foto del grupo Capitán Entresijos
Periodos activos
1990 - Actualidad
Procedencia
Madrid
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
14/12/2011
Estilos
7 fans

Los comienzos musicales del Capitán Entresijos se fraguan en el rechazo y el fracaso. Al menos eso se deduce de lo que nos cuenta sobre su trayectoria Nicolás cuando nos pusimos en contacto con él. Y es que, de una forma u otra consiguió que le terminaran echando (o forzando su marcha) de todos los grupos en los que, en los 90, tocaba el bajo o cantaba. Visto el panorama decide emprender un proyecto en solitario como bajista, usando a discreción pedales wah wah y demás distorsiones. Se centraría en lo que a él le gusta denominar “rock potente, o punk-rock por decir algo”.

El empuje definitivo lo recibiría el fin de semana de 1994 en el que decide acompañar a Mal Gusto en un par de actuaciones que dio el trío en Barcelona. Jesús Mirón, el bajista de dicho grupo (y que luego tocará junto con Annie, su mujer y batería de Mal Gusto, en Baby Horror y Reverbduo) era el dueño del Cosmic Bar, del que era parroquiano habitual Nicolás. Es precisamente en la barra del mismo donde le formulan la invitación para que se uniera a la expedición para la ciudad Condal. Le sugiere Jesús que vaya con su bajo para poder tocar entre las actuaciones de los grupos que participarán en el festival que se iba a celebrar en una casa ocupada. Nicolás se anima a ir y terminaría ejecutando un par de directos que dejaron profunda huella entre los asistentes al acto.

Jesús, al que preguntamos sobre la experiencia, nos relata cómo se sucedieron los hechos. Aparentemente, el centro ocupado consistía en una casa de dos pisos, con el escenario dispuesto en la planta baja, mientras que en la de arriba había un bar. Una vez finalizada la descarga de punk-hardcore de Mal Gusto, el grupo y muchos de sus seguidores se desplazaron a tomar algo para beber. Pero al poco se interrumpen ante la algarabía que viene del escenario y de los que suben corriendo para avisar de que abajo hay “un tío en pelotas tocando”… Nicolás estaba escribiendo la primera página de la pequeña gran leyenda de El Capitán Entresijos.

Ya de vuelta en Madrid, los regulares del Cosmic Bar convencen a Nicolás de que debe dar una oportunidad al proyecto en solitario. Animado por el convencimiento que aprecia entre sus correlegionarios de barra decide lanzarse a ello. De entrada adopta como nombre el mote que eligió cuando, a modo de diversión, grababa con el propio Jesús lo que trataba de ser una maqueta para el proyecto que se traían entre manos: Amplificador del Dolor. Jesús por su parte se hacía llamar El Hombre del Saco. Nicolás nos cuenta que su elección para el nombre era un pequeño homenaje a Captain Sensible, el mítico miembro de los Damned. El resto, los entresijos, es atribuible al gusto por esa especialidad gastronómica.

Inicia su singladura tocando por distintas salas y locales de Madrid, en conciertos que da solo, o teloneando a grupos de punk que visitan la capital. El primero de ellos es el que da en la Granja Margarita, cuyo responsable, Jorge, además le graba sus primeras maquetas y le organiza las primeras giras. Toca así en Mérida, Burgos, Zamora… En ocasiones contará con la colaboración adicional de algún amigo, como Raúl (Fabuloso Combo Espectro, Pili y Sus Lechones) y Pili (Pili y Sus Lechones), o de forma más continuada la de Garganta Profunda. Este último se convierte en compañero fiel que en escena desarrolla una performance específica para cada canción del Capitán Entresijos, que podía consistir en aparecer medio desnudo o cubriendo sus partes a duras penas con una braga. Nicolás por su parte también iría sofisticando su puesta en escena, en la que, además de los ya mencionados desnudos, incorporaría gorros de baño, apariciones desde un ataúd, capas de superhéroe, gafas de diseño imposible… todo con lo que impactar a la audiencia.

Entre 1995 y 1996 compaginaría el proyecto con la pertenencia ocasional como batería, por períodos no demasiado largos nunca, en grupos como Tocadiscos Humano o el grupo de Guiller Momonje, uno de los componentes de Patrullero Mancuso, con los que entraría en contacto por aquellas fechas. En concreto a Guiller le conoce en un concierto fallido de King Salmon en El Templo del Gato. La actuación se suspendió por imposibilidad del artista para llegar al perder el avión, pero sirvió al menos para que a Nicolás le ofrecieran el puesto de batería. Conocería entonces también a Murky, guitarra del grupo de Villaviciosa de Odón, que acudía a ver a Soul Bisontes, en un concierto en la sala Flamingos de Alcorcón, junto con los propios Tocadiscos Humanos. Es precisamente con esta última banda, en la que llegó a tocar el propio Nicolás como batería, con la que inauguró su sello Producciones Esporádicas, verdadera lanzadera de la que sería luego la producción musical del propio Capitán Entresijos. Miguel B. Núñez, guitarra y voz de Tocadiscos Humano, ilustraría a modo de comic la maqueta que editase el Capitán “Investigaciones de un Perro”.

Poco a poco consigue hacerse un hueco en la escena underground madrileña, apareciendo en grabaciones como las de la maqueta “Madriz Zona Radiactiva” (Propulsion Tape, 1997). El trabajo era una recopilación en la que se incluían dos temas por cada grupo. Las sesiones de grabación se realizaban en un local de la calle Cervantes, y allí se dirigió Nicolás a registrar las suyas. Para ello, ejecutó vertiginoso los suyos, de tal manera que quedaron empalmados en uno solo. De hecho el técnico esperaba a que Nicolás tocase uno más, por lo que se sorprendió cuando se enteró de que ya había acabado con las dos canciones correspondientes. Como quedaba hueco, le ofreció incluir uno más. Es por ello que el Capitán Entresijos fue la única banda de aquel recopilatorio que participó con tres canciones en vez de dos como el resto: Discordia, Punto G, Amoral Cristiana...

En 1997, abierta ya la relación arriba mencionada con los miembros de Patrullero Mancuso, participa en la primera referencia en LP de vinilo para el sello de Murky y Eva: “La Cagarruta Sónica” (Alehop!, 1997). Y de hecho es el Capitán Entresijos el que abre, con la canción “Amor sucio”, el que sin duda constituye un fenomenal catálogo de las bandas a las que se dedica una compañía tan atípica como Alehop! Por los surcos de este auténtico viaje por el pasaje del terror musical, además del combo de Nicolás y de bandas en las que participan los propios Eva (Pretty Fuck Luck, Solex), Murky (Pretty Fuck Luck) o el grupo de Guiller, desfilan salvajes como Ulan Bator Trío, Atom Rhumba, Piolines, Laluli…

Apoyándose para su distribución por el que en su momento denominaba el único sello “que se atreve conmigo”, Alehop!, y financiado mediante su propia compañía, Producciones Esporádicas, el Capitán Entresijos editó su primer sencillo "Mejor Solo Que Mal Acompañado" (Producciones Esporádicas / Alehop!, 1998). Para el debut en vinilo se incluyeron temas del repertorio empleado en las primeras actuaciones en directo. Densamente presentado con información escrita a mano y fotografías de estos conciertos tanto en la hoja interior desplegable como en la contraportada, el sencillo es fiel reflejo de la crudeza de la oferta musical de Nicolás. Crudeza que se domestica en parte con la inclusión de una guitarra y una batería en la banda, aunque sería ésta una estructura con la que aguantaría bien poco, volviendo al formato en solitario con el bajo como único argumento.

Participará el Capitán Entresijos también en el recopilatorio que Munster Records tributó a Desechables con “Fuera de la ley”. En el mismo, “Destruye y Mata” (Munster, 1998), se incluyeron de nuevo a conocidos como Pretty Fuck Luck, Piolines, Ulan Bator Trío o Guiller Momonje (con el que precisamente grabó Nicolás su versión de la banda catalana), además de unas nueva bandas más como Baby Horror, Webelos, etc. El trato con la gente de Munster le pone en contacto también con nombres como Nano Ramone, responsable del sello Beat Generation y miembro de Piolines, banda con la que, amén de coincidir en recopilatorios varios, saldría de gira por diferentes puntos de la geografía española: Segovia, Logroño, San Sebastián, Almería…

A comienzos del 2000, el Capitán Entresijos vuelve a encerrarse en los estudios de grabación para registrar seis de los temas que suele tocar en sus directos. La edición del correspondiente vinilo se llegaría a retrasar casi un año entero. Entretanto se produce la incorporación de José -Sargento Gallinejas- a la batería. La formación de dúo bajo-batería fuerza a Nicolás a preparar nuevo repertorio, que se irá presentando en la sucesión de conciertos del grupo: Madrid, Segovia, Palma de Mallorca, Cuenca, Valladolid, Granada, Toledo…

No es sino hasta el inicio de 2001 que por fin “Olor A Frito” (Producciones Esporádicas / Beat Generation, 2001) ve la luz. Tres temas por cada cara de un vinilo con similar presentación a la del trabajo anterior, repitiendo foto con las gafas y gorro de baño característico de sus conciertos en la portada, aunque esta vez aderezado con la consabida casquería. En lo musical, se mantiene en línea con lo presentado en “Mejor Solo Que Mal Acompañado”, aunque en este caso incluye una versión de Espasmódicos: “Enciendes tu motor”.

Al poco, en el mes de febrero de ese mismo año, el dúo vuelve a grabar con Guiller Momonje en el local de ensayo pensando en su debut en larga duración. Una de las canciones, “Ritmo”, iría destinada sin embargo para el CD que editase el fanzine Busca y Destruye, que en su volumen 2 incluía, además de al Capitán Entresijos, a otras veintiocho bandas como: MCD, Banda Bassotti, La Broma de Ssatán, Klasse Kriminale, L’Odi Social... El CD salió en diciembre de 2001 y se distribuyó por Potencial Hardcore. Que una canción del grupo quedara englobada en este tipo de recopilatorios no hacía sino confirmar que la propuesta del Capitán Entresijos había traspasado con creces la frontera de lo meramente anecdótico.

“Dando Tormento” (Producciones Esporádicas / Beat Generation, 2002) es el primer CD de larga duración de Capitán Entresijos. Incluye en su mayor parte temas tocados con bajo y batería, aunque algunos vienen presentados con efectos mucho más trabajados en comparación con las primeras entregas. El disco permite además definir mucho de las atmósferas en las que se desenvuelven las historias que narra Nicolás en sus composiciones. Relatos y ambientes que rezuman ruidos de bar, discusiones de cartas, golpes de fichas de dominó contra la mesa, humaredas densas de cigarros, gargantas ásperas de aguardiente, olor a fritanga, amenazantes tapas grasosas desde el cristal de las barras, conversaciones con el volumen de la televisión a tope de banda sonora… Los protagonistas de estas canciones son los antihéroes del demoledor y rutinario día a día: drogadictos que disparan su velocidad de crucero entre chute y chute, parejas deshechas por el alcoholismo de botellín y cubata de bar, los que nada tienen o que todo pierden encaramados al taburete de la barra. De todo ello trata “Dando Tormento”.

La promoción del nuevo trabajo pone otra vez al grupo en la carretera, y así al Capitán Entresijos se le podrá ver en Madrid, Guadalajara, Toledo, Zamora, Cuenca…

Es en 2002 cuando entra en la banda Juanjo -Jou Antonelli- que aportará con sus teclados “una forma más redonda, compacta y extraña a la vez”. Con él en la formación titular graban una versión del tema “Chiquitita” para el recopilatorio homenaje al grupo sueco ABBA. Nicolás recuerda en la conversación que mantuvo con nosotros horas antes del concierto que daría en la sala madrileña Rock Palace, los detalles técnicos de aquel tema. “Esa versión estaba muy bien”, nos dice. Tocaron por encima de la original que sonaba de una cinta cassete en lo que ellos se lanzaban a ejecutar su personal lectura de la mítica original. Cuando acabaron, aún se seguía oyendo la cinta de fondo.

Nuevamente en ruta, el grupo hace una mini-gira por Jerez de la Frontera. Al poco de volver de la misma ya en las navidades del 2002 deciden entrar en el estudio del Alto de Extremadura. Allí grabarían un total de diecisiete canciones, la mitad de las cuales cuentan ya con el teclado como pieza clave; y es que dicho instrumento va cobrando un puesto estable en el imaginario compositivo del Capitán Entresijos. Se contó también con la participación de Rag Cutter (Pantasma) a la armónica.

Nicolás tenía la sensación de que el primer CD, “Dando Tormento”, había quedado excesivamente largo, con demasiadas canciones. Es por ello que en esta ocasión decide repartir los temas recién grabados en diferentes entregas. De entrada participa en un nuevo recopilatorio del sello de Murky y Eva: “La Legaña Sinfónica” (Alehop!, 2003). Para esta nueva gema del cancionero desquiciado de la reserva de combos irrepetibles e inigualables que es Alehop!, el Capitán Entresijos proporcionó la canción “La mutación del hombre al perro”. El disco, que consistía en un doble vinilo con treinta y siete canciones, presentaba grupos como Ensaladilla Rusa, Grimorio, Patrullero Mancuso, Guiller Momonje, Ginferno, , Pretty Fuck Luck, Piolines, Borbones, Solex, El Bicho, Tres Delicias, Pili y Sus Lechones…

No acabó ahí la colaboración con Alehop! para gestionar el capital de temas del que disponía el grupo, ya que también se destinarían “1:30”, “Princesa del tren de cercanías” y la peculiar “Gigante”, para el sencillo “Fiambre: Tres Lonchas” (Producciones Esporádicas / Alehop!, 2003). De la última canción incluida en el nuevo sencillo, con minutaje suficiente para ocupar en exclusividad la cara B del vinilo, Nicolás nos confesaba, con una cerveza de por medio, que iba improvisando la letra las veces que la interpretaba: “Era el mismo tema siempre, pero le cambiaba la letra cada vez”.

Una vez aligerado el monto total de temas, el resto, unas doce canciones fueron a parar al nuevo CD de la banda: "Deprisa, Deprisa" (Producciones Esporádicas / Beat Generation, 2003). Masterizado en DRG Sónica por Ramón Moreirden, se llegó a utilizar incluso un moog en una de las canciones, “Atados”, manejado por Antonelli y David Rag Cutter.

El Sargento Gallinejas se va a vivir a Ávila, y para sustituirlo en las ocasiones en las que fuera preciso por Dani (Zinc). Una de las sustituciones más sonadas probablemente fuera la de la actuación que dio Capitán Entresijos en el programa de televisión La Cucaracha Express, presentado por Javier Gurruchaga (Orquesta Mondragón). La invitación para participar en el mismo se gesta en el encuentro que tiene Nicolás tras un concierto que da en Alcobendas con alguien que dice trabajar en el sector del video y televisión. Es entonces que le ofrecen la posibilidad de aparecer precisamente en ese medio, a lo que Nicolás acepta encantado. Sin embargo, pasaría mucho tiempo hasta que se produce una llamada en las oficinas de Beat Generation / Munster preguntando a Nano Ramone y Murky por él.

La actuación en el programa de la cadena Localia todavía se puede ver en un video que circula por internet. En las imágenes se aprecia a un imperturbable Dani a la batería, a Jou Antonelli encapuchado en lo que gestiona los teclados y a Nicolás con gorro de baño azul, gafas con montura amarilla en un ojo y roja en el otro, corbata de lunares, capa dorada a modo de superhéroe imposible de comic, deambulando por todo el espacio que concede el set habilitado en el estudio al grupo. En lo que el bajista manipula su instrumento arrancándole lamentos y distorsiones, los músicos de la banda estable que ameniza habitualmente los medios tiempos en el programa no saben bien qué actitud adoptar ante lo que están presenciando; uno baila completamente a destiempo sobre la ejecución de “Princesa del tren de cercanías”, que no ofrece melodía para poder seguir, mientras que los otros sencillamente no saben dónde meterse. Al finalizar el tema, y tras solicitar del respetable allí congregado, el consabido aplauso, el histriónico presentador vasco exclamó, en el tono que sólo él sabía adoptar: “¡Ha sido impresionante! Desde la actuación de Frank Sinatra en el Santiago Bernabeu, no habíamos visto una cosa semejante ¡Casi nos quema el tren!”.

Los responsables debieron de quedar totalmente satisfechos con la elección de la banda. Nicolás, por su parte, nos dice sin dudar que para ellos fue toda una experiencia. Fan confeso de la Orquesta Mondragón, consiguió que tanto Gurruchaga como Pocholo le firmasen los vinilos que había llevado al plató. Cuando le preguntamos por cuál fue la reacción del artista vasco, Nicolás nos dice: “El show le moló; la música lo dudo”.

Al poco de salir el CD “Deprisa, Deprisa”, José, esto es, el Sargento Gallinejas, tiene que abandonar de forma definitiva la banda. En su sustitución entraría Rodrigo (batería también de Cohete), al que Nicolás rápidamente asignaría el apellido Richards, como supuesto hijo bastardo del guitarrista de los Rolling Stones.

El resto del año 2004 girarán por casi todos los rincones de la geografía española: Oviedo, Almería, Orihuela, Cillas, Ávila, Zaragoza, Pradejón, Leganés, Madrid… La lista de bandas con las que llega a tocar el Capitán Entresijos incluye, en el capítulo internacional a grupos como Lolite, Digger & The Pussycats, Ballyhoos o Magnetix. En lo que respecta a bandas nacionales compartiría cartel con Solex, Los Chicos, Ginferno, Zinc, Motociclón, Tres Delicias, DIU, Rizillos, C’mon Tutancamon, Juana Chicharro, Jesús Racer r’n’r Trio, Lithines…

En el 2005 la banda atraviesa un momento de incertidumbre. Pierden el local de ensayo situado en Vicálvaro, verdadero campamento base de la banda desde hacía años, pero sobre todo se produce la marcha de Jou Antonelli, provocada, en palabras del propio Nicolás por “problemas con los locales, el Capitán y su compañía Producciones Esporádicas”. En formato bajo-batería de nuevo, incluyen una canción, “Cementerio de coches”, en el recopilatorio “Madrid Terminal” (Subterfuge, 2005), en donde se verán acompañados, además de los sospechosos habituales en este tipo de aventuras como Ginferno o Solex, y otras como Humbert Humbert, Tres Delicias, Cycle, Soul Bisontes o Turnomatics.

Encaran 2006 de forma mucho más estable. En Semana Santa harían “La Gira de la Pasión” junto con Cohete por Ávila, Gijón y Zamora. Ya con local de ensayo y con un ramillete de temas nuevos en la mano, entran a grabar en verano con las colaboraciones de Nacho (Los Chicos) al saxo y Enrique (Cohete) aportando destellos a las teclas y con arreglos de ordenador, lo que sería su nuevo disco “Furia Chicharra” (Producciones Esporádicas / Big Black Hole / Beat Generation, 2006). Primer vinilo de larga duración (ya que “Dando Tormento” y “Deprisa, Deprisa” fueron CDs) lo cierto es que se respiran aires de cierta mejora en las condiciones en las que se graba su música, o al menos, se presenta de manera más cuidada. De hecho, es el propio Nicolás el que nos dice sin atisbo de duda, que “Furia Chicharra” es el disco mejor grabado del grupo. Para su edición se contó con un tercer sello, Big Black Hole, el de Enrike (Bolas Chinas, Mandíbula) y Proxe (Thee Suckin' Dicks, Vigilante Gitano), contactado por el propio Nicolás.

Capitán Entresijos comienza entonces a funcionar de nuevo con la incorporación de Roberto (Baby Horror) que aporta un segundo bajo al sonido de la banda. De esta forma tocan una media docena de veces en directo, manejando tres composiciones nuevas. De estos conciertos Nicolás recuerda en el encuentro que sostuvimos con el grupo, uno en particular; fue de hecho el más breve, ya que sólo duró una canción. Tras ejecutar el tema y comenzar una serie de proclamas que no gustaron nada al responsable de la sala, se les obliga a parar y abandonar el local. Como resultado y a modo de recordatorio de la ocasión, el Capitán llegaría a componer el tema “En el Beethoven Blues Band algo salió mal”, en referencia al nombre del local. Rodrigo, que terminaría dejando el grupo posteriormente, siempre le recuerda a Nicolás, en las ocasiones en las que se encuentran, que tendría que editar el material con el que funcionaba esa época. Tras meditarlo, el bajista y líder de la banda, nos dice que el hipotético sencillo en el que fueran esas canciones tendría un nombre como “Cuentas Pendientes”.

Es por esas fechas que se produce el primer parón de consideración en la actividad del grupo. Nicolás ve cómo aumenta la presión en casa con el segundo embarazo de su mujer, hasta que, volviendo de un viaje de Jérez de la Frontera que parecía volverse interminable, se desata una pequeña tormenta fruto de la tensión en el seno de la banda. Como resultado de ello se impone un descanso para tranquilizar ánimos y eventualmente recuperar la ilusión por el grupo.

La recarga de motivación dura hasta que Nicolás habla con Carola, bajista de Zinc y novia de Dani. Ella le comunica su intención de iniciarse con la batería, y comienza en el local de ensayo del Capitán Entresijos el aprendizaje con las baquetas. No se imponen plazo alguno porque no hay un objetivo definido. Algo más tarde se les une Carolina RIP, a la que en alguna ocasión habían tentado con el ofrecimiento de cantar con el dúo; en concreto, es ella misma la que nos dice en la conversación que mantuvimos con ellos en el Rock Palace, que la oferta era para el tema “La primera”, “una canción lésbica muy pegadiza”. Carolina era conocida del grupo porque como responsable de R.I.P. (Rock Is Pain) Records, sello que llevaba a bandas como Los Chicos, Bultaco, The Trujas… había hablado con Nicolás de la posibilidad de editar la versión en CD de “Furia Chicharra”. La edición no se llegó finalmente a producir, pero lo que sí se consumó fue su incorporación al cargo del bajo “de dos cuerdas”, que también aprendió a tocar con la ayuda del Capitán Entresijos. Preguntados ambos alrededor de la mínima mesa que encontramos en una esquina de la sala donde nos reunimos, por la diferencia entre la contribución al sonido de la banda de cada uno de sus instrumentos, Nicolás se define como bajista “free-style”, mientras que Carolina se encarga del bajo rítmico.

La que abandonaría la banda por falta de tiempo es Carola, aunque en el mismo momento de dejarlo traería a una sustituta: Gema -Juanita-. El relevo se produce en octubre de 2010. De todas formas, de la treintena de conciertos que da el grupo desde entonces, algunos son con los dos bajistas como única representación sobre las tablas. Las bandas con las que han tocado en esta última etapa son Zinc, Las Vecchias, Juana Chicharro, Motorciclón o Fabuloso Combo Espectro, al que acompañaron en noviembre de 2011 en la presentación de su primer LP en la sala Wurlitzer Ballroom de Madrid.

Aprovechando la incorporación de Carolina a la conversación, indagamos sobre su opinión acerca del estilo de la banda. “Yo lo llamo cacharrismo, o comúnmente conocido por nuestras madres como música ratonera. Pero en lenguaje musical lo puedes llamar punk-rock”, nos responde. Dice acordarse del primer concierto del Capitán Entresijos en el que ella participó. Fue en la sala Escalibur de Vallecas, el 26 de marzo de 2010. Volvía de Barcelona de asistir al último bolo de La Banda Trapera del Río antes del fallecimiento de Juan, su batería. Llegó con escasos veinte minutos antes de subirse al escenario. Recuerda haber tocado: “totalmente defenestrada y de empalmada”.

Las actuaciones del Capitán Entresijos siempre se han caracterizado, sobre todo en sus comienzos, por una impactante puesta en escena. Carolina matiza que, aunque todos sus conciertos son de los “dejar huella”, “El Capi no se desnuda desde hace tiempo. No por nada en especial, sino porque tampoco mola que la gente espere siempre que le enseñes el culo”. No es óbice sin embargo para poder encontrarse con algo impactante cuando toca. “Es salvaje y siempre puedes contar con el factor sorpresa en sus conciertos. Eso en los tiempos que corren es difícil de encontrar”. Corresponde ello sin duda a una filosofía de su música que le lleva a vivir a tope cada una de sus actuaciones, “haya 10 ó 200 personas delante”.

Interviene entonces Nicolás para apuntar, no sin un deje de amargura: “Yo creo que mucha gente no me toma en serio”. Y lo cierto es que es compresible que el Capitán Entresijos cause sorpresa, estupor y complacientes sonrisas ante el inusual punto carnavalesco o grotesco a veces de su hacer en el directo. Su música por otro lado, es de difícil digestión, por lo crudo y desnudo que supone una propuesta basada casi exclusivamente en bajo y percusión. Y a pesar de todo ello, quien no repare en el fondo de las historias que cuenta en sus canciones estará perdiendo sin duda unas capacidades de narración y descripción de sangrantes postales de la realidad cotidiana difíciles de encontrar en otros sitios. Cuando nos decidimos a preguntarle por las posibles conexiones con otros poetas urbanos como Roberto Iniesta (Extremoduro) o Manolo Kabezabolo, comienza de sopetón la prueba de sonido de uno de los grupos que acompañarían al Capitán Entresijos en el concierto de esa noche. Ante la imposibilidad repentina de hacernos entender de viva voz, escribimos la pregunta en nuestro cuaderno de notas. De la expresión que se le dibuja en la cara a Nicolás al leer nuestro papel, adivinamos que la analogía no le pilla por sorpresa. “Me lo han dicho a veces”, nos reponde. Nos lo niega tajantemente, pero la conversación posterior revela que se trata simplemente de pura modestia.

Inspirados en la composición de la renovada formación del Capitán Entresijos dan título, seis años después de su anterior disco a: "Entre Hembras" (Producciones Esporádicas / Beat Generation / RIP, 2013). Grabado durante las fiestas de San Isidro de 2013, con un año de retraso respecto a sus planes originales, en los estudios DRG Sónica, con Ramón Moreira (Ginferno) a los mandos.  Ejemplo sorprendente de supervivencia fiel a unos principios, por crudos que sean en lo musical y en la elección de las historias a contar, el nuevo trabajo mostraba más sobre la capacidad para elaborar himnos de miseria callejera, descomposición familiar y sexo bruto. Se rodeaba Nicolás además de compañeros habituales con los que arropar alguno de los cortes o poner de fondo entre las canciones conversaciones del bar que no abandonan en todo el día.

Al poco de salir el disco Gema abandona el grupo ocupando su puesto Dani, que tantas veces se ocupó de la batería como suplente: "De tanto opositar al final le ha salido la plaza fija" nos dice Nicolás. Sería él el que tocase en el Wurlitzer Ballroom en enero de 2014 para presentar el disco.

Afortunadamente, con los plazos que marca su independencia, todo indica que podemos tener más de la casquería que nos ofrece el grupo, del microcosmos de barra de bar, del bar rock, alcoholismo, drogadicción y demás bofetadas del día a día que normalmente conforman la dieta, no apta para todos los estómagos, de uno de los combos más inclasificables y por ello imprescindibles que conforman la densa red de la escena punk underground.

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Comentarios

foto del usuario Pilar
Pilar
17 diciembre, 2011 at 08:21

Que bueno, que no falte el sentido del humor!!!

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