portada del disco Nueva Dimensión Vital

El nuevo trabajo de Corizonas sorprende por el gran cambio que trae consigo, que no es otro que el cambio del inglés por el castellano. "Grabamos 23 canciones, la mitad en inglés y la mitad en castellano, y cuando llegó el momento de elegir las canciones del disco nos decidimos por las de castellano. Incluso cambiamos la letra a castellano de alguna canción que originalmente era en inglés o grabamos una última canción en castellano, ya con el disco mezclado, para acercarlo a la idea que teníamos. Fueron decisiones que tomamos con el disco en marcha, algunas muy al final, casi con las canciones mezcladas. Entramos a grabar el disco con muchas ideas pero con la mentalidad de dejarnos llevar para que pudiera pasar lo que fuera. Si estuviéramos en un nivel aún más alto, de aceptación y de espíritu aventurero, podíamos haber sacado dos discos a la vez, este en castellano y otro en inglés con un par de instrumentales, más cercano a nuestro primer disco" explicaba Fernando Pardo a Bruno Corrales en la Mondosonoro.

El disco mantiene un dicurso positivo, pero analiza en todo momento una realidad social en crisis que condiciona nuestro presente y nuestro futuro. Se abre con un fragmento del discurso de Charles Chaplin en “El Gran Dictador” (1940), una reflexión que se mantiene más vigente qeu nunca y que sirve para definir la idea del disco, ese llamamiento a hacerse cargo de nuestra propia vida... “El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Más que máquinas, necesitamos humanidad... Vosotros no sois máquinas, no sois ganado, ¡sois hombres!”.

El cambio no afecta sólo al idioma. Su sonido amplía horizontes y la banda pierde en gran medida su esencia. "La cuerda que nos dan" está más cerca de Sidonie que de Wilco o los Jayhawks, "Todo va bien" busca la efectividad con un estribillo sencillo y directo, y consigue funcionar, pero uno necesita varias escuchas para asimilar un cambio que seguro que atraerá al gran público y hará  que la banda funcione mejor a nivel comercial. Se trata de un canto al conformismo, a la no lucha y a la alienación vital... “Si el mundo es cruel, lo mejor es girar… en círculo perfecto, sin cambiar de lugar”. Una idea que continúan explotando en "Vivir y no pensar".

"Luces azules" está armada con violonchelo y ritmos acústicos, en "Trabalenguas" se acercan a la experimentación y en "Lluvia de abril" al intimismo. Cierran con "Para qué", tirando de ritmos acústicos e ironía para cuestionarse la validez de la lucha, la validadez de decir la verdad... “para qué decir la verdad… si el que miente prospera… y el honrado ya no puede más… para qué decir la verdad”.

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies