Versión Española
Publicado el 22 febrero 2013 por Gabriel y VencerásVivir y trabajar como periodista en una ciudad pequeña da lugar a tantas anécdotas como habitantes tenga la localidad. En mi caso, 50.000. Y, como mínimo, una buena historia se me aparece cada día. Curiosidad, asombro y ternura es lo que me despierta en muchas ocasiones mi trabajo. Indignación también, pero intento no pensar en ello. Incidiendo en el concepto de “ternura”, comienza la historia que tiene que ver con el ánimo del blog, la música española.
Tuve la oportunidad de entrevistar a un grupo de versiones de canciones populares de las décadas de los 80 y 90 en España. Fue la contraportada del día, tocaban en un bar de la ciudad y lo que recaudaran en taquilla iría destinado a fines solidarios. Me resultaron amables y su gran pasión era la música, se habían curtido en orquestas y tocado por toda la provincia, pero nunca habían compuesto temas propios. Esta es una oda y elogio, de corazón, a todos los grupos de versiones que respetan su trabajo y se reconocen humanos. Se llaman Versión Española, pero hay muchos más.
Recupero un extracto:
“Ofrecen a su público un compendio de la mejor música pop española de los años 80 y 90: Sabina, Los Secretos, Loquillo, Nacha Pop, El Último de la Fila, Duncan Dhu, y ‘para los que les guste algo más duro‘, Los Suaves, comenta José Antonio Oliva, miembro de la banda. La cita es mañana a las 23 horas en el bar Tararí de la capital oscense, la entrada es un euro y el motivo es recaudar fondos para una organización benéfica, en este caso Atades.
Este grupo de amigos confía en su afán por pasárselo bien sobre el escenario, ‘y que el público también disfrute escuchando las canciones que recuerda de su juventud‘. Se declaran devotos del pop en castellano y reconocen que el nombre con el que se bautizó el grupo les condiciona. ‘Alguna vez lo hemos intentado con alguna canción de un grupo inglés, por ejemplo de los Beatles, pero traduciendo la letra al castellano‘.
Sobre el escenario son como mucho siete personas, como poco, cinco. Todos rondan los 30 años. Afirman preferir los locales más pequeños, ‘donde sientes al público de cerca y es más fácil lograr su empatía‘, pese a haber pasado por plateas de renombre como la plaza de Toros de Huesca o la plaza del Mercado de la ciudad, donde ‘es bonito tocar‘, pero ‘sientes más responsabilidad‘, afirma Oliva.
Curtidos en el duro mundo de la orquesta, aclaran que no tienen nada que ver con un grupo andaluz de idéntico nombre. ‘En Córdoba hay una banda que se llama igual que nosotros, pero se dedican a la música de manera más profesional, sobre todo a tocar en bodas y celebraciones. Rara es la semana en que no nos llega un correo electrónico o nos llama una pareja de prometidos de Andalucía que quiere que vayamos a tocar a su boda‘.
Ensayan en la casa que tiene a las afueras de Huesca uno de los miembros del grupo y recuerdan con sorna aquel fin de semana en que se fueron camino de Barcelona para dar un concierto. Tras haber tocado el jueves en Huesca y el viernes en Graus, llegaron a la ciudad condal con mucha ilusión. Lamentablemente, la promoción falló y tocaron frente a una sala vacía, ‘tan solo estaba el técnico“.
El titular podría haber sido esta última frase, pero en lugar de hacer una broma opté por su otra faceta, también humana. Aunque obvia, era cierta. “Preferimos tocar en locales pequeños para lograr la empatía del público”. La foto que acompañó al artículo es la de abajo. A la pregunta de si tenían otra, respondieron que no. “No importa, si somos muy feos”.

Gabriel y Vencerás somos un trío de música indie, como siempre ha habido y habrá, con sede en Barcelona. Quien escribe las misivas y habla del grupo en las redes sociales soy yo, Jorge. Labor que llevo a cabo de motu proprio, porque me gusta y apetece, aunque mis compañeros serían igual de capaces, pero no les dejo. No por nada, sino porque a mí me gusta demasiado. Cuando hace un mes me dijeron que tenía que ir a vivir a Huesca y dejar Barcelona, casi me da algo, no me imaginaba en otro lugar que no fuera esa ciudad, allí tenía a mis amigos, mi grupo, casi todo. Intento volver todos los fines de semana, pero de momento, no va mal. Pedro es profesor de inglés por las tardes, Dios sabe qué por las mañanas. Tito es ingeniero todo el día.




