foto del grupo Automatics
Periodos activos
1990 - 2000, 2013 - Actualidad
Procedencia
Jaén
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
13/10/2010
Estilos
16 fans

Fueron los 90 años de una febril efervescencia de grupos, sellos discográficos independientes, programas de radio especializados, fanzines de todo tipo, salas con jugosas ofertas casi todas las semanas, hasta macrofestivales. Un nuevo renacer desde muchísimos frentes, no sólo culturales sino geográficos, ya que, a diferencia de lo vivido una década atrás, cuando el centro principal de operaciones era casi exclusivamente Madrid, ahora surgían núcleos de actividad en muchos otros lugares: Gijón, Barcelona, Granada, Murcia…

Con la vista puesta en los sonidos que llegaban de fuera (Spacemen 3, Dinosaur Jr., Sonic Youth, Pixies…) algunas de aquellas bandas forjaron, a base de guitarrazos, cortinas de distorsión y feedback, lo que vino a denominarse noise-pop. A modo incluso de fiel tributo, en ocasiones, los nombres adoptados eran guiños evidentes a estas influencias, como por ejemplo los asturianos Eliminator Jr., que eligieron una canción de Sonic Youth. Desde Linares en 1991, es en The Jesus and Mary Chain, la banda de Glasgow formada por los hermanos Reid, en la que se fijan José Lozano (cantante), Alfonso Linares -Poncho- (guitarra), Álvaro Linares (bajo), Manuel Aranzana (guitarra) y Jesús Ramaje (batería) a la hora de elegir el nombre de la suya; y en concreto, en su disco “Automatic” (Warner Bros, 1989). Y quizás no sea simple casualidad que el disco elegido sea el que contiene piezas claves en la carrera de los escoceses como “Here comes Alice” o “Head on”, el tema que luego versionaran los Pixies. Canciones como éstas proporcionan algunas de las claves para entender la música, sobre todo en sus principios, de Automatics. Inspirados en este tipo de guitarras intensas, los de Linares comenzaron proponiendo composiciones construidas contra un muro de sonido, distorsión y reverberaciones varias, que servía de fondo a las veleidades de una segunda guitarra, con más grados de libertad para describir filigranas y texturas mucho más exquisitas.

En estos primeros tiempos del grupo, las crónicas hablan incluso de la presencia de un teclado, tocado por Nani. De la formación original cabe mencionar la experiencia del más veterano, Manuel, que ya había tocado en bandas andaluzas de cierto empaque de los 80 como Preceptos Devotos. Así describía para Espiral las diferencias entre Automatics y su antigua banda: “En Preceptos era otra historia, entrábamos en las diputaciones y la Junta. Entoces sí te pagaban por tocar, era otra cosa”.

Cuando más tarde el grupo se abre a coordenadas estilísticas algo más amplias, no se plantearían un posible cambio de nombre, “parece que estás rechazando lo que has hecho antes” decían en entrevista a la revista Espiral. Poco preocupados además de evitar comparaciones maliciosas, eligen, en un ejercicio de coherencia con sus influencias principales, cantar en inglés, a pesar de no ser precisamente un idioma que dominen a la perfección.

La primera maqueta que graban, sólo tres meses después de formarse el grupo, consigue quedar finalista en el concurso organizado por la revista Rockdelux, junto con la de Eliminator Jr. La siguiente, con temas como “Nobody”, “I want rain” y “Tommy T”, es la que convence a Elefant records, el sello de Luis Calvo, que les ficha para, en 1993, editarles el primer sencillo de la banda: “Drive Wheel” (Elefant, 1993). Para entonces la banda ya había sufrido algún cambio en la formación; en concreto Javier Hernández pasa a tocar el bajo y Manuel Carrasco se pone tras la batería.

El disco, con cuatro muy buenos temas, dos de ellos los ya mencionados cortes maqueteros “I want rain” y  “Tommy T”, llega en el momento justo, ya que en ese mismo año, se produciría también la salida al mercado de trabajos como los también discos sencillos “Medusa” (Elefant, 1993) de Los Planetas, “Galaxina” (Alienor, 1993) de Penelope Trip, el primer larga duración de El Inquilino Comunista -“El Inquilino Comunista” (Radiation, 1993)- o el “Fantasia” (Munster, 1993) de Patrullero Mancuso, auténticos pioneros de la escena, que ya tenían para entonces un sencillo y un LP.

