validando
RSS Entradas del blog Últimas Entradas

Entradas de mayo 2012

Échate un cantecito (y algo de morro también)

Publicado el 28 mayo 2012 por Raúl Alonso

Hace algo menos de dos semanas me enteré en el cumpleaños de una amiga de que Kiko Veneno iba a actuar en la Joy Eslava rindiendo tributo a uno de los discos más míticos de su discografía y, por ende, de la música española: “Échate un Cantecito” (BMG / Ariola, 1992). Desde el momento en que me enteré del evento, tarde y de casualidad como casi siempre, me sentí azorado porque pensaba que ya no quedarían entradas. Ver en directo a Kiko Veneno en una sala con la acústica de la Joy Eslava, tocando al completo dicho disco y a un precio razonable se me antojaba como un plan irresistible.

Llegué a casa de madrugada y totalmente roto, por lo que tan sólo me sentí con fuerzas para autoenviarme desde la cama con la patata que tengo por smartphone un email para recordarme al despertar que pillase las entradas sin falta, una para mí, y otra para Luismi, quien por cierto realizó el perfil de Kiko Veneno en la web y al cual estaba seguro de que la sorpresa le haría ilusión. Al levantarme al día siguiente, compré las entradas sin problemas. Al día siguiente mi amigo Antonio hizo lo propio, y al siguiente mi amigo Iker. Qué extraño, pensaba. ¿Era posible que la coincidencia con el primer día del Primavera Sound de Barcelona pudiera afectar de tal manera? O igual es que la gente, como nosotros, no se había enterado de este acontecimiento…

Nada de eso. Lo que había sucedido es que desde la organización, la cual por supuesto no habrá reparado en ninguno de los factores que llevan a comprar una entrada para un concierto, se habían vendido entradas de más hasta hacer necesario mover el evento de sala a una de mayor aforo. De ello me enteré, de nuevo, de casualidad. Ningún aviso oficial personalizado, ni por parte de la organización, ni por parte de esos innecesarios intermediarios a través de los cuales has de comprar la entrada cuya labor parece finalizar una vez te han cobrado la pertinente comisión y todas aquellas que te han podido colar en el transcurso de la operación. Para colmo el medio en cuestión celebraba el cambio de sala, como un éxito del bueno de Kiko.

Pues hombre, yo me alegro por Kiko, cómo no, pero me cago en la decisión tomada. La Riviera es una sala en la cual he recibido últimamente un trato infame, con una acústica y una visibilidad terribles, que me pilla a desmano y que choca con unos compromisos previos que había organizado dicho día. De haber sabido que el concierto sería en La Riviera, seguramente no hubiera comprado la entrada porque, ahora sí, esta se me hace cara. Y estoy seguro de que no soy el único. Ya no se trata de la legimitidad con que se ha realizado este cambio, pues de seguro en la letra pequeña la organización se cubre las espaldas ante esto, sino de la irrespetuosidad hacia el consumidor. ¿Era tan difícil hacer dos días seguidos en la Joy si la demanda era tan elevada? El maltrato en este caso se hace más palmario cuando procede de una industria en horas bajas que lo menos que podría hacer es mimar con celo a sus clientes, pero que no hace sino desprender un tufo caduco en cada uno de sus movimientos (¿Qué es eso de poner un “artista invitado” como telonero? ¿De verdad estamos tan sobrados?)

En definitiva, intentaremos disfrutar de joyas como ésta en directo, siempre y cuando la palmera de La Riviera lo permita.

Raúl Alonso es cofundador y director de LaFonoteca

Homenaje a ‘La Bola de Cristal’ en el Fotomatón

Publicado el 24 mayo 2012 por Raúl Alonso

Aún recuerdo cuando en 2006 abrió el Fotomatón. Cómo no recordarlo si desde su inauguración hasta que me marché un año después a vivir a Londres nos pasamos allí los fines de semana enteros. Mis recuerdos de esa época son un tanto vagos. Recuerdo el humazo que lo inundaba todo, recuerdo al de la camisa blanca -nunca supimos si tenía una sóla o varias-, al que Javi le pegó un gancho de derecha mientras hacía uno de sus bailes acrobáticos… pero, sobre todo, recuerdo que era un sitio con un criterio musical inusitado con gran querencia hacia la escena nacional; tan pronto podías escuchar Animal Collective o Akron / Family como El Niño Gusano o Chucho. Buenos tiempos.

