portada del disco Victoria Mística

Son muchos quienes les persiguen, pero Triángulo de Amor Bizarro juegan en otra liga. Su camino es una revelación mística que los eleva a las alturas para traernos cantos etéreos. Un atajo a la línea de meta antes de que el juez dé la salida. Y es que, como canta Rodrigo en “Ellas se burlaron de mi magia”, lo suyo no es esperar.

“Victoria Mística” (Mushroom Pillow, 2013) se presenta con esa visión desenfocada, centrifugada, lisérgica, de “La Lucha de San Jorge y el Dragón” de Rubens, y contiene nueve cortes producidos por ellos mismos y mezclados por Manny Nieto (Health). Media hora redentora, salvaje e hiriente que inunda corazón y mente para dejar secuelas de por vida.

Tras continuos retrasos y tres adelantos -“Robo tu tiempo”, “Ellas se burlaron de mi magia” y “Estrellas místicas”-; Triángulo nos presentan una vez más un trabajo impecable.

Abren con “Robo tu tiempo”, una letanía industrial e hipnótica cargada de intensidad... “el acero del partido, héroe del trabajo... guillotina”. Su cruz es “Estrellas místicas”, un reverso luminoso con ecos shoegaze que sirve, ante todo, para confirmar dos cosas: la primera es que Triángulo no fallan, y la segunda, que tres minutos suyos sirven para sanar.

Por ahí hablan de unos The Pains of Being Pure At Heart patrios... no hay que confundir el tocino con la velocidad. Vale que en sonoridad, frescura y tratamiento pop-shoegaze en esta ocasión se acercan las dos bandas... pero nada más. Triángulo de Amor Bizarro van por delante y les llevan varias vueltas de ventaja a los neoyorquinos.

Isa mantiene la voz cantante en “Enemigos del espíritu”, un corte marca de la casa de noise pop con ecos de  dream pop sucio. Amor, productividad alemana y una melodía gloriosa. Enorme “Un rayo de sol” -“Vamos a pudrirnos en el mismo ataúd, vamos a pudrirnos en la misma fosa común, que se fundan nuestros restos”-, una de las grandes canciones del conjunto.

En "Ellas se burlaron de mi magia" condensan sus fuentes -Spacemen 3, Pixies, Hüsker Dü...- y tiran de pulsión nerviosa y guitarras turbias. Un tema que había sido grabado junto a una leyenda como Sonic Boom (Spacemen 3, Spectrum) en el Red Bull Studio de Madrid, que conserva toda la identidad del grupo: distorsión, melodías, letra y actitud.

La mala leche y el humor inteligente llegan con “Lo hispano marcha-la banca paga”, un escupitajo a la cara que confirma la victoria. “De la mano de las almas oscuras” es otra de esas melodías envenenadas dulcificadas por la voz de Isa. Cierran con “Clara”, un corte incisivo y directo, con un mensaje claro: “Quiero mi sangre”. Un himno postmoderno.

No es que lo hayan vuelto a hacer... es que siempre lo hacen.

Compartir

Otros Discos

Add Comment Register



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *