Crónica de Hielo en Varsovia, Trajano! y Franc3s en Siroco
11 mayo 2012 por Raúl AlonsoEl pasado fin de semana dábamos por cerrado nuestro ciclo de conciertos en Siroco hasta septiembre, fecha en la que volveremos a la carga con la presentación de un nuevo recopilatorio de grupos emergentes madrileños, la continuación de ese “No te apures, mamá” (2011) que tan buen sabor de boca nos dejó en su momento y que en cierto modo nos animó a la edición de más referencias. Si aquel se caracterizaba por poner de relieve una vertiente de pop clásico y amable, muy en sintonía con la idiosincracia pop atemporal de Madrid, esta nueva aventura seguirá más bien los derroteros adelantados con, precisamente, nuestra segunda referencia: “Espectros” (2012). No sabemos si por el sino de los tiempos -esto debería analizarlo más bien un sociólogo- los grupos que más nos han llamado la atención desde entonces facturan todos ellos un pop incómodo, esquivo y con poso melancólico, que no pesimista. Quizás queriendo adelantar los acontecimientos, aunque realmente fruto del azar, dijimos hasta luego con el que ha sido hasta la fecha nuestro cartel más oscuro. Un cartel que a nosotros desde un comienzo nos pareció buenísimo, pero que a saber si por la coincidencia con el Festival SOS no tuvo el seguimiento que creemos merecía, las cosas como son.
Abrieron la noche Hielo en Varsovia, un grupo que hace justicia a su excelente nombre. Lo que Buddy, Ki y Bea hacen es difícil de clasificar, aunque sus camisetas nos dieran pistas -la de Buddy de Om, la de Ki de Décima Víctima. Una batidora estilística que acaba por salpicarnos la camisa con las regurgitaciones de la merienda. Los paisajes oníricos que recrean quedan totalmente devastados siempre que Bea descarga la guitarra. Un grupo con una propuesta original y a seguir, sin duda.
El concierto de Trajano! expuso los argumentos necesarios para justificar por qué un grupo con una maqueta ya es capaz de llenar salas como Nasti o de salir en grande en la Mondosonoro de este mes. Los mitad gallegos, mitad no gallegos, tienen muchos de los ingredientes para componer la receta del éxito: Actitud, presencia, público joven y moderno y lo que es más importante, una propuesta que como el mismo Lois (el cantante) nos apuntaba, no redescubre la rueda pero tiene su dosis de originalidad. Retazos de Golpes Bajos o Derribos Arias, en el apartado nacional, ritmos a lo Interpol o Television mirando allende los mares.
Con el público ya bien entrado en calor a pesar de lo gélido de la velada, salieron al escenario el trío de Carballo. Franc3s han decidido tomar su propio camino sin adscribirse al sello de calidade en que se ha convertido ese llamado Galician Bizarre, y una vez superada su etapa con Los Enanos Gigantes, vuelven a recobrar las ganas materializándolas en intensidad sobre el escenario. Fueron repasando las canciones de su discografía sin descanso, a quemarropa. Con una batería de ejecución tan mecánica y rudimentaria como efectiva, una teclista, Patuki, que nos recuerda a la bellísima (y mismísima) Ana Curra, y un Alberto que finalizó completamente desbocado, pateando literalmente el micrófono y golpeando la guitarra contra el suelo una vez se cansó de restregarla por el ampli. Vinieron, distorsionaron, conquistaron y se marcharon con un contrato en el bolsillo. Una visita, lo que se dice, productiva.
Raúl es cofundador y director de LaFonoteca


