foto del grupo Commando 9mm
Periodos activos
1980 - 1990, 1990 - 2000
Procedencia
Madrid
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
05/10/2011
Estilos
23 fans

Commando 9mm tuvo algo de super-grupo del punk-rock madrileño; fue el resultado de la combinación de miembros de dos de las  bandas más emblemáticas de los primeros 80 del panorama musical de la capital: Larsen y La UVI. Su formación se produce concretamente a finales de 1984, dos años después de la publicación de los primeros discos de punk editados en la Península: Los granadinos T.N.T. editaron el sencillo “Cucarachas” (DRO, 1982); desde Barcelona Ultimo Resorte sacaban “Cementerio Caliente” (Flor y Nata, 1982) y Decibelios hacían lo propio con “Paletas Putrefactos” (DRO, 1982), y desde el País Vasco, Zarama sacaba el primer sencillo de punk en euskera: “Nahiko” (Discos Suicidas, 1982). Por su parte, en Madrid, será precisamente La UVI, el grupo del que procede Manolo Quevedo -Manolo Uvi -, bajista de Commando 9mm, los primeros en editar un disco en estas coordenadas: “Ya Está Bien” (Spansuls, 1982). Las otras dos terceras partes del trío original, las que venían de Larsen eran José Luis Rodríguez -Pollo- como guitarra y Gonzalo Fuentes -Mosca- a la batería.

Pollo ensayaba de forma más o menos asidua con Manolo y Brasi, el batería de La UVI, sustituyendo en más de una ocasión al que era entonces el guitarrista oficial de la banda. En Larsen cunde el desánimo, principalmente porque no consiguen sacar al mercado las canciones que tienen grabadas. De hecho Pollo y Mosca llevaban un tiempo componiendo por su cuenta, así que cuando se habla con Manolo de la posibilidad de formar un nuevo proyecto, nadie se lo piensa dos veces: “Teníamos un montón de ganas de hacer algo nuevo y coincidíamos en gustos y manera de hacer las cosas. Ironía, divertimento y mucho trabajo de local”, es lo que nos cuenta Manolo de los orígenes. Así continúa el bajista y cantante de la formación: “Supongo que Mosca, Pollo y yo estábamos terminando una era que había sido Larsen por su parte, y La UVI por la mía. Era una buena época para renovar energías montando un nuevo grupo”. Cuando preguntamos a Mosca, matiza de inmediato el asunto del posible desánimo: “Desánimo no, ni de coña, son las ganas de evolucionar y de seguir”.

Deciden empezar a funcionar con el nombre de Commando 9mm Parabellum, que reunía las propuestas sugeridas: 9mm Parabellum, de Manolo, y Commando, la de Pollo. Ambos coinciden en sus respuestas en lo referente al sudor y esfuerzo en el trabajo realizado. Se habían propuesto “sonar bien por cojones desde el principio”. Manolo nos habla de siete horas diarias de ensayos. Mosca nos ratifica cuál era el objetivo comparando el funcionamiento en el nuevo grupo con el que tenía Larsen: “La gran diferencia es que en Larsen éramos una banda de colegas, y nos lo pasábamos de puta madre, íbamos a todas partes juntos... Commando pasó a ser más profesional, más serio, más trabajo, más ensayos... y eso es lo que buscábamos”. Como acicate inicial se plantean prepararse para participar en la VIII Edición del Concurso Villa de Madrid. Pollo nos sitúa acerca de la relevancia de este tipo de certámenes en aquella época: “Era la mejor salida para los grupos de entonces; si ganabas o llegabas a la final, te grababan un single y te daban unas pelillas. La mayoría de los grupos que llegaban lejos en el Villa de Madrid terminaban tarde o temprano fichando por algún sello independiente de la época”, tal y como había pasado, precisamente, con La UVI en 1982 y Larsen al año siguiente.

Commando 9mm saldó su participación con una muy buena posición final. Fue pasando las correspondientes eliminatorias y cuando se veían ya ganadores, les relegaron a la tercera posición. En una entrevista que concedió años después el grupo, Manolo relataba cómo el puesto final fluctuó misteriosamente en votaciones consecutivas del jurado: “En la primera votación quedamos primero, pero se volvió a votar y quedamos terceros: Commando, Las Llaves y Los Restos, y ¿cómo podía ganar un grupo punk? Votaron otra vez y quedamos terceros”. A pesar de la aparente injusticia el bajista reflexionaba sobre lo irónico que resultaba que de las tres bandas sólo sobreviviesen después del concurso Commando, ya  que tanto Las Llaves (con Carlos Torero y Mercedes Ferrer), como Los Restos (J. M. Granados, antiguo cantante de Mamá) se disolverían al poco tiempo. En cualquier caso, el resultado final les posibilitó, a modo de premio, la grabación del sencillo “Odio En Sudamérica / Johny Coge El Subfusil” (Ayuntamiento de Madrid, 1985).

Para la primera entrega de Commando 9mm en vinilo, la banda presentó una visión de los conflictos en Suramérica y las andanzas de un ex-combatiente de Vietnam, guerra a la que se referirían en futuros discos. Dos temas que pasaron años después a engrosar la lista de sus clásicos. El single se grabó en el estudio que proporcionaba la organización, Doublewtronic, situado en el madrileño barrio de Prosperidad, bajo la producción de Jesús Gómez. El grupo tuvo que hacer las cosas muy deprisa porque sólo disponían de un día para grabar y mezclar. Es por ello que las dos canciones quedaron registradas en primeras tomas. Pollo resume la inmediatez de la grabación: “No hubo producción; simplemente se grabaron con el técnico del estudio. Se mezclaron y ya está”.

El caso es que, de acuerdo con lo que contaba Manolo en una entrevista a una revista musical, el apoyo del Villa de Madrid para con Commando 9mm hubiera sido incluso mayor, de no haber mediado una aparición en la radio del grupo. En principio, con su tercer puesto, la organización les garantizaba una serie de conciertos y unas entrevistas en la radio. En la primera que concedían tras el concurso, justo el día después, a la pregunta acerca de su opinión sobre el certamen, Manolo respondía que estaba bien como oportunidad para tocar en directo, pero denunciaba que el resultado estaba “apañado” desde el principio. La reacción de los organizadores no se hizo esperar, y de manera fulminante, con una llamada telefónica al mismo programa, les comunicaba que quedaban suspendidos los conciertos acordados.

A los pocos meses de tener el sencillo en la calle, a finales de 1985 vuelven a los estudios. En este caso, los del sello RCA / Ariola, para grabar una maqueta que incluía las canciones “Amor frenopático”, “Tienes miedo”, “1999”, “Las ratas invaden la ciudad” y “C9MM”, este último, un tema instrumental.

Commando 9mm fue uno de los tres grupos damnificados por la suspensión del concierto que se iba a celebrar en el Campo del Gas en Madrid en junio de 1986. Para la ocasión, el cartel contemplaba a TDeK, Kortatu y Commando 9mm, pero el mismo día de la actuación, una notificación del Delegado del Gobierno de la Comunidad de Madrid cancela el acto. Como consecuencia de la medida adoptada se produjeron altercados y enfrentamientos entre la policía y muchos de los congregados en las inmediaciones enfadados al comprender que se suspendía un concierto por cuya entrada ya habían pagado. Las razones aducidas a la prensa el día después por dicha delegación apuntaban a deficiencias en las medidas de seguridad del recinto, aspecto que los organizadores desmentían de forma categórica. Estos últimos creían ver motivaciones estrictamente políticas, como la de evitar que bandas como Kortatu pudieran actuar en la capital.

Tras la grabación de estos temas Mosca debe abandonar la formación por problemas en sus muñecas. Los dolores que arrastra desde hace un tiempo le obligan a operarse. Él nos lo confirma: “Muchos dolores en una muñeca; me tuvieron que meter unos clavos, me pinchaban para sacarme líquido y era un coñazo (…) Cuando volví a Commando volví escayolado de una muñeca rota...”. Aunque inicialmente se contaba con su ausencia sólo hasta que se recuperara, el caso es que no volvería a tocar con Commando 9mm hasta bastantes años después. Para sustituirlo se cuenta inicialmente con Brasi, el ya mencionado batería de La Uvi; pero durará poco. Brasi toca también la guitarra y no tiene claro si continuar con las baquetas. De hecho llega a vender la batería para dedicarse a las cuerdas con un grupo que monta con Jesús De La Vega (Zoquillos): Los Niños Del Brasil (no confundir con un grupo de igual nombre en el que participaría Bunbury años después). De acuerdo a lo que nos cuenta Pollo, Brasi no lo hacía nada mal con la guitarra. Él mismo llegó a hacer de bajista con ellos en 1986 cuando Los Niños Del Brasil se presentaron a una nueva edición del Villa de Madrid. En esta nueva participación llegarían hasta semifinales. Los Niños del Brasil, que habían tenido a otra bajista, Paloma Loring, antes de la colaboración con Pollo, no llegarían a grabar más que un par de maquetas.

Tras la salida de Brasi, en Commando 9mm, la plaza libre en la batería la ocuparía Jesús Bracero, que también tocaba en Academia Parabüten. Fue gracias a él que la banda pasa a ensayar en 1986 en los locales de Tablada 25, donde compartirían espacio con los mismos Academia Parabüten.

Mientras se produce el relevo a las baquetas, RCA / Ariola, la compañía con la que se había planeado editar la maqueta recién grabada, se echa atrás y termina por no seguir con el proyecto original. Rocky, mánager de Polanski y El Ardor, y encargado de La General, el apartado de Fonomusic (compañía dedicada principalmente a flamenco y cantautores) dedicada a sonidos más duros, escucha la cinta y decide apostar por ellos. Convence a la banda, por un lado, de que tienen que grabar más material y pasar de un maxi, como habían pensado en un principio, a un LP, y al sello, por otro, para para que costeen los correspondientes gastos en el estudio de grabación.

Así el trío entra en los estudios Duplimatic para grabar “Suena bang”, “Soweto”, “Jenny, Jenny”, “Dulce hogar”, “Únete al Commando”, “Crackers” y “Cuando yo reviente”. Estas nuevas composiciones se unen a las grabadas el invierno anterior para completar la lista que integrará el primer LP de la banda Amor Frenopático” (La General / Fonomusic, 1986). Sólo descartarían el ya mencionado instrumental “C9MM”, decisión que pasados los años y parece lamentar Pollo: “Era la hostia y no entiendo por qué lo sacamos del disco”.

Con el disco editado la banda disponía ya de material con el que exponer sus argumentos musicales. Lo hacían sólidamente fundamentados en la contundencia que llegaba de la segunda línea, la que suele ocupar el batería en los escenarios, las maneras implacables de Pollo a la guitarra y la personal voz de Manolo, casi la única posible diría uno, para el sonido de Commando 9mm. Punk-rock ramoniano, esencias de Malasaña, rotundas canciones con clara vocación de entretenimiento. Pollo pide la palabra para apuntar que, al menos en lo musical, la primera etapa del grupo estaba marcada principalmente por The Professionals, el combo post-Sex Pistols que formasen Steve Jones y Paul Cook, guitarra y batería, respectivamente de la mítica banda punk inglesa. Parece aceptarnos, sin embargo, los guiños que a los de Nueva York hiciera Commando 9mm en temas como “Dulce hogar” o en su querencia a dedicar temas a chicas, ya sea a Jenny o a Sheena, dependiendo del lado del Oceáno Atlántico en el que nos encontremos. Manolo nos dice por su parte coincidir con nuestra apreciación, e incluso añade más referencias válidas para la banda en aquellos primeros momentos: Angelic Upstarts, UK Subs, Killing Joke o Sex Pistols.

El grupo sacaría, para acompañar al LP, primero el sencillo “Amor Frenopático / Jenny, Jenny / Odio En Sudamérica” (La General / Fonomusic, 1986). Poco después, lo haría el sencillo “Soweto / Únete Al Commando” (La General / Fonomusic, 1987). Preguntado Pollo por la larga lista de sencillos que sacó el grupo y por la política a la hora de distribuir los temas en ellos, nos ilustra de cómo funcionaban entonces las cosas: “Era lo normal entonces, se sacaban singles promocionales, que eran los que se mandaban a las radios y los medios, para no malgastar LPs”, nos dice el guitarrista. “Otra cosa bien distinta era la elección de las canciones, la discográfica proponía una canción y nosotros otra, sencillamente porque había discrepancia de conceptos. Sobre todo en los primeros singles, que nos costó más de una bronca para imponer por ejemplo el primer single”. Nos cuenta cómo el grupo, a base de discutir con Fonomusic, logró para la cara B un tema que podía haber sido perfectamente cara A (“Jenny, Jenny”) y “Odio en Sudamerica”, una canción seleccionada por haber quedado fuera del LP “Amor Frenopático”. Sin embargo, para el segundo sencillo fue la compañía la que se salió con la suya, imponiendo la selección del tema “Soweto” para la primera cara y “Únete al Commando” en la cara B. El guitarrista se muestra demoledor con el tema de la cara A en cuestión: “Yo personalmente la habría quitado del disco; está mal tocada y la canción en general no me gusta nada. Lo que más me jode es que de 'Cuando yo reviente', que el tiempo ha demostrado lo buen tema que es con todas las versiones que se han hecho de grupos no solo españoles, sino alemanes, argentinos, etc. no fuera single nunca. Yo me cabreé mucho cuando eligieron el segundo single”.

Con sólo unos meses de tener el LP en la calle, el grupo decide prescindir de Bracero. Es entonces que recuperan de nuevo a Brasi, que acorde con la narración de Pollo sobre el reenganche del batería, regresaba “con ganas y batería propia”. Sería además el que se encargarse del instrumento durante más tiempo seguido con Commando 9mm.

De entrada participó en la grabación del que sería el nuevo LP del grupo “Únete Al Commando” (La General / Fonomusic, 1987). La producción del disco corrió a cargo del propio grupo, junto al técnico de los estudios Kirios de Villaviciosa de Odón (Madrid), donde lo grabaron. La nueva entrega del grupo contempla la participación de Brasi en las tareas de composición, que hasta entonces eran labor de Manolo y Pollo. Así, el batería compone “Odio la heroína” y colabora con Pollo y Manolo para facturar “Trece puñaladas”. Álbum variado, en “Únete Al Commando”, el grupo consigue combinar temas dedicados, como suelen, a mujeres (bien con capacidades amatorias de ensueño para cualquier fantasía masculina o con preferencias en el baile), temática social (o mejor dicho de inadaptación social) y cuestiones internacionales varias, todo ello presentado bajo los más ortodoxos cánones de punk-rock melódico o rock acelerado, dependiendo del caso. El sencillo elegido en este caso sería “Lady Mambo / Stop!!” (La General / Fonomusic, 1987).

El grupo intensifica entonces notablemente su actividad en directo. Toca con Los Enemigos, Gabinete Caligari, Loquillo y Los Trogloditas. De igual forma sale al extranjero, tocando en Suiza y en Italia, durante el mes de julio de 1987. En concreto el día 20 lo hizo en un centro ocupado, el Forte Prenestino en Roma; antes estuvieron por Calabria. Sobre las salidas fuera de la geografía peninsular Manolo comentaba mucho tiempo después al fanzine Adios Lili Marlen: “Los viajes eran muy caros y los grupos no estaban bien pagados. La ecuación no salía ni de coña. Si fuimos por ahí fue por pura diversión”.

Ese mismo año, 1987, Manolo y Pollo entran a formar parte del grupo que acompaña a Ana Curra en sus conciertos. La conocieron en los locales de ensayo y decidieron montar una banda alrededor suyo. Llegaron incluso a grabar un álbum, “Volviendo a las Andadas” (Hispavox, 1987), en el que participaron en la composición de alguno de los temas. También hicieron los consiguientes conciertos y apariciones en programas de televisión.

Un año después golpearían con un nuevo sencillo extraído de este álbum: “Ella Es un Ciclón / Bailando Pogo / Txernobyl” (La General / Fonomusic, 1988), trabajo en el que desgranaban otros tres temas del disco. Sin embargo, para antes del final de 1989 en el seno de la banda comienza a percibirse ciertos síntomas de cansancio. Resulta un año en el que la actividad del grupo disminuye considerablemente. Pollo dice recordar apenas cuatro conciertos. En su caso, la afición por el boxeo (llegando a practicarlo activamente con entrenamientos y combates) merma tiempo para la música. Dejó de tocar, por ejemplo, con Ana; no así Manolo. Brasi y Pollo recuerdan de la época sus incursiones en el local de ensayo por territorios powerpop, versioneando canciones e incluso flirteando con alguna composición propia. Es Ignacio Cubillas García -Pito-, responsable junto con su mujer Ana Díaz, de la agencia 10x10 que trabajaba con artistas como la propia Ana Curra, el que convence al trío para que editasen una maqueta que el grupo tenia grabada en el estudio de Miguel Ángel Caballero, Feedback, en  el barrio de Malasaña, para un nuevo disco. Les ofrece además sacar el nuevo trabajo precisamente en su discográfica Tirana.

Pero para que eso fuera posible, era necesario que el grupo terminase primero su relación con Fonomusic, con los que en principio habían firmado para sacar un disco más. La relación con este sello se había deteriorado sensiblemente desde la salida de Rocky, verdadero valedor de estos sonidos más duros frente a unos directivos que a duras penas sabían cómo gestionar los discos como los que facturaban los madrileños. Salvado ese escollo, el grupo factura “Commando” (Tirana, 1990).

El tercer disco se grabó de nuevo en Kirios, con la producción de Fredy Valbuena y Luis Miguelez (a la sazón teclista y guitarra de Alaska y Dinarama en aquellos momentos), supervisados, eso sí por los propios Commando. Resultaría de hecho un trabajo con numerosos detalles que evidenciaban lo cuidado del tratamiento de las canciones. Si bien un posible exceso de efectos parece jugar en ocasiones en contra de la dureza supuesta al género de punk-rock, contiene muestras suficientes de las capacidades de la banda en esos menesteres.

Brasi, por otro lado, sigue aportando su grano de arena en las labores de composición. En este caso, intervino junto con Pollo en la concepción de las canciones “Law man”, escrita en inglés, y “Esta noche”, esta última seleccionada para el sencillo “Esta Noche” (CBS, 1990), presentado con una impresionante foto del grupo hecha por Alberto García Alix. El segundo sencillo es una versión a modo casi de broma: “Eva María” (CBS, 1990), cantada por Brasi con dedicatoria a su hija.

El disco y sus correspondientes sencillos sufrieron una distribución muy deficiente, ya que Tirana, el sello de Pito, terminó siendo absorbido, el mismo 1990 por CBS, que aunque inicialmente parecían interesados en los madrileños, pronto desmantelaron la parte de catálogo que no consideraron rentable. Manolo nos relata que la compañía, con la intención de ahorrarse los pagos de derechos de autor, llegó a destruir muchas de las copias que tenía almacenadas del disco. Pollo muestra su incredulidad por la operación: “No sé, por qué Pito vendió la producción a CBS; supongo que pensó que era lo mejor o que CBS le pagó una pasta por la grabación. El caso es que salimos de Fonomusic y entramos en CBS, o lo que es lo mismo, salimos de Málaga para ir a Malagón”. Acto seguido nos comenta que pronto se dieron cuenta de lo que le esperaba a la banda, ya que recién terminada la gira con Loquillo y Los Trogloditas, con casi cincuenta fechas, lo único que hizo el sello es conseguirle tres entrevistas en emisoras de radio heavies. Por si fuera poco, fue Sony la que terminó comprando CBS. “Los grupos como el nuestro que no vendían lo que ellos pretendían fuimos todos a la calle. Nos lo notificaron por carta a cada uno del grupo por separado. Yo quemé la mía; mal hecho porque algún tonto del bote de estos que pagan por todo lo mítico de los 80 lo mismo me hubiese dado una pasta.

“Commando” se edita con un cambio de nombre de la banda. Pasaron a ser, al menos para este disco, simplemente Commando. “Fue por presión del manager y la discográfica, para llegar a más gente y no tener malos rollos políticos según ellos para conseguir conciertos y hacer televisiones”, nos cuenta el guitarrista. Y es que, además de la ya mencionada fallida actuación en el Campo del Gas en Madrid, Commando vio cómo, años después, se le vetaba en los conciertos de Radio 3.

Hasta entonces, la situación del grupo, en lo musical y en lo referente a reconocimiento, era bastante favorable. Entran en la gira veraniega de Loquillo y Los Trogloditas, un auténtico empujón para la banda, aunque a Pollo le cuesta el no participar por la federación de Madrid, ya que había salido campeón de la misma, en los campeonatos de España de boxeo que se celebraban en Santoña (Santander). La relación entre ellos no era la mejor. El ambiente interno es de claro desgaste, y finalmente, en 1991, deciden parar.

A Manolo se le podría ver en 1993 participando en el homenaje a Toti Árboles, batería de una innumerable serie de bandas de la escena de los 80. La consiguiente actuación en directo con la propia Ana Curra, Alaska, José Battaglio (La Frontera), Carlos Torero, Juanjo Valmorisco (P.V.P.), posibilitó la edición de un CD bajo el nombre de Los Vengadores. El proyecto se quedaría sin embargo en lo que Manolo definiría como “grupo de juntarse una vez al año”.

Pollo por su parte, se dedica a Corazones Negros, el grupo que había formado junto con Jordi Vila (Loquillo y Los Trogloditas) y dos componentes de La Broma de Ssatán, Ixma y Goma, un par de años antes. Con ellos llegaría a editar tres LP, facturando un rock pesado de querencias norteamericanas. Su actividad con ellos acabaría alrededor del 1995.

Pronto volverían a la carga, sin embargo, ya que en 1995 retoman la actividad, reflotando La UVI. El retorno a Madrid de Guillermo Sánchez Lasala, guitarra de la primera formación del grupo, los anima a juntarse de nuevo en el local de ensayo. El trío se reforzaría con la entrada de Pollo. Es él quien nos relata cómo se decidió el rumbo a seguir: “La decisión de tirar como La UVI, fue tirando una moneda al aire; así de sencillo y verídico. Brasi y yo decíamos Commando y Manolo y Guille, La UVI. Se decidió a cara o cruz; yo pienso que fue lo más justo porque ellos tres estaban preparando los temas antes de que yo apareciera”. En la nueva etapa de La UVI editaría incluso un nuevo disco: “Lo que Necesitas es Punk Rock” (Subterfuge, 1996). Pollo, que para dicho álbum había compuesto la música de “Qué me has dado”, dejaría el grupo en 1997, pero Manolo continuó hasta el año 2000.

Por esas fechas se producirá el resurgir de Commando 9mm. Pollo lo contaba así en una entrevista concedida en 2001: “En 1999 Manolo propone volver a montar Commando, justo en esa época tenemos conversaciones con Revelde Discos y a ambos les parece una buena idea reeditar los dos primeros LP del grupo, en aquel momento ya descatalogados, en formato CD. Queríamos que esas canciones que marcaron una época no se perdieran en el tiempo y que la gente más joven redescubriera esa historia”. Manolo, por su parte, mencionaba el estancamiento que tenía él en La UVI, motivado por las conversaciones interminables con los sellos para intentar que saliesen las canciones, y el cansancio de Pollo (“estaba quemado”) con M-99 (grupo que formó con Paco -Mafia-, antiguo componente de Ausentes y Guitar Mafia) y Corazones Negros. Sin embargo, con Commando “estaba todo hecho, el disco que salía, temas nuevos para el siguiente…

La reedición de la que habla Pollo, "Camino Hacia La Ruina" (Revelde, 2000), realizada por la filial de Fonomusic, Revelde Discos, incluía además una serie de extras de diversas fuentes: el sencillo del tercer premio en el Villa de Madrid, un inédito de La UVI (“Generación terrorista”) y un tema de M-99. Manolo contaba por la época que, Valentín, responsable del sello, no había considerado inicialmente sacar nada de punk de su fondo de catálogo -“(…) Estaba muy metido en lo de Radical Mestizo, en el hip-hop”-. Sin embargo, tras conversaciones entre los dos, salió adelante, no sólo la reedición del material de Commando 9mm, sino una recopilación de punk nacional realizada por el propio Manolo: “Viva La Punk” (Revelde, 2000). El disco tuvo una buena acogida y fue presentado en la sala El Sol de Madrid.

Precisamente tras esa actuación Brasi decide dejar el grupo. En su sustitución entrará Adrián K.C., que tocaba por aquella época con Guillermo y Manolo en lo que vinieron a ser los estertores de La UVI. Tanto Pollo como Manolo coinciden al referirse, ahora y en su momento, a la contundencia del nuevo batería. Con él en la formación acometen la grabación del que sería el nuevo disco de Commando 9mm tras su reaparición: "Dios Salve A Los Taraos" (Revelde, 2001). Las buenas vibraciones de la banda en el local de ensayo y la satisfacción de la discográfica con el resultado de la reedición, animaron a unos y otros para que este trabajo saliera adelante.

Las canciones se grabaron en los estudios Sonoland en septiembre de 2001, con producción del grupo y de Jesús Alcañiz, a los mandos de la mesa de mezclas. La experiencia con el técnico venía ya de colaboraciones anteriores, como las del disco de La UVI  “Lo Que Necesitas Es Punk Rock” y del último de Corazones Negros “Sigue El Rock and Roll” (Locomotive, 1998). Los madrileños contaron con una amplia lista de amigos que echaron una mano a la hora de registrar los nuevos temas: Porretas, Oier (Barley Juice), Xavi (Señor No), Fino (Los Enemigos) y Norah Findlay (The Pleasure Fuckers, Sin City Six).

