portada del disco Llueve en Sevilla

El segundo disco de Dogo y Los Mercenarios es para muchos su mejor trabajo. Lo titulan con el que es, según cuenta el propio cantante, con la canción compuesta como homenaje a Sevilla, si no su ciudad natal, si la de la banda. Y eso que en un principio se había pensado en "Terciopelo y cuero" como título, que reflejaba según han manifestado en bastantes ocasiones la mejor descripción del que es, a su juicio, el sonido del grupo.

De la capital andaluza, y más concretamente de su submundo en el que tan a gusto se han movido siempre los Mercenarios, hay también hueco en "El Polígono Sur". Himno de barrio conflictivo a modo de flamenco-rock para el que contaron con la ayuda inestimable de Raimundo Amador, detalle que no hacía sino constatar que muchas de las cosas interesantes que ocurrían en la escena musical sevillana iban perfectamente de la mano. La canción es probablemente uno de los momentos más sobresalientes del disco.

Lo graban en el Estudio Central con José María Sagrista y Guillermo Garrigós a los controles técnicos y se llevó a mezclar a Londres, donde trabajaron con Dave Young, músico de sesión, entre otros, de John Cale. La portada es, en esta ocasión, diseño de otro artista próximo al círculo de amistades del grupo, Vicente Feliú.

De a esa componente suave, de terciopelo, que decían tenía su música, quizás sean "El hombre burbuja", con ese aire constante del "Heroine" de The Velvet Underground, y "Susan" los mejores exponentes. Está compuesta esta última con corazón de pop llena de las espinas del rock macarra, de guitarras que tanto les gustan. Coros y melodías vocales para envolver la historia de la chica con alma de cometa a la que animan a correr y escapar para buscar su estrella.

Como ya hicieran en el anterior disco, éste también lo cierran en su versión más lenta e intismista. La que gastan en la invitación a quedarse en casa viendo la lluvia de fuera en la canción que da título al álbum.

También repiten en lo de componer a la atracción animal que lleva a tatuarse el nombre de ella en la piel. Lo hacen con "Dame más", combinación de ruido, distorsión y ritmo serpenteante.

Lecturas en modo de rock americano o más ralentizada como de atmósferas de blues parecen los mimbres para "La creación" y "Alma y corazón", respectivamente. La ciudad, como escenario de diferentes tribus urbanas ("Jungla") y la que parece una posible historia de estupefacientes ("La cueva") completan el universo completan la entrega.

Dogo y los Mercenarios pasan desde este momento al santoral del rock andaluz.

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