portada del disco Una Ópera Egipcia

Camino de los veinte años de carrera Los Planetas, en una posición envidiable, entregan su octava obra de estudio con el aval de ser la sucesora del inconmensurable “La Leyenda del Espacio” (RCA, 2007) coronado por varios medios como el mejor disco español de la primera década del siglo XXI.

La ambición con la que acometieron esa obra mayúscula deja paso en esta “Una Opera Egipcia” (Octubre, 2010) al ahondamiento (con reservas en este concepto) de los logros anteriores y a la apertura de nuevos caminos. No es la primera vez que los granadinos buscan en una supuesta obra continuista nuevas fórmulas para redefinir su futuro. Como “Pop” (RCA, 1996) a “Super 8” (RCA, 1994) y “Encuentros con Entidades” (RCA, 2002) a “Unidad de Desplazamiento” (RCA, 2000), “Una Opera Egipcia” se beneficia de un concepto triunfador de su antecesor para en una escucha distraída considerarlo continuista pero para dar nuevas pistas o experimentos que pueden tener (o no) continuidad.

Aunque se le ha acusado de dispersión no parece tan claro que esto sea así. El disco está dividido en dos partes bien diferenciadas en sonidos e intenciones. Mientras que la primera, que comprendería los cinco temas iniciales son mucho más directos, claros y con pegada desde la primera escucha, luego se da paso a una obra mucho más oscura y densa, con un sonido que llega hasta la asfixia.

El título hace referencia a cómo los gitanos llamaban a una obra maestra, a un trabajo excepcional, reincidiendo en ese humor subterráneo e irónico que siempre ha practicado la banda en muchos de sus títulos. Otros títulos que se barajaron fueron “Una Obra de Moros” (con el mismo significado pero desechado para evitar malentendidos) o “Periodos de Rotación”.

El tema inicial “La llave de oro” estaba pensado para ser cantado por Enrique Morente pero al final se decidió dejar en un instrumental que abre de manera enérgica el disco. La inclusión de hasta tres temas conocidos y editados con anterioridad reforzaba ese aire de recopilación de esfuerzos, pero dentro del disco no da esa sensación. “Una corona de estrellas”, aparecido en la banda sonora de la película “La Habitación de Fermat” (Luis Piedrahita / Rodrigo Sopeña, 2007), “Soy un pobre granaíno” en el recopilatorio “Principios Básicos de Astronomía” (Octubre, 2009) y la enorme “Romance de Juan de Osuna” del EP del mismo título sirven de blanco a las críticas de los que acusan de escaso esfuerzo a la banda y de hacer un álbum de retales. Sin embargo, escuchado el trabajo no da esa sensación en absoluto y cada una de ellas tiene su lugar adecuado y su porqué.

El sencillo elegido, “No sé cómo te atreves”, un dúo de aires pimpinelescos junto a Ana Fernández, La Bien Querida, se convierte desde la primera escucha en otro himno inmediato de los que han facturado por docenas. Una canción sobre la posesión y los amores difíciles en la que las dos voces se conjugan de forma excepcional. La Bien Querida vuelve a aparecer en la “La Veleta”, sevillana muy popular que ha conocido infinidad de versiones en artistas de la talla de La Niña de los Peines. Pero la sorpresa viene de que este tema está construido sobre un colchón de sintetizadores que toman el protagonismo absoluto dando un aire de extrañeza y misterio a la letra que, por otra parte tiene cierta retranca humorística dentro de su sencillo romanticismo. No es la primera vez que el grupo prueba con la electrónica puesto que no hay más que recordar deslices y errores como “Cumplimentando compromisos contractuales” de “Contra La Ley de la Gravedad” (RCA, 2004), o tocando el cielo como en la maravillosa “Todo de lo de hoy”, cara B del sencillo “Un buen día”. Pero no pasa de ser una más de las sorpresas que guarda el disco en la potentísima segunda parte de su minutaje.

La muy kraut “Romance de Juan de Osuna” precede a la oscuridad enérgica, llena de garra de “Atravesando los montes”, que en su estructura repetitiva da de lleno en la diana de la flamencodelia, el hallazgo por el que Los Planetas van a tener su sitio en la historia de la música popular española (además de por otro muchos méritos). La creación de un lenguaje propio, pero también inexplorado que ha abierto nuevas vías expresivas en su obra y quién sabe el poso y herencia que pueda sembrar en otro grupos como han ocurrido con su música, obra y actitud, auténtico referente totémico de la música independiente española durante dieciocho años. Lo mismo se puede decir de “Virgen de la soledad”. Tomando patrones, rítmicas y letras de palos clásicos del flamenco y mezclándolo con sicodelia espacial, marañas de guitarras, capas y capas de ruido, no pretenden hacer flamenco rock, muy alejado de sus intenciones, sino hablar su propio lenguaje, el de Los Planetas, pero con acento flamenco. No hay ninguna sombra de duda de que lo han conseguido.

Si en “La llave de oro” no se concretó la colaboración del maestro Enrique Morente, donde sí lo hace es en “La pastora divina” donde vuelve a apabullar como lo hiciese en el disco anterior con “Tendrá que haber un camino”. Escuchando este estremecimiento hecho canción no se puede más que soñar con aquella idea lanzada al vuelo por el grupo en alguna entrevista sobre la posibilidad futura de un disco completo con Morente a la voz. Por soñar que no quede.

Cierra el disco una canción llamada a generar controversias entre el público planetero. “Los poetas” es un mantra de casi diez minutos con letras extraídas de versos coránicos en la que la voz de J. recita en un tono monocorde, de rezo, sobre una machacona y pesada base electrónica que jamás llega a despegar. Un acto de valentía creativa que en algunos ámbitos parece no entenderse en intenciones recriminando que no acabe de despegar, cuando se trataba precisamente de conseguir un efecto envolvente sin buscar épicas y subidones artificiales. Una canción tan sorprendente como inédita en toda la obra del grupo que provoca un estado de hipnótica fascinación y da el toque justo para desmentir cualquier atisbo de replica sobre el posible continuismo del conjunto. Historias de textos sagrados que entroncan con el interés que siempre ha tenido J. en temas religiosos ya desde los tiempos del “Super 8” (no hay más que recordar “Jesús”).

Un nuevo triunfo del grupo y van…

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Comentarios

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Raúl Alonso
22 abril, 2010 at 00:36

Sobre los temas aparecidos en otros trabajos, se dice “Sin embargo, escuchado el trabajo no da esa sensación en absoluto y cada una de ellas tiene su lugar adecuado y su porqué.”

Y a mi me interesa saber cuál es ese porqué, porque particularmente a mi me parecen meros rellenos, sobre todo “Soy un pobre granaíno”

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L.S. Daniel
22 abril, 2010 at 14:03

La secuenciación del disco me parece muy acertada.

Hay dos partes diferenciadas. una más ligera y con canciones directas que llegaría hasta “No sé como te atreves” en la que esas canciones encajan como un guante, y luego la segunda pate mucho más oscura y sicodélica, en la que las formas flamencas se diluyen de manera mucho más evidente. Por eso esas canciones sí quedan bien incrustadas en esa parte inicial y hubiesen sido un error en la parte final del disco.

Si al final sale el vinilo prometido, la cara A será de canciones muy directas, de las que en una escucha se pueden tararear, y la B será un pozo.

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BDF
11 mayo, 2010 at 19:01

No ha durado casi nada en el top de 2010…

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PVC
2 junio, 2010 at 12:05

Acabo de descubrir a Los Planetas…estoy fascinada!!!
Nunca he sentido tantas cosas al escuchar musica.
Gracias a mi amigo Jota por ofrecermelos.

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edanlo
13 junio, 2010 at 15:50

Felicidades PVC.Te espera un viaje alucinante lleno de sensaciones.Disfrutalo!

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ralimiraflori
22 agosto, 2010 at 03:38

Me parece el peor trabajo que han hecho, y de largo. La Bien Querida no aporta nada a los dos temas tan simplones en los que participa, y la única canción memorable es “Señora de las alturas” que encima es una versión.

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Raúl Alonso
22 agosto, 2010 at 04:02

Hombre, a mi me parece netamente superior a Contra le Ley de la Gravedad, pero si que es cierto que me parece de lo peor que han hecho…

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Luis
6 abril, 2011 at 05:02

el disco no es malo , pero es peor que el anterior , espero que no se queden en el sonido flamenco y vuelvan a sonidos mas pop , no se como te atreves sin ser nada del otro mundo es un gran hit ,y señora de las alturas me parece la mejor .

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Iker
30 junio, 2013 at 16:21

La edición en doble disco de vinilo contiene dos canciones más que la edición en disco compacto:

13 Que me van aniquilando (popular / Enrique Morente)

14 Si te quisieras venir (popular / J)

“Que me van aniquilando” es una versión del instrumental que abre el disco, “La llave de oro”, cantada por el cantaor Enrique Morente.

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