Crónica concierto presentación ‘Madrid está helado’
Publicado el 13 septiembre 2012 por Raúl AlonsoEl sábado pasado afrontábamos la reapertura del curso de conciertos con la presentación de nuestro nuevo recopilatorio, “Madrid está helado” (2012), cita anual donde tomar el pulso a la escena madrileña mostrando las que consideramos son algunas de sus propuestas más interesantes.
Avanzaba la tarde con un calor que de asfixiante chocaba con el título. Un cielo pesado nos arrinconaba cada vez más hasta que por fin llegaron los chubascos. Clima profético de tonos verdeazulados, como los de la reinterpretación que Marta Pina había confeccionado para la ocasión sobre la portada del disco ilustrada por Ricardo Cavolo.
Anécdotas climatológicas aparte, si algo pudo constatar el público que abarrotó la sala desde primera hora de la tarde fue la gran salud de nuestra escena, al menos en cuanto a cuestiones objetivas se refiere. Porque dejando al margen el que un grupo pudiera gustar más que otro (la cosa iba por barrios), lo cierto es que todos rayaron a un nivel altísimo, lo cual, dicho sea de paso, es un gran acicate para que sigamos creyendo en lo que hacemos.
A continuación os dejamos unos cuantos apuntes, mezcla de sensaciones personales e impresiones ajenas recopiladas a lo largo de la noche y de los días sucesivos sobre los grupos que tomaron parte en este evento.
Espiritusanto. Con tan sólo tres conciertos a sus espaldas, ya cuentan con un buen grupo de adeptos entre la parroquia shoegazer. La mezcla de veteranía y juventud en el escenario viene a reflejar la impetuosidad de unas canciones que, por lo general, discurren de manera contenida. Destacable juego de voces. Una propuesta accesible, delicada y con muchas posibilidades abriendo la velada.
Cómo Vivir en el Campo. Están en un estado de forma envidiable, viviendo un momento dulce. Pese a los pequeños problemas técnicos que tuvieron que sufrir, volvieron a dejar un aseadísimo sabor de boca para regocijo de Discos Calabaza, sello de reciente creación que les ha editado su primera referencia. Con un regustillo claramente 80′s, recogen el espíritu guitarrero de los 90 para dar forma a unas canciones redondas, como la contenida en el disco, posiblemente mi favorita.
Coraje. Como un tiro. Así sonó el personalísimo proyecto del ex Claveles Jordi Jiménez, que sigue escalando paso a paso en la escena madrileña sin ningún tipo de miedo. Amalgama de sonidos de inspiración nuevaolera, ritmos fronterizos y actitud suficiente.
Tigres Leones. Para muchos, los grandes triunfadores de la noche. Recién salidos de los estudios Brazil, donde han estado grabando las canciones que darán forma a su nuevo LP, a los Tigres Leones se les vio comodísimos en el escenario, despojando cualquier atisbo de duda, con la complicidad y cohesión de una banda perfectamente dispuesta. La fe inquebrantables en sí mismos ya la tenían, pero es que además las nuevas canciones abandonan los vericuetos ruidistas en los que a veces se perdían para llegar de una manera muchísimo más directa. Han encontrado su sonido, y este gusta y mucho.
Gatopersa. Tras casi un año sin tocar, Gatopersa se mostraron en plena forma. Uno no sabe muy bien qué esperar de ellos en directo, pero siempre transmiten una actitud festiva en contraposición a las oscuridades post punk que profesan. Su hit, “Niño deja la pelota” volvió a hacer las delicias de un público entregado al baile. Radicalizaron su actitud, pero sin pasarse.
Hielo en Varsovia. La propuesta más arriesgada, no es de extrañar que fuera la más controvertida. Transmiten un magnetismo especial y por momentos nos sumen en una especie de mantra atronador en el cual oídos menos avezados pueden sufrir en demasía. Los favoritos de los menos convencionales, caso del representante de Vice Australia presente en la sala.
Trajano!. No me canso de decir que, como banda, lo tienen todo para dar el salto. Son guapos, tienen presencia sin caer en el mamarrachismo y su propuesta tiene un puntito de atrevimiento que los distingue de los demás. Lo dieron todo sobre el escenario y satisfacieron con creces a su cada vez más nutrido grupo de fans. De agradecer su entrega, viniendo directamente desde Pontevedra, donde habían tocado la noche anterior. ¡Grandes!
Los Ingenieros Alemanes. La sorpresa anunciada. El fin de los Ingenieros llegó de una manera tan imprevista como inoportuna, pues estaban en su mejor momento tras muchos años de brega en el underground madrileño. Su incorporación en el recopilatorio suponía nuestro humilde reconocimiento, y su reunión en el escenario, una cuestión de justicia poética para una de las bandas que, de algún modo, abanderaron una escena pretérita. Se pueden decir muchas cosas, pero con una sóla quizás baste: gracias.
Raúl Alonso es co-fundador y co-director de LaFonoteca. También le gustan mucho las tortillas y el Nuevo Anochecer.





