Clic
Crítica
La asociación de Magín Blanco con la Burgas Beat tiene como resultado la brillantez. Un trabajo de pop clásico que destila magia en cada corte. La grabación tiene lugar en Casa de Tolos con Segundo Grandío (Siniestro Total) y Pablo Casal, contando con la colaboración de los vientos de los Mañufe Horns, es dicir, Pablo Casal, José Pérez y David Fernández -Michi-.
Magín es el responsable de cinco de los cortes -“Mi atmósfera”, “El Big Bang”, “Canto de serea”, “No volveré a sonreír” y “La chica de los pies gigantes”- y la Burgas Beat de otros cinco -“Clic”, “La gran ola”, “Mejor que esto”, “La orquesta de las nubes” y “Tendrías que habernos visto”-. Para el cierre se reservan la reinvención del “Anduriña” de Juan y Junior.
Para el recuerdo queda la candidez pegadiza y el pop de la Costa Oeste de “Canto de serea” -los vientos de los Mañufe Horns finales son disparos certeros-; las cuerdas y los versos incendiarios de “Mi atmósfera” -“Mi atmósfera está cargada de soledad inadaptada / de compromisos no resueltos, de paraísos imperfectos”- y “El Big Bang” -“Yo vi la luz del sol, está en su corazón”; la desnudez de “Mejor que esto” y la electricidad fugaz de “La gran ola”.
Del mismo modo que Billy Brag encontro a Wilco y Neil Young a Crazy Horse, Magín encontró de la manera más natural una banda con la que conecta a la perfección. Una asociación que hace que las canciones alcancen una nueva dimensión.



