portada del disco Quitamiedos

Detrás de Refree se esconde Raül Fernández, un prolijo músico que tras varios proyectos musicales, algunos paralelos, inventa con este nuevo nombre otro sonido, espontáneo y vital, con el que dar salida a unas canciones que poco tenian que ver con el enfoque de sus otras formaciones. Composiciones más libres, donde elaborar un imaginario repleto de emociones e intimidad.

Íntimo y sencillo, deliciosamente aterciopelado, se presenta "Quitamiedos" (Acuarela, 2002), disco que toma su nombre en esa carencia de artificios, de algo tan común como las vallas metálicas de las carreteras. Partiendo de la confianza que estas parecen sugerir al conductor, Refree juega con la idea de esa inutilidad práctica que poseen las canciones, contrarrestada por lo imprescindible de su presencia como testigos y narradoras de los estados de ánimo.

Con un pie más próximo al pasado que al inminente futuro, Refree se presenta con “Demonillo”, primer corte del disco, y su guitarreo contundente propio de un post-rock más cercano a Élena (otra de sus bandas) para irse diluyendo con el transcurrir de las canciones, en esa nueva esencia perseguida por el álter ego de Raül.

"Quitamiedos" continúa con “Ausiente”, uno de los principales pilares del disco donde la música de aroma mediterráneo viejo se embellece con la dulce voz de Françoiz Breut, introduciéndonos ya en sonoridades y emociones que a partir de ese momento estarán ligadas al nombre de Refree.

Pero la colaboración de Breut no es la única con la que Raül cuenta para este disco. “Mejor ahora”, siguiente corte, se sirve del apoyo vocal de Helena Miquel (cantante de Élena) en forma de serenos y lejanos coros que endulzan la canción. Tras esta, “Feo y malo”, otro de los vértices de “Quitamiedos”, donde la proximidad con Migala es tan clara que sólo la voz de Abel Hernández podía hacer redondo el tema. Intensa y falta de luz, fantasmagórica como un Oelez, es sin duda uno de los éxitos del disco.

Por último en “Quitamiedos” además de la participación de Josele de Manta Ray y Viva Las Vegas, Refree gusta de contar con Raynald Colom a la trompeta, Llibert Fortuny al saxo y Héctor Moras al contrabajo como músicos invitados, tornando la laberíntica oscuridad inicial en melancólica seducción.

Cinco temas más completan el disco. Cinco temas donde no existe ya el arropo de otras voces ni el respaldo de otros músicos, y donde Refree se enfrenta solo al desnudo al que obligan sus canciones, conformando un trabajo recóndito e intrínseco que logra remover el ánimo, con miedo o sin él.

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