portada del disco Vainica Doble

Tras su tormentoso paso por el sello Columbia, que aunque breve deja para la posteridad el excelente sencillo "La Bruja / Un Metro Cuadrado" (Columbia, 1970), Gloria y Carmen firman con el sello Ópalo que había creado hacía poco tiempo Manolo Díaz. Manolo, además, ejerce de productor de este álbum repitiendo Pepe Nieto como director musical. La portada es obra del director donostiarra Iván Zulueta para el cual habían compuesto la música incidental de su película "Un, Dos, Tres... al Escondite Inglés" (Iván Zulueta, 1970). Iván dibuja un recortable de una plaza de toros viendo el dantesco espectáculo de las consecuencias de la guerra en una imagen psicodélica y naif a partes iguales.

A diferencia de muchos de sus trabajos posteriores, el dúo ya tenía las canciones compuestas de antemano ya que por esa época ensayaban mucho. De este modo a finales de 1971 y principios de 1972 graban en los estudios madrileños Celada su largo de debut. Como instrumentistas de sesión cuentan con la ayuda de Carlos Villa y Santi Villaseñor (guitarra), Rafa Gálvez (guitarra, slide y flauta), Pancho Sánchez (batería) y Eduardo Gracia (bajo).

"Vainica Doble" comienza con una maravilla tanto lírica como musical, la lisérgica "Caramelo de limón", que a ritmo de pop psicodélico rinde un homenaje al sol del norte y a sus costas que en la época se contraponía totalmente a como se vendía el Mediterráneo y al turismo de masas que a ellas no les agradaba nada. Ese ecologismo, esa conservación de la naturaleza y esa sostenibilidad será uno de los temas más recurrentes en el cancionero vainiquero. Dentro de esta temática también podemos encontrar el tema folk-pop "Dime Félix" que además es una crítica a la hipocresía de esa sociedad que hace lo contrario que predica, y "La ballena azul" que cuenta con la colaboración de la hija de Gloria, Laura de Cárdenas, a las voces. En su letra las Vainica tiran de la prosopopeya, también algo muy característico en su libro de estilo.

El dúo rescata algunos temas que habían usado para el programa televisivo "Fábulas" (RTVE) de Jaime de Armiñan en donde tenían absoluta libertad para elaborar los temas sin ceñirse a la canción ligera que imperaba en la época. En "La cigarra y la hormiga" reestructuran el consejo moral de la fábula que todos conocemos para decir que hay un tiempo para todo, un tiempo para trabajar y un tiempo para holgazanear. En "La cotorra" se nota su deje por el folk norteamericano –las Vainica eran fans declaradas de Crosby, Stills & Nash-, algo que también se nota en "Roberto querido" que habla del amor y la madurez desde una perspectiva de una mujer fuerte, liberal e independiente, un feminismo que imperará en sus letras durante toda su trayectoria.

Si la prosa de "Roberto querido" suena moderna, hasta demasiado para la época, "Mariluz" que es una canción feminista en contra de la obligación paternal a dirigir la vida de sus hijas suena ya un poco desfasada. Pero curiosamente con el tema que más problemas tuvieron con la censura fue con otro corte que había aparecido en "Fábulas", “¿Quién le pone el cascabel al gato?”, ya que el censor pensó que el gato era la dictadura. La crítica más descarnada del disco es para el pobre "Fulgencio Pimentel", que de tan huraño como era se queda sólo y triste en Navidad.

Su infancia, con todas sus connotaciones positivas y negativas -no podemos dejar de pensar que detrás de "Mariluz" hay un toque autobiográfico-, será uno de los temas más recurrentes en la prosa de Carmen. En este álbum aparece con las constantes referencias a los cuentos y al comic como el gato Félix en "¿Quién le pone el cascabel al gato?", o Peter Pan, Winnie the Pooh y Superman en "Mariluz". Así podemos entender como cuentos "El duende" donde destacan los arreglos de metal y la más guitarrera "Guru zakun kin kon".

Compartir

1 2 3

Otros Discos

Add Comment Register



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *