portada del disco Tributo Para Nadie

Tras su sencillo de debut, Gruppo Paralelo grabaron en los estudios Geek durante cuatro días entre julio y agosto, los temas que componen este primer larga duración, que editaron conjuntamente Rumble Records y el sello italiano White Zoo. Siguen trabajando los madrileños la doble nacionalidad a la hora de componer, confesando abiertamente las ganas de trabajar también su música en Italia. No dudan para ello en seguir incluyendo canciones en la lengua natal de su cantante y de inspirarse para algunas de sus letras en cuestiones referentes a la isla mediterránea de la que proviene.

Suena este "Tributo Para Nadie" (Rumble / White Zoo, 2013) especialmente bien, con un sonido cuidado, vigoroso y luminoso. Contaba Valeria, su cantante, que la utilización de un ocho pistas en la grabación había permitido la introducción de algún que otro arreglo, pero escuchando temas como "Perdóname" o "Nocturnidad" uno diría que la rotundidad en el sonido responde más a un efecto colectivo, general, que a detalles específicos aplicados en momentos concretos. La evidencia que confirma lo infinito de la mejora en cómo suena la banda la constituye la comparación directa con la maqueta que tenían en 2012, y en la que ya había hasta cinco temas de los presentados aquí. El grupo va sin lugar a dudas por el camino correcto.

Sostenidos en la fijación que profesan por los tonos oscuros, el nuevo disco parece apostar abiertamente a su vez por las guitarras poderosas, las líneas de bajo implacables (atención al comienzo de "La chica de la cafetería de Colón") y una batería especialmente acertada (mención especial a como suena por ejemplo en el arranque de "Perdóname", una de las canciones que más me han atrapado). Asimismo, siempre preocupada por el nivel a la hora de cantar, Valeria hablaba de haberse dejado llevar por el tratamiento, casi terapéutico, de Anne Paranoid del estudio de grabación, para centrarse exclusivamente en dar lo mejor de sí. Hace mal en dejarse lastrar por estas cuestiones; no recuerdo a muchas cantantes de punk especialmente virtuosas con la voz (bueno, excluyamos a Nina Hagen, ¿no?) o siquiera preocupadas con este punto.

Hablan de querencias ochenteras, pero a mi me parece haber oído antes la misma rabia de canciones como "Enriqueta" o la misma "Perdóname" en las guitarras de The Saints, Adicts, Cockney Rejects o Adverts. Aun así, es cierto que por las mismas probablemente haya algún punto new wave en "La chica de la cafetería de Colón" (con un comienzo que comparte la elegancia de aquel "Salda Baldago" de Hertzainak) o la electrizante "Ubb-76", la historia que escribieron inspirándose en la radio fantasma de la que se habló un día en el programa de televisión "Cuarto Milenio" (Cuatro).

Intercalan Gruppo Paralelo en el tono vertiginoso que caracteriza a la mayor parte de sus canciones, un cierto refreno, por el débito a pagar quizás a su gusto por oscuridades y momentos más retorcidos, en "Bambini morti" y "Perfección". A pesar de lo aficionado que soy a este tipo de atmósferas, dada la contundencia que demuestran cuando dejan correr bajo y guitarra al galope, casi los prefiero sin dudar en su modo más salvaje.

Un disco más que recomendable lleno de canciones trepidantes que deja con ganas de más.

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies