Los Contentos 2
Crítica
Para su puesta de largo Los Contentos nos entregan diez canciones, cinco en cada cara del vinilo, que mantienen sus esquemas iniciales. Nos encontramos con garage, rock, ritmos truculentos y mucho fuzz. El sonido mejora considerablemente con respecto a su anterior entrega, “Los Contentos” (Sons Galiza, 1988), perdiendo gran parte de la suciedad de este.
Abren con “El secreto de mamá”, un medio corte tranquilo con una luminosa guitarra española y dulces coros redentores. La oscuridad llega con “Noctifer (Canción del vampiro)” para suavizarse de nuevo con la enérgica “Off run”, sin duda uno de los mejores temas del disco.
En “I wanna be your slave” se observa una clara evolución en su sonido, los arreglos mejoran y la interpretación vocal de Piti Sanz gana enteros. Sin ningún tipo de dudas, “Dirty noise” es un temazo en toda regla, uno de esos cortes que por sí solos justifican la compra de un disco. Ruido y suciedad, una armónica que pone los pelos de punta y unas guitarras al borde de un ataque de nervios.
“F sin descansar” rebaja toda la tensión generada, estamos ante un medio tiempo cercano al pop siniestro pulido con apacibles coros femeninos y dóciles punteos de guitarra.
Completan el largo con dos versiones acertadas, “Ramblin’ Rose” vía MC5 y la adaptación al castellano del “You gotta take that girl” de 13th Floor Elevators rebautizada como “No la dejes marchar”.
Como anécdota decir que el disco venía con un single de regalo que sólo contenía un corte, “No la dejes marchar”, ya que la Cara B estaba en blanco.



