Warning: Parameter 1 to wp_default_scripts() expected to be a reference, value given in /home/lafonote/public_html/wp-includes/plugin.php on line 601
LaFonoteca, Disco: ¡Menos Samba!
portada del disco ¡Menos Samba!

Persistía la incertidumbre de si Sr. Chinarro se acababa para dar paso a Antonio Luque, y para resolver cualquier duda sale a la calle una entrega de unos casi veinte temas bajo el nombre del primero. Ha necesitado de un vinilo doble. Lo presenta con una portada (diseño de Jose Pablo García) en la que se caricaturiza barbudo en uniforme oliva evocando bien filmografías bananeras de Woody Allen, bien portadas de tebeos de hazañas bélicas pretéritas o de sobres de soldaditos de plástico a escala. De hecho, el mismo título del álbum retrotrae al sketch aquel de Emilio Aragón en el que como militar iberoamericano lanzaba desde un balcón una pretendidamente encendida arenga a sus conciudadanos para instarles a abandonar la diversión y centrarse en el trabajo. Claro, él terminaba bailando al ritmo de samba que surgía de la repetición del estribillo de sus discurso. Ya sabíamos, de todas formas, de cuando tuvo que elegir nombre para el grupo, que Antonio Luque era fiel seguidor de la familia de payasos televisivos. El disco lo grabó en Valencia con Daniel Cardona y Marc Greenwood (La Habitación Roja).

Asalta la misma sensación con cada disco nuevo del sevillano, que uno tendría al saber de una antigua novia a la que se quiso mucho en su momento, pero que una vez alejado irremediablemente de ella, sólo queda desearle lo mejor. Es probable que el problema sea en realidad mío, y que tenga su origen en lo intenso de la pasión desatada con momentos del pasado como "El Por Qué de Mis Peinados" (Acuarela, 1997), saber que otro Sr. Chinarro es posible, y no aceptar que cambie, tiene que ser seguramente culpa mía y nada más.

Pero gran parte del desencuentro viene principalmente en lo musical. De siempre me han gustado las letras de sus canciones, sus requiebros e historias a las que te puedes agarrar cuando capitulas de todo lo demás. Aquí me gusta cómo apadrina estrofas de himnos preconstitucionales, cómo culebrea a cuenta de los gusanos y lombrices entre el cariño y la pesca, cómo despacha el encuentro entre dos amigos pasados los años o cómo cuenta historias sobre la politica de seducción de una empleada de una compañía de seguros. Rescoldos de mi antiguo amor para con la filosofía chinarra. El asunto es que encuentro que toda esta pericia a la hora de armar letras termina ganando en muchas ocasiones por goleada a las músicas.

De cualquier forma sería injusto cifrar desavenencias para con una de las aristas de la poliedrica entrega que es "¡Menos Samba!" (Mushroom Pillow, 2012), atrincherarse en mis posiciones y cerrar reseña. Lo generoso del número de temas que componen el disco debería dar pie a una mayor variedad de sensaciones. Así reconozco lo mucho que me gusta cuando las canciones se alejan del modo casi acústico, de apoyos en poco más que una guitarra o de una batería trotona que termina por hacerse excesivamente machacona ("Tu elixir", "La curva de la felicidad").

Por eso "Hot mothers" me gusta por su revestimiento de efectos y electricidad o el aire casi de noise que se gasta en "Mr. España". Igualmente me desenvuelvo a gusto cuando el Sr. Chinarro decide tejer atmósferas con cierta espesura voladora, planeadora, quedándose a medias entre la solemnidad de Cocteau Twins o los aires de una serie de dibujos animados. Ojo en este último aspecto porque tintes similares se han adivinado en combos fuera de toda sospecha como Air. "La alcazaba", "Brasilia" o "Medio pollo" discurren por esa línea.

Toques exóticos, a caballo entre guitarras slide y aires hawaianos ("Tu elixir", "Las habichuelas"), parecen no tener pudor al compartir hueco con desquicies marcianos como "Los años en blanco", auténtica berrea de macho en celo en la que Antonio Luque no parece reparar en lo ortogonal de las armonías vocales y musicales. Tampoco hay problema en incluir en igualdad de condiciones la arenga sindical a lo Aviador Dro del final con las suavidades a lo 21 Japonesas de "Todo acerca del cariño". No sé. Demasiado convulso todo, demasiada variedad en la oferta, demasiada mezcla... Casi hubiera bastado con un tercio seleccionado de canciones y llevarme a casa un regusto dulzón antes de encontrar tanto punto flaco.

Fíjate que como dice Kiko Veneno en su "Lobo López" hay cantidad de grupos a los que agarrarte ahí fuera, pues aun así no dejo de levantar la oreja cada vez hay un disco del Sr. Chinarro, esperando reconocer aquello que tanto me gustó de su música. Sigo a la espera.

Compartir

1 2 3

Otros Discos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies