portada del disco El Ritmo del Garage

Uno de esos discos imprescindibles en cualquier listado que recoja la historia del pop/rock en España de principios de los 80, el debut de Loquillo y Los Trogloditas en larga duración se grabó en los estudios DoubleWtronics en la primavera de 1983 bajo la batuta de su dueño y responsable, Jesús N. Gómez. Aunque, nominalmente, figuran como productores Toti Árboles y Sabino Méndez. Por el estudio se deja caer la flor y nata de los miembros de los grupos de la capital (y hasta de fuera), en plena época de la movida. Muchos de ellos terminan colaborando en el disco, como Alaska, Poch, Iñaki Fernández, Ulises Malone o Julián Hernández (Siniestro Total), entre otros.

Al margen de su importancia histórica, lo cierto es que se trata de un disco muy fresco, garajero, tocado a toda velocidad, como si no hubiera futuro, lleno de energía y de diversión.

A pesar de que, en su contraportada, está escrito, para curiosos: "¿Si no te gusta el rock, Qué coño haces mirando este disco, idiota?", no deja de ser una broma, pues  lo cierto es que no se trata sólo de rock. Los Trogloditas no hacen sólo rock. Otras muchas influencias, eminentemente nuevaoleras, se dan cita en sus canciones.

Contiene, además, muchos de los himnos de la época que se han convertido en clásicos. "El ritmo del garage" medio tiempo interpretado con la colaboración de Alaska, al igual que el rock de carretera "Quiero un camión", donde participa también Julián Hernández, que sin ser de las mejores canciones,sí fue, en su día, de las más escuchadas; las baladas "Cadillac solitario",  clásico entre los clásicos que, sin embargo, pasó más bien desapercibida por entonces, para convertirse en un bombazo años después, en su versión en directo; o "Accidente de circulación", o las más rockeras "María", "Pégate a mí", el adiós al mundo surfero que había presidido sus dos sencillos en la carcelaria "No surf", y la garajera y vacilona "Tejanos rellenos", todas ellas de Sabino Méndez, y la apocalíptica "Rocker city", o el canto al aburrimiento que justifico su desembarco en Madrid que es "Barcelona Ciudad", escritas a medias entre Loquillo y Sabino.

Solamente el homenaje a Los Rebeldes , un mediocre rockabilly titulado "Me convertí en hombre-lobo por culpa de los Rebeldes" chirría y flojea un poco y da la sensación de que sobra en este clásico que, además, funcionó bastante bien en cuanto a ventas, poniendo a Los Trogloditas en la primera línea del rock español.

Solamente por este disco, aunque no hubiesen editado ninguno más, ya serían recordados. Pero es que, además, su leyenda se agranda ya que sirve para poner los cimientos a lo que llegarían a ser más de 25 años de carrera.

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Comentarios

foto del usuario Carlos
Carlos
14 mayo, 2017 at 17:55

Eso de que “Me convertí en hombre lobo…” sobra, chirría y flojea en este disco será porque lo dices tú, ¿no?

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