portada del disco Nacha Pop

“Un día cualquiera no sabes que hora es / te acuestas a mi lado sin saber porqué / las calles mojadas te han visto crecer / y tú en tu corazón estás llorando otra vez”

Los primeros años 80 fueron años veloces. Los grupos surgían con una rapidez pasmosa y las discográficas multiplicaban sus carteras con multitud de bandas emergentes que asimilaban como podían la new wave inglesa. Entre esas nuevas bandas despunta Nacha Pop, quienes sorprenden gratamente con esta su primera colección de canciones. Con Nick Lowe, Echo & The Bunnymen, Dave Edmuns, Elvis Costello y el frescor de Graham Parker & The Rumour en mente, dan forma a este brillante debut, una de las obras clave de nuestra música. La revista Rockdelux en su lista de los 100 mejores discos españoles del siglo XX lo coloca en el puesto 38.

El disco está producido por Teddy Bautista, el que fuera líder de Canarios y hoy en día preside el Consejo de Dirección de la SGAE; como cambian las cosas. Desde la portada vislumbramos algo grande, aires modernos, de cambio y asimilación, que bullían en el ambiente y que supieron captar con maestría. En el álbum encontramos brillantes composiciones, a lo largo de su carrera podemos observar que la magia creativa está del lado de Antonio Vega, uno de los más grandes letristas de nuestra escena, y  que Nacho, a veces más acertado y otras menos, siempre ha sacado lo mejor de sí cuando ha permanecido a su lado; su talento se tambalea en los proyectos sin su primo, Rico y su carrera en solitario. Con respecto al sonido, tenemos que decir que los aires coloristas nuevaoleros y la búsqueda de la melodía son los patrones a seguir. Urgencia contagiosa y energía juvenil para alcanzar la trascendencia a través de doce cortes.

Abre “Antes de que salga el sol”, guitarras que guían el entusiasmo a través de fantásticos riffs en una de sus mejores composiciones, “Por el día alguien con quien no vivir / por las noches alguien con quien no dormir / la tristeza en el bolsillo y / la careta de cartón / esperando a que regreses, sí  / antes de que salga el sol”. Y es que las guitarras de este disco merecen ser tratadas aparte, y, por si hay dudas, continuamos con “Lloviendo en la ciudad” para corroborarlo, sencillez compleja con seis cuerdas y los acelerones necesarios para encauzar la melodía. “Déjame algo” trae aires de rock & roll clásico mientras que la voz de Antonio se acerca a la luminosidad nuevaolera, “Tengo el corazón doblado / déjame el tuyo”. Y entonces nos encontramos con “Chica de ayer”, el tema más exitoso de la banda, pop melancólico y atemporal con unas guitarras transparentes con arpegios acústicos y brillantes punteos que generan una atmósfera intimista que nos remide por completo. Uno de los himnos de La Movida, mil veces versionada y nunca superada.

Sol del Caribe” es el primer corte interpretado por Nacho; aires de power pop antes del surf de “50 pop”, tema que cierra la primera cara en la edición en vinilo del disco. Nacho repite con “Nadie puede parar”, corte que trae de nuevo el rock & roll, visiones de noches locas y vivencias de un presente en el que el futuro es un horizonte muy lejano. “Cita con el rock & roll” recuerda por momentos a “La bamba” de Ritchie Valens en los desarrollos y los ritmos de las guitarras; “El circo” y “Eres tan triste” recuperan los estribillos luminosos y la urgencia, mientras las guitarras ganan en sofisticación.

El listón sube con los dos últimos temas, “Miedo al terror” es uno de los momentos cumbre del disco, la nostalgia invade cada rincón de nuestro ser con ese estribillo demoledor: “Lo viste pronto el miedo me mató / estoy sufriendo en el tiempo lo verás / supiste que tu adiós me horrorizó / tengo miedo al terror / tengo miedo al terror”, con esas guitarras que se cruzan de forma brillante y ese órgano que suena en el momento justo. El broche lo pone la breve “Mujer de cristal”, rock and roll clásico trepidante.

Sin lugar a dudas estamos ante uno de los más grandes discos del pop español, un disco empapado de velocidad y vitalidad, con brillantes composiciones, sonidos luminosos y unas guitarras para el recuerdo. El disco que refleja un momento y un lugar.

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Comentarios

foto del usuario Tyla DeVille
Tyla DeVille
1 agosto, 2012 at 01:15

Un verdadero imprescindible. A mí el sonido de éste disco me trae a la memoria a los primeros Plimsouls.

Saludos!

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