Sitio como era habitual de reunión, no es extraño que en uno de esos encuentros se fraguase, tercios en mano, esta criatura. O al menos la intención de ponerla en marcha. La conexión con el Fotomatón se seguiría ampliando una vez de regreso de Londres, ya en 2010, con la organización del que sería nuestro primer concierto en Madrid, el estreno de nuestros amigos de Tigres Leones junto a Los Ingenieros Alemanes. El sonido de la velada seguramente no fuera el mejor de la historia, pero yo recuerdo el concierto con especial cariño. En cierto modo, el hecho de que saliera tan bien nos animó a seguir adelante en esta parcela.

No crean que este ejercicio de nostalgia es gratuito, hay una explicación. Y es que seis años después el Fotomatón sigue dando guerra, dando rienda suelta a distintas iniciativas como la de La Butaca del Foto, su sección audiovisual, que en esta ocasión quiere rendir un bonito homenaje al programa que marcó a toda una generación: “La Bola de Cristal” (1984-1988, TVE). Está claro que la nostalgia que pueden despertar la Bruja Avería, la Bruja Truca, el Hada Video, Maese Cámara y Maese Sonoro es ilimitada. Como lo es el elenco de pirados al que este programa dio cabida de manera única e irrepetible, educando a los más pequeños con las locuras creativas de Alaska, Santiago Auserón, Kiko Veneno, Loquillo, etc.

Durante tres días por el Fotomatón pasarán distintos colaboradores para expresar sus impresiones sobre el programa y sus diferentes secciones. El lunes 28 se dedicará a Los Electroduendes, y ahí estará todo un especialista como Nico Grijalba aka Aviador Deluxe. Al día siguiente, será el turno de las secciones relacionadas con montajes de imágenes de archivo y escenas de ficción: El Librovisor y La Cuarta Parte. Gente tan reputada como Jesús Ordovás, David Saavedra (Rockdelux) e incluso el mismísimo Paco Quintanar, principal documentalista del programa, hablarán sobre ello. Y, por último, el miércoles 30 será el turno de la música. Ahí estaremos unos cuantos, -Jorge Obón (El Telescopio), Luis Brea, Juan Santaner (Marxophone) o yo mismo- charlando sobre las actuaciones en directo y los videoclips que se emitieron en el programa, también de los que produjo el mismo.

Poco puedo adelantar por la parte que me toca. Aparte de mi punto de vista personal como persona que no vivió el programa (soy del 82) pero que adora los 80 españoles, prepararé una serie de entrevistas a varios personajes involucrados intentando huir de lugares comunes, que es el riesgo que tiene tratar un tema tan manido como el de La Movida y sus derivados. Desde luego la iniciativa lo merece. Están todos invitados.

Detalles del evento
Lunes 28, martes 29 y miércoles 30 a las 20 horas. Entrada libre.
Fotomatón: Plaza Conde de Toreno, 2. Metro Plaza España. Madrid
Afterparty con Man Pop DJ y DJ Krla con las mejores canciones de La Movida.
Evento en Facebook

Raúl Alonso es cofundador y director de LaFonoteca

Crónica de Vigilante Gitano, X-Prays y Días Libres en la Wurlitzer

Publicado el 20 mayo 2012 por TGL

La primera vez que vi a los Vigilante Gitano fue hace un par de años, cuando abrieron plaza en la sala Nasti para los Pennycocks de Barcelona. Era a estos últimos a los que realmente iba a ver en aquella ocasión, pero lo de los madrileños fue un auténtico descubrimiento. Contaban en su haber por entonces con su sencillo “Pego Tiros” (Rumble, 2010). El sábado pasado, en la sala Wurlitzer, presentaban su tercer sencillo “Destruido” (Rumble, 2012). Pasa el tiempo y las buenas sensaciones siguen siendo las mismas.

Se hicieron acompañar para la velada de Días Libres y X-Prays. De los primeros desconocía todo. Al oír el tono del comienzo de su actuación y reconocer a alguno de sus integrantes empecé a comprender. Los Caballos de Dusseldorf, Solex, Navajazo, Capitan Entresijos… son nombres que figuran en los curriculum de algunos de ellos. Su jam session de aparente free jazz marciano, sus electrónicas desquiciadas llevaron a más de uno a preguntarse si estaban ya tocando o si se trataba de una prueba de sonido retrasada. Desconcertantes, impactantes, pertenecen esta clase de artistas a la vanguardia que ve en la música una cuarta dimensión más allá del aparente orden natural de las cosas.

Volvían Mugretone y Shelux al escenario tras la buenísima noticia del regreso a la actividad en directo de Grupo Sub-1, la otra banda en paralelo en la que militan, hace unas semanas. Tienen algo en X-Prays que los hace casi irresistibles. Será su aire de skaters atemporales, de estudiantes fatales de collegue, de su estética, o su guitarra y sección rítmica trepidantes en lo musical. El caso es que sus canciones enérgicas y chillonas fluyen con naturalidad y atrapan sin remisión. Estuvieron muy bien, como suelen.

Por la mañana a Vigilante Gitano los habían definido como el grupo más divertido de Madrid desde la revista Rolling Stone. No creo que sean representantes de escena alguna ni que se sientan especialmente emparentados con grupos de punk de la capital. Tienen ya experiencia en grupos previos que datan de los primeros 90, lo que les pone en una promoción como mínimo por delante de chavales como La Stasi, Puerto Banús, Bit Of o Espermatozombies, por poner unos pocos ejemplos. Y sin embargo algo tienta lo de abanderarlos como alternativa al bizarrismo gallego de nuevo cuño si es que pidiesen representantes geográficos. Ya son unos cuantos en esta ciudad los que creen ver en Vigilante Gitano a uno de los fenómenos más frescos e irreverentes del momento. Representación entre el respetable de Espasmódicos, TDeK, Sugus, Fast Food, Pantones, Los Caballos de Dusseldorf, Patrullero Mancuso, Solex, Nikis, ddt… hasta Munlet, que habían alargado su estancia en la capital tras su concierto del viernes en Rock Palace, suponen un espectro amplio y variado como para concluir que la propuesta del Vigilante Gitano ha calado hondo.

Unos dieciséis temas tocaron, con casi un tercio de versiones, como la que hacen casi siempre de “Purdey”, que amenazan con arrebatar para siempre a Siniestro Total. A mí me siguen enganchando los “clásicos” del primer sencillo, las que Proxe dice encuadrar entre cualquier tema de sus “bandas de referencia” como Vetusta Morla o Pereza.

Tocan duro, especialmente tras su última entrega en vinilo, mola verlos apiñados en un escenario reducido como el del Wurli, y manejan los elementos de una liturgia que ya han hecho clásica a las mil maravillas: Perros lobos volantes, tarro de Varón Dandy que alguno recibió mechero en mano amenazando inmolar a Proxe, que gustosamente tira de entrepierna si el guión lo exije, o como decían de Maribel Verdú y sus desnudos, y aunque no lo exija. Oficia el cantante de imprescindible prima dona como sólo lo puede hacer quien disfruta, no sólo en el escenario sino como público, de la música y su puesta en escena. Se balancea en peligroso equilibrio sobre un altavoz, se enreda con el cable del micro y controla con ojo de halcón las evoluciones de las primeras filas.

¿Es la de Vigilante Gitano la banda sonora de estos tiempos de primas de riesgo por las nubes? ¿Son entonces exponentes del punk madrileño del momento? Pues no lo sé, pero me da la impresión de que, aunque andan inmersos en el ritmo sinuoso y lento del underground y de las limitaciones que imponen las ocupaciones personales y familiares de cada uno de ellos, bastaría simplemente un paso adelante que los colocase al alcance de más público para verlos crecer como banda. Si está en la mano de alguien el llevarlos a más escenarios en otras geografías, se recomienda desde aquí que se haga. Merece la pena.

TGL es físico investigador y administrador de LaFonoteca