Pollo recordaba en una entrevista de la época, que el proceso de grabación casi le cuesta un grave problema de salud, ya que trabajaban por la mañana y luego se tiraban toda la noche grabando hasta el amanecer, en sesiones en las que no escatimaban ningún recurso para poder aguantar el desgaste. En comunicación reciente para la elaboración de esta reseña confesaba haber sido “un poco dictador” en lo que a la grabación de las guitarras se refiere; “no lo hacía para putear a nadie, simplemente porque lo tenía más claro y punto”. Manolo, que se manifiesta contento con las letras, nos cuenta cómo en las mayorías de las veces, éstas se terminaban de componer en el mismo estudio.

“Dios Salve a Los Taraos” resultó una sorpresa para muchos. No siempre es posible encontrar un disco de regreso de una banda con renombre de una intensidad como la que consiguió facturar Commando 9mm. Los madrileños despacharon una lista de auténticas descargas de energía, como la que utilizaban para abrir el CD (el tándem “Charlie no hace surf” y “Miénteme”), junto con pequeñas joyas como “Canción de odio” o “Mañana”. Junto a “Dios Salve a Los Tarados”, se editó el sencillo “Miénteme / Mañana” (Revelde, 2001), con una tirada limitadísima de 200 copias, y “No Hay Futuro” (Revelde, 2001).

Sólo un año después, Commando 9mm pondría en el mercado un CD con el concierto que dio la banda el 9 de marzo de 2002 en la sala El Sol de Madrid: “La Gran Estafa” (Potencial Hardcore, 2003). Pollo nos detalla el origen de esta nueva entrega: “No iba a ser un disco. Teníamos un CD de mesa en dos pistas que nos pasó Willy Vijande (exbajista de Ilegales)”, que era el técnico de la sala. El guitarra del grupo acababa de trabajar con los responsables del estudio Subsonic para la producción del disco de 37 Hostias  “La Era de la Rata” (Potencial Hardcore, 2002), y fue allí donde acudió para aprovechar el material. “Por cuatro perras y la ayuda de Dani y Gerardo, dueños del estudio, arreglé el desaguisado de algunas de las canciones en las que ni siquiera se podían escuchar las guitarras, regrabándolas; todo un logro que suene como suena un solo dos pistas L/R de audio”. Manolo nos confirma por su lado que en un principio ni habían pensado en sacar directo alguno.

A pesar de las deficiencias técnicas de las que habla Pollo, el caso es que el disco, única prueba, salvo grabaciones piratas, de las actuaciones del grupo en directo, muestra la contundencia de Commando 9mm sobre el escenario. Aunque efectivamente el CD se centraba sobre todo en el último trabajo, quedaba hueco para la inclusión de varios de sus títulos preferidos del pasado.

En el 2003 se les uniría el Mosca para cubrir algunos de los conciertos que tenía que dar el grupo. Antes de tener que dejarlo, sería él el batería con el que Commando 9mm grabó en verano de ese año el tema “Killer on the lose” para el homenaje a Thin Lizzy. A las baquetas se vería también a Dani M-99 para la grabación en invierno de 2003 de “Mother fucker”, una versión del “Mamma mía” de ABBA en un disco que recogía lecturas de temas de los suecos en clave punk-rock. También tocaría en un homenaje a los Ramones celebrado en Valencia. De forma algo más permanente, y ya en 2004, también contaron con Loza (Sex Museum, Los Coronas). En un par de ocasiones en las que los compromisos con Los Coronas le impidieron participar, Pollo y Manolo recurrían a Adrián para sustituir a Loza.

La del tributo a Thin Lizzy sería la última grabación en la que participaría Pollo. El que fuera miembro fundador de la banda abandonaría la formación en agosto de 2004. Cuando le enfrentamos por las razones que le llevaron a tomar semejante decisión, se muestra tajante: “Motivos personales y familiares muy graves”. Matiza de todas formas, que además de dichos motivos, en 2004 su situación era complicada: “Llevaba varios meses haciéndome 160 kms ida y otros 160 kms vuelta para ensayar con Commando los compromisos que había contratados”. Cree ver coincidir su marcha de Madrid con el comienzo de un rumbo que no compartía para la banda. Concluye diciendo: “Mi salida no es un tema complicado de explicar, simplemente había cosas muy importantes a las que dedicar mi tiempo, más que a Commando”.

La salida de Pollo no es, sin embargo, el final de la banda, al menos no tal y como lo entiende Manolo. El bajista y cantante se siente con fuerzas para seguir adelante, para lo que contará con el apoyo de Norah Findlay a una guitarra, Willy (Pikantes) a la otra, Ixma (La Broma de Ssatán) y Jota Armijos a la batería. El bajista nos dice haber buscado gente con la que poder seguir haciendo punk-rock. En esta nueva etapa editarían el tema “Cowboys”, casi a modo de rareza, una canción en inglés en un sencillo compartido con El Pollo Funky.

La separación de Manolo y Pollo marcó el fin de la colaboración entre dos de los nombres más destacados de la escena de sonidos más duros de Madrid. Autores de algunos de los títulos más emblemáticos del punk-rock de la capital hicieron uso de un sincronizado proceso de composición y elaboración de canciones cuya fórmula no tiene reparos en desvelarnos el guitarrista: “Cuando las cosas iban de cara, las composiciones eran una colaboración de ambos, intentando cada uno no invadir la parcela del otro, es decir... Manolo letras, yo músicas, en un 90% de las veces”. La receta se completaba con el trabajo de Manolo en las melodías de las voces y en la participación de Pollo en la voz principal en ocasiones puntuales. Entre ellos sin embargo, se producirá desde entonces un profundo distanciamiento motivado por las posiciones diametralmente opuestas de cada uno de ellos con respecto a la trayectoria posterior de Commando 9mm.

Manolo puso un tiempo después en marcha un nuevo proyecto: Punk Guerrilla, junto con Jordi Vila, que ya orbitara con Pollo en Corazones Negros, a la batería, Luis Punk (Sikótiko, Disturbio 77) y Toni (La Broma de Ssatán, Mosquito Pick) a las guitarras. Con dicha formación decían querer recuperar la buena salud del punk-rock, tarea para la cual graban un disco. Rafa (P.P.M.) sustituiría a Jordi a la batería, y Luis terminaría marchándose a Bilbao por cuestiones laborales. La banda entraría entonces en estado de casi hibernación: “(…) ensayando cuando hubiera un concierto en perspectiva”. De acuerdo a lo manifestado por Manolo en el blog Adios Lili Marleen, se sorprenden tocando “por pura diversión” canciones de La UVI y Commando en sus ensayos. Parecen divertirse además, no sólo en el local, sino cuando tienen ocasión de hacerlo en alguna actuación. Como la que dan en la sala Barracudas de Madrid, bajo el nombre, eso sí, de Uviraptores. La experiencia funciona bien y surge la posibilidad de hacer una gira con conciertos similares por el norte de la Península. Se refuerzan con la guitarra de Pedro (Hamlet) y se decide trabajar bajo la denominación de Manolo Commando 9mm.

Por su parte, Pollo, tras sufrir una grave artritis reumatoide que le tuvo retirado de toda actividad musical por casi cuatro años, se centró en Superriffs, un grupo que empezó a gestar con Neme, su pareja en 2006. Con ella, además de trabajar codo con codo en el nuevo proyecto, consigue reponerse: "Nemesis me anima y me ayuda considerablemente. Intenta y consigue recuperarme animicamente". La buena acogida que reciben los primeros temas, grabados de forma casera, animó a la pareja a montar una banda alrededor suyo, para lo que convencen a Jorge (Viernes 13) para hacerse cargo de la batería, y Sebas (Sucking Dicks) para el bajo. Graban en verano de 2008 un disco, con Pollo en condiciones muy precarias (“Lo hice con unos dolores horribles en las manos y las muñecas”), que editaron posteriormente ellos mismos en diciembre de 2009. Poco antes, en octubre de ese mismo año, Josemi (Sallybrown) sustituye al batería anterior, y la banda se dispuso a grabar nuevas composiciones.

Pese a las turbulencias de su etapa final, pocos son los que discutirán la relevancia de una banda probablemente fundamental para colocar a Madrid en el circuito del punk-rock nacional. Su aportación, junto a la de otros combos pioneros como Espasmódicos, TdeK o Panadería Bollería Nuestra Señora del Karmen, resultó determinante para mostrar que en los 80 había vida más allá del rimel y las lentejuelas de La Movida Madrileña. La proyección de su actividad en los años posteriores no hizo sino ratificar su compromiso total con los parámetros de música dura con una gran base melódica que practicaron desde sus comienzos.

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