portada del disco Lur Azpian Bukatuko Duzue

Poco tardaron Baldin Bada, apenas un año, en aprovechar los temas apuntados en sus maquetas para componer su disco de debut. A partir de refinamientos notables de las bases desarrolladas en esas cintas, editaron uno de los discos destacados de la escena del Rock Radical Vasco de mediados de los 80. "Lur Azpian Bukatuko Duzue" (Soñua, 1986) tan sólo dejó tres temas fueras que iría aprovechando para trabajos posteriores.

El disco, que grabaron en Elkar, situado en Lasarte (Guipúzcoa), terminaría viendo la luz gracias a Soñua, una vez que la diputación de Guipúzcoa desestimó incluir las canciones en un recopilatorio que andaba preparando con grupos locales por considerarlos demasiado explícitos en su crítica política. Y es que lo cierto es que Baldin Bada dan rienda suelta a la utilización de su música, ya sea en clave de punk, rock contundente, ska anfetamínico o incluso oi!, como arma certera de protesta y de agitación política. Agitación como la propuesta de toma del edificio de la Diputación (en su tema "Diputazio") ilustrada en el cómic interior en el que una horda de punks, skins, indios y simplemente parroquianos convierten la sede gubernamental en un gaztetxe ocupado.

De igual manera empiezan el disco exigiendo a la primer ministra británica, Margaret Thatcher, la libertad para el pueblo irlandés, tema que parece convenientemente acompañado por el diseño de la portada, en el que se aprecian disparando entre tumbas a milicianos republicanos de aquel país, a juzgar por las cruces célticas de la fotografía.

Disco completo, en el que es posible encontrar muchos palos diferentes; coros skins (de la misma "Diputazio" o de "Haurrak") coexisten con teclados omnipresentes como en "Sinonimuak" o "Lur azpian" (a la que confieren armazón de rock progresivo) y que pueden incluso recrearse con veleidades solistas haciendo de "Loro" algo más elaborado que simple punk. Punk que, por otro lado, se vuelve inquietante, siniestro antes de acelerarse en "No future" y que sugiere a Parálisis Permanente para el comienzo de "Madero", tema que remozaron para el disco y que termina con contundente carga antipolicial.

Donde sin duda marcan impronta es en su adaptación, a juego con la época y aprovechando la proximidad geográfica de Kortatu, del ska. Lo hacen a tono con sus paisanos, de manera vertiginosamente combativa ("Jotake"), o en aire festivo ("Julai") como Korroskada ("Haurrak" o "Buitraker"). En la época de transición entre el txistu y la telecaster además, los de Irún acertaron al combinar el punk con los elementos tradicionales que traía el arin-arin, para marcar quizás así el elemento diferencial con respecto a otras escenas peninsulares. "Ibilaldia" nació a partir del encargo que no pudieron atender los hermanos Muguruza por parte del colectivo en defensa de la Ikastola vasca. Baldin Badá aprovechó la oportunidad en un ejercicio que dio con la fórmula adecuada de fusión. El tema en cuestión se editó en el sencillo correspondiente compartido con OskorriXabier Amuriza con otro nombre, el de las primeras palabras de su letra "Zirt-zart".

También jugarían a la contra de instituciones sacrosantas como hicieran desde Vitoria Hertzainak, cuando a modo de parodia se descuelgan con el "Gernika". Poco o nada que reprochar a un disco con cuerpo para representar a una década.

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