portada del disco Pop

Tras el agridulce trago que significó “Súper 8” (RCA, 1994), con una división de opiniones generalizada (disco del año para Spiral, ni entró en la lista de Rockdelux), y las pobres cifras de venta del mismo que llegaron apenas a ocho mil unidades, Los Planetas deciden reorientar su sonido y su carrera como tal.

La primera decisión en “Pop” (RCA,1996) es un cambio a nivel general. Para ello deciden contratar un productor en el que ponerse en sus manos, que no los conozca y venga de fuera. Entregan a RCA una serie de nombres entre los que figuran David Baker de Mercury Rev (al que dedicarán la emotiva y casi plagio del “Chasing a Bee” de los propios Mercury Rev, titulada "db"), o Ian Broudie, líder de Lighthing Seeds, ex Big in Japan y productor, por ejemplo, de los dos primeros discos de Echo and The Bunnymen. La leyenda dice que la compañía dijo que no y por eso se quedaron con el más barato, Kurt Ralske, miembro de Ultra Vivid Scene y productor, entre otros de Ivy con el que por cierto grabarán uno de sus discos más decisivos, “Una Semana en el Motor de un Autobús” (RCA, 1988).

No sólo esos son los cambios. El batería Paco Rodríguez abandona la formación y es sustituido por Raúl Santos, miembro de SupercineXcene y colaborador habitual de Najwa. Tras este disco también abandonará la formación la carismática bajista May Oliver.

El disco tiene un sonido limpio, unas canciones con fuerza, directas, que entran a la primera como “Una nueva prensa musical”, “Himno generacional #83” o la nimia “Punk”. También algunas de las mejores letras de toda su carrera como “Jose y yo” u “8”. Pero algo no funciona en este disco, que suele pasar por el peor de toda su carrera junto a “Contra la Ley de la Gravedad” (RCA, 2004).

Y uno de sus mayores problemas provienen de una equivocada producción que hace que suene como un grandes éxitos. Cada canción parece provenir de un mundo diferente, de un momento distinto, de un sonido que no encaja con los demás. Así, canción a canción triunfa… para terminar en derrota. El dispar sonido, la amalgama de canciones que buscan el pop perfecto frente a otras de fondo psicodélico, descompensan de tal manera el disco, que se hace muy pesado.

La portada y el diseño del libreto, obra de Javier Aramburu, mostraban una indigesta explosión de colores propios del arte pop, enlazado con un delirio psicodélico en el que muchos de los símbolos del disco quedaban reflejados.

Por eso, de forma curiosa, los tres sencillos lanzados con abundante material extra funcionan de manera mucho mejor que el propio disco. Las excelentes Caras B que incluyen "Himno Generacional #83" (RCA-Subterfuge, 1996),  "David y Claudia"(RCA-Subterfuge, 1996) y "Punk" (RCA-Subterfuge, 1996), son superiores a la principal, sobre todo una escalofriante versión de “Northen sky” de Nick Drake retitulada como “Cielo del Norte”.

Tanto el disco como los singles fueron publicados en edición CD por RCA , mientras que una versión en vinilo, hoy pasto de coleccionistas a precios prohibitivos, fue editada por Subterfuge con portadas diferentes, todas ellas obra de Javier Aramburu, encargado habitual del diseño del grupo granadino.

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Comentarios

foto del usuario Luis
Luis
6 abril, 2011 at 04:39

buena colección de canciones a las que les falta algo , la producción quizás .

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