Tras una nueva maqueta, aupada a lo más alto por Julio Ruiz en su programa de radio Disco Grande, aparece el sencillo “Sixty” (Elefant, 1994), que supone un adelanto de “Cesárea” (Elefant, 1994), el primer vinilo de larga duración de Automatics. Sencillo y LP comparten el tema inicial “Sixty” y la temática de la portada, que en ambos casos gira alrededor de un recién nacido. El sencillo se cerraba con una versión de John Lennon: “Jealous guy”, buscando quizás una fuente a versionear que les aleje de los escoceses con los que machaconamente se les asocia. Y es que, acerca del “Cesárea”, tanto prensa como el propio grupo (“Ya no somos los Jesus and Mary Chain”) parecen coincidir en marcar distancias. La verdad, sin embargo, es que el disco reincide en las coordenadas noise-pop propias de los sospechosos habituales (junto a quizás los Pixies) con concesiones a vertientes de sonidos Manchester. Al respecto, tal y como resaltaba Guillermo Z. del Águila, en la revista Rockdelux, por aquella época la banda insistía en empezar sus conciertos con el tema “Revolution” de Spacemen 3, sin que la gente se percatase de ello.

Pero se fijen en quien se fijen, el disco contiene muy buenos temas, con una verdadera maravilla como “Suicide” si es que se busca una canción estrella de las de corta y rasga. Lo curioso es que la grabación del disco, que se realizó en Linares, no se llevó a cabo como le hubiera gustado al grupo: "La mayoría de las canciones no las tenía ensayadas. Las sacamos en apenas un mes y sin ensayarlas fuímos al estudio a grabarlas. Luego las vas ensayando y ajustando la velocidad de la canción y cosas así. (...) Nos llaman dos meses antes para decir que vamos a grabar. Nos pusimos a sacar deprisa nuevas canciones y luego no sale hasta seis meses después …”, se quejaba José en entrevista a Espiral. Y respecto a las propias sesiones de estudio: “Hubiésemos necesitado más tiempo, sólo hemos tenido 70 horas. Además, lo hemos tenido que producir prácticamente nosotros, porque el técnico que teníamos no nos gustaba demasiado”.

Automatics simultanean entonces la edición de sencillos y temas para recopilatorios y fanzines con actuaciones en directo de mérito, como la que dieron las ocasiones en las que tocaron en el festival de Benicassim (extremo éste que puede corroborar el que aquí escribe). Salen así “Slow Song” (Elefant, 1995) y “Ultrasónica” (Elefant, 1996), un trabajo, este último, en CD que incluye los dos temas del vinilo anterior, canciones muy interesantes como “Pop song” y “Sputnik was sent into space”, con el que exploran un palo completamente diferente, rock espacial, planeador, al estilo, a juicio de algunos, de la banda alemana Neu!. A pesar de lo exitoso del intento la banda se encargó de desmentir las analogías: “No los conocíamos… No tratamos de sonar como nadie en especial, simplemente es lo que nos sale en el local de ensayo”, contaban a Rockdelux. “Ultrasónica” (Elefant, 1996) completaba la oferta con una versión en directo de “I want rain”, claramente una de las favoritas, no sólo de la banda, sino de la revista Rockdelux, que aparentemente la situó entre las 100 mejores de la década de los 90.

Para la grabación del siguiente larga duración, “Space Rock Melodies” (Elefant, 1997), entra Antonio Salas -Tete- como batería en sustitución de Manuel Carrasco. El nuevo fichaje ha tocado en Sonimakers e Instant Karma. A pesar del título del disco, Antonio aclaraba las cosas en Rockdelux: “Simplemente salió una expresión con sonoridad que nos gustó y quedaba bien. Sí nos gusta lo que ahora se llama space rock, aunque el disco no suena a nada de eso”. Y probablemente no se trate de música espacial, pero desde luego, el disco, presentado con una elegante portada de inspiración en la escuela Bauhaus alemana, tiene mucho de culminación en lo que a incluir muchos ingredientes diferentes se refiere. Tras el arranque de la intensa “Watch over you”, hay canciones con guitarras dedicadas a trazar melodías de muy diversos tipos, o jugueteos con loops y samplers. Trabajo de recuperación de viejos temas ya que por un lado, el “Pop star” es rebautizado con el título que de verdad le quería dar el grupo, y que sólo por error en la impresión de las carátulas apareció como “Pop song” en “Utopía”, y por otro, “Psychof*.bak” se rescata de las catacumbas del recopilatorio para Espiral en el que parecía condenado para el fin de los tiempos. Contaron además con un gran número de colaboraciones externas, algunas como la brindada por Elena Iglesias de Los Flechazos,  por el contacto con grupos de la misma escudería Elefant. Estaba programada incluso la participación de Jota, de Los Planetas, como devolución de la ayuda prestada por José a los granadinos en “Aeropuerto”, el tema de “Pop” (RCA, 1996), pero dicho “cameo” no se materializó hasta varios discos sencillos después.

Grupo de los que se crecía en los escenarios, una de las actuaciones más destacables fue la que tuvo lugar, como representantes patrios en el Adrenalin Village de Londres en el concurso MTV Eurobaschhh en 1997.

No fue hasta dos años después que el grupo dio nuevas señales de vida en lo que a grabaciones de vinilo se refiere, en concreto con “Duty” (Elefant, 1999) y “TV Preacher” (Elefant, 1999). No así en actuaciones porque 1998 fue el año en el que, por ejemplo, participaron en el festival Eurockenes de Belfort (Francia) o en colaboraciones, como con el americano Jimmy Tamborello, del grupo Postal Service, que les remezcla una serie de canciones.

“Duty” es el tercer y último disco de larga duración de Automatics. Especialistas en la construcción de muros de sonido, decían sobre su disco anterior, haber sacado “el máximo rendimiento a las guitarras que es nuestra principal base”. En este trabajo, como vuelta de tuerca adicional, consiguen aplicar una consistencia de apisonadora a la música que sale de sus cuerdas. Combinado además indistintamente con ejercicios de melodías compuestos desde una mesura y contención admirables, con sonidos cercanos a la psicodelia o con canciones de desnudez y sencillez exquisitas. Hay ciertamente de todo, y por si fuera poco, otra canción de las históricas: “Electric Captain”… El disco fue elegido como uno de los mejores del año por la revista Mondo Sonoro y fue uno de los cinco mejores de acuerdo con los oyentes de Disco Grande de Radio 3. Para su grabación, en el bajo se ha producido la sustitución de Javier por Pedro Fraile, en lo que es el comienzo de una serie de cambios en dicho instrumento hasta que la banda dejó de funcionar: en el año 2000 entrará Jose Antonio Méndez, que sin embargo, sería a su vez sustituido por Romualdo Moreno, que ya había participado en la edición de las primeras maquetas, y que sería el bajista oficial del último trabajo de la banda.

“TV Preacher” (Elefant, 1999), que dio cobijo, amén del tema homónimo presente en “Duty”, a otros que se quedaron fuera del mismo, tiene un cierto aire de intento fallido. "Experiments in Motion Graphics" (Elefant, 2000), maxi en versión CD con título y presentación en la onda de trabajos de Stereolab admite debate. Colección de remezclas al amparo de los tiempos que corrían en las últimas etapas de la explosión indie, dio oportunidad a varios magos de la producción electrónica y dance a experimentar con canciones de los dos últimos LP y del “Ultrasónica". A los aficionados a estos sabores de corte tecnológico, no exclusivamente bailable, les puede resultar un trabajo interesante, aunque para las primeras hornadas de seguidores de la banda, aquellos con mayor inercia ante cambios de esta índole, puede llegar a suponer una auténtica decepción.

Hubo tiempo sin embargo, antes de que el grupo decidiera parar y escindirse en nuevos proyectos, para producir una pequeña gema con la que completar la producción de la banda. Y es que “Wilson, Love Me” (Elefant, 2001) es sin duda, un auténtico bombón, agridulce eso sí por lo que tiene de colofón y despedida, a degustar con detenimiento. Empaquetados en esta entrega, Automatics da la impresión de dejar para estos tres temas una vena de experimentación en la composición cristalina (y a veces caleidoscópica) con una paleta amplia de posibles fuentes de inspiración externa. Además, “An empty page”, la primera de las canciones del disco, cuenta finalmente con la participación de Jota de Los Planetas.

El sencillo estaba programado como adelanto de un cuarto larga duración, pero tras sus actuaciones en los festivales Contempopránea y Festival do Norte acuerdan el fin de su carrera. La disolución de Automatics se llevó a cabo con separación, de una parte de José y Alfonso para formar Universal Circus con miembros de Smoker Snails, y de Manuel, Antonio y Romualdo por otra, para crear Husband.

Terminaba así la carrera de una de las bandas más determinantes de la generación indie-pop, de las hordas que hicieron del ruido fondo musical válido. Blanco de las críticas de muchos, por lo evidente de sus influencias en los comienzos, por sus letras difíciles de entender (sobre todo por lo rupestre a veces de la dicción de José en inglés, que por otro lado no parecía darse por enterado: “¿Que no se entienden? Me da igual. No trato de trasmitir ideas, sino sentimiento”), por su falta de integración en algunos de los usos sociales de la escena en la relación con otras bandas (contaban de ellos que solían hacer gala de un sentido del humor muy excluyente y a menudo a costa de personas externas al grupo), su respuesta fue la de un directo incontestable (premiado en numerosas ocasiones desde Radio Nacional, el programa Viaje a los Sueños Polares de la cadena 40 Principales…) y una lista de canciones que quedarán para siempre en la memoria de muchos.

El atisbo de retorno, a menos parcial, se produce en 2012 cuando Luis Calvo les propone desde Elefant tomar parte en el ciclo de conciertos y eventos que está organizando, con la sala El Sol como campamento base, que bajo el nombre de "Dichosos 90", pretende rememorar dicha década. Aceptan y se reunen con la siguiente formación: José (voz), Alfonso (guitarra), Manuel (guitarra), Javier (bajo), junto a dos fichajes provenientes de Universal Circus: David Morales (teclado) y Álvaro de Blas (batería). Además de tocar el 25 de enero de 2013 en Madrid, en Granada y un par de bolos más, se descuelgan con la edición de "1991-2001" (Clifford, 2013), un recopilatorio en formato de doble vinilo.

El disco, que recorre con la selección de temas realizada por el propio grupo todos sus trabajos, incluía además dos pequeñas gemas, "Black beach" y "Hello, goodbye", compuestas desde el que parece inamovible ideario estilístico de los de Linares. Las dos canciones se grabaron en los estudios Sequentiale de Andújar (Jaén) de los que es responsable su amigo Pedro Cantudo (Jubilee), mientras que para las mezclas acudieron a los estudios Villarmusik de Guarromán (Jaén).

Aunque todavía involucrados en sus proyectos musicales en paralelo, la presentación del disco recopilatorio sirvió como excusa para verlos de nuevo sobre los escenarios unas cuantas veces más. Y de hecho, con alineación renovada a la batería, que corre a cargo de Jorge Ortuño, la banda decide que es momento de grabar material nuevo. Automatics dedica la primera mitad del 2015, es decir, casi década y media después de su último disco (exceptuando el recopilatorio). El proceso de grabación se inicia en enero con idea de sacar el nuevo trabajo en mayo, pero pronto comprueban que esas previsiones vienen a ser poco menos que misión imposible. Una de las razones principales es que, entre otras cosas, José vive ahora en la provincia de Murcia. "Cuando decidimos meternos a grabar las canciones estaban totalmente terminadas de arreglos, bases rítmicas, programaciones etc... solo a falta de voz. Se las mandábamos a José a Murcia para meter letra, quizá eso retraso mucho el tema", nos contaba Manuel, quien además explicaba cómo se trabajó en el estudio (de nuevo Villarmusik), "La grabación en si fue muy relajada, con tiempo, puliendo mucho el sonido, comparando sonidos de batería, repitiendo, doblando guitarras, en fin, un trabajo a conciencia para que el disco sonase con los cánones actuales de grabación y que sonase a 2015 y que fuese nuestro mejor disco en ese sentido, dejando el sonido 90 atrás". Aprovechando una estancia de un par de semanas en Linares del cantante, se quiere dejar listo la mayor parte del disco, pero surgen los primeros problemas: José, que pensaba trabajar "improvisando como siempre habíamos hecho en el resto de los discos", no trae preparadas, como esperaba el resto de la banda, las letras de las canciones. Por tanto, en esa primera tanda de enero sólo se registran cuatro temas, quedando en suspenso el resto hasta su siguiente visita, ya en marzo. Sus compañeros sienten que las prioridades de unos y otro no son exactamente las mismas.

El pequeño bajón anímico que supone el ya inevitable retraso en la salida del disco se supera con la propuesta de la compañía, Clifford Records, la misma con la que habían editado el recopilatorio, de preparar en cambio un sencillo a modo de presentación. Es así que "Monsters" (Clifford, 2015) les da el tiempo suficiente para terminar de preparar el ansiado larga duración aunque se tienen que cancelar las presentaciones, festivales y gira programados. La canción elegida venía a representar una versión modernizada de los mejores aires de pop británico que han practicado desde siempre. Para la cara B eligieron la canción "A brand new day", que no encontraría hueco en el LP llegaría después.

La salida "Big Ear" (Clifford, 2015) tendría que haber sido probablemente la válvula de escape con la que se cerraran las diferencias que habían surgido en el seno de Automatics. Pero las mismas negociaciones para la selección de temas fueron poco fluidas: Se discutió qué hacer, por ejemplo con "Puppet boy", con una línea de voz final "bastante floja" que se resolvió con la inclusión de un vocodover., y que finalmente abriría la cara B. Todo resultaba bastante desmoralizante, lo que no dejó de ser una sorpresa porque, como comentaba Manuel, "la grabación del nuevo LP fue por consenso de todos".

Es en septiembre, en concreto el día 3, cuando se estrenan en directo tras la grabación del disco. Lo hace en el B Side de Molina de Segura (Murcia) y termina siendo el último concierto de Jose con Automatics. Las tensiones acumuladas durante la grabación y la que entendieron como una decepcionante actuación por parte del cantante llevan a Manuel y Poncho, los otros dos miembros fundadores del grupo, a tomar la decisión de prescindir de él. De alguna manera, con su salida se cerraba toda una etapa, aunque el resto de la banda, superado el shock inicial, se aferraba a la ilusión de lo que quedaba por venir: "Creo que tenemos derecho a seguir, entendemos que nos va a costar pero tenemos muchas ganas y creo que 'Big ear' es un buen disco", comentaba Manuel.

Como reemplazo inmediato se ficha a Raúl Ruano (The Aftersoons), amigo del batería: "Raúl llegó, probó la primera vez, le dimos una segunda oportunidad para que puliese algunas cosas y se quedó". Con él al micro arranca una gira en Linares el 21 de noviembre en la sala 50 Sombras, y que tras pasar por la sala BUT de Madrid en diciembre, junto a Triángulo de Amor Bizarro y Berlina, les llevaría a recorrer la geografía nacional (Valencia, Barcelona, Sevilla, Granada, Toledo, Badajoz Albacete, Elche)

Tras finalizar la gira se vuelven a producir cambios, en concreto en lo que se refiere a la sección rítmica, al dejar el grupo tanto Jorge como Javier. Para las baquetas convencen a Tete, probablemente el que más tiempo ha ocupado ese puesto en Automatics, para que se vuelva a unir al proyecto en la grabación de un nuevo disco. Y es que para noviembre de 2016 tienen lista una maqueta a modo de pre-producción con 20 temas dispuestos para entrar al estudio. Repiten en VillarMusic grabando y mezclando entre enero y febrero de 2017, compartiendo con Santiago Villar las cuestiones de producción.

Dados los acontecimientos que rodearon la preparación y presentación de su anterior trabajo, "Ruido Negro" (Clifford, 2017) supone la verdadera salida de esta segunda juventud que se conceden los de Linares. La presencia de Raúl al micro, como principal referente en las nuevas señas de identidad ponen algo de distancia con respecto al perfil mostrado hasta entonces. Se mejora en la fonética, un aspecto en el que siempre se había criticado a la banda, pero por las mismas, se lanzan a incluir temas en castellano.

Por lo demás reconocen no haber cambiado el proceso de composición, que comienza con la elaboración del esqueleto de guitarras por parte de Poncho y Manuel, al que se añade bases rítmicas, bajos y arreglos antes de que Raúl meta pista de voz y coros. "En este disco hemos querido darle de nuevo más protagonismo a las guitarras que siempre ha sido el sello del grupo, mucho más ahora con las nuevas melodías de Raúl que por otra parte nos ha dado un plus de frescura", comenta Manuel.

Han participado en los festivales Madrid es Ruido e Indies in Parkas y planean utilizar el Contempopranea en julio de 2017 para la presentación oficial de "Ruido Negro".

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