portada del disco Aske Izan Arte

Probablemente el disco más determinante en la trayectoria de Orreaga 778, no necesariamente en lo musical pero sí en lo que tiene como confirmación de que la banda retomaba la actividad tras el parón que se tomaron después de editar “Aurrera!” (Puzkarra / Teletetxo / Petruska, 2009).

Diseño gráfico elaborado jugando con el amarillo y negro, portada exclusivamente con el nombre en grande del grupo, los títulos de las canciones en la contra con una majestuosa ave rapaz volando con las alas desplegadas. La misma probablemente que aparece en el interior al desplegar el cartón para las letras en euskera y una ilustración de lo que parece el previo al combate en la batalla de Roncesvalles contra las tropas de Carlomagno.

Formado por canciones grabadas en dos sesiones diferentes. Por un lado, las cinco primeras que se grabaron ese mismo año en los estudios Nekrosounds de Arechavaleta (Guipúzcoa) y que tienen ya a Bolbo (antiguo batería de Afonía) a las baquetas. Y por otro, para completar, los tres últimos cortes, que se habían grabado cinco años antes asistidos por Aitor (Valium Generation) en las cuestiones técnicas.

El resultado de la mezcla es, inevitablemente, cierta pérdida de cohesión en el aire de unos y otros temas. Aske Izan Arte es el primero de los discos en los que se introduce el saxo de Eneko Sierra, además ya desde el principio, con el tema que abre el disco. «Aitari» recoge precisamente el espíritu del título del trabajo (Hasta que Seas Libre), en el que padre e hijo se intercambian sus deseos de ver "una Euskal Herria libre". Comienza con chispazos de feedback de amplificador y enseguida el saxo atempera el aire rock de la guitarra.

Esa contundencia a las cinco cuerdas explorando rock rocoso se respira en prácticamente la totalidad de la primera parte del disco, ya sea para referirse a las mentiras contados a lo largo de la historia («Gezurrak») como para lo que parece el relato de una emboscada resuelta a disparos de pistola por las fuerzas de seguridad («Aurrez aurre»).

Es precisamente el arranque final de esta última canción la que eleva la intensidad, el que mejor conecta con la potencia de los temas correspondientes a la grabación de 2010. Porque lo que hace a «Azken kresala» un tema sobresaliente no es la velocidad sino el último minuto sostenido con una tensión in crescendo donde los coros sólo repiten "Gasteiz". De lo mejor. En la letra despachan un nuevo episodio histórico, en el que se nombra al rey Sancho el Fuerte y la pérdida de zonas de la actual álava y la salida al mar por Guipúzcoa de la corona navarra a manos de los reyes castellanos.

Tras la versión del tema de Camera Silens lleva el desequilibrio que provoca «Herriaren indarra». Comienzo de la parte grabada por los Orreaga 778 previos al parón, juega una mala pasada al aire quizás más comedido y contemplativo de lo desarrollado hasta entonces en el disco. Perteneciente pues a un momento mucho más cercano al Oi! clásico, la velocidad a galope, el juego de coros y el desgarro de la voz de Peio convierte este cántico al grito de los oprimidos y a la fuerza del pueblo en un auténtico himno. Sin querer exprimir hasta el final la comparación, algo así como un «Matar o morir» de Decibelios.  ¿Es muy exagerado decir que puede tratarse del mejor tema del repertorio de los vascos?

Precisamente inspirados en la aportación de Boris para Decibelios, Orreaga 778 incluyó saxo a algunas de sus composiciones. En este caso, la revisión del «Non Dira?» con esta sección de viento, sí que suena a los catalanes. El tema ya había visto la luz en una versión sin saxofón para el recopilatorio preparado por Pepino “Nafarroa 1512-2012 Punk-Oi! Doinuak Gure Historia Gogoratzen” (Bardulia Ekoizpenak, 2012), donde efectivamente toda  la cuestión que se dirime en la letra acerca de los castillos destruidos por los castellanos para borrar cualquier atisbo de resistencia navarra y recuerdo de la misma.

Pero si «Herriaren indarra» desestabilizaba cualquier atisbo de equilibrio en el contenido de este disco, lo de «Errealitatetik ihesean» es la puntilla decisiva. Híbrido quizás entre Dead Kennedys, el «No más punkies muertos» de M.C.D., y «Troops of tomorrow» su comienzo a modo de burbuja de electricidad  tensión que no para de crecer y que sólo se rompe con el alarido de Peio, es sencillamente impresionante. Es además una de las canciones con letra más onírica y críptica, como extraida de una pesadilla. Espeluznante.

Una noticia magnífica la de la vuelta de Orreaga 778, además con un gran disco

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies