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LaFonoteca, Disco: Lumbar
portada del disco Lumbar

Primer disco grabado para Alehop!, en cuyo catálogo consta como la tercera referencia. El disco se grabó en los estudios Shot! de Arrasate-Mondragón entre noviembre y diciembre de 1995.

Producto de la colaboración activa de Inaki Bengoa a la producción y utlización de samplers y secuenciación en varios temas: “Microcosmos”, "Desesperación”, “Desagüe”, “Amor antrobestial” y “Ella se encuentra en estado alfa”.

Todas las letras son obra de José G. salvo las de “Desesperación” y “Nueva marina”, que son adaptaciones, una vez más, de poemas de José Anitua, compañero en Jugos de Otros y responsable de la formación de Cancer Moon.

También es José G. el máximo responsable de la composición de la mayoría de la música, salvo la ayuda recibida de su hermano en “Desde el colector“ y “Bromuro”. Para “Microcosmos” se trabajó sobre fondo de B. Bartok.

La presentación del disco es también digna de mención. Editado exclusivamente en formato de CD, la portada, diseño de José, en la que aparecen una serie de anuncios de maquinaria (tranvias, locomotoras, tractores…) de la época soviética se abre para presentar las letras de las canciones, que no vienen asociadas ni al nombre de la canción correspondiente ni al número que marca el orden en la lista de las mismas. Por el contrario, cada una tiene un título de corte médico, anatómico, y un número de tres dígitos con los mínutos y segundos de la duración del tema en cuestión. Algún instrumental ha pasado a ser denominado “intramenstrual”. Un pequeño giro de tuerca adicional más para encriptar la obra de El Desvän del Macho.

Adrianne 6”, canción con la que comienza el disco es muy dinámica. Dada la heterodoxia de los trabajos del disco, se podría llegar a decir que es el corte con mayores posibilidades para tener cierto éxito en circuitos más convencionales. En un principio las guitarras podrían pasar por las de El Inquilino Comunista, por ejemplo. Poco que ver con la frialdad de una banda de corte oscuro-siniestro. Suena fresca con una guitarra que da una vía de escape a las oscuridades habituales. La voz va agriándose a medida que evoluciona el corte.

Resulta ciertamente gratificante encontrar momentos en el disco en los que a uno le da por pensar en Décima Víctima; referencia nada descabellada por otro lado después de la versión de “El signo de la cruz” editada por el grupo en el sencillo “Edermann” (Alehop!, 1994). Las guitarras de “Hormonal, acuática y yo”, canción que termina languideciendo para morir en un desinfle repentino, desde luego invitan a la comparación. “Desesperación”, una de las mejores canciones del disco también sirve de ejemplo. Compuesto con melodías repetitivas de corte espacial, arranca sin guitarra alguna. Se mantiene planeadora alimentada por una letra intrigante “Bluss de la desesperación / Bluss de agujas y algodón”. Luego, cuando bajo y guitarra se unen al tono general, todo adquiere el tono ya mencionado a Décima Víctima. De todas formas, la tensión en la voz del cantante rompe en pedazos posibles similitudes con poses hieráticas, frías o góticas. Ese sentimiento es el que anima a pensar en Corcobado o proyectos similares.

Pierdo el control” guarda cerradas similitudes con Joy Division más allá de la del propio título. Pero las voces, coros y tonos industriales que llega a lograr se parecen a las de los primeros Killing Joke. Todo ello, sin perder un ápice de su identidad, labrada con elementos de cosecha propia. Música inquietante y de mucho ritmo, con bajo prominente a la que José G., quizás para transmitir un efecto desestabilizador mayor, une la combinación de diferentes tonos a la hora de cantar. “El también creció con el olor de las tripas de Dios”.

Los sabores industriales se recuperarán más adelante con “Nausea”, uno de los mejores momentos del disco. Con ella es posible establecer la relación guitarras + intensidad + inquietud = Lagartija Nick, ¿por qué no? Canción en la que se deja mucho margen a las guitarras que conforman sin grandes dificultades una tupida maraña de sonido. Voz desgarrada desde un principio.

El instrumental corto de “Microcosmos” puede interpretarse perfectamente como un separador de fases, con los que termina una primera entrega de tres primeros temas verdaderamente intenso. Construida a partir de un piano de lo más lúgubre, incluye el ruido de huevos fritos de una aguja evolucionando sobre los surcos del vinilo.

Apoyando el tema previo la miniatura instrumental de “Desde el colector”, que termina con con voces femeninas recitando en portugués (Ane Maidra) y alemán (Itziar Urteaga).

Sucia (Precisión de cámara de gas)“ y “Nueva marina” ofrecen variaciones. La primera, de comienzo vigoroso, es la de corte, al menos en lo musical, más cercana a una composición pop-rock convencional, más al uso. Con la segunda se ofrece la calma sustentada en un punteo de guitarra clásica, tras la tormenta desatada en otros temas. Sonido de puertas cerrándose. El paladeo de las dos voces recuerda algo al grupo madrileño Alphaville.

La recta final es de una considerable aspereza. Las guitarras son cortantes e hirientes en la mayoría de los casos y la voz de José G. no tiene problema alguno en desgarrarse como en “Desagüe (el encanto de los fregaderos)”, que sin embargo empieza siendo de una lentitud remarcable. Esa misma contención, como en temas de Jane Addiction, se respira justo después en “Amor antrobestial”. En esta canción Francisco contribuye con una segunda guitarra. En “Es blanco” parece recurrirse a un monólogo entrecruzado con las voces habituales de gran intensidad, con tintes de spoken word.

Ella se encuentra en estado alfa” comienza también con samplers como en “Desesperación” y parece hermanada con las experimentaciones con Iñaki Bengoa del primer corte del sencillo “Edermann”. Además también con repetición para conferirle cierto aire planeador-desquiciante. Técnicamente no se trata del último corte; como en el caso de “Hermana Violencia” (Nuevos Medios, 1992), una escucha completa del trabajo requiere un poco de paciencia extra. Aguanta hasta el final para escuchar el corte fantasma “Radio Praga”.

Con letras de gran pegada, explícitas en lo corporal, en la infección y degradación del organismo: “Descalzo al pobre y abro su cabeza, admiro su verdor / Nitrobenceno inerte, óxido, desgarro, falo raspador / Siento tan lejos su voz de incendio / Como Europa entera es violada al despertar” cantan en “Nausea”; “Sucia como una regla de vaca / sucia en la órbita de la laca” en “Sucia” o “Y es blanco / de pupila dilatada / de pulmones rotos escupiendo alquitrán / de tuberías llenas de sangre contaminada rompiendo la serotonina / en la habitación de al lado madre hierve su metadona / y padre ralentiza el sueño del taxidermista”, en “Es blanco”. Con múltiples referencias a Dios o Jesús, términos que aparecen en hasta siete de los temas que componen el trabajo. “El Dios de los cristianos está agonizando / ha sido contagiado de la lepra del colgado / la carne ha conocido, sus venas ha llenado / habrá prostituido a su hijo bienamado (…) Desde el Vaticano el condenado de Occidente / han silenciado la muerte de Dios”, parte de la letra de “Deseperación”, ejemplifica bien a las claras la densidad de la propuesta de “Lumbar” (Alehop! 1996)

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