portada del disco Viaje Alucinante

Al igual que ya hicieran entre su segundo trabajo -"Monstruos de la Naturaleza" (Rompeolas, 2000)- y "Psicofonías en el Estéreo" (Música Para Top, 2004)ddt deja transcurrir 4 años entre discos consecutivos.

Portada elaborada a partir de una fotografía de Joaquín (Los Nikis), con el que Javier Pelayo trabaja ya en producciones de otras bandas. De hecho, la de este disco corre a cargo de la pareja en sus estudios móviles de Sincutronic.

Es este cuarto LP de la banda donde más fuerte se hace la apuesta por coordenadas estrictas de punk-pop. Similares derroteros a los seguidos por ejemplo por Baby Horror, con los que la banda tiene sus conexiones, por otro lado.

Se sigue haciendo explícita referencia a aficiones de interior, de espacios pequeños, recogidos, con poco trato con el mundo exterior. "En mi habitación" y "Adicto a mi consola" van de eso precisamente. Temas los dos construidos a base de melodías sin asperezas, acarameladas además por juegos de voces y coros trabajados. Sin queja alguna de las guitarras, que dedican su intensidad a arropar esta faceta pop.

Claro, que es dentro de estos escenarios claustrofóbicos donde más posible es hablar de todo tipo de poltergeist y fenómenos paranormales. De eso va "Fenómenos extraños". Razón más que suficiente para terminar una relación de pareja.

"Masacre en Marina Dor" se decanta por la velocidad. A mi me suena al "Baño de sangre en Portobanús" de Siniestro Total.

Pero todo acelere en el tema anterior se frena de forma brusca en "El bebé de Rosemarie". Por tema y sonido se parece a Glutamato Ye-Yé. Ni que decir tiene que la concepción del vástago de la protagonista es totalmente demoníaca. Resulta demasiado melódica para mi gusto.

De accidentes genéticos y médicos van "Soy un clon" y "Errores médicos". Esta última suena a los Ramones más interesantes. La letra hace referencia, como en discos anteriores, al pasaje del terror de las ferias. El protagonista, que pensaba hacerse una operación de papilomas, queda sin embargo lo suficientemente dañado como para plantearse reconducir su futuro profesional a dicha atracción.

"Salgo en la tele", con un estribillo insuperable ("Salgo en la tele y tú no / aunque pienses que no, la diferencia es abismal"), "La chica de la curva", de guitarras más rockeras y sobre todo "Síndrome de Diógenes" representan los momentos más duros musicalmente, de un disco, que para mi gusto, encierra demasiado al grupo en una línea muy blanda. En esta última canción se vuelven a parecer a Toy Dolls, que no es moco de pavo.

"Yuri Gagarin" está muy lograda. Referencias al cosmonauta ruso que terminan con aires de himno soviético.

Para finalizar, una versión enorme de los Small Faces. Gran elección.

Compartir

Otros Discos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies