portada del disco Ponte en lo Peor, Llámame el Lunes

Si algo caracteriza a los gaditanos Detergente Líquido es la capacidad de titular las canciones de modo sorprendente, estrambótico, ocurrente y humorístico. Confiesan que todos los títulos tienen una correspondencia total con algún hecho o situación real. Como sus canciones. A finales de enero del 2015 salía a la luz el primer larga duración de la banda con un título imposible y evocador de una historia enigmática e inconfesable: "Ponte en lo peor. Llámame el lunes". Se trata de un trabajo largamente ambicionado y preparado con dedicación que representa la verdadera eclosión y consolidación creativa del grupo. Muchas de las canciones proceden del repertorio de Noiseland o habían sido testadas previamente en el proyecto paralelo Que Bailen Los Demás. Se seleccionaron 10 canciones de redondez contrastada y muy rodadas en el local y el directo. El disco les aupó a la primera división del pop independiente nacional gracias a unas composiciones rotundas y pegadizas y al apoyo entusiasta de la crítica especializada y del núcleo duro del pop madrileño. Unos temas que tendrían además una excelente acogida en sus directos, constituyendo el corazón de su repertorio habitual durante mucho tiempo.
Los 11 temas, compuestos todos ellos por Alberto Rodway, excepto la música de "La pastilla azul", que es de A. Baizán, fueron grabados en el estudio de Grabaciones Sumergidas de El Puerto de Santa María durante el otoño del 2014 con Juan Antonio Mateos (The Magic MOR) a la producción. La formación estaba consolidada: Ernesto Rodíguez -Ernie- a la batería, Antonio Baizán al bajo, Alberto Rodway a la guitarra y voz y Lucía Torres a la voz principal. J.A. Mateos conectó perfectamente con el carácter y la sensibilidad de la banda y a la postre se convertiría en un pilar fundamental del sonido de sus grabaciones. La consigna era trasladar al estudio el sonido del local de ensayo, primando la inmediatez, la ausencia de artificio y la autenticidad, resaltando el brillo de las guitarras, introduciendo arreglos delicados, conduciendo los ritmos para el baile y cuidando especialmente las voces para llevar a primer plano la genialidad de las letras, uno de los grandes activos de las composiciones. El trabajo sería editado con mimo en CD por Discos Del Rollo, quienes lanzarían también una cuidada edición limitada artesanal en formato fancine, con ilustraciones de "Niño Gusano". La acertada portada y el artwork corrieron a cargo de Félix del Rollo. Las buenas críticas que recibe y el simultaneo fichaje con la agencia de management y booking "Familia Palmer", en la que también trabajaba Felix García, el responsable del sello y cada vez más vinculado personalmente con el proyecto Detergente, garantizaría una red de apoyo local y una mayor distribución, difusión y rodaje en directo del disco.
Los medios nacionales se harían eco del lanzamiento. La crítica resaltaría la frescura y la luminosidad de sus honestas canciones pop, las melodías pegadizas, los ritmos bailables, la energía positiva que desplegaban, y el carácter costumbrista, realista y generacional de las irónicas y ocurrentes letras, repletas de ingenio, introspección y ácido sentido del humor. Pronto se harían con un grupo de fieles seguidores incondicionales y "Ponte en lo peor..." figuraría en las primeras posiciones de muchas de las listas especializadas de lo mejor de ese año.

El disco se abre con "Nueve días en coma" cantada por Lucía, una letanía sobre la propia extrañeza y la desubicación ante un mundo fragmentario de banalidades cotidianas e imágenes insustanciales e inconexas de la modernidad vacía. Una constante de sus letras. La guitarra mantiene la contención hasta que la canción comienza progresivamente a llenarse de ritmo y baile. La referencia a no poder aguantar a León Benavente, como modelo del mainstream del indie, les perseguiría en las entrevistas. "No se qué vas a hacer sin mí" es un potente tema powerpop de guitarras cañeras sobre la reafirmación personal tras la pérdida, en la que suenan ecos de Juniper Moon. "En todos los polígonos hay un bar" esconde una genial composición de letra redonda sobre las miserias del negocio de la música que ya apareció el año anterior en el EP "No hay problema tan enorme del que no se pueda salir huyendo" de Que Bailen Los Demás, el banco de pruebas casero de muchas canciones de Alberto. En esta versión el tratamiento es mucho más saltarín y juguetón en los arreglos, y la voz de Lucía se apropia a la perfección de la letra. El estribillo, muy coreado en sus conciertos, se queda pegado como un himno a las condiciones precarias en las que se desenvuelve la independencia musical: "¿Qué es eso de tocar por nada? / Pero no te voy pagar... / Tienes que venderme entradas, tienes que llenarme el bar. /Y no regales tus discos. Ese no es el objetivo. / Es el público borracho que no entiende de arte.".
"Todo es tan fantástico como el cartel de una farmacia" es uno de los cortes estrella del disco y fue el elegido como single. Se trata de una fabulosa composición, cantada por Alberto, de melodía sencilla y arrebatadora con arreglos líricos dignos de Belle and Sebastian, que arropa una narración extraordinaria sobre la vaciedad de nuestras existencias rutinarias e intrascendentes; sobre el cotidiano absurdo de un contemporáneo vivir falto de horizonte, insustancial y fracasado. Muy cercano a la nada existencial de La Nausea de Sartre, al desasosiego urbano de un Pessoa. Pero también un retrato social del desencanto, donde la enfermedad del yo es al tiempo la nada colectiva. Planteado como un relato pormenorizado e hiperrealista de un monótono día cualquiera, de un alguien cualquiera, tiene una gran fuerza descriptiva y un evidente sentido cinematográfico, icónico y secuenciado de las escenas, que son fáciles de visualizar en todo el realismo de sus detalles banales y anodinos. El tema fue recuperado del album de despedida de Noiseland El libro Guinness" es un viejo tema del repertorio de Noiseland incluído en su demo "No volvamos aquí jamás" (2010). También es una constante en el set de sus conciertos. Es un acelerado corte de puro punk pop energético y botable en la onda de [grupo slug="pantones"]Pantones[/grupo] o [grupo slug="los-fresones-rebeldes"]Los Fresones Rebeldes[/grupo]. A vueltas con el desamor. "La pastilla azul" aporta una balada sobre la insatisfacción con aromas a Teenage Fanclub. La letra reescribe a Bukowski y la música es autoría, la única, de Antonio, el bajista. "Yo lo que quiero es ser DJ. Al carajo el grupo" constituye un intermedio electrónico de broma para introducir uno de los platos fuertes del album: "El ataque feroz de la albóndiga de los mil ojos", título surrealista que apareció inicialmente en la demo "Cosas fáciles de hacer pero difíciles de contar" de [grupo slug="que-bailen-los-demas"]Que Bailen Los Demás[/grupo] (2013). En la versión de Detergente Líquido se convierte en un auténtico rompepistas gracias a una producción disco fabulosa y unos arreglos orquestales deliciosos. Suenan aquí al mejor pop bailable de Ellos o Carlos Berlanga, mientras la letra, con una métrica impecable, invita a corear la autoafirmación entre bote y bote. Otro clásico de sus directos. "La historia interminable (Asiáticas tetonas)" es una sencilla y luminosa canción de guitarras sobre la ausencia que evoca a La Costa Brava. La clásica "Perraguarra" es una deliciosa balada de los primeros tiempos de la banda y otra pieza habitual en los conciertos. La primera maqueta grabada en directo en el local de ensayo, con toda su frescura, quedaría registrada en [disco slug="antologia-inacabada-de-canciones-sin-terminar"]"Anotología Inacabada de Canciones Sin Terminar" (Discos del Rollo, 2015)" class="enlace-ko" >"Aquí Yace Noiseland" (Discos del Rollo, 2012)[/disco  y dotado de una producción brillante y cuidada. La canción se vería acompañada de un videoclip realizado por Miguel A. Mengó, estrenado simultaneamente con el disco, que ponía solventemente imágenes a esa historia del vacío rutinario.
"El libro Guinness" es un viejo tema del repertorio de Noiseland incluído en su demo "No volvamos aquí jamás" (2010). También es una constante en el set de sus conciertos. Es un acelerado corte de puro punk pop energético y botable en la onda de [grupo slug="pantones"]Pantones[/grupo] o [grupo slug="los-fresones-rebeldes"]Los Fresones Rebeldes[/grupo]. A vueltas con el desamor. "La pastilla azul" aporta una balada sobre la insatisfacción con aromas a Teenage Fanclub. La letra reescribe a Bukowski y la música es autoría, la única, de Antonio, el bajista. "Yo lo que quiero es ser DJ. Al carajo el grupo" constituye un intermedio electrónico de broma para introducir uno de los platos fuertes del album: "El ataque feroz de la albóndiga de los mil ojos", título surrealista que apareció inicialmente en la demo "Cosas fáciles de hacer pero difíciles de contar" de [grupo slug="que-bailen-los-demas"]Que Bailen Los Demás[/grupo] (2013). En la versión de Detergente Líquido se convierte en un auténtico rompepistas gracias a una producción disco fabulosa y unos arreglos orquestales deliciosos. Suenan aquí al mejor pop bailable de Ellos o Carlos Berlanga, mientras la letra, con una métrica impecable, invita a corear la autoafirmación entre bote y bote. Otro clásico de sus directos. "La historia interminable (Asiáticas tetonas)" es una sencilla y luminosa canción de guitarras sobre la ausencia que evoca a La Costa Brava. La clásica "Perraguarra" es una deliciosa balada de los primeros tiempos de la banda y otra pieza habitual en los conciertos. La primera maqueta grabada en directo en el local de ensayo, con toda su frescura, quedaría registrada en [disco slug="antologia-inacabada-de-canciones-sin-terminar"]"Anotología Inacabada de Canciones Sin Terminar" (Discos del Rollo, 2015)
 . La grabación de estudio matizaría las guitarras y reforzaría su componente sureño. El protagonismo de la voz de Lucía es absoluto en el tema. El trabajo se cierra con "Cinco euros no dan para tanto", cantada por Alberto: un alegato saltarín e irónico sobre la ausencia de expectativas vitales de una generación sin futuro ni presente, llena de ácidas imágenes de la anestesia social dominante.

"Ponte en lo peor. Llámame el lunes" se reveló como un disco redondo en su factura, repleto de magníficas y honestas canciones pop que nacían del fracaso cotidiano y el desencanto existencial, pero que conjuraban el desastre con melodías hermosas, guitarras potentes, ironía, jovialidad y una irresistible capacidad para convocar al baile. Mucho nivel.

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