portada del disco 78

La complicada gestación que tuvo "78" (Virgin, 1997) se debió sobre todo a los problemas personales que atormentaban a Fernando Alfaro: la ruptura con Surfin' Bichos, la incomprensión que encontró en la industria musical y la posterior muerte de su padre. Esas fueron las razones por las cuales tardó en ponerse en marcha y por la cual distan dos años desde la publicación del EP "Chucho" (Limbo Starr, 1995) a su primer largo.

Todas esas circunstancias quedan marcadas casi con sangre en "78", ya que  en él se percibe cómo coquetea con el abismo en cada canción. O más bien deberíamos hablar de que se lanza de lleno a él. No hay casi rayos de sol que alumbren la concepción de su vida en ese momento.

Otra característica que define a este disco es la renovación que encuentra Fernando Alfaro con la nueva formación. Tanto es así que Javier Fernández y Juan Carlos Rodríguez dotan a las canciones de elegancia y fuerza, además de algunos arreglos electrónicos sin estridencias y muy bien adaptados a cada tema. Y es curioso como las guitarras gozan de una producción tan definida, a diferencia de Surfin' Bichos. Sin duda estamos hablando de otra banda, otro universo, a pesar de las inevitables comparaciones. Las buenas canciones, eso sí, pese a la desolación emocional, se encuentran por doquier.

"El detonador EMX-3", que formará parte de la banda sonora de "Abre los Ojos" (Alejandro Amenabar, 1997), consigue la sintonía perfecta entre una buena melodía y una letra desgarradora. Logrando lo mismo pero en clave más pop está "Un ángel turbio", que podía haber ocupado un puesto alto de cualquier lista, mainstream o no. Siguiendo con los seres celestiales, o no tanto, se encuentra la brutal "El ángel inseminador" que escupe las mismas imágenes que cantaba Alfaro con Surfin' Bichos en "Oración en el desierto". Una canción con historia (religiosa, como no) escrita en la época en la que su grupo anterior comenzaba a a dar sus primeros pasos, pero que nunca vio la luz hasta que nacieron Chucho. "El ritmo de la calle" tira de esa bossa que tanto encandila a su autor, y en la que son protagonistas aquellos que viven cerca del peligro. En esa época Fernando Alfaro sufrió la pérdida de algunos amigos de correrías de entonces, algo que quedará reflejado en las canciones que hará con su nuevo grupo. En "Mi anestesia" se recrea en el lado más oscuro de uno mismo, en las mentiras de una salida fácil pero dolorosa.

No es sencillo hacer un disco en el que se traten de exorcizar demonios interiores, aún latentes en uno mismo. Era la época más dura de un hombre que decidió sacarse las entrañas en cada canción y que se encontraba extenuado, cansado de la parte dolorosa de la vida que había decidido llevar.

Compartir

1 2

Otros Discos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies