portada del disco Dormidos en los Brazos del Capitalismo

Tras una serie de cambios ajustando la formación, que había incluido la fórmula de dos cantantes, Represión 24 Horas, registran en su local de ensayo nueve temas asistidos por un amigo que tiene un pequeño equipo de grabación. De todo lo demás se encargó el propio grupo a modo de autoedición.

Portada collage abigarrada en el que la radiografía de una mujer embarazada convive con el infierno en la tierra al que va a traer a su criatura. Recuerda un tanto a algunas de las de sus paisanos Malformaciones Kongénitas o los zaragozanos Parásitos.

Análogamente la portada parece tener su continuación en el collage sonoro que es "Bienvenido a la democracia", donde una serie de sonidos y cuñas pregrabados parecen ilustrar el caos incongruente de mensajes y valores en los que se ve sumergido el recién llegado (¿inmigrante quizás?) a un país democrático.

Suena crudo y arisco el punk de los canarios. Voces a modo casi de rugidos descarnados y guitarras rocosas y amenazantes que tan pronto frenan como se lanzan a un galope desenfrenado. La batería, en un bien presente primer plano de la grabación contribuye a la sensación de hormigón armado de su música.

Su música y su protesta: Chivatos, traidores, fascismo de un sistema que construye cárceles opresoras, tortura y maneja medios y procedimientos para oprimir al individuo constituyen el ideario de protesta de sus letras.

Hardcore de alto octanaje que en sus momentos más duros se arrima a vertientes duras del rock pesado. "Cárceles" es un grito desgarrado en el que voz y coros se responden.

El tema que da título al disco, y que se desglosa aquí en dos partes, tiene en sus coros el tono de épica anti-sistema y un punto melódico en el estribillo que le convertirá a buen seguro para muchos de sus seguidores en un clásico del repertorio de Represión 24 Horas. La primera parte tiene multitud de cuñas y grabaciones que construyen el caos del sistema. La final se vuelve melódica y casi acústica.

"La habitación oscura" tiene mucho de todo lo comentado arriba. Comienzo en aparente reposo para ir progresivamente complicándose y endureciéndose.

La crítica casi a bramidos contra las torturas policiales de "Olor a tortura" incluye en algún momento un toque de ska y sección de vientos.

Todo en el disco de debut de Represión 24 Horas habla del tipo de música combativa, descarnada y autogestionada que practican. Lo suyo para con el oyente es un claro: lo tomas o lo dejas.

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