portada del disco Oído Absoluto

El salto a formato de larga duración lo han dado Rata Negra grabando en los estudios Rancho Tigruss, otrora Tigruss a secas, situados por entonces en Gandía y ahora en un chalet en Denia. De allí se han vuelto con muy buenos argumentos para tranquilizar a todos aquellos que siguen con atención las evoluciones de uno de los proyectos más interesantes del panorama en Madrid. Y es que si grande era la expectación por su debut, mayor ha resultado el interés por comprobar la posible continuidad de lo que tan sobresalientemente se mostró en aquel sencillo "Rata Negra" (Discos Walden, 2015).

Diríase que Violeta y Fa han encontrado en la complicidad de Pablo a las baquetas los argumentos suficientes para dar rienda suelta a la parte más oscura que vertebraba, a modo casi de radiación de fondo permanente, muchas de las atmósferas de Juanita y los Feos. Una oscuridad que trasciende lo meramente musical para convertirse en la razón de ser última y verdadera de unas composiciones que hablan de incapacidad para soportar a la gente, el ruido de las multitudes, pandemias y muerte, amistades traicionadas..., en un ejercicio en definitiva de repulsa, de inadaptación emocional y del odio que la mal disimulada dislexia del título del disco no logra ocultar.

Si efectivamente ya había tendencias a la autolesión y plagas en el repertorio de los Feos, Rata Negra las confirma ahora, y con creces, llevando las primeras al límite de la extinción y con la poesía macabra de cadáveres arrastrados por aguas negras de un río, ruido de huesos quebrados de la persona asesinada y flores en la tumba.

"El autómata" y "Ellos dicen" podrían interpretarse en clave del control y manipulación que no hace sino exacerbar la sensación de claustrofobia anímica y agobio existencial que empapa todo el disco. Una ambientación en la que el amor no aparece más que coartada o ejercicio obligado para evitar la soledad personal, y en el que la aparente victoria sobre la muerte no es más que una trampa: la vida eterna no es sino un castigo con el que reclutar espíritus que vagan a la caza de almas.

Atrapa el juego de melodías de voces sobre fondos opacos y densos de las canciones de "Oído Absoluto", su tensión eléctrica de guitarras que a veces parecen quejidos y la batería implacable que, a codazos, se reserva un papel en primera línea de sonido. Rata Negra trabajan coordenadas similares a las de, por ejemplo, Obediencia o R.O.B.O. Valga la (innecesaria) comparación para destacar la que, a mi juicio, resulta una de las más interesantes líneas de investigación por las que puede discurrir el punk actual.

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