portada del disco Bandido

Ya hemos visto que, poco a poco, Miguel Bosé iba dando claras muestras de querer reorientar su sonido a otro más pop y vanguardista. Hasta ahora su equipo de trabajo había sido prácticamente el mismo, encabezado por Danilo Vaona, pero el contacto con Roberto Colombo, que aquí se hace con las riendas de la producción, le anima a dar un giro total.

Atacar este álbum desde la discografía pretérita de Miguel Bosé es desbordante, ya que todo cambia en él. Adopta un tono más grave y viril al cantar -el que hoy en día asociamos con él-, huye de convencionalismos en las letras -que las había y muchísimo, en sus anteriores discos-, transforma su imagen de niño bueno en un auténtico icono de la modernidad y su música se impregna de referencias del pop electrónico tamizadas por una ligera bruma oscura pero sin duda comercial. Y, por muy manido que sea, el más evidente de ellos es David Bowie y no simplemente por esa portada -que se inspira en la de “Aladdin Sane” (RCA, 1973)- sino porque además muchas de sus inflexiones remiten directamente al artista británico, especialmente notable en “Domine mundi”. Al punto es así que algunos le han coreado como “el David Bowie español”… Bueno, ninguna intención de desmerecer a Bosé, pero no desmadremos tampoco.

Hay aquí un par que sin duda se ha ganado el título de míticas. Resulta casi imposible desasociar el ritmo inicial de “Amante bandido” con el muy ochentero movimiento de hombros, pero dejando a un lado la gracia, aquí tenemos, precisamente, cómo tomar una canción de amor y alejarla de los manidos tópicos del género romántico, se impregna de imágenes simbólicas y nos contagia con un pegadizo estribillo. Eso mismo se puede decir de “Sevilla”, la cual dibuja una imagen insólita para la ciudad andaluza, con más sombras que luz. Brillante.

Para el fondo del álbum tenemos aún grandes canciones. Personalmente destaco sobre ellas “Fiesta siberiana”, en la que la ruptura de la métrica de los versos, el desdoblamiento en los coros y el saxofón de Maurizio Giammarco describen más fuego que nieve. "Sangre de Volga, vena de un paisaje hipnótico"...  Y, por ir contracorriente, acabo por el principio, “Abrir y cerrar”, que ya manifestaba la necesidad del cambio a través de una acariciante melodía asaltada por su estribillo.

Nadie dudará que “Bandido” es una de las grandes obras de Miguel Bosé, tal vez la mayor de ellas. Atrevido y misterioso sin perder ese toque que le hace accesible. Magistral.

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Comentarios

foto del usuario Polymusic
Polymusic
6 octubre, 2011 at 23:26

Quisiera saber de algo: en el mismo año de este LP, recuerdo haber visto un video clip suyo de una canción cantada en italiano, “Angeli caduti”. ¿Será que sólo la editó en el mercado italiano? Gracias.

foto del usuario Andres Arevalo
Andres Arevalo
3 noviembre, 2011 at 20:16

Así es. “Angeli caduti” es la quinta canción del LP “Milano-Madrid” (CBS, 1983). Tiene más información en la biografía del artista.

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