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III Madrid Popfest (2013)

Publicado el 5 marzo 2013 por LaFonoteca

Parece que fue ayer cuando un grupo de fanáticos del indie pop que frecuentaban un anacrónico foro decidían organizarse para dar forma a sus sueños mediante la organización de un Madrid Popfest. Pero no fue exactamente ayer, pues el Madrid Popfest encara ya la recta final de lo que será su tercera edición, de nuevo en Clamores, y de nuevo enarbolando la bandera de la autogestión (recordemos que es un festival sin ningún tipo de patrocinio) y del amor hacia la música independiente, concretamente hacia el indie pop.

En todo este tiempo la Asociación Madrid Popfest se ha movido mucho y ha contribuido a la dinamización de la escena madrileña con sus fiestas satélite recaudatorias. Además, en las dos ediciones anteriores han dejado grandes momentos, nos vienen a la cabeza las actuaciones de Allo Darlin’ o The Orchids en la primera edición, o de Close Lobsters el año pasado.

Como siempre, la presencia de bandas nacionales en la programación del Popfest es reseñable. En concreto, en esta edición parecen abrirse estilísticamente a diferentes propuestas que de seguro consideran necesarias tener en cuenta sin ser estrictamente clasificables dentro del twee pop por el cual sienten adoración.

Por nuestra parte, y como viene siendo habitual, apoyamos esta iniciativa y celebramos su continuidad. De hecho, y aprovechando que hemos empezado a distribuir material en vinilo de los sellos independientes nacionales que más nos gustan, estaremos atentos a lo que suceda encima del escenario, pero también detrás de un puesto de discos provisto de cassettes, bolsas, algún libro y más de cien referencias en vinilo, tanto nuestras como autoproducidas o pertenecientes a los siguientes sellos: Acuarela, Alehop, Aloud, Austrohúngaro, Autoplacer, Bankrobber, Boston Pizza, Bowery, Calabaza, Caleiah, Canadá, Chingaste La Confianza, Discos de Paseo, Discos Mis Cojones, Discos Walden, Delia, Elefant, El Genio Equivocado, El Volcán, Fikasound, Foehn, Gramaciones Grabofónicas, Gran Derby, HAO!, Jabalina, Limbo Starr, Maravillosos Ruidos, Monasterio de Cultura, Mushroom Pillow, Nueva Monarquía, Origami, Sonido Muchacho y Subterfuge.

Horarios

Jueves 7, Sala Clamores
Apertura de puertas 21:00
21:30 Invitado especial: Capitán Sunrise
22:00 Betacam
23:00 Papá Topo
00:00 Burning Hearts
00:45 Anorak Team DJs
hasta las 04:30

Viernes 8, Sala Clamores
Apertura de puertas 20:00
20:15 Computadora
21:15 Los Bonsáis
22:15 Los Lagos de Hinault
23:15 The Rosie Taylor Project
00:15 Northern Portrait
01:15 La Nadadora DJs
hasta las 04:30

Sábado 9, Sala Clamores
Apertura de puertas 19:30
19:45 Invitado especial: Zipper
20:15 Prisma en Llamas
21:15 Alpaca Sports
22:15 The Haywains
23:30 Wake The President
00:30 This Many Boyfriends
01:15 Catttering DJs
hasta las 04:30

Compra las entradas aquí

Música Para Leer – Rock Radikal Vasco

Publicado el 4 febrero 2013 por TGL

Música Para Leer pretende ser una sección en la que reseñar y analizar libros sobre música. Crónicas y biografías de bandas, guías musicales… recuentos escritos con los que leer y disfrutar acerca de los grupos y estilos más variados. La selección de hoy sin embargo se centra en el rock radikal vasco, con obras escritas por periodistas y protagonistas directos de la música que se hizo en Euskadi en los 80.

HISTORIA DEL ROCK VASCO Edozein herriko jaixetain
Elena López Aguirre
Ediciones Aianai, 2011

Tengo la sensación de que un proyecto de las dimensiones que se ha impuesto Elena López Aguirre, periodista y antigua guitarrista de Potato representa una empresa de alto riesgo. Como bien indica en la sección final de esta revisión de la crónica del rock vasco, condensar en unas pocas frases la trayectoria, muchas veces de años de duración, de todos aquellos grupos, sellos, salas, promotores, revistas, etc. es, cuando menos, complicado. Se expone de entrada al lamento del que no encuentre algún nombre en concreto o del que se decepcione de la brevedad con la que se mencione o trate a otro. Pero además, supongo que se ha de ser extremadamente cuidadoso en no apabullar al lector con una riada de datos e información. Y, sin embargo, sale bien airosa de la empresa. Poco amigo como soy de las guías de cualquier cosa creo que el libro trasciende la condición de mero listado de nombres y fechas. La suma de las pequeñas contribuciones individuales de los protagonistas citados termina conformando una gran historia, que no es sino la de la música, esa marea que subyace por debajo, de forma soterrada a veces, en el devenir de pueblos, ciudades y comunidades. Empapa el día a día, venciendo en su avance a la represión de reyes, la censura de dictadores, la cortedad de miras de militancias intransigentes o la mezquindad comercial de compañías discográficas. Imparable pues, elemento consustancial a la cultura de cualquier colectivo, entra en las casas por los aparatos de radio, por las verbenas de los pueblos, en salas de fiesta o night clubs, aprovecha determinaciones de concilios vaticanos para acercarse a salones parroquiales, se toca en frontones, polideportivos o en gaztetxes. Es de ese eje vertebrador del que realmente se habla.

Iniciada la crónica en la labor recopiladora y archivistica de monjes y clérigos pasa rápido al ámbito de txistularis y bertsolaris, al de las orquestas de pueblo, al de los cantautores de una época de nubarrones en el cielo, de barbas pobladas y de faldas largas en repuesta a la frivolidad de las ye-yé. Recuperación de una lengua para forjar con bonitas melodías letras que cantaban de las excelencias de Mao Tse Tung.

Quedan reflejados los momentos de cambios y revolución, el paso del txistu, férreamente instaurado como símbolo nacional  (“Herria lantzen txistua jotzen” / “El pueblo trabajador toca el txistu“) a la electrificación, de las arcadias etéreas de una Euskadi pastoril a las ratas de Vizcaya y demás centros industriales que trajeron el punk. Se habla por supuesto de la irrupción del rock radikal vasco, que arrasó todo en lo que la izquierda aberztale filosofeaba sobre si el rock podía o no ser considerado revolucionario. De las encrucijadas que los nuevos aires traían (“Las rutinas del anti franquismo cobraban vigencia día a día y las canciones contra la policía, los maderos, txakurras, txibatos, txotas, cipayos, pitufos y pikoletos triunfaban mientras en la cara B, el antimilitarismo vitoreaba a la lucha armada“) se pasa al ska y al Euskadi tropical.

Entra todo, los que quedaron al margen en aquellos 80, el Donosti Sound, mods y rockers, la escena jazz vasca, el pop, la aparición del metal, el folk, Oskorri, Errobi, La Orquesta  Mondragón, los mestizajes propuestos desde Negu Gorriak

No es necesariamente cronológico el hilo argumental que sigue Elena López, y así, no duda en romper toda rigidez que eso hubiera podido imponer, retrocediendo en el tiempo lo que haga falta al empezar un capítulo con respecto al final del anterior si es necesario; o incluso abrir un apartado nuevo dedicado a temas específicos: bandas de mujeres, la escena en Iparralde (el País Vasco francés), la visión desde el mundo académico (sociología, antropología, museos…), la industria en sí, con cachés, promotores e instituciones.

En resumen, completísimo ejercicio periodístico con una exposición más que agradable. Libro de consulta, libro para la reflexión.

HERTZAINAK. LA CONFESIÓN RADICAL
Pedro Espinosa & Elena López
Ediciones Aianai, 1993

También es Elena López Aguirre responsable, a medias esta vez, de la biografía, a estas alturas ya antológica, de Hertzainak. Se trata de su primer libro y según tuve la suerte en su momento de constatar de primera mano, lo considera por tanto como “el más natural y el más querido“. Escribe en esta ocasión, o quizás fuera mejor decir, transcribe, en compañía de Pedro Espinosa, su compañero en proyectos vitales, Potato entre ellos. Y digo transcribe porque la historia está montada a través de las voces de sus protagonistas, allegados y testigos de las numerosas etapas por las que pasó la banda vitoriana. Únicamente falta Xabier Montoia -Gamma-, el cantante de la formación original y cuya salida del grupo supuso todo un pequeño seismo, que residía en Estados Unidos en el momento en que se escribió el libro.

Hertzainak nació en un caldo de cultivo de txistularis y bertsolaris, células políticas contestarias y unas ganas enormes de romper con un montón de cosas y hacerlo cantando en euskera. Alrededor suyo muchos nombres, grupos y colectivos: Karra Elejalde, La Banda Municipal de Ska, el AEK (Coordinadora de Alfabetización y Euskaldunización). Fueron pioneros a la hora de iniciar y desarrollar muchas vertientes que luego seguirían otros (Cicatriz y Potato por poner dos ejemplos de bandas de su misma ciudad que participan en el relato) pero empeñados en que no se les pudiera encasillar en etiqueta alguna se dedicaron a ir quemando etapas diferentes a toda prisa, hasta terminar convirtiéndose en uno de los nombres más grandes del rock vasco, con giro incluido a una orquestalidad e intimismo -el de la confesión “Aitormena” (Oihuka, 1989)- que les acercó a un público mucho más amplio que el que conformaba sus audiencias originales. No todo lo amplio que ellos hubieran querido, ya que, como les ocurriera a Zarama, su apuesta idiomática a ultranza les cerraría el mercado en el resto de la Península.

El libro está plagado de interesantísimas anécdotas contadas de primera mano, de actuaciones interrumpidas por la irrupción de tanquetas de la policía y botes de humo, de viajes a Cuba…  Pero asimismo los autores no olvidan conceder hueco para poder escuchar a aquellos que trabajaron con Hertzainak, los que discutieron con ellos (que no fueron pocos), los que disfrutaron a su lado y los que finalmente despidieron a la banda alavesa. Letras de canciones, discografía, una sucinta cronología y un prólogo de otro imprescindible, Pablo Cabeza, terminan por rematar la presentación de un texto histórico.

FLORES EN LA BASURA. Los Días del Rock Radikal
Roberto Moso
Hilargi Ediciones, 2003

Roberto Moso es el cantante de Zarama, la banda que puede acreditar el haber editado el primer disco sencillo de punk cantado en euskera, el “Nahiko” (Discos Suicidas, 1982). Pero además es licenciado en Ciencias de la Información, habiendo ejercido de periodista en radio y prensa escrita desde muy pronto. De hecho fue uno de artífices de Muskaria, aquella primera revista-fanzine que se encargó de documentar los cambios vividos en la escena musical del País Vasco desde finales de los 70. Su doble condición de protagonista y cronista de aquella escena le ha hecho uno de los candidatos ideales para participar y dirigir algunas de las revisiones documentales del Rock Radikal Vasco. Este “Flores En La Basura”, de título a caballo entre una de las estrofas del “God Save The Queen” de los Sex Pistols y el significado del nombre de la banda, es un ejemplo, delicioso además, de sus capacidades para dejar por escrito la crónica de aquellos días.

Elige Roberto Moso una línea argumental personal, basada principalmente en su experiencia propia, lo que posibilita a mi juicio, casi desde el principio, un acercamiento inmediato entre lector y narrador. Sabremos pues de sus partidos de fútbol de juventud o del engorro que el servicio militar le supone a su incipiente carrera en Zarama. Pero igualmente, directamente implicados en lo que se cuenta en las líneas del libro, aparecerán Iosu Eskorbuto, que tocaría además con ellos en los primeros conciertos del grupo, La Polla Records, Zipper, una banda de rockeros-moteros a la que vencieron Zarama en uno de los primerísimos certámenes-concursos en los que participaron, RIP o Hertzainak, banda en la que terminaría tocando Gari, cantante primero de Zipper precisamente.

Y es que, quizás escudado en esa cercanía con el receptor, labrada con el buen talante deplegado, no tiene empacho en reconocer abierta y entrañablemente los problemas o pequeñas competiciones con estos compañeros de escena. Tiene uno la sensación de que Zarama vivió en una continua necesidad de demostrar al resto su condición de grupo lo suficientemente duro como para ser reconocidos con todo merecimiento en aquel devenir radical que se cocía en los 80 en Euskadi. Cuenta Roberto Moso en el libro cómo tuvieron por ejemplo que dejarse literalmente la piel para convencer o impactar a una audiencia que esperaba en realidad el momento de poder ver a La Polla Records. De todas maneras, no rezuma hiel de afilado ajuste de cuentas tardío todo ello, y no falta ni un solo reconocimiento a los méritos (discos, directos, etc.) de las demás bandas, detalle que sin lugar a dudas se agradece y que creo engrandece la crónica.

El libro se hace extremadamente corto, se lee prácticamente de un tirón y resulta rico en anécdotas referentes a conciertos, festivales, grabaciones, grupos y demás detalles que agradará sin duda al seguidor, no sólo de Zarama sino de esta música. Un auténtico lujo de crónica de aquellos años de alguien que los vivió y además sabe contarlo de forma entretenida y completa.

TGL es físico investigador y administrador de LaFonoteca

Crónica Fiesta Presentación Madrid Popfest

Publicado el 13 febrero 2012 por Raúl Alonso

El pasado viernes LaFonoteca y el Madrid Popfest se daban la mano en una de las numerosas fiestas de presentación de dicho festival, quizás la principal, tanto por la cercanía de la cita, como por el cartel configurado para la ocasión. Un cartel de pop amable que daba cobijo y abrigo a los asistentes de la ola de frío polar que está asolando media Europa, sobre todo a nuestros maltrechos bolsillos.

Comenzó Wild Honey (prácticamente) en solitario. Inicialmente con la compañía de Cris, pronto Guille se quedó sólo ante el peligro para ofrecer un set acústico en el que se colaron algunas de las nuevas canciones que está actualmente grabando de cara a su nuevo disco. Con un público todavía algo frío y despistado, logró arrancar los más cálidos aplausos con su ya clásica “Isabella”, canción que da igual cómo se peine que siempre resulta bonita y pizpireta. A uno se le hacía algo extraño en una sala como Siroco ver a Guille así de desvalido -como él mismo comentó, hasta siete son los que pueden juntarse en ocasiones sobre el escenario-, pero no sólo defendió las canciones contra viento y marea, sino que alcanzó algunos momentos bellos, como la genial interpretación de “Diamond Mountain”, contenida en el single que sacara para Jabalina en 2010 para su colección Love Songs. Así, a lo Erlend Øye.

Turno para Zipper. Los madrileños despliegan un punk-pop con guitarras macarras que bien les podría trasladar al Subterfuge del 90 y pico, como si de unos Undershakers, Fresones Rebeldes, o incluso Dover, se tratara, alternando canciones en español e inglés, con preponderancia de este último idioma. Uno, a quien esta fórmula le resulta añeja, ha de reconocer que no sólo dieron un buen concierto -el mejor de los últimos, según María del Mar, su cantante- sino que hicieron que la gente entrase en calor, demostrando que tienen su público.

Y, por fin, el plato fuerte de la noche: desde Pamplona llegaban Reina Republicana a presentar su recién lanzado y accidentado (Maite sustituye a Amaia, centrada en Kokoshca) disco, el homónimo “Reina Republicana” (Limbo Starr, 2012). Los de Isra era la primera vez que tocaban en sala en Madrid (habían tocado el año pasado en el Día de la Música). No sé muy bien por qué había la sensación generalizada de que los pamplonicas iban a desplegar un pop de guitarras más ruidosas, más noise, porque lo que en realidad orquestan es un pop delicado y preciosista, de ese que en gotitas sabe mejor; así, los singles lanzados con Federación de Universos Pop y Gran Derby. Quizás les faltara algo de mordiente -las canciones más celebradas fueron las más movidas, “Que cunda el pánico” y “Dime qué vas a hacer”- pero pusieron de manifiesto que su sonido es compacto, de grupo hecho, de grupo de festival, de grupo de escenario grande del… Contempopránea.

Foto por Mamen López Wild Honey Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Wild Honey Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Wild Honey Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Wild Honey Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Zipper Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Zipper Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Zipper Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Zipper Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López
Foto por Mamen López Reina Republicana Foto por Mamen López