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LaFonoteca, Disco: 1º LP
portada del disco 1º LP

Disco resultado del apoyo e iniciativa del periodista Darío Vico tras su encuentro con El Potro de Cascorro. El primero, identificándose como “no musicólogo” firma una columna con información y presentación en sociedad del grupo y de sus doo-rags.

Precisamente, la portada, realizada por Esteban Palazuelos, consiste en foto con un despliegue de varios de estos cacharros producidos en la factoría Ladousse; hasta una patata, que según la información de la contraportada, fue utilizada por The Rebel, cuerdas de Balma (componente de Solex) y surcos de vinilo.

El disco es un auténtico manual que incluye, con unas hojas en el interior, instrucciones para construir los instrumentos electrónicos. De hecho las propias composiciones parecen más bien ejercicios prácticos de cómo aplicar los doo-rags de confección propia. Para más ayuda, un sospechoso comisionado de ediciones de C-EAR, de nombre Jorge Jarcovsky, da unas someras indicaciones de cómo se elaboró cada uno de los temas. La descripción es tan específica que ciertamente resulta complicado no imaginar una mayor implicación en la construcción de las canciones que la de un simple tecnólogo ajeno a la labor del grupo. Extraño. Además, agradecen colaboración de The Rebel’s Game Boy para el tema “The Rebel Rag”.

Comienza el disco con “Dub #3”, compuesta a partir de viejas grabaciones de temas jamaicanos. Se especifica la utilización del doo-rag denominado “telefonillo”, cuya fotografía aparece en la contraportada, instrumento habitual de El Potro de Cascorro.

Bat” y “Teppaz”, los dos temas que le siguen, juegan con los doo-rags haciendo de cajas de ritmos y un pequeño tocadiscos portátil para vinilos y discos de pizarra (este dato podría aportar alguna pista sobre la naturaleza de alguno de los componentes que se esconden tras las máscaras que ocultan la identidad de los miembros del grupo), respectivamente. En el primero parecen querer reproducir el soniquete que sale de talleres y fábricas (“cualquier taller clandestino de China o Lavapiés” dicen en la contraportada). En la segunda, es la velocidad de reproducción la que se ve alterada a voluntad de Los Caballos de Dusseldorf.

Boom Boom Beat” aporta ayudas al oyente. No es de la más duras de escuchar. Sustentada con un ritmo proveniente de la música alterada de un llavero promocional de “una banda de baile moderno“, al menos se ofrece cierto agarre, mientras que cada uno de los caballos improvisa libremente con sus cacharros.

En algunos casos las notas resaltan la participación de un componente del grupo en particular. En el caso de “Accor-D-on”, se habla de la Mulasaña, quien aparentemente es aficionada, en su vida real, a los instrumentos folklóricos. En esta composición maneja un pequeño acordeón cuyos sonidos son recogidos en una grabadora por medio de un micrófono de juguete, a la vez que emite relinchos. El resultado final suena a marcianadas con resonancias de ogro.

En “Todo guitarra” se menciona la curiosa manera de tocar la guitarra con un dedo sin contar con el mástil por parte de las dos componentes femeninas del combo. La participación de dicho instrumento también arroja un ancla al oyente. Algunas de las resonancias del comienzo hacen pensar en Disco Inferno.

The rebel rag” dice ser el ejemplo de participación de alguien de la audiencia con LCDD tocando en directo. Se habla en concreto de la manipulación de una Game Boy manejada por The Rebel. Es éste el tema en el que participa Balma. Es la que pone los riffs que se escapan del bosque sonoro que rodea a los gorgoritos de la Game Boy.

Con estos siete temas culmina la primera cara. Para la segunda, el grupo depara una sorpresa: una digresión de casi dieciocho minutos compuesta por petición expresa de Darío, inductor en las sombras de esta grabación. Cuesta imaginar que éste temiera que, de lo contrario, el disco resultase demasiado comercial. Loops, guitarrazos, ecos submarinos, lamentos de ballena, disquisiciones alrededor de retazos de música de película americana de época… todo es posible una vez que das carta blanca a los Caballos para que se desboquen.

El disco adecuado para presentar la propuesta del grupo. Que te convenza o no es, sin embargo, cuestión personal e intransferible.

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