará por distintos rincones del País Vasco con parada en Madrid acompañados de Fabuloso Combo Espectro